¿Qué opinais sobre el voto a la inmigración?
05-12-2008 | 13:29 EnviarHace poco el Presidente Aznar decía que en política hay que salir a la arena a ganar. Luego el Presidente Rajoy le dijo que la obsesión ha de ser la de convencer no la de vencer. Creo que ambas cosas no se contradicen, y yo añado que algunas veces hay que pelear sabiendo a ciencia cierta que se va a perder, sobre todo para que nadie diga que se evita el combate por cobardía. Las mil batallas que vertebran una guerra deben ser libradas y en el caso de la conquista de la libertad en el seno de un partido la guerra no se acaba nunca, pues en última instancia se libra contra la propia y soberbia tendencia a creer que uno (o una) es la solución.
Pero el tema de la semana en Cataluña no es ése. El tema es la inmigración. Dinamitado por alguien (no yo) el silencio acordado por los grupos parlamentarios en torno a las negociaciones sobre el Pacte Nacional per a la Immigració, un diario recogía en portada este martes la verdad del asunto y medias verdades de clara conveniencia para los posicionamientos de algunos. La verdad es que el tripartito proponía en el documento de partida intentar que el Estado dé el voto total (en generales, autonómicas y locales, por tanto, también en las europeas) a los inmigrantes que lleven aquí “un tiempito” (pequeña discusión añadida sobre cuánto). Por había prevista una modificación para que sólo se conceda el voto en las elecciones municipales, por supuesto “fomentando” que se integren en los partidos que ya existen. En medio del texto quedan las medias verdades, pasiones encontradas de cada grupo en el Govern, y un pastiche que de tan ambicioso puede acabar convirtiéndose en una bomba de relojería entre los proponentes, con los aceptantes y para con los destinatarios directos (inmigrantes) e indirectos (autóctonos)
Mi partido sale inmediatamente a decir que debería existir reciprocidad de voto para los catalanes en los países de origen de esos inmigrantes. Aunque comprensible, es una obviedad. Evidentemente es imposible cuando los inmigrantes llegan de países no democráticos (no tienen elecciones) y evidentemente ya existe cuando hablamos de países europeos (pues el Tratado de la Unión, que es entre otras muchas cosas un tratado de reciprocidad así lo conviene). El problema no es, por tanto, si recíproco o no es el trato, sino qué nivel de derechos se puede dar en España a quien viene a quedarse, para que siga teniendo sentido la distinción entre nacionales y extranjeros.
Hoy por hoy el nacional español tiene sólo dos derechos en exclusiva: el acceso a la función público y la participación en las elecciones generales y autonómicas. Por detrás de él, el ciudadano de la Unión Europea que resida en España puede participar, como el nacional, en las elecciones municipales. Por su parte ciertos colectivos de extranjeros tienen grandes ventajas a la hora de acceder a la nacionalidad: en el teórico plazo de dos años pueden ser nacionales españoles gran parte de los inmigrantes latinoamericanos.
Y mi pregunta es: ¿no sería más interesante acelerar los trámites para ser nacional y dotar a tan trascendental paso del ritual y las implicaciones que conlleva? ¿No sería ese el contrato fundamental del que hablaba el PP durante su campaña? Tú y yo, de igual a igual, en la comunidad en la que yo estaba primero, pero tú has llegado a vivir y convivir. Esa comunidad se llama España.
En el plazo actual, 10 años que en la práctica se alargan mucho más, se pasa de la nada al todo sin que nadie pregunte al que llega si se ha implicado anímicamente en la construcción del futuro común. Sin implicación no hay igualdad, sin igualdad no hay pacto, sin pacto no hay nacionalidad, y sin nacionalidad no puede haber voto. Así ha sido siempre en todas partes, así ha de seguir siendo para garantizar la convivencia. Así deberían entenderlo todos los que pretendiendo diluir la trascendencia de ser nacional de España, pretenden reivindicar una imposible nacionalidad catalana, o substituir la igualdad por el igualitarismo. En los cuentos ese juego sólo lo hacen los aprendices de brujo. Y acaba mal, ya se sabe.




5 Diciembre 2008 | 22:36
Creo que el futuro de la sociedad es la multiculturalidad. Vivo en un lugar tremendamente cosmopolita que está en proceso de construcción y la sensación de dinamismo y sinergia que se respira me resulta muy, pero que muy estimulante.
