‘El menor de los males’
15-09-2009 | 19:03 EnviarReproduzco aquà un artÃculo que me publicaron el pasado domingo en El Periódico de Catalunya, a ver qué opináis vosotros:
¿Puta? ¡Reputa!» Eso dice el casposo Torrente de la mujer de uno por acostarse con todo macho viviente. Pero ¿es puta por refocilarse en el sexo? ¿Y si el goce le reporta además la licencia de un bar, plaza en la universidad, o posición relevante en una empresa? Tantos sentidos distintos para el término prostitución dificultan proponerle soluciones. Pero ¿las requiere o son el uso de la vÃa pública, el control sanitario del colectivo y la evitación del crimen organizado lo que nos preocupa? Porque tal vez la mayor parte de la sociedad no condena la venta o alquiler que uno haga de su cuerpo –al fin y al cabo nadie se ha metido con la que alquiló su útero a Ricky Martin para que consiguiese sus gemelas–, ni hay cruzada general contra toda esa juventud (modelos y exmodelos se llevan la palma) que casualmente sólo se enamora de personas ricas y famosas que les triplican la edad, ni hay quien critique lo de aguantar un matrimonio por mantener el nivel de vida.
Mayor escándalo produce atisbar la venta del alma, individuos con capacidad de metamorfosearse en el paisaje y decir o hacer aquello que más conviene: polÃticos y periodistas se llevan en esto la palma, pero ni son los únicos ni los peores; sólo los más visibles. Cada uno vende lo que puede mientras haya alguien dispuesto (incluso obligado) a comprar. Esa es la triste realidad de una actividad tan antigua, como se encargaba de recordarnos aquella magnÃfica Familia, de León de Aranoa, en la que un individuo se compraba el servicio de amor completo. Y vaya por delante mi respeto a todas las soledades que no han encontrado paliativo mejor.
En el extremo opuesto, en lo evidente, la frontera entre prostitución y esclavitud no deberÃa dejar lugar a dudas. Cuando quien se vende lo hace por miedo, por desesperación, por salvar la vida de las personas que le importan, y encima lo hace en condiciones que afrentan la mÃnima dignidad humana, los delitos son otros: quien perpetra el tráfico de carne humana para prostituirla bajo amenazas debe ser perseguido contundentemente, pero también el pagano consciente de la situación, que asà colabora con el traficante, o aquel cuya cooperación necesaria aporta infraestructuras a un delito que es de «lesa humanidad». Y por mucho que se rasguen las vestiduras las feministas, diciendo que, sobre todo, la prostitución es de mujeres, el horror de los horrores es la infantil y para sus perpetradores la cadena perpetua es un regalo.
Gran parte del colectivo quiere ser tratado como el de cualquier oficio, pagar sus impuestos y tener un local. Y visto que nos abstenemos de entender la prostitución como delito por la dificultad de ponerle puertas al campo, las casas de putas de antaño (donde acuden, sobre todo, los que más claman contra ellas) parecen el menor de los males. Y a quienes compran o venden sus favores en la calle, quizá pueda decÃrseles poco, pero, a quienes en la calle los practican, habrá que recordarles que la calle no es suya.

15 Septiembre 2009 | 19:20
Más que acertado, me encanta como escribes. Enfocas la prostitución quitando los tópicos y sobretodo lo mejor ha sido la disertación de la frase de Torrente-
15 Septiembre 2009 | 19:55
Molt millor quan ens parles de polÃtica. Anem per feina, despleguem l´Estatut (el que el poble de Catalunya va votar, l´altre no ), que aleshores ja plantejarem les corresponents polÃtiques socials.Oi que si ??, Zubiriano.
15 Septiembre 2009 | 20:20
Hombre, Octavi, a mà me ha hecho gracia que Montse se haya atrevido con el peliagudo tema de la prostitución, cuando es bien sabido que de “eso”, de prostituir la dignidad y el honor (cuando no la realidad y la verdad) sabe mucho la clase polÃtica de las Españas. Vosotros, Octavi, también sabéis mucho de “eso”. Me refiero a que conocéis bien el arte torticero de prostituir la realidad con total descaro e impunidad, ¿verdad,gañán?
Toma, el ¡Arriba España! del dÃa.
15 Septiembre 2009 | 20:29
Es que no vas a la raÃz del problema y asà permance todo inalterable.
La única solución a esa esclavitud de la que hablas es abolirla como se abolió la esclavitud de los negros y de las negras a pesar de que habÃa existido siempre. ¿sabes porqué no se hace? Porque nuestra sociedad se basa en una concepción patriarcal del mundo en la que a las mujeres se nos observa como meros instrumentos del género masculino, y mientras esto siga asà jamás renunciaran al derecho que se han atribuÃdo de limpiarse en nosotras.
¿No te das cuenta de que si se acaba con la prostitución aboliendola se acaba con las mafias y el tráfico de personas? ¿No te das cuenta de que es la demanda de carne humana femenina por parte de los hombres lo que produce toda esta explotación y este infierno nacido de la división de la sociedad en castas en la que los más desfavorecidos se destinan a carnaza de la que los hombres hacen destrozo? ¿No te das cuenta de que lo que hay que hacer es proteger a esas personas tan absolutamente desprotegidas?
Hablas de que hay mujeres que quieren ser prostituÃdas y que se les proporcione una reglamentación (en no se qué condiciones que jamás pueden ser legales porque van en contra del estatuto de los trabajadores y de cualquier ley de prevención de riesgos laborales que se quiera inventar por muy despreciativa que ésta sea para el trabajador). Estás mujeres no saben lo que quieren ni lo que dicen porque nadie les ha informado, viven alienadas en un mundo del que no saben como salir ni pueden, se sienten seres de tercera y son vÃctimas de la indefensión aprendida, además de que la inmensa mayorÃa tiene sindrome de estocolmo. Como animales atrapados, la que se muestra más fuerte, esa es la más vulnerable. La que parezca más satisfecha, esa es la más desdichada. Necesitan desplegar mecanismos de defensa del yo para poder soportar su situación que acaban trastornando su personalidad, a lo que se suma el trastorno por la exclusión social.
Y esto todas, en todos los niveles y circunstancias. La estudiante que entra alegramente por sacarse unos euros pensando que será sólo una temporada o la desgraciada que debe mantener una familia entera en Sudamérica o la que viene encadenada, si, encadenada, desde un paÃs del Este.
Un gobierno civilizado del primer mundo mo puede consentir que esto exista dentro de su territorio. Parecerá casi imposible impedir a los hombres que traten de comprar mujeres, pero puede hacerse. Sólo hay que hacerlo, dar el paso. Y se consigue. Mientras sigas viendo este problema de toda la sociedad generado por los hombres, si, por los hombres, VAMOS A LLAMAR DE UNA PUÑETERA VEZ A LAS COSAS POR SU NOMBRE, YA ESTà BIEN DE PROTEGERLOS CON NUESTRO SILENCIO Y A COSTA DE NUESTRA PROPIA PIEL, sólo conseguirás dar vueltas a la caca sin llegar a ninguna parte, justo lo que hacen ellos porque es lo que quieren, seguir con el chollo al que se les hace tan dificil renunciar.
Todo eso que tu dices ya lo sabemos todos, ¿o es que te crees que has descubierto América? No se trata tampoco de cuestiones morales por un coito, se trata de derechos fundamentales inherentes a la condición humana y a los que no se puede ni debe renunciar individual ni colectivamente, se trata de proteger a los desfavorecidos y no echarselos a los perros.
Se trata de que un estado no puede consentir violaciones compensadas con un pago dentro de su territorio y encima regular como deben hacerse.
Regular como se debe degradar a los desheredados de la tierra.
Quien quiere esto, además de desinformado, no se da cuenta de lo que dice.
15 Septiembre 2009 | 20:43
Aquà te planto un párrafo que ya te escribà hace tiempo por otra parte del blog, ya que trivializas el problema desviando la atención y mezclandolo con otro tipo de ardides sociales de los que todo el mundo hace uso en su vida y medre habitual y que nada tiene que ver con este tema.
“Descontextualizar el problema y presentar a las mujeres como protagonistas y responsables es mirar hacia otro lado. Los principales protagonistas y responsables son los hombres. Según un informe de la Guardia Civil sólo un 5% de mujeres ejercen libremente esta tarea (libremente…con una identidad negativa sobre sà y negando los abusos como parte de la parodia que realizan y porque en realidad no tienen o no ven otra alternativa, son distintos niveles del mismo infierno, y muchas no quieren saber que no es el resultado de una libre elección porque negar su propia capacidad de elección supone negarse a si mismas), que no es vender sexo pues es lo más ajeno al pensamiento de ellas en esos momentos, los hombres compran poder y humillación. Estos puteros invisibles a los que nadie acosa ni incomoda a pesar de estar aprovechandose de las circunstancias de personas que hacen lo que pueden o les dejan, o les obligan, para sobrevivir. Ellas no son indignas, la indigna es la sociedad que consiente esto. El Estado tiene la responsabilidad de garantizar a toda persona un trabajo y unas condiciones de vida dignas, pero parece que, si no el Estado, al menos si el sistema de mercado prioriza el valor económico del cuerpo femenino como objeto para el uso que quiera darle el hombre por encima de la libertad y la dignidad humana. ¿Qué pasa con el 95% que no están por “voluntad propiaâ€? Cuándo yo hablo de esclavitud de mujeres tu me respondes que hay quien se casa por dinero o se acuesta con alguien por trepar ¿y? ¿ cual es la relación con este tremendo problema social del que hablo? ¿Quedan estigmatizados y fuera de la sociedad? ¿Lo que consiguen con ello se lo tienen que dar a alguien a riesgo de que maten a su familia o a ellas o les den una paliza?¿Los despersonalizan convirtiendoles en objetos intercambiables? ¿Los compran y los venden, materialmente, cambiandoles de dueño? ¿los demás les niegan la condición humana con sus actitudes hacia ellos? Más bien creo que obtienen reconocimiento ¿no? Por eso lo hacen”.
http://www.aboliciondelaprostitucion.org/jornadasautonomias.htm
http://www.fademur.es/_documentos/prostitucion.pdf
15 Septiembre 2009 | 20:50
Si quereis saber qué pasa cuando se regula la prostitución, lo mejor es mirar qué ha pasado en los paÃses donde se ha hecho . Buscad esto en google:
DO_ART_sheilajeffreysburdelesAustralia
EXAMEN CRÃTICO DE LAS RESPUESTAS A LA PROSTITUCIÓN EN CUATRO PAÃSES: VICTORIA, AUSTRALIA, IRLANDA, PAÃSES BAJOS Y SUECIA
15 Septiembre 2009 | 20:59
El post antepenúltimo está pendiente de publicación, tiene un par de enlaces.
http://www.aboliciondelaprostitucion.org/textos/DOC_INT_INT_Ekberg.pdf
15 Septiembre 2009 | 21:15
Salvo en el discurso sobre el patriarcado, estoy totalmente de acuerdo con MarÃa: la prostitución o no es libre o vulnera, en cualquier caso, la dignidad de la persona.
Tradicionalmente se vio como un mal menor, ya que al no existir el Estado, servÃa de “vÃa de escape” a las “necesidades sexuales” de (algunos) hombres, que asà no molestaban -teóricamente- a las otras mujeres.
Hoy ya no es posible esta escusa: el Estado tiene vÃas para procurar la seguridad de las mujeres.
Por otra parte, si toleramos o regulamos la prostitución tendremos que hacer lo mismo con el tráfico de órganos humanos, no? Algunos “liberales” abogan por esto: un desheredado vende uno de sus riñones a un rico que lo necesita para su salud.
16 Septiembre 2009 | 8:09
Yo también estoy por la ilegalización. La prostitución seguirá desde luego, pero ya no tendra tapaderas, se reducirá considerablemente y evitará la trata de blancas.
Probablemente aumentarán las violaciones, pero el mal no se puede combatir con el mal.
16 Septiembre 2009 | 12:41
No es ilegalizar, es abolir. Ilegalizar supone tambien penalizar a la vÃctima, no solo al prostituidor.
Abolir supone penar al que quiere comprar servicios sexuales al tiempo que se trata de ayudar a la mujer en situación de prostitución. Hay que tener en cuenta anbos aspectos para terminar con el problema.
16 Septiembre 2009 | 13:00
De acuerdo con el fondo, MarÃa. No nos vamos a pelear por las palabras. Evidentemente la vÃctima es la persona prostituÃda y quien debe ser perseguido es el cliente y el proxeneta.
16 Septiembre 2009 | 19:44
Prof. M. Nebrera,
Cuánto más se profundiza sobre el tema, más dÃficil es hacer una valoración sobre el mismo. Y cuánto más se quiere enfocar el tema, en más disperso se convierte. ¿Qué se juzga: la prostitución…? o. cómo Usted observa, un delito de salud pública, o la utilización “libre” de la calle, o las mafÃas explotadoras… ¿Cómo se centra el problema…? Y qué se juzga: ¿la prostitución en la calle o cualquier tipo de prostitución fÃsica…? ¿Y la prostitución “del alma”, o la material…?… ¿Se juzga coyunturalmente la prostitución en Barcelona o la del resto de ciudades…? ¿Y por qué se interesan ahora los Sres. A. Férnández y X Trias por la prostitución del barrio del Raval de Barcelona y no antes…? ¿No lo sabÃan…? ¿Es nuevo el ejercicio de la prostitución en ese barrio…?
En definitiva y sin pasiones, un problema social y jurÃdico de muy difÃcil enfoque y resolución. Sólo tengo claro que serÃa legalmente implacable con quienes trafican de alguna manera con ella
no con quienes ejercen la prostitución y sÃ
17 Septiembre 2009 | 2:21
Explotación, no.
De lo que no es explotación, se puede hablar. Es más, coincido punto por punto con el post.
No hace falta llevar el tema al tráfico de órganos, ese es otro tema. Pero si queremos entrelazarlo todo y complicarlo podemos exigir que ya que se permite a barcos de pesca llevar cuerpos de seguridad privada armados, a los camioneros deberÃa de permitÃrseles llevar pistola.
17 Septiembre 2009 | 9:57
La dignidad es la valoración subjetiva que uno tiene de uno mismo. Dado su carácter de subjetividad sigo preguntándome quien cojones es nadie para reglamentar si la prostitución es o no humillante. No es casualidad que a este respecto se unan los sectores más totalitarios de la sociedad, desde los socialistas declarados hasta los que se enmascaran en una patética religiosidad.
Eso por un lado. Por el otro, que legalizando la prostitución serÃa más fácil poder controlar los mercados de trata de blancas. A fin de cuentas, cuanto más a la luz este algo, más difÃcil es el trapicheo. En negro y por debajo es normal que haya mafias y economÃas sumergidas. Legaliza también el narcotráfico y verás donde se va el gitano de las Barranquillas cuando ve que tiene que competir con proveedores hechos y derechos.
Y al final, Nebrera, vuelves a dar en la clave; los prostÃbulos están llenos de abolicionistas. Al final empiezo a pensar que los moralistas lo son porque se conocen bien y tienen miedo de ellos mismos.
Fonseca
17 Septiembre 2009 | 12:19
Por una vez estoy “casi” de acuerdo contigo, Fonsi.
Sin embargo, yo no creo que la dignidad, como ninguno de los valores inherentes al ser humano, sea subjetiva.
Todos tenemos derecho a preservar nuestra dignidad si asà nos lo exige nuestra idiosincrasia y razón de ser (moralidad), pero no es un DEBER en absoluto tener que hacerlo.
De hecho ¿por qué nos prostituimos, TODOS sin excepción, pagando usura a los bancos? ¿eing?
¿Acaso están más denigrados la mujer o el hombre, que también haylos, que venden sus cuerpos que el polÃtico que se vende a sà mismo?
Yo no entiendo por qué está tan mal vista la prostitución, mucho más HONESTA que, repito, otras actividades que sà extorsionan y envilecen de forma clara al ser humano (la banca, y la polÃtica sin ir más lejos)
Cuando un@ cliente y un@ vendedor de placer llegan a un acuerdo económico mutuo lo hacen por voluntad propia, pero cuando firmamos una hipoteca, te guste o no, lo haces porque no hay más cojones.
Cuando un NECIO decide prostituirte subiendo impuestos, callas cual vulgar putita (nunca mejor dicho) y tiras palante cabreado y humillado.
Yo me siento denigrado y prostituido por mi banco y por mis representantes polÃticos, pero ya sé que ni las femiprogres (MarÃa, va por ti, chatina) ni l@s “meapilillas” se preocuparán por las explotaciones y humillaciones que sà están socialmente consentidas y legitimadas legalmente, aunque no moralmente.
Saludos y ¡Arriba España!
17 Septiembre 2009 | 12:42
Tu lo que estás es de coña, chatillo, descontextualizando el problema y desviando la atención. Ya te veo las orejas, para no variar. Denigrados y prostituidos por el banco y los polÃticos nos podemos, o no, sentir todos, incluÃdas las mujeres prostituÃdas además por los hombres. Pero a ti nadie te despoja de tu identidad ni te niega la condición humana, nadie aniquila tu ser más Ãntimo invadiendo reiteradamente las partes de tu mente y de tu cuerpo que te hacen sentir que eres una persona.
Como a los prisioneros en los campos de concentración NAZIS a los que despojaban de sus ropas, el problema es reconocer el lÃmite en el que un ser humano deja de ser persona, y respetarlo. O no.
17 Septiembre 2009 | 14:02
Chatina, olvidas que también hay gigolos, prostitutos, vamos.
Y también olvidas que existe un importante número de prostitutas que ejercen porque les place o porque, sencillamente, prefieren rápidos atajos para subsanar sus economÃas (a las estudiantes universitarias que se prostituyen me remito)
Claro que a mà se me despoja de mi identidad, cada vez que alguien niega a España, la veja, humilla y denigra, por ejemplo, o cuando se me obliga, por imperativo del sistema, a “venderme” a usureros o a estar subyugado por MEDIOCRES personajillos que pasan por ser presidentes de naciones “discutidas y discutibles”.
Una cosa es la trata de blancas, la pederastia y las explotaciones sexuales no consentidas, y otra muy diferente es defender el libre derecho de cualquier hombre o mujer para “comerciar” con su cuerpo y su mente, porque, como bien señalas, los dos (mente y cuerpo) están intrÃnsecamente unidos y son susceptibles de verse, o no, afectados emocionalmente.
Venga, va, aquà tienes el ¡Arriba España! de rigor que sólo quienes se sienten dignos, y no se venden a bastardos intereses particularistas, pueden proclamar.
PD: Conste, y doy fe de ello, que nunca he estado con prostituta alguna, o al menos con ninguna mujer que me reclamara dinero a cambio de “retozar” con ella.
18 Septiembre 2009 | 10:13
Para MarÃa,
Está muy bien tu aportación salvo que te olvidas de mentar algo muy importante ya que obvias, ignoro si adrede o no que el tráfico de personas no es sólo para la prostitución.
La prostitución es la parte más visible, pero cada año millones de personas, hombres mujeres y niños son traficados y escavizados en muchos empleos que nadie voluntariamente querrÃa hacer: textil, minas, agricultura, servicio dómestico (invernaderos) y el matrimonio forzado, ¿Tu y los que pensáis como tu, me podéis explicar por qué no pedÃs la abolición de estos empleos y del matrimonio? ¿qué pasa? que como no se ve no molesta y no existe. ¿verdad? pues intenta invertir un poco de tu tiempo en conocer esta realidad. Basta ya de hipocresia.
Todos estamos de acuerdo en que hay que terminar con la lacra de el tráfico y la esclavitud, pero no hay que utilizar prostitución como sinónimo de tráfico, porque hay muchas realidades de prostitución en España y afortunadamente la mayorÃa, si si, la mayorÃa no son traficadas.
Ah, soy porstituta desde hace 20 años y he trabajado en todos los ámbitos y modalidades de la prostitución (era de clase baja, sin estudios y estaba tirada en la calle cuando decidà prostituireme) he sacado a mi familia adelante, y además me he Licenciado en Ciencias PolÃiticas y de la Administración y espero poder doctorarme con una tesis que de a conocer todas las realidades.