Dicho lo cual para la construcción social es imprescindible la aceptación del marco de convivencia y el compromiso con el grupo.
Estoy de acuerdo con el voto de los inmigrantes… cuando dejen de serlo para convertirse en ciudadanos con todos los derechos. La ciudadanía no es sólo cuestión de derechos, lo es también (y de forma crucial) de obligaciones.
Votar da derecho a decidir sobre el rumbo que sigue el conjunto y las opiniones sobre el rumbo sólo las deben tomar aquellos que van en la nave.
Aquellos que, si el rumbo es acertado se beneficiarán, pero que si es equivocado no sólo se hundirán con la nave sino que se quedarán a esforzarse por recomponerla.
Votar es un derecho que da poder sobre los demás y ese poder se debe ejercitar desdela máxima responsabilidad y compromiso. Un compromiso que debe ser explícito e inequívoco. El compromiso de la nacionalidad.
El compromiso de ser capaz de pagar las facturas que se deriven de decisones equivocadas.
Estoy de acuerdo con lo que dices.
6 Diciembre 2008 | 23:21
Querida Montse dices verdades como puños, impaciente por verte en “La noria”
7 Diciembre 2008 | 3:42
Totalment d’acord. Nosaltres hauríem de liderar aquest debat, però la nostra trinxera és tan profunda que cada cop se’ns escolta menys.
En breu escriuré en el meu bloc sobre el famós (famós només entre uns pocs, com sempre) vídeo dels bitxos raros. No volíem caldo, doncs catorze tasses més. Apa, a autoflagelar-nos un xic més cada dia. Si vols reclamar la teva normalitat, comença per parlar d’allò que ens és normal a tots, no només a uns pocs.
Em repugna haver d’escoltar encara aquestes bretolades. Jo sóc català i no penso dir-ho més. I sóc espanyol i tres quarts del mateix. Jo vull parlar de la llei de dependència, de com la immigració suma parli com parli, de l’educació en valors i llibertat, de salut, de drogues, d’atur… I vull que tots els polítics, començant pels meus, també en parleu.
Cuida’t, futur.
7 Diciembre 2008 | 10:37
Montserrat, pienso tal cual. Yo iría más allá, en cualquier caso. Desde el momento en el que un senegalés viene a España y paga impuestos, como yo, debería ser reconocida su condición de ciudadano.
7 Diciembre 2008 | 13:05
Muy bien razonado y muy de acuerdo.
7 Diciembre 2008 | 18:49
El problema es que se está planteando desde hace tiempo otorgar el derecho a voto a los inmigrantes por parte del Psoe no por aumentar sus derechos,sino porque dicho partido sabe que los votos irian mayoritariamente para ellos.¿Con quien se produjo si no la regularización masiva de inmigrantes?.Es triste que una vez más se haga utilización política de un colectivo desfavorecido.
7 Diciembre 2008 | 19:14
Es clar que el PSOE augmanterà de votants amb això de donar dret de vot als immigrants, i per això sent al poder ells volen donar com més aviat possible aquest dret als nouvinguts. Si fos a l’inrevés, que manessin els del PP no es posaria damunt la taula tant alegrement aquesta proposta. El dret de votar se l’han de guanyar d’alguna manera, no els hi podem regalar, però veiem com en Zapatero es capaç de regalar fins i tot vacances a Myami a quins el votin, i ja la tenim ben embolicada. Al final, ja veurem com manaràn més els de fora que nosaltres.
8 Diciembre 2008 | 12:34
Hola:
La inmigración es una consecuencia de haber apostado por un modelo de crecimiento ultraliberal, la inmigración siempre me ha parecido negativa, no los necesitamos para crecer, si a los catalanes les pagaran buenos salarios, también harian los trabajos que supuestamente sólo realizan los inmigrantes, la inmigración es la causante de la pèrdida de de poder salarial, pero eso es politicamente incorrecto decirlo.
Hay otro modelo de crecimiento no basado en inmigración ¿pero……interesa?, yo creo que no.
Un saludo, Montse y adelante.