18 Septiembre 2009 | 11:41
¡Exacto, Marien!, no hay que confundir churras con merinas, velocidades con tocinos, ni delitos tipificados por la ley (trata de blancas, pederastia, explotación sexual no consentida, etc, etc…) con el DERECHO que tiene cualquier individuo para decidir prostituirse LIBREMENTE asumiendo la responsabilidad y el posible coste emocional que ello conlleva.
MarÃa, como buena rojeras a la que le gusta someter la libertad individual al dictado de imposiciones colectivas, olvida que no todos los individuos somos iguales; olvida que cada persona tiene diferentes lÃmites para tolerar la frustración, la humillación o la degradación. Y olvida, ¡cómo no!, que existen muchas maneras (legales y consentidas socialmente) para prostituir a los seres humanos, porque, no lo olvidemos, prostituir significa pervertir, degradar o vender.
Y ¿quién no se ha sentido degradado o vendido en esta maldita vida, en alguna o en muchas ocasiones?
Saludos y ¡Arriba España!
18 Septiembre 2009 | 14:16
Millor dit impossible, Marien. Com diria aquell, al loro i que n´aprenguin. Per cert, una altra tipus d´esclavatge seria el que l´estat espanyol té vers Catalunya. Sort que això sembla que no durará gaire més. Visca Catalunya lliure.
18 Septiembre 2009 | 15:09
¡Joé, Octavi!, no te pongas tan nerviosÃn, que has cometido un par de faltas ortográficas en tu querida lengua minoritaria.
¿Viva Cataluña libre, dices?
No será, desde luego, libre de impuestos, pues “els defensors de la terra” ya están legislando para no permitir realizar referendums contra futuras subidas de impuestos o taxas urbanas.
Supongo que nuestros parásitos de la polÃtica han pensado que es “democrático” que el “populacho” se exprese “libremente”, a través de referendums ilegales, para reivindicar peregrinas independencias, pero temen que se haya creado un peligroso precedente, por ejemplo, para que la misma plebe pudiera decidir, urnas mediante, si nuestra clase polÃtica deberÃa bajarse el sueldo.
¡Aaaaah, a cualquier cosa le llaman “democracia”!, incluso a una vil partitocracia que decide qué es legÃtimo reivindicar y que es malo malÃsimo reclamar…
Saludos y ¡Arriba España!
18 Septiembre 2009 | 17:07
On ets, Espanya? - No et veig enlloc.
No sents la meva veu atronadora?
No entens aquesta llengua que et parla entre perills?
Has desaprès d’entendre an els teus fills?
Adeu, Espanya!
Joan Maragall ( ODA A ESPANYA)
18 Septiembre 2009 | 19:56
“Hijo de España, escribo sus glorias. Sea el referirlas religiosa lástima de haberlas escuras, y no a ningunos ojos sea satisfacción en divulgarlas…
Bien sé a cuántos contradigo, y reconozco los que se han de armar contra mÃ; MAS NO FUERA YO ESPAÑOL SI NO BUSCARA PELIGROS, DESPRECIÃNDOLOS ANTES PARA VENCERLOS DESPUÉS…
¡Oh, desdichada España! ¡Revuelto he mil veces en la memoria tus antigüedades y anales, y no he hayado por qué causas seas digna de tan porfiada persecución!
Francisco de Quevedo, “La España defendida”
18 Septiembre 2009 | 21:37
A ver, esto es una prueba porque he tratado de enviar un post y el blog no me deja.
Graciaaaaas.
18 Septiembre 2009 | 22:03
Bueno, pues nada, no me deja Dña. Montse publicar nada, salvo las dos lÃneas estas.
19 Septiembre 2009 | 11:46
Montse, el dÃa que te decidas a dejarme publicar algo avisa, vale?
Al fin y al cabo esto es un espacio público.
19 Septiembre 2009 | 12:53
Amiga MarÃa,
Como colaboradora habitual de este ‘blog’, me sorprende tu comentario. ¿Conoces un blog más libre que éste…? Si es que sÃ, ¿puedes decir cuál …? ¿Conoces un polÃtico español más defensor de la libertad que MN…? Si es que sÃ, ¿quién…? ¿En que ‘blog’ de un polÃtico se permite el insulto y la difamación contra el mismo propietario del ‘blog’…? ¿En que ‘blog’ polÃtico se permite que se exprese libremente la ultraderecha española y el separatismo radical discriminatorio…? ¿En qué ‘blog’ se permite un comentario social -tan lleno de valentÃa- como el reciente de Marien…? Y ¿no te parece suficiente prueba para ti el número de tus aportaciones al ‘blog’ durante meses como para sospechar que MN te prive a ti, justamente a ti, de libertad …?
un saludo cordial,
javier ruiz moreno
P.D.: MarÃa, a todos nos pasa que, por problemas técnicos, a veces no se puede acceder al ‘blog.’ Vuélvelo a intentar dentro de un rato y verás como sà lo consigues.
19 Septiembre 2009 | 13:32
Si, tienes razón, es que me desencadena la hipocresÃa y la estulticia que leo por aqui, y sin poder dar réplica, y encima no me publican uno que está esperando moderación. De todas formas tengo motivos para estar con la mosca detrás de la oreja por otras cuestiones que no voy a comentar. En fin. Lo que vengo a decir es que todos me dan la razón a mi con sus comentarios y parece que ni siquera se dan cuenta.
Saludos.
19 Septiembre 2009 | 13:51
“No podem permetre que el català sigui la llengua vehicular a les escoles dels nostres fills”, aquestes són paraules d´una companya del teu partit , l´Alicia S.C. No et fa vergonya pertà nyer a aquest partit ???.
19 Septiembre 2009 | 15:09
Pues nada, que no puedo, lo enviaré a trocitos, a ver si me deja….
Sois vosotros quienes confundÃs el culo con las témporas, aparte de dar tumbos constantemente dentro de una silenciosa por autista y no por ello menos atronadora contradicción. Si quereis hablamos de otros temas, pero el asunto que nos ocupa es la prostitución.
El dÃa en el que se habló de que frente al infinito cualquier número se hace cero, muchos no fueron a clase o no se enteraron de la pelÃcula, como se hace notar aquÃ.
19 Septiembre 2009 | 15:14
A ver,
Evidentemente una persona de clase baja, sin estudios y tirada en la calle no puede “decidir” prostituirse, porque en esas circunstancias una persona no puede decidir nada (para eso hacen falta alternativas), sus circunstancias son las que deciden por ella. Es muy triste que en un paÃs del primer mundo haya personas a quienes sólo les quede esa opción para subsistir ( de haber estado abolida la prostitución, eso, no habrÃa ocurrido), y tambien es muy triste que una carrera universitaria no haya servido para tomar conciencia de la propia realidad y clase de relación con los otros, ni para observarme a mi en una atalaya, cuando soy una simple mortal más.
19 Septiembre 2009 | 15:15
Otro trocito
Si quieres hacer una tesis sobre esta cuestión, te sugiero que te documentes bien, de momento estás en números negativos sobre el tema, asà que te queda un largo trecho. Si eres buena, te darás la vuelta como un calcetÃn ( justo eso que hiciste para sobrevivir), y si no, te queda un muy largo camino por recorrer.
Gracias por darme la razón, a todos.
Y no creáis que porque una persona se pase 20 años, ni cien, aguantando degradación o malos tratos a cambio de manutención o subsistencia, un estado social, democrático y de derecho va a regular como deben recibirse. Habrá cosas mal hechas, que se corregirán o no, pero ¿eso? No.
19 Septiembre 2009 | 15:19
MarÃa, el blog de Montse no es público, es privado asà que si quisiera podrÃa vetar los comentarios que quisiera. Y aún asà no lo hace. Si tienes problemas a la hora de publicar es por fallos técnicos. Yo también los tengo.
Marien, una vez más y como siempre, genial.
Fonseca
19 Septiembre 2009 | 15:20
Bueno, creo que es el blog el que no me deja meter según que palabras.
También resulta interesante ver como los que más defienden la permanencia de la prostitución son los que con más desprecio hablan de p y maricones. Sin ir más lejos, al facebook me remito, donde escriben los mismos que escriben por aquÃ.
Zubiriano y Fonseca, el dÃa que padezcais la experiencia material de poner el culo todos los dÃas a quien lo quiera coger hablamos, ¿vale?
19 Septiembre 2009 | 16:21
Maria, estoy más que documentada que tu, he leido cientos de estudios, y no sólo eso sino que tal y cómo te he dicho he trabajado y trabajo en clubs, pisos y agencias, y he compartido miles de horas con miles mujeres, llegadas de Brasil, Colombia, UcranÃa, RumanÃa, BulgarÃa, Albania, Eslovenia, HungrÃa, etc. Asi que me vas a decir lo que es la mayorÃa ¿no?. ¿Tu has hablado con ellas ?
Si hubiera estado abolida la prostitución mis alternativas hubieran sido las mismas que tenÃa entonces robar, pedir limosna, suicidarme o hacer trabajos que nadie quiere hacer, como los que hacÃa hasta entonces y que no me sacaron de la miserÃa y precaridad.
¿acaso me hubieras dicho, mira no te preocupes, ponte a estudiar para formarte en lo que te gustarÃa a trabajr que te vamos a subvencionar hasta que consigas tu empleo?
¿me puedes explicar por qué las alternativas reales que se dan en las pocas polÃticas sociales para la reinserción de las prostitas tanto las que han sido traficadas como las que quieren dejar la prostitución sólo son de dependienata, teleoperadora, cuidar personas dependientas y servicio doméstico? ¿De verdad crees que estos oficios son por vocación? El artÃculo 35 de nuestra CE ¿qué dice?
Las personas como tu a no nos dejaÃs hablar a las prostitutas. A mi me borran continuamente todos los mensajes porque no queréis que se sepa la verdad. Y en los debates que he acudido he sido insultada. Al menos yo no falta el respeto a nadie ni censuro a nadie. Sólo quiero que se conozca la realidad sin desinformación y sin prejuicios cognitivos.
19 Septiembre 2009 | 16:46
Me olvidaba decir que colaboro con entidades que luchan contra el Tráfico y la Trata. y he hecho trabajos acádemicos sobre ello.
19 Septiembre 2009 | 17:02
MarÃa, ya sabes que aquà sólo está vetado injuriar. Si ha habido algun problema, será por los filtros de spam, que suelen dejar fuera los links.
Gracias por vuestras aportaciones.
Estamos ya caminando sobre el filo de la navaja.
M.
19 Septiembre 2009 | 17:19
Mira, conozco gente que ha salido de barrios marginales y hoy tiene un doctorado, sin tener que prostituirse, eso no es una excusa, la gente trabaja y estudia. A no ser que algún parásito se lo impida. Esas miles de mujeres llegadas de la miseria me estan dando la razón a mi, no se quejan porque en sus paises paceden el mismo infierno pero aquà al menos les queda algo más para vivir “dignamente” en apariencia, y en sus paÃses ni eso. Es siempre la misma historia, feminización de la pobreza y abuso por parte de los hombres.
Eres pura contradicción, tienes que ver el problema desde fuera, los árboles no te dejan ver el bosque.
Te aseguro que respecto a este tema no tengo ningún prejuicio, eres tu quien tiene visiones parciales y se niega a llamar a las cosas por su nombre. No las ves, ese es el problema, porque reconocer que no quieres hacer lo que haces y que para poder hacerlo tienes que escindirte y además recurrir a la negación, supone además negarte a ti como persona con capacidad de decisión sobre ti misma, no la tienes, y la prueba es que aún despues de tener estudios universitarios sigues prisionera de un submundo donde es muy facil entrar, pero extraordinariamente dificil salir.
19 Septiembre 2009 | 17:25
Montse, no he injuriado, el filtro no me dejaba meter el post porque habÃa la palabra p–a , que he reducido a p, y ya me ha dejado.
19 Septiembre 2009 | 20:03
http://www.gees.org/articulo/6703/3.
GEES, FAES ….. etc, i aquests s´autoanomenen liberals consevadors. Quina vergonya de gentussa.
19 Septiembre 2009 | 20:14
MarÃa, yo tb he tenido muchos problemas para publicar. Y bien lo sabes tú cuando, desde un intercambio dialéctico que tuvimos ya hace algún tiempo, no pude concluir por cuestiones “técnicas”, quiero suponer, un apasionante intercambio de opiniones.
Sobre el tema de la prostitución, no creo que tengas razón.
Claro que Marien fue LIBRE para decidir prostituirse o no. Todos somos libres, tan libres que ni siquiera somos libres para poder dejar de ser libres.
Pero… ¿por qué crees que la opción de Marien, la prostitución sexual, fue peor que la de miles de mujeres que se prostituyeron limpiando suelos de rodillas, humilladas y explotadas por cuatro duros de los de entonces? ¿por qué crees que la prostitución sexual es peor que la prostitución de los peones que trabajan hasta doce horas diarias por un misero sueldo?
Claro que estoy contigo. Por supuesto que estoy en contra de cualquier tipo de prostitución, sea sexual o no, pero mientras el sistema no sea perfecto (que nunca lo ha sido) creo que lo más JUSTO es dejar que cada individuo sea LIBRE (insisto en esta cuestión esencial de libertad individual) para elegir la manera en que le plazca o crea más rentable prostituirse, venderse o ser explotado.
Por cierto, aunque no literalmente, yo sà tengo la percepción y vivà la dolorosa experiencia de haber puesto el culo en más de una ocasión.
No sé si emocionalmente duele más poner el culo literalmente, y obtener a cambio un apetitoso beneficio económico, o sentirte igualmente “porculeado” y afectado emocionalmente a cambio de cuatro duros.
Siendo joven, durante la dramática crisis de los 80, estuve trabajando en condiciones infrahumanas como mozo de almacén, junto a un sujeto harto peculiar. Él habÃa estado en el trullo por delitos menores, y era drogadicto y alcohólico confeso, y me dijo muy serio y convencido en cierta ocasión que él nunca habÃa probado a prostituirse o vender su culo, no fuere que le gustara…
Creo que te has equivocado al “igualarme” con Fonsi, porque lo que no he hecho jamás, y a mi edad no espero hacer, es ejercer de LLEPACULS.
PodrÃa contarte la historia de algunos “doctores” que ejercieron de “llepaculs” en sus respectivos departamentos universitarios y llegaron muuuuy lejos, tan lejos como la joven que, mientras tanto, prostituÃa su cuerpo vendiéndoselo a clientes de Pedralbes. Ésa, pero, ya serÃa otra historia…
Saludos y ¡Arriba España!
19 Septiembre 2009 | 20:17
Octavi, ¡cansino eres, vive Dios!
Toma, to pa ti un ¡Arriba España!
¡Aaaah, gañán!, si todos fuéramos un poquito Quevedos…
20 Septiembre 2009 | 11:13
Hola MarÃa,
Me parece algo incauto y arriesgado por tu parte atribuirle a Marien un estado de alienación cegador para explicar que no piense como tú y que no se adhiera al que, habéis decidido, es el camino recto de la fémina liberada. Algo curioso por parte de numerosas abolicionistas es la voluntad de impedir la participación directa de las trabajadoras sexuales en el debate sobre su propia situación. Los mecanismos de descalificación son varios: si hablamos de trabajadoras sexuales procedentes de la inmigración internacional, que hayan tenido que recurrir a alguna red ilegal para entrar en el paÃs a causa de las restricciones impuestas por la Ley de ExtranjerÃa, se asocian sistemáticamente los conceptos de tráfico de inmigrantes y trata de seres humanos con finalidad de explotación sexual. Por tanto se las considera vÃctimas de engaños y extorsiones. Resultado: a callar. Cuando las trabajadoras sexuales son de origen español, se les suelen achacar todo tipo de psicopatologÃas supuestamente originadas por historias de vida traumáticas que las llevarÃan a formarse una imagen desvalorizada de sà mismas y a sufrir un alto grado de alienación, al no ser conscientes de los mecanismos de opresión patriarcal a los que están sujetas. Resultado: a callar. Y después, ante la existencia de mujeres que de una forma evidente no se amoldan al perfil descrito, como en el caso de las trabajadoras sexuales que se han convertido en activistas en la lucha por el reconocimiento de sus derechos, o bien se reacciona evitando el debate abierto o se las acusa de estar vendidas a los intereses del proxenetismo organizado. Resultado: …Y vuelta a empezar.
Que la prostitución es una institución en origen patriarcal, creo que nadie lo niega. También lo es el matrimonio y aún no se ha reclamado su abolición. Y nadie reclama su abolición porque serÃa absurdo pretender que el matrimonio actual no ha sufrido cambios en sus funciones desde el siglo XIX, existiendo la posibilidad de uniones más igualitarias y adoptando significados diferentes. ¿Acaso no puede suceder lo mismo con el trabajo sexual? ¿De verdad creemos que las prostitutas no establecen sus lÃmites , no exigen nada al cliente, que se dejan humillar por hombres perversos y embrutecidos etc.? Lo harán las que no tengan capacidad de negociación, claro, pero entonces no estamos hablando de trabajo, sino de servidumbre o explotación, que son cosas distintas. La esclavitud se abolió, sÃ, pero no se abolieron las actividades concretas que desempeñaban quienes trabajaban en régimen de esclavitud. Aquà hay una diferencia sustancial que desconozco por qué no se tiene en cuenta.
Por cierto, ojalá fuéramos absolutamente libres e iguales para decidir qué queremos hacer con nuestras vidas. Pero no es asÃ, y para una mujer, el trabajo doméstico (como una de las pocas alternativas laborales de las mujeres de clases populares y/o inmigrantes), que muchas veces se ejerce en condiciones de precariedad absoluta sin ningún tipo de regulación, puede tener connotaciones de dominación peores que la prostitución. En el trabajo doméstico, al sesgo de género (lo ejercen exclusivamente mujeres pobres), se le une el de clase (muchas veces las contratantes son otras mujeres de clase media-alta, puede que abolicionistas con despacho y traje de chaqueta que luchan para que las oprimidas vean la luz…), y tampoco se reclama su desaparición, sino la mejora y la regulación de las condiciones de ejercicio. Se ve que aunque te exploten y ganes menos de la mitad invirtiendo el doble de tiempo, y no te dediques a ello por vocación (a nadie le suele encantar limpiar WC’ s ajenos), y no dispongas de muchas más opciones a causa de condicionantes estructurales y de la misma feminización de la pobreza que mencionabas, dignifica más que la prostitución. Qué le vamos a hacer…
Ah! La postura abolicionista tradicional ha sido cuestionada por mujeres desde el mismo feminismo, dentro del ámbito académico y fuera de él. Ahà están los trabajos de Dolores Juliano, Gail Pheterson, Raquel Osborne, etc. ¿Estarán también alienadas?
20 Septiembre 2009 | 12:34
http://www.aboliciondelaprostitucion.org/jornadasautonomias.htm
No todo puede ser objeto de compra-venta, está el lÃmite de la dignidad humana.
Si el sistema de mercado no pone lÃmites para proteger a las personas, han de hacerlo los estados. A ti te digo lo mismo que a Zubiriano y Fonseca, es muy facil teorizar desde la distancia. Limpiar un váter o excrementos de ancianos en una residencia no es tan repugnante para quien lo hace como dejarse invadir tu ser más Ãntimo por esa misma repugnancia, por más que se esté embrutecido por la reiteación o simplemente no se piense o no se reconozca uno a sà mismo como la persona que se somete a esa infamia como único modo de sobrellevarla. Y este es el menor de los males en cuanto a dejarse infamar se trata para ganar dinero, lo peor es el desprecio que la sociedad dedica a la persona prostituÃda y con el que ésta tiene que apechugar ( al tiempo que se aplaude al prostituidor por la azaña de devorar corderos, el patriarcado todo lo impregna), la exclusión por ser considerada simple carnaza infrahumana, lo más tirado de la sociedad, de lo que cualquiera puede hacer uso a su antojo, sea esto asà o no lo sea, esta es la visión que se tiene de estas mujeres y como se reacciona ante ellas. Por limpiar un váter o un anciano en una residencia nadie te desprecia.