8 Diciembre 2008 | 14:42
Pero, ¿por qué el hecho de que voten inmigrantes beneficiaría al PSOE? Quizá porque en términos generales se han preocupado más por este colectivo y sus intervenciones están lejos de atacar a inmigrantes.
Probablemente, en el PP se haya pecado en este sentido. Ahora bien, no es tarde para cambiar de estrategia… Es como decir que a CIU no le interesa que venga gente de Extremadura a vivir a Cataluña. Bien. A la CIU de Artur Mas, probablemente, no le interesa. No obstante, a Pujol no le fue tan mal: extremeños y andaluces confiaron en él, y en su discurso, durante 23 años.
Es cuestión de plantear políticas de integración, ¿no?
8 Diciembre 2008 | 17:03
Hola Nacho:
Yo también creo que beneficiaría al Psoe, entre otras razones porque Zapatero ha hecho una política muy demagógica con éste asunto que le ha valido el rechazo no sólo del PP sino de toda la U.E, (por aquello del papeles para todos).
No creo que el PP haya pecado en nada en éste asunto. Desgraciadamente es otra más de las estrategias populistas de Zapatero que deja en fuera de juego a quién se opone a ella.
El de “papeles para todos” ha sido un mensaje absolutamente irresponsable pero que le ha valido para ganarse la posición de “empatizar” con el inmigrante y todos los que se han mostrado en contra nos hemos podido antagonizar a parte de ese segmento de población.
En cuanto a comparar a inmigrantes extranjeros con la inmigración interior española me parece un error. No creo que sea comparable que un español decida trasladarse a otro lugar de España para vivir ( o incluso un europeo dentro dela UE) porque hay una nacionalidad compartida, o en el caso de la U.E, un marco legal común que otorga una condición de ciudadanía imprescindible para tener el derecho a decidir sobre el futuro social.
8 Diciembre 2008 | 17:58
[...] cierto, Montserrat Nebrera publica hoy un artículo en su blog en el que pide el derecho a voto para los inmigrantes: ¿No [...]
8 Diciembre 2008 | 21:17
Prof. M. Nebrera,
No hay duda que la política sobre la inmigración realizada por el gobierno presidido por J.L. Zapatero sólo se ha orientado a un objetivo: captar votos parael PSOE. No se ha desarrollado una política desde la responsabildad social ni orientada al bien común. Tampoco hay duda ue los partidos nacionalistas anteponen a la política de inmigración sus principios ideológicos; lo cual es del todo coherente. Pero tampoco hay duda que la política de inmigración llevada a cabo durante 8 años por los gobiernos presididos por el J.Mª Aznar fue inadecuada; como así lo es la oposición planteada por J M Rajoy en este tema.
Por lo expuesto, a mi me sorprende favorablemente la disertacón que Usted hace al respecto, que puede ser la del programa oficial del PP, pero que en casi nada se parece a lo que proponen. Las frases:
- “tú has llegado a vivir y convivir”.
- “sin que nadie pregunte al que llega si se ha implicado anímicamente en la construcción del futuro común. Sin implicación no hay igualdad, sin igualdad no hay pacto, sin pacto no hay nacionalidad, y sin nacionalidad no puede haber voto”.
Sin ser experto en inmigración, creo que aquí debería radicar el quid de la questión. También, hasta esas frases se llega por el camino del derecho y nada tienen que ver con intereses partidistas orientados al voto o a otros intereses ajenos al bien común. Cuando alguien dice que MN es filoconvergente o parecido, se les podría contestar que MN entiende muy ben la interacción España / Catalunya, pero que alguien que cree tanto en las bases del derecho y en la libertad no puede ser nacionalista.