No puede ser un trabajo porque ninguna ley laboral permite que a un trabajador se le inyecte directamente al interior del propio cuerpo un fluÃdo potencialmente mortal. No puede serlo porque no se pueden hacer subconjuntos dentro de la sociedad privados de derechos en los que el acoso sexual u otras actitudes degradantes estén permitidos. PodrÃa argumentar durante mil horas, leed al menos los enlaces que pongo, pero sobre todo tened siempre presente el orÃgen del problema; el patriarcado.
20 Septiembre 2009 | 12:40
¡Buena exposición, Marta!
Como bien dices, Marta, la abolición de la prostitución ha sido muy cuestionada, porque, de hecho, abolirla serÃa tan grave como negar la libertad individual y el derecho de cualquier hombre o mujer para “comerciar” con su cuerpo libremente, sin coacciones, extorsiones o cualquier tipo de subyugación por parte de terceros, por supuesto.
¿Que está feote prostituirse? Pues sÃ, pero más feote es someter la sacra libertad individual al dictado impositor de determinadas femiprogres (MarÃa, va por ti otra vez, chatina)
¡Qué bonito serÃa hallar la justicia social!, lograr sociedades donde verdaderamente no se vieran denigradas las personas, pero ¿cómo hemos de lograr dicha JUSTICIA cuando los de “arriba” son capaces de subirse los sueldos, tan panchos y alegres, mientras sufrimos una grave crisis?
¿Cómo lograr JUSTICIA social cuando quien sube impuestos no hace, al tiempo, ningún sacrificio, o un mÃnimo gesto siquiera, para dar ejemplo de “solidaridades” que se proclaman tan en vano como cinÃcamente?
A nuestros parásitos les encanta “bizantinear”, es decir, marear la perdiz debatiendo sobre prostituciones, abortos, e incluso sobre lo malosos que son los medios informativos que mienten o tergiversan noticias contra sus intereses, pero… ¿cuántos de nuestros chupópteros se han atrevido a cuestionar lo realmente importante? ¿Cuántos se atreven a denunciar la decadencia moral de nuestra provilegiada partitocracia?
¿Cuántos estarÃan dispuestos a renunciar a sus privilegios de clase por el bien de España y de todos los españoles?
¿Existe algún atisbo de autocrÃtica mÃnima en el seno de nuestra inmoral partitocracia?
¿Apostamos a que no encontramos a ningún polÃtico dispuesto a sacrificar su bienestar personal, ni a despegarse de su poltrona, por tal de luchar por al bien común y servir, realmente, a la ciudadanÃa?
Saludos y ¡Arriba España!
20 Septiembre 2009 | 12:45
http://www.fademur.es/_documentos/prostitucion.pdf
Y por favor, no trivialiceis ni desvieis la atención del problema, que es muy concreto, mezclandolo con otro tipo de ardides sociales de los que todo el mundo hace uso en su vida y medre habitual y que nada tiene que ver con este tema, y por los que se busca y obtiene reconocimiento, todo el mundo se acuesta con todo el mundo por diversos motivos, pero eso NO es el problema del submundo de la prostitución.
20 Septiembre 2009 | 12:45
Bueno, MarÃa, si al final nos entenderemos y todo…
Dices:
“No todo puede ser objeto de compra-venta, está el lÃmite de la dignidad humana.
Si el sistema de mercado no pone lÃmites para proteger a las personas, han de hacerlo los estados.”
¡Exacto, chatina, por fin llegamos al meollo de la cuestión!, pero a ti también se te ven de lejos las orejas lobunas.
¿Qué tipo de Estado crees que deberÃa garantizar la dignidad y la libertad individual de las personas?
Saludos y ¡Arriba España!
20 Septiembre 2009 | 12:50
Zubiriano, no es progresÃa, se trata de la ley se aplique por igual a todo el mundo, y no que a algunos les esté permitido pagar por cagarse en la cabeza de la gente y se vayan de rositas.
http://www.nodo50.org/mujeresred/spip.php?article986
20 Septiembre 2009 | 12:54
Nadie trivializa, MarÃa, pero recurriendo a una analogÃa ya utilizada por ti, te diré que te empecinas en combatir ” la realidad del árbol de la prostitución sin considerar el bosque que realmente la alimenta y genera”; sÃ, el oscuro y tenebroso bosque que cobija y alienta el crecimiento de otros tipos de explotaciones y abusos parejos al de la prostitución.
En tu última reflexión, ¡por fin!, te has atrevido a dejar entrever dónde se encuentra el bosque del problema: El Estado.
20 Septiembre 2009 | 12:59
Maria, MarÃa
Lo que derÃas hacer en vez de decir tantas barbaridades una detrás de otra, y que denotan tu total desconocimiento de las diferentes realidades de la prsotitución, es ir a tomar un café con las prostitutas del Raval o de cualqueir club y hablar con ellas distendidamente.
Lo único que estás haciendo es cuestionar la libertad de las personas. Esa libertad espiritual frente a la conducta y al entorno y que también describió
Viktor Frankl “en el hombre en busca de sentido ”
Cuestionas que las personas no tenemos capacidad de decisión interior cuando las circunstancias externas anulan o limitan la libertad de elegir su comportamiento externo.
Otra referencia bibliográfica. Richard Sennet “La corrosión del carácter”. y “el miedo a la liberatd de Erich Fromm.
Te tengo que dar las gracias porque mientras en el mundo haya personas como tu no me faltarán fuerzas para seguir luchando.
20 Septiembre 2009 | 13:04
¡Joé, MarÃa!
¡Menudos argumentos los de Nodo50!
Ya sólo te falta postear enlances a Rebelion.org o avalar tus reflexiones con las peregrinas y sectarias sinsorgadas de Petras, Chomsky, el bufón de Michael Moore o el barriguilla agradecida de Carlos Tena.
Si es que… ya sólo te falta aullar
20 Septiembre 2009 | 13:18
No se de que me hablas Zubiriano, yo no tengo ideologÃa polÃtica, mis inquietudes son de tipo social. Los polÃticos van todos a lo suyo.
Marien, es precisamente la gente que se encuentra entre la espada y la pared quien “decide” prostituirse, marroquies en su pais todas, a pesar de la esquizoidÃa que trastorna su mente por hacer algo que va absolutamente en contra de los fundamentos culturales y religiosos de su paÃs. ¿No te parece que es la miseria quien decide? ¿Y en la India? ¿Tambien deciden las mujeres? ¿Y en el sudeste asiático? ¿Tu crees que una decisión libre puede tomarse cuando no existe alternativa? No te engañes.
20 Septiembre 2009 | 13:51
Cuando se abolió la esclavitud tambien habÃa muchos esclavos que no querÃan dejar de serlo, la habÃan adoptado como modo de vida y no sabÃan vivir de otra forma. Tambien hay gente en las cárceles que no sabe vivir fuera, y quiere estar dentro. esto no significa que haya que defenderlo. Es patológico, hay que subsanarlo.
Como el filtro no me deja meter un enlace, iros a: apramp (y le meteis “.org”)Hay mucha información interesante sobre el tema.
20 Septiembre 2009 | 15:57
Hay una diferencia, MarÃa. Los esclavos solÃan ir encadenados y estaban obligados a trabajar para su amo. Si escapaban se los mataba.
Hasta donde yo sé, Marien puede dejar su oficio y dedicarse a cualquier otra cosa ¿Me equivoco?
Fonseca
20 Septiembre 2009 | 16:48
Eso no es verdad Fonseca, desde el principio de la humanidad ha habido todo tipo de esclavitud, piensa ahora en Roma o en la antigua Grecia o hasta hace bien poquito en el sur de España o en Marruecos, se de gente que tiene sirvientas en su casa y si les pregunto que qué hacen ahà me responden que están ahÃ, sin más, para todo, si horarios y sin derecho a nada, y tienen cuidado de que no aprendan nada, ni a hablar español, para que no se vayan. Ni querrán irse, porque el único modo de sobrevivir que conocen es estar con esa familia “acogida” y tranquila, tanto le da el tema de sus derechos, la alternativa la ven desfavorable. En mi infancia además conocà más de un caso asÃ, no son casos aislados.
Eso de los esclavos encadenados lo dejamos para la trata de afrianos en el tiempo de las colonias norteamericanas del sur o para los orientales de hace mil años. En el mediterráneo ya se nacÃa esclavo.
Marien no dejará su oficio. Se autoengañó durante años justificandose en que lo harÃa hasta que acabase la carrera, pero la carrera ya se acabó y ahora necesita otra justificación. le pasa lo mismo que a cualquier otra mujer vÃctima de la violencia de género. Necesita que otros decidan por ella para poder salir.
20 Septiembre 2009 | 17:52
MarÃa, el trabajo ilegal no es esclavitud. Que una chica acepte trabajar de sirvienta al margen de la ley y los derechos laborales no es sinónimo de que esté currando en contra de su voluntad.
Si eso fuera asà los narcotraficantes serÃan esclavos. Y no. No lo son.
Por cierto ¿Qué opinas del sadomasoquismo? Es sumisión voluntaria. Según tu opinión, el masoquista podrÃa ser un hombre (o mujer) alienado por su ama (o amo) que no es que haya aceptado que le peguen por que le guste sino porque no le quedaba otro remedio ¿ProhibirÃas el BDSM?