Su disertación sobre la inmigracón la vuelve a situar a Usted, como tantas otras veces, en un espacio político socialmente no atendido; y que no habría que cometer el error de creer que el PPC sí lo atiende. Y no se vislumbra, no se dan muestras contraras, que lo vaya a hacer a corto o a medio plazo. Destacaría fnalmente que su disertacón queda enmarcada en su línea clásica de pensamiento, la cual nace de la libertad y no está mediatizada o condicionada por nada.
un saludo cordial,
javier ruiz moreno
10 Diciembre 2008 | 17:37
Gracias por vuestros comentarios, sobre todo por entender que lo que he dicho pretende trascender el debate que a este respecto interesa a los partidos y a sus clientelas. Un ejemplo: en Madrid es mucho más fácil que pueda pedirse el voto municipal para los inmigrantes, por dos razones: quienes llegan pertenecen o al este de Europa o a latinoamérica y, por tanto, tienen mayor vinculación con España antes de llegar. Son de todos modos colectivos en los que la situació de inmigrante sin nacionalidad puede llegar a ser muy breve ya que, bien por la nacionalidad express, bien por ´la reciprocidad que garantiza la Unión Europea, un peruano o un rumanés bien pronto pueden votar a Gallardón (o al que se tercie). En cambio ataluña es otra cosa en cuanto a colectivos de recién llegados y en cuanto a intereses en juego. Por eso yo decía que es importante pensar en el modo en que la inmigración… sencillamente deja de serlo. Ahí está el quid, sin que ello suponga, por supuesto, negar u olvidar las raíces. Jamás olvidó mi madre el Turanzas de su infancia y mi padre sabía tanto cante jondo como sus ancestros jienenses… Vamos, que la voluntad y la sangre, todo juega en el músculo extraño que es el corazón.. Un saludo cariñoso y mi agradecimiento por vuestro debate.
10 Diciembre 2008 | 17:37
Y gracias, Javier, por esa caracterización intelectual de mi discurso. Aunque no la merezca, debo reconocer que me pone contenta.
11 Diciembre 2008 | 23:52
No hace mucho, en un programa de “tengo una pregunta para vd”, una mujer marroqui se quejaba de que a su hija no le daban trabajo porque llevaba velo y preguntaba al sr. Duran Lleida su parecer… el hombre salió por peteneras diciendo que “una cosa es que lo lleve porque quiere y otra porque la obligan” o algo así… No hubiera estado de más preguntar a la señora las posibilidades de trabajar en un país musulman a una mujer vestida con minifalda o a la occidental. Y es que, el mercado de trabajo no entiende de “culturalidades”. Si encajas te contratan y si vas de diferente, no.
En los ultimos años hemos recibido unos 8 millones de inmigrantes. Son gente que pertenece a clases sociales desfavorecidas, con religiones y culturas, mucha veces diferentes de las nuestras y con intereses que pueden ser opuestos. Estan necesitados de políticas sociales amplias y consumen unos recursos que debemos pagar entre todos. Una administración enorme supone un gasto tambien enorme que hay que sufragar con unos impuestos que lastran la economía y exigen una presión impositiva importante. El voto a los inmigrantes supondrá la hegemonía de quienes prometan medidas de “discriminación positiva” (en mi ciudad pedían que el Ayuntamiento les pagara el carné de conducir) y conllevará una fractura social.
El voto debe ser para los que tengan la nacionalidad. 10 años son suficientes para adquirirla y demuestran un compromiso de permanencia. Dar el voto al que acaba de llegar puede llevarnos a situaciones paradójicas. Habría que preguntar a quien se pretende dar el derecho al voto: al que ha llegado y no tiene ni papeles?, ¿al que lleva dos años?, ¿al que lleva 5?
Con ésto, como con todo, una cosa es lo que dice la prensa y otra lo que publica el BOE. Aun recuerdo como se les llenaba la boca con la Ley de la Dependencia. En Andalucía llevan ya un año cobrando y aquí no se sabe cuando se cobrará…
16 Diciembre 2008 | 1:06
Estimada Montse una puntualización…sólo un derecho en exclusiva…y dentro de poco ninguno, me temo…
“…Hoy por hoy el nacional español tiene sólo dos derechos en exclusiva: el acceso a la función público y la participación en las elecciones generales y autonómicas…”
Artículo 57.(Ley 7/2007, de 12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público.)
Acceso al empleo público de nacionales de otros Estados.
1. Los nacionales de los Estados miembros de la Unión Europea podrán acceder, como personal funcionario, en igualdad de condiciones que los españoles a los empleos públicos, con excepción de aquellos que directa o indirectamente impliquen una participación en el ejercicio del poder público o en las funciones que tienen por objeto la salvaguardia de los intereses del Estado o de las Administraciones Públicas.
A tal efecto, los órganos de Gobierno de las Administraciones Públicas determinarán las agrupaciones de funcionarios contempladas en el artículo 76 a las que no puedan acceder los nacionales de otros Estados.
2. Las previsiones del apartado anterior serán de aplicación, cualquiera que sea su nacionalidad, al cónyuge de los españoles y de los nacionales de otros Estados miembros de la Unión Europea, siempre que no estén separados de derecho y a sus descendientes y a los de su cónyuge siempre que no estén separados de derecho, sean menores de veintiún años o mayores de dicha edad dependientes.
3. El acceso al empleo público como personal funcionario, se extenderá igualmente a las personas incluidas en el ámbito de aplicación de los Tratados Internaciones celebrados por la Unión Europea y ratificados por España en los que sea de aplicación la libre circulación de trabajadores, en los términos establecidos en el apartado 1 de este artículo.
4. Los extranjeros a los que se refieren los apartados anteriores, así como los extranjeros con residencia legal en España podrán acceder a las Administraciones Públicas, como personal laboral, en igualdad de condiciones que los españoles.
5. Sólo por Ley de las Cortes Generales o de las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas podrá eximirse del requisito de la nacionalidad por razones de interés general para el acceso a la condición de personal funcionario.
17 Diciembre 2008 | 16:15
Con mis mayores deseos de que paséis tú y tu familia unas felices Navidades.
Un abrazo.
VILLANCICO DE NAVIDAD
Terly
Fue un día veinticinco de Diciembre,
cuando nació el Niño Jesús en Belén,
¡Qué frío más grande el de aquella noche!
se helaron los charcos y el pozo también.
María y José cantaban al Niño
canciones más viejas que Matusalén
y los pastorcillos con gracia sonaban
zambombas, panderos y hasta la sartén.
Mientras la mula y el buey resoplaban
y daban calor al Rey en los pies,
los Magos le dieron valiosos regalos
de oro, incienso, mirra y dijeron, amén.
Una estrella brillaba en el cielo
que iluminaba toda Jerusalén,
¡anuncio de Dios que a todos traía
un mensaje de amor, de paz y de bien!…
26 Diciembre 2008 | 0:48
Confieso que estoy anonadada. Leo los comentarios y lo primero que salta a la vista es que aquellos que ensalzan las supuestas virtudes del paraíso “multiculty” o no comprenden bien la lengua castellana o no han entendido nada de lo que dice la Sra. Nebrera. La clave de todo lo que reflexiona se encuentra en estas palabras, como bien ha dicho Javier Ruiz Moreno: “sin que nadie pregunte al que llega si se ha implicado anímicamente en la construcción del futuro común. Sin implicación no hay igualdad, sin igualdad no hay pacto, sin pacto no hay nacionalidad, y sin nacionalidad no puede haber voto”. Decía que estoy anonadada porque hasta ahora sabía de los estragos que la ideología inimigracionista, el dogma inmigracionista casi habría que decir, había causado en las filas de la izquierda y de cuanto progre de caviar corre por estos mundos, pero en modo alguno esperaba que también hubiera lavado el cerebro de los sectores más alejados de esa izquierda de áboles de Navidad a pedales o del pañuelito terrorista islámico al cuello. Sorprendida porque yo misma procedo de las filas de la izquierda, una izquierda en la nunca me sentí cómoda y de la que tomé notable distancia a medida que fui descubriendo su verdadero talante totalitario, intervencionista, antioccidental, anticristiano, antisemita y proislamista. Quizás porque he vivido en sus entrañas que conozco al monstruo… Pensé que desde las filas liberales y conservadoras se tenía más claro que una comunidad política, llámese España, llámese Catalunya, Francia, Holanda o Suiza, es mucho más que una mera sociedad formada por individuos que “van a su bola” y que sólo tienen en común que trabajan en un mismo territorio, pagan impuestos y reciben servicios. Comunidad cultural o, si quieren, comunidad civilizacional es un concepto que va mucho más allá del que escenifica la palabra sociedad. Este último es un concepto, valga la redundancia, meramente sociológico, alude a una suma de individuos que viven en un determinado territorio, sin más vínculo que ése y el que establecen las obligaciones y derechos legales. Comunidad alude a ciudadanos que comparten un compromiso con unos valores, con una herencia cultural, con un modo parecido de concebir la vida, el mundo, el bienestar, la convivencia, el papel de la cultura, del arte, de la música… Para ser miembro de una sociedad, no hace falta ser ciudadano de la misma, basta