Fonseca
20 Septiembre 2009 | 18:48
De lo que te estoy hablando es de personas que viven en casa de una familia desde la infancia, desde siempre, la acogen por algún motivo humanitario o no, no en todas partes hay o han habido servicios sociales, y si alguien queda desamparado, en los pueblos era muy frecuente “adoptar” o meter en tu casa a alguien que no tenÃa techo para que sirviese para ayudar en el campo y en la casa, desde niñ@, y esto es común en el norte de Africa. Crecen asà y forman parte de esa familia, trabajando sin horario y sin recibir nada a cambio, y se ve como una gran deslealtad o traición irse, cosa que tampoco se plantea la persona que lo vive, o al menos no se lo planteaba hasta que ha llegado la globalización. Esto es la esclavitud tÃpica del Mediterráneo ( aparte de la de mujeres de color que bajaban a coger al sur para hacerlas formar parte del harem los que se lo podÃan permitir), son vestigios culturales que todavÃa subsisten en el norte de Africa, donde sólo existe la ayuda que las personas pueden prestarse entre si mediante intercambios de este tipo, donde todo es “silvestre” y “humano” si se le puede llamar asà a eso, que, en ese caso y sólo en esas circunstancias, si que es el menor de los males.
En España no puede ser que una familia tenga en su casa, de hecho, a una niña de un vecino que se ha muerto, dandole cariño incluso, los servicios sociales te la quitarÃan, pero en Marruecos yo lo he visto, y cuando esa niña crezca trabajará para esa familia sin horario, porque no hay otra, y mucha suerte que tiene de poder contar con quien la cuide.
Yo he visto en España gente de Marruecos que se ha traÃdo a su “sierva” para todo, necesitan a esa persona que se ocupe de todo sin ningún derecho, es una persona que forma parte de la familia pero sólo para servir a la familia ¿ como se le llama a eso? Y esa persona no se irá porque no tiene a nadie más, ni se lo plantea siquiera, lo que hay en la calle es demasiado descarnado.
No se que es el BDSM.
Desde luego hay hombres que pagan a una mujer para que se preste a ser molida a palos, creo que ya he escrito bastante sobre eso.
Tambien hay hombres que pagan para que les meen o les caguen encima, incluso para que les encadenen, les maltraten sin piedad y les hagan comer excrementos. Tambien hay hombres que pagan por matar a otro hombre. Y hay gente que paga por un órgano que necesita y que van a buscar al tercer mundo, donde oficialmente nadie existe salvo para su familia puesto que no hacen documentos de identidad, y los pobres no existen para nadie ni han existido nunca.
Creo que nos ha costado bastante conseguir lo poco bueno que tenemos en Europa Occidental como para dejarnos arrrastrar ahora por cuatro “modernos” desinformados que quieren volver atrás y a quienes les les queda todavÃa muchÃsimo por aprender.
Ya hay tratados y leyes nacionales e internacionales que protegen a las personas de todo eso, hazte un pequeño favor y leetelas.
20 Septiembre 2009 | 19:00
Maria,
Te pido, si no es mucho pedir que no hables de lo que no sabes ni conoces.
No quiero desvirtuar el Post de MN. Pero ya me estás juzgando y cuestionando como persona y mi capacidad de decidir como quiero vivir y como quiero ganarme las lentejas e incluso como quiero engañarme, con argumentos basados en prejuicios cognitivos y no te lo tolero.
Sigue empecinada en negar las diferentes realidades de la prostitución que cuanto más lo hagas mas te retratas.
Te deseo todo lo mejor
20 Septiembre 2009 | 19:25
No sé qué pasa, he enviado un comentario especialmente dirigido a MarÃa veinte veces, porque no hay forma de que salga publicado. En cualquier caso, el resto del texto puede esperar, pero sà quiero decirle a Marien que es una valiente, y que manda narices que a una trabajadora sexual, que ha ejercido diferentes modalidades de prostitución, que se ha formado y se ha convertido en una estudiosa del fenómeno con una perspectiva privilegiada, le digan que desconoce la realidad de SU MUNDO y que habla desde una nube distante… es para darse contra una pared. En fin…Ése era el final del comentario, y después de leer como se INFANTILIZA a una mujer adulta presuponiendo que carece de capacidad de decisión y que requiere ser salvada en contra de su voluntad sin conocerla de nada (estrategia, por cierto, empleada tradicionalmente por el patriarcado que MarÃa dice combatir para descalificar al conjunto las mujeres, eso de considerarlas niñas que precisan un tutor legal -esto también lo decÃa en el comentario-), pues no querÃa quedarme sin soltarlo. Alucino.
A ver si sale el dichoso texto…
20 Septiembre 2009 | 19:47
Pues yo la historia de Marien no me la creo, que queréis que os diga. No digo que no sea posible (hay gente muy rara en este mundo, como yo, que soy de derechas) pero francamente me parece una historia inverosÃmil.
En cualquier, y como dice MarÃa, aquà se están mezclando cosas que no son lo mismo (admito que quizás repito algún argumento porque no he podido seguir todo el debate). Limpiar una vivienda o cuidar un anciano es un trabajo tan digno como ser catedrático de universidad. Lo que probablemente no es digno es el salario de una mujer de la limpieza (muchas veces cobrando en negro y poco).
¿Por qué la prostitución no es una actividad digna para el hombre? Pues porque los hombres no podemos ser mercancÃas. Nuestra sexualidad es algo sagrado, que sirve para expresar el amor a otra persona. No es algo para ser vendido.
Por supuesto que esto es un juicio de valor. Los derechos humanos son juicios de valor. Pero ello no los invalida. Evidentemente, quien no cree que exista una verdad del hombre jamás aceptará este argumento. Pero, en coherencia deberÃa dejar de creer en cualquier derecho humano. Es lo que tiene la postmodernidad y la frivolidad que se le asocia.
Es cierto que hay otras formas de prostituirse, de venderse: también son malas para el hombre: Pero a veces el mal hay que tolerarlo: por ejemplo, es inmoral engañar a tu pareja: sin embargo serÃa inaceptable que el Estado persiguiera a los miembros infieles de una pareja.
Pero todo tiene un lÃmite: la prostitución (la venta de tu sexualidad) o el tráfico de órganos humanos (aunque sea voluntario) son violaciones extremas de la dignidad de la persona. Aquà el Estado debe intervenir. En Suecia se ha hecho y, aunque no se ha eliminado el problema, sà que se ha reducido. En los paÃses como Holanda o Alemania donde la prostitución es legal no dejan de existir las mafias de trata de personas. SÃmplemente se dedican a lo que no se les deja hacer en el sistema.
20 Septiembre 2009 | 19:56
“Marien, es precisamente la gente que se encuentra entre la espada y la pared quien “decide†prostituirse”. Maria si us plau no diguis més tonteries, mira que n´arribes a ser de creguda, tot i aixà la Marien t´ha donat tot un bany de saviesa, humiltat i coherència. Em fa l´efecte que tu vius en un altre mon més a la vora del núvols.
20 Septiembre 2009 | 20:51
http://www.aboliciondelaprostitucion.org/textos/DO_PON_lobbycordoba.pdf
Tienes derecho a engañarte como quieras Marien, pero no a tratar de embarcar en tu cruzada ciega al resto de las mujeres, que tienen, tenemos, derecho a no ser cosificadas por los hombres, y eso es justo lo que sucede cuando se normaliza la cultura de la prostitución, TODAS las mujeres, no sólo la prostituÃda, quedamos sin valor.
Nada de lo que yo diga te va a convencer, eres tu misma quien ha de ver la luz. Es difÃcil porque ninguna otra cosa que hagas te dará tanto dinero y al fin y al cabo ya te has hecho a eso. Te recomendarÃa un viaje a Australia de unos meses, tu sola, desembarazate de todo lo que te rodea y sobre todo de los que dependen de ti, y relacionate con gente que no te vea como un mero utensilio que tras ser usado apartan de sus vidas.
No hay diferencia entre prostitución “libre†y forzada, quien hace esa diferenciación trata de eludir el debate mismo sobre la prostitución y sobre el porqué de su existencia, y la perpetúa.
Cada año, 4 millones de mujeres y niñas son destinadas a ser consumidas por los hombres en los burdeles del mundo, ellas NO deciden eso, ninguna mujer decide ser un váter por más que la costumbre y la alienación despues se lo impida ver. Lo que buscan los prostituidores de todas estas mujeres es un cuerpo, y no la relación con una persona, las mujeres nos convertimos en mercancÃas al servicio de la genitalidad masculina. No hay persona con capacidad de decisión, no hay persona, no hay persona respetada.
“Diferenciar entre prostitución libre y voluntaria, contribuye a eclipsar el elemento esencial: que la prostitución en todos los casos y circunstancias es una práctica masculina idéntica que ratifica nuestro estatuto de desigualdad y legitima la aceptación y tolerancia de un mercado de cuerpos de mujeres al servicio y para consumo de los prostituidores”.
No eres tu, Marien, la que tiene la sarten por el mango, tu eres la sarten. La prostitución es una institución creada por el hombre para el servicio del hombre. Y las mujeres, ganado intercambiable.
Somos un valor para el hombre, el centro de su universo, del que han sabido surtirse con habilidad creando reductos de mujeres que pierden ese valor para no ser inalcanzables.
20 Septiembre 2009 | 21:29
Creo que ahora saldrá
A ver MarÃa,
Por cuestiones de trabajo llevo cuatro años relacionándome con algunas trabajadoras sexuales, y cuando empecé a hacerlo mantenÃa una posición abolicionista como la tuya. Lo que no hice fue negar la posibilidad de que estas mujeres fueran capaces de tomar decisiones sobre sus propias vidas, ni me puse una coraza conceptual para evitar que la realidad de lo observado y las charlas con ellas hicieran tambalearse muchos de los esquemas preconcebidos que me permitÃan tener algo sólido a lo que aferrarme. Como dice Marien, te recomiendo que te pases por alguna de las organizaciones que trabajan mano a mano con las trabajadoras sexuales por la reivindicación de sus derechos y charles con ellas.
Vuelvo a repetir que se abolió la esclavitud pero NO las actividades realizadas por los esclavos. Si una mujer es una sierva sexual (es decir, si ejerce la prostitución sin ninguna capacidad de negociación con los clientes, sin poder rechazarlos, sin poder discriminar prácticas sexuales, en condiciones de sobreexplotación económica y horaria, etc. ), se somete a esa situación y se niega a modificarla por miedo a la libertad teniendo la oportunidad, entonces la comparas con los esclavos que no querÃan ser liberados. Pero si se trata de una trabajadora sexual, estrictamente hablando, la comparación es claramente improcedente, demagógica y está fuera de lugar.