con estar en ella. El hecho de estar en un lugar, trabajando o no, no otorga la condición de ciudadano copartícipe en los valores que definen a la gente de ese lugar y que definen su cultura. Es obvio decir que la soberanía popular, cuya más alta expresión es el voto de los representantes del pueblo, sólo puede recaer en quienes son ciudadanos de una comunidad, nunca en los habitantes de una sociedad. Que haya inmigrantes que han venido a quedarse para siempre no significa que todos ellos deseen y puedan ser copartícipes de la comunidad en tanto que ciudadanos. Pueden ser parte de la sociedad y gozar de los mismos derechos y deberes básicos, pero entre esos derechos no puede estar el voto, porque el voto no es un mero derecho como lo pueda ser el de la asistencia sanitaria, es la expresión suprema de la soberanía de un pueblo. Los extranjeros, quienes así se consideran porque no comulgan ni pueden comulgar con los valores que nos definen, ya tienen patria, ya tienen ciudadanía, ya pueden votar en sus países (o exigir ese derecho en sus países como nosotros hemos hecho en el nuestro). No son apátridas, no vienen vacíos de nacionalidad. El voto, repito, es la máxima expresión de la soberanía popular y ésta no debe confundirse con un derecho como podría serlo el de elegir escuela o desgravarse los gastos médicos en la declaración de renta. Sólo los titulares de la soberanía popular, es decir, los ciudanos españoles, podemos decidir si los extranjeros pueden o no pueden votar, algo que sólo es posible si a tal efecto convocan un referendum claro y directo sobre la cuestión. No cabe que puedan decidirlo quienes en todo caso son representantes de la soberanía, pero no titulares de la misma. No es posible que lo decidan diputados ni gobiernos, porque estarían cometiendo el mayor fraude de la Historia no sólo contra la Constitución, sino contra los fundamentos de la democracia.
26 Diciembre 2008 | 1:29
Por supuesto, me he sonrojado al leer uno de los comentarios en el que se quejaba de que los inmigrantes fuesen a votar al PSOE porque quizás “ha hecho más por ellos” y añadía que quizás el PP debiera preocuparse por la cuestión… Es decir, sugiere que se apunte al mismo carro que el PSOE y, si puede ser, que hasta le sobrepase por la mismísima izquierda de la calzada en la carrera de quien consigue atraer más votos de los inmigrantes. Por desgracia, ese comentario define con exactitud lo que han estado haciendo los partidos políticos, de derecha y de izquierda, en este país. Compitiendo por ser el más progre, el más políticamente correcto, el más atractivo en las urnas. Las urnas, siempre y únicamente las urnas. Demostrando a las claras que, en realidad, a ningún partido le importa un carajo el país, el futuro de esta comunidad como tal, el futuro de los europeos en sus propios países, el futuro de los valores que nos han conducido a ser lo que somos, ni nada que no sea sacar votos para seguir alimentando con cargos y sueldos públicos a los aparatos de los partidos y a sus acólitos. Déjenme que les haga una última observación: hay algo profunda e inconmensurablemente antidemocrático en esa carrera por el voto del inmigrante cuando todos sabemos que no es más que un intento desesperado de neutralizar el impacto que tendrá la creciente desafección de los ciudadanos hacia sus políticos y hacia los partidos que dicen representarnos. Queda, cuando menos, feo, intentar que no se note que tus conciudadanos no han ido a votar o bien no te han votado esta vez a base de comprar votos de los inmigrantes usando con ellos todo el arsenal del más rancio populismo. Ahora es ese malestar de los que sí podemos votar lo que quieren neutralizar. Mañana no dudarán en vender a pedacitos los derechos y libertades fundamentales que tanto nos ha costado conquistar con tal de no arriesgar una reelección, adoptando las siempre crecientes e imparables exigencias islámicas que se proyectan en todos los órdenes de lo público y de lo privado. ¿Es que no vemos lo que ha pasado en otros países que van por la tercera generación de inmigrantes islámicos? ¿Es que pensamos que aquí será todo diferente? ¿Por qué iba a serlo? La integración no es hablar una misma lengua en la calle y en el trabajo o pagar impuestos y no infringir el Código Penal. Va mucho más allá. Es mucho más que eso. Comprende la voluntad de compartir un futuro, comprende el orgullo, el respeto y un sentirse parte de la herencia cultural recibida. O, cuando menos, de la herencia civilizacional que sólo los que se sienten parte de la misma pueden continuar y mejorar.
11 Enero 2009 | 13:14
Contra el habla andaluza
Parece la historia interminable. A cuento de lo más inesperado surge de vez en cuando ese latigazo de prejuicios y desconsideración que la parte más rancia de la derecha española tiene sobre Andalucía. En esta ocasión, a raíz de una legítima, discutible o no, crítica política, la diputada del PP catalán Montserrat Nebrera acude al lenguaje andaluz como coartada para el desprecio o la ridiculización. La ministra de Fomento tiene, en su opinión, un tono de chiste y parece que le resulta imposible entender el habla de los cordobeses. Se acumulan en la memoria ejemplos de parecida índole, en los que los más dispares representantes de esa singular derecha se desahogan con insólita ligereza contra la educación de los niños andaluces, la condición laboral de los mayores o el rasgo cultural que más a mano les venga. Es evidente que no ofende quien quiere, sino quien puede, y está claro que esta señora diputada no puede ofender sino a su propia dignidad política. Pero más allá de esta consideración, existe una lectura interna que afecta al PP andaluz y a sus dirigentes que son los que, pese a su esfuerzo por renovar permanentemente la imagen y los comportamientos del partido en esta tierra, tienen que seguir lavando todavía los trapos sucios que sus compañeros vuelcan sobre ella. Es hora de que Arenas exija a los militantes populares del resto de España el respeto que Andalucía merece en todos su ámbitos. Será por el bien de todos, empezando por el del propio PP andaluz.
http://www.diariocordoba.com/noticia…sp?pkid=456438
12 Enero 2009 | 19:25
INCULTA. La palabra opináis lleva tilde. Primero aprende las reglas de acentuación y luego escribe. Que eres más inculta que los andaluces a los que criticas. PALETA DE CIUDAD.
13 Enero 2009 | 15:01
Señora o señorita Nebrera, aunque siendo de Sevilla hablo perfectamente el español, con acento andaluz por supuesto, le voy a hablar con acento tipo chiste: zorra hija de puta, vete ya a tu puta casa y dejanos a los andaluces en paz.
13 Enero 2009 | 18:18
Una matización: don José María Aznar (al igual que don Felipe González, don Adolfo Suárez, etcétera) ya NO es Presidente, ni tampoco lo es por el momento don Mariano Rajoy, por lo que es incongruente referirse a ellos como tal. De Rajoy lo entiendo, que es presidente de su partido político si se refiere a eso, pero de Aznar no. Sé que es morriña y, más bien, golpe de efecto publicitario del Partido Popular, pero ha de tener en cuenta que los españoles, TODOS, guste o no, tenemos otro presidente.
14 Enero 2009 | 21:10
ERES UNA HIJA DE MALA MADRE POR NO LLAMARTE HIJA PUTA QUIEN COÑO TE QUE QUE ERES PARA INSULTAR A UN PUEBLO COMO EL ANDALUZ MAS TE VALE QUE REPASES HISTORIA Y LO COMPROBARAS.LO ULIMO QUE UN POLITICO DEBE PERDER ES LA EDUCACION Y LAS BUENA MANERAS Y EL PP NECESITA UN CAMBIO ENPEZANDO POR MARIANITO,NO CONVENCEIS NI INSULTANDO .NEBRERA ESPERO ACUDIR A TU ENTIERRO
14 Enero 2009 | 21:21
SOY CORDOBESA Y QUE VERGUENZA SIENTO QUE EL PP ANDALUZ SE QUEDE TAN PANCHO CUANDO INSULTAN SU TIERRA UNA CABRONA QUE SE CREE QUE ES MEJOR PO SER DE CATALUÑA CREO MAMONA QUE LE HAS HECHOUN FLACO FAVOR A TU PARTIDO