Las trabajadoras sexuales no se venden ni venden su cuerpo: venden servicios o actos sexuales. No es lo mismo. Como decÃa Margarita Carreras (otra alienada) en “Muerte de una p–a” (si no has visto este documental te lo recomiendo, se encuentra fácilmente): “A mà el cliente no se me puede llevar a casa”. Por cierto, a veces también hacen de psicólogas (¿los psicólogos cobran, no?), proporcionan afecto (¿las cuidadoras de niños, ancianos y enfermos que prodigan cuidados con todo el cariño del mundo también cobran, no?), etc.
Respecto al vÃnculo que estableces entre la sexualidad y el yo o la dimensión más Ãntima del ser humano, estás exponiendo una concepción de la sexualidad particular, muy respetable, pero desde luego no universalizable ni extensible al conjunto de mujeres (ni de personas en general, pero como mucha gente pensarÃa que un trabajador sexual del género masculino -léase gigoló- es un afortunado o al menos no derivarÃan los mismos efectos traumatizantes de su trabajo, pues…). Probablemente se trate de tu propia concepción de la sexualidad, que como tal condicionará tus vivencias. Lo que no puedes pretender es que la amplia gama de experiencias corporales y las racionalizaciones a las que puedan ser sometidas por sus protagonistas, sean coincidentes con las tuyas (o con las de nadie) y tengan las mismas repercusiones psicológicas o emocionales en el conjunto de mujeres. Para algunas, el trabajo sexual será muy duro e insoportable. Estas mujeres deberÃan disponer de alternativas reales para poder abandonarlo. Pero desde luego no limpiar wc’s, que te parece tan digno, porque resulta que algunas ya lo hicieron y se pasaron a la prostitución por las ventajas económicas evidentes que supone su ejercicio. Para otras mujeres la prostitución será dura, pero menos dura que el resto de alternativas laborales disponibles . Y, finalmente, para otras no será especialmente dura, aunque te cueste creerlo. Lo que para todas debe resultar insufrible es el estigma al que se las somete, en eso estamos de acuerdo, y más si se reivindican orgullosamente como prostitutas, lo que da que pensar… Obviamente, hay que acabar con el estigma de la prostituta, creo que ni yo ni Marien ni nadie lo ha negado. De hecho, es muchas veces ese estigma lo que les hace sentirse mal, avergonzarse ante los demás e infravalorarse, y no la actividad en sà (argumento éste repetido hasta la saciedad por las organizaciones que defienden los derechos de las prostitutas).
La lucha por el reconocimiento y la dignificación de la prostitución no es incompatible, sino complementaria, con la lucha por el cese de la desigualdad de oportunidades entre géneros (o entre clases).
También resulta curioso que la beligerancia respecto a las formas de alienación supuestamente presentes en la prostitución, no se corresponda con la actitud respecto a otras formas de alienación propias de distintos ámbitos e instituciones sociales. Francamente, me puede parecer infinitamente más alienada (por seguir con tu terminologÃa, a mà este concepto como omniexplicativo no me parece nada útil, nos lleva a un despotismo “ilustrado†que…) la señora adicta al bótox que ni se reconoce en el espejo y a la que su cuerpo ya ni le pertenece, que la mayorÃa de trabajadoras sexuales que he conocido, casi siempre mujeres luchadoras y admirables, que me han enseñado mucho sin ni siquiera saberlo… Ah, y que hacen con los clientes lo que les da la real gana…que tontas no son.
DecÃa Benjamin que desde el momento en que el trabajo se convirtió en prostitución, la prostitución podÃa ser considerada un trabajo. O se cambia el sistema de arriba a abajo, o dejamos de cebarnos con los más débiles y de usar sus situaciones para que nos rediman permitiéndonos redimirlos a ellos y nos devuelvan asà la imagen de ciudadanos medios virtuosos encantados de habernos conocido.
MarÃa, te recomiendo las páginas web de Hetaira, Genera o Àmbit-Dona. Es que en las que sostienen posturas abolicionistas, por lo general, no hay nada nuevo bajo el sol. Y como se censura y no se suele dar voz a las afectadas en primera persona por el tema en cuestión (excepto en contadas ocasiones), haciendo uso de los argumentos delegitimadores expuestos en el comentario anterior y se manejan números obscenos sin especificar fuentes ni metodologÃas, pues no parece que se vaya a aprender mucho…
Lo de la dominación-sumisión ya es la pera limonera…ahora va a resultar que los que la practican de común acuerdo son unos pervertidos…No tienen nada que ver estas prácticas con maltratar a una persona y provocarle sufrimiento gratuito, a ver si nos informamos. Maltratar y provocar sufrimiento gratuito es un delito, y una aberración deleznable. Pactar un juego determinado con sus reglas y códigos que en última instancia conlleva placer para los implicados, forma parte del repertorio de gustos y prácticas sexuales disponibles. A ver si los gustos “raros” o ajenos se van a tener que prohibir también…¿Esto qué es, la liga de moralidad y buenas costumbres?
20 Septiembre 2009 | 23:02
No hay sexo para la prostituta, y mucho menos placer. Sólo hay desprecio por ambas partes, encubierto. Todo es una pura farsa. Como decÃa margarita carreras, el cliente no se la puede llevar a casa porque su mente no está acompañando a su cuerpo, te recomiendo que leas algo sobre los mecanismos de defensa del yo de Anna Freud, los más sencillos que despliega un ser humano para poder soportar situaciones continuadas de tortura, como la disociación de la personalidad, y los más dañinos a la postre, y no evitan los flash backs ni otras secuelas semejantes a las que tienen quienes han estado sometidos a torturas en situaciones de guerra.
Una prostituta es una muerta viva.
El estigma es precisamente donde yo he puesto el enfasis, no en los coitos con hombres que son todos el mismo, pues uno y mil es todo uno cuando se trata de una agresión asÃ, una y mil son todas, y la primera, son todas. Pero ella no es quien la recibe, es una figura humana que ella no reconoce como propia, y si la grabasen y le hiciesen ver la pelÃcula, ella afirmarÃa que no es esa persona. Porque la verdad es que no lo es. Es sólo una mujer que está sufriendo y que necesita negar su realidad para hacerla un poco más soportable, o al menos no pensar. Hay mujeres que lo han dejado, y fuera de ese pozo empiezan a tomar consciencia de lo que ha pasado con sus vidas, y se les hace tan insoportable que prefieren volver al tunel y sólo ver a lo lejos la luz, esperanza que todo el mundo necesita para seguir viviendo, pero permanecer dentro, porque dentro no piensan, no son ellas sino la falsa personalidad que han creado para resistir autoengañandose y como proyección de lo que el cliente busca ver en ellas, la p-a satisfecha de estar con el. El cliente quiere que el esclavo este contento y horgulloso de serlo. Y que se mantenga en su lugar, es una p-a.
Esto no se puede dignificar nunca, como no se puede dignificar ningún otro tipo de tortura.
Y dices que la existencia de esta degradación del ser humano, tanto de quien la sufre como de quien la ejerce es complementaria de la lucha por el cese de la desigualdad de oportunidades entre géneros. Es delirante.
Nunca puede haber igualdad mientras se trate al género femenino como simple mercancia, es decir, se le niegue la condición humana.
20 Septiembre 2009 | 23:56
MarÃa, si esperas que me vaya a leer tus parrafadas vas lista. Si no tienes el mÃnimo respeto hacia mà como para sintetizar, yo no voy a tenerlo para pararme en ver lo que piensas.
Y no, Marien en verdad no existe. Son los padres.
Fonseca
21 Septiembre 2009 | 8:10
Ya decÃan los Barones, allá por los lejanos 80, que “le gusta a mi paÃs hablar en vez de hacer”
Y asà nos luce el pelo…
Se nos va la fuerza por la boca en discusiones bizantinas sobre galgos y podencos.
21 Septiembre 2009 | 8:53
Bueno MarÃa,
lo tuyo ya es fe ciega pseudo-religiosa, hija. Plantéate tú qué papel ha jugado el estigma de la prostituta para TODAS las mujeres dentro del patriarcado, y cómo lo estáis reforzando al victimizarlas y dar la imagen que os da la gana porque os negáis a hablar y a escuchasr a las protagonistas. Y lee la crÃtica feminista al abolicionismo.
¿Tú qué sabes lo que pueden sentir o dejar de sentir las trabajadoras sexuales con algunos cliente? ¿Quién te crees que eres u os creéis que sóis para hablar por su boca? Nunca entenderé que teniendo la oportunidad de preguntar y debatir con una trabajadora del sector, en lugar de intentar indagar, conocer y aprender (¿cuántas modalidades de trabajo sexual hay? ¿en qué se diferencian? ¿tú que haces? ¿cómo vives tu trabajo? ¿quién eres? ¿cómo te sientes?, etc, etc, etc), se las mande a casa por alienación. Qué soberbia, es increÃble.
Fonseca: igual te quejabas de mi comentario y lo has confundido con el de MarÃa, pero me he pasado yo…perdón.
De hecho ya lo dejo, si no pueden hablar las protagonistas por alienadas yo tampoco.
Saludos a todos.
21 Septiembre 2009 | 8:59
Vergonya sento, com a dona d’esquerres i com a feminista, del que diu la Maria. Exemple tÃpic de les empanades mentals a que arriben alguns/es desesperats de la vida després de llegir quatre llibres. Per alienació la seva, que encara és incapaç de qüestionar la ideologia moral dominant. Tot el seu discurs en el fons neix de no voler saber realment en què consisteix la prostitució, que s’ha d’ajustar, per pebrots, al seu concepte apriorÃstic. I, què dir del seu “paternalisme” ( o haig de dir “maternalisme”?) redentor qual senyoreta d’Acció catòlica (amb tot el respecte per aquelles.)?
Amb “progres” com ella (tan il·luminades que són capaces de desvincular problemes socials de la polÃtica) anem ben servides les dones!!
21 Septiembre 2009 | 9:05
Y muy bueno lo de “son los padres” :-), no lo habÃa visto…lo que hay que leer…
21 Septiembre 2009 | 9:33
Herminia, el discurso de MarÃa es filomarxista en su esencia. Ni más ni menos.
Conceptos como alienación, alusiones al psicoanálisis más rancio, etc, etc, pretenden establecer la oportuna analogÃa entre prostituta y proletario.
Ya me extraña que no nos haya explicado de qué manera se instaura el mecanismo de defensa reactivo en la generalidad de las prostitutas enajenadas.
Resulta muy significativo que mientras Marien ha argumentado apoyándose en Erich Fromm, discrepante con el marxismo más ortodoxo, MarÃa haya recurrido a Anna Freud, la fiel ortodoxa y dogmática.
Saludos y ¡Arriba España!
21 Septiembre 2009 | 10:24
Pues podrÃa aplicar las tesis de Anna Freud, ya que se pone, al obrero de la cadena de montaje o a la camarera del fast-food con su curro robotizado, y no limitarse a las trabajadoras sexuales…La monomanÃa por el sexo, que debe de ser muy sucio, es lo que hace sospechar que no importa tanto el bienestar de las muejeres por las que dicen luchar como la imposición de sus ideas y criterios porque sÃ…Al fin y al cabo, saben lo que les conviene a las demás, hombre, que son superiores.
21 Septiembre 2009 | 10:49
En qué quedamos, en que soy marxista o en que soy de acción católica, vosotros que lo sabeis todo. Y que lo mezclais todo quizá por vuestra excelsa sabidurÃa. No he hecho alusión a psicoanálisis alguno, ni he mezclado a los obreros en esto, ni tengo prejuicios de ninguna clase hacia el sexo, que no tiene nada que ver con la prostitución además. Erich From no sirve para apoyar ningún argumento en este caso, ni tampoco ha hecho Marta ningún discurso que valide ninguna teorÃa referente a esta custión, sólo lo ha nombrado porque se leyó un dÃa algún librito de este hombre, y ya está.
Precisamente Herminia lo que hago es cuestionar constantemente la moral dominante, por más que muchos no vean más allá de sus narices y se queden siempre varios escalones por debajo de donde serÃa deseable que pudiesen llegar. A la gente como tu le queda todavÃa muchÃsimo que aprender.
Es evidente que aquà la persona con más elementos de juicio soy yo.
No tengo tiempo para seguir argumentando a personas mediatizadas por el molde recibido y que confunden sus ansias de fiesta con la matanza del cerdo. O vete tu a saber.
21 Septiembre 2009 | 11:03
MarÃaaaaaaa, que charles con las prostitutas, por Dios, que aunque tengas todos los conocimientos posibles y mil elementos de juicio (a pesar de negarte a saber nada de las personas cuyas prácticas (pre)-juzgas ), igual te hacen matizar los absolutos que manejas…
Nada que objetar al filo-marxismo, pero o todos moros, o todos cristianos. No es que mezclemos, es que tú discriminas las prácticas sexuales del conjunto de actividades que uno/una puede decidir vender-comprar sin una argumentación convincente, excepto lo que para ti representa la sexualidad y lo que tú crees que sentirÃas si vendieras sexo. Y como no te entra en la cabeza que todas no son tú, ni sienten lo mismo que tú, ni todos los clientes son demonios cosificadores que se dedican a vejar a las mujeres contratadas, ni todas las prostitutas consienten humillaciones o malos tratos, ni viven su trabajo de la misma manera ni nada, pues este debate está estancado. Sobre todo porque sólo ellas podrÃan explicártelo, y tú las desautorizas para hablar.
21 Septiembre 2009 | 11:12
Y yo no he nombrado a Erich From en ningún momento, MarÃa. Te estaban hablando de Marien, que igual tendrÃas que haberla leÃdo con más atención…
21 Septiembre 2009 | 11:37
Que sÃ, que todos los que clamáis a favor de la prostitución no os importarÃa que vuestra hija se dedicara a ello, no?
Venga ya!
21 Septiembre 2009 | 11:39
Pero qué va a leer Marta si ahora está con los ojos cerrados, las manos tapandóse las orejas y sacando la lengua diciendo ¡hala, hala, tu no sabes nada yo lo se todo hala hala tontos vosotros lista yo hala hala! brrrrrr
En fin, me lo he estado pensando y le voy hacer caso y me iré a Australia, que ahà soy una SEXWORK y lo más importante hay democracia.
21 Septiembre 2009 | 11:48
Pues hombre Miguel, si lo hiciera en las condiciones en que lo hace una profesional como…digamos Marien, y no la coaccionan y conozco sus razones y la manera de vivir su trabajo, que es personal…no me empeñarÃa en imponerle nada.
FÃjate que también me disgustarÃa mucho tener a mi hija en una cadena de montaje, amargada, sin tiempo para vivir y explotada. O peor aún, que fuera directiva de la General Motors…hostis, entonces sà que me disgustarÃa, qué fracaso como educadora… Cada uno tiene su escala de valores…
Un saludo, Marien, me alegra verte de nuevo. Una lástima que muchas profesionales no se atrevan a dar la cara a causa del estigma, y no puedan poner en su sitio a quienes las desprecian y sitúan en una permanente minorÃa de edad…
21 Septiembre 2009 | 11:51
Y tienes toda la razón, Marien, nada que decir a quien no quiere escuchar. Pero da tanta rabia…
21 Septiembre 2009 | 12:52
Marta, el comentario no iba por ti. Nada más lejos. Suscribo todo lo que dices. Y si sigo comentando no es porque piense que vaya a convencer a MarÃa sino porque asà hago promoción de mi blog, Alcohol de Quemar (inciso; ¡entrad en mi blog! La dirección es http://fonsecablog.blogspot.com).
MarÃa, cada dÃa me cuesta más diferenciar la gente de acción católica de los marxistas. De hecho los carlistas se definen como socialistas y en su programa llevan propuestas tÃpicas del comunismo.
Hayek (el economista, no Salma) dedicó su obra más importante (Camino de Servidumbre) a “los socialistas de todos los partidos”.
Fonseca
21 Septiembre 2009 | 12:52
Marta, el comentario no iba por ti. Nada más lejos. Suscribo todo lo que dices. Y si sigo comentando no es porque piense que vaya a convencer a MarÃa sino porque asà hago promoción de mi blog, Alcohol de Quemar (inciso; ¡entrad en mi blog! la dirección está pinchando en mi nombre).
MarÃa, cada dÃa me cuesta más diferenciar la gente de acción católica de los marxistas. De hecho los carlistas se definen como socialistas y en su programa llevan propuestas tÃpicas del comunismo.
Hayek (el economista, no Salma) dedicó su obra más importante (Camino de Servidumbre) a “los socialistas de todos los partidos”.
Fonseca
21 Septiembre 2009 | 13:03
Mira lo que pasa en Australia.
Por: Sheila Jeffreys /Prostitución y Feminismo
Cuando la prostitución se legaliza o despenaliza, se crea la cultura de la prostitución la cual tiene unos efectos dañinos, no sólo sobre las mujeres prostituidas si no sobre todas las mujeres que viven en esa cultura. Esta dañina cultura de la prostitución existe en Victoria, Australia. Como la práctica de la prostitución ha sido regularizada se ve como algo ordinario. Hay burdeles en muchas calles. Los niños pasan por delante de burdeles en su camino al colegio y compran sus trajes de baño en la tienda opuesta a un burdel. Los dueños de los burdeles están en el Club Rotativo y son perfilados como modelos en periódicos respetables. Los burdeles cotizan en bolsa. 60.000 hombres compran mujeres prostitutas cada semana.
En muchos paÃses la legalización o despenalización de la prostitución de burdeles se considera en el presente como una manera de tratar los problemas asociados con el abuso de hombres sobre mujeres prostituidas. En sus campañas sostenÃan que la legalización de burdeles en Victoria era un ejemplo positivo, la crême de la crême de la prostitución internacional. Por esa razón es importante examinar cuidadosamente lo que la legislación significa para las mujeres de Victoria. Ha creado la cultura de la prostitución.
LEGALIZACIÓN
La prostitución en burdeles fue legalizada en Victoria en 1984. Fue despenalizada en Nuevo Sur de Gales en 1995. También está ahora legalizada en el Territorio de la Capital Australiana en cuyo centro está situada su capital, Camberra y en Queensland. La propuesta de legalización en el Sur de Australia ha sido denegada por ahora pero está siendo promovida en el Oeste de Australia y en Tasmania. Actualmente está siendo debatida en Nueva Zelanda también.
Los argumentos que impulsaron la legalización en Victoria fueron:
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ControlarÃa la industria de los salones ilegales de masajes.
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PrevendrÃa la expansión de la industria del sexo.
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AcabarÃa con la prostitución de la calle, suponiendo que las mujeres que ejerecen la prostitución en las calles prefieran trabajar en burdeles legales.
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Que serÃa más seguro para las mujeres prostituidas el estar en burdeles legales y disminuirÃan los asesinatos y violaciones. Parece ser que esta perspectiva fue aceptada por todas las organizaciones feministas de entonces.
Los que quisieron dirigir burdeles legales, anteriormente llamados chulos y ahora respetables hombre de negocios, sólo necesitaron solicitar una licencia. Se formó un Consejo de Control de la Prostitución para dar licencias y regular la industria. La regulación incluÃa inspecciones médicas mensuales a las mujeres prostituidas.
LA INDUSTRIA ILEGAL
Según fuentes policiales actualmente en Victoria se estima que hay 400 burdeles ilegales que van cambiando y son difÃciles de detectar, suponiendo que exista la intención de detectarlos. No hay un trabajo especial para la policÃa de controlar los burdeles legales ni ilegales después de que la legalización o despenalización se hiciera. Están bajo el control del gobierno local. En NSW aparentemente la corrupción policial fue la que dictó la introducción de la despenalización de los burdeles allà para que de este modo la policÃa no tuviese ningún rol. Las ConcejalÃas locales tienen que controlar los burdeles ellos mismos y no tienen ni el personal ni los recursos económicos. Lo mismo ocurre para detectar los burdeles ilegales en Victoria, las ConcejalÃas locales tienen que financiar detectives privados para que vayan a los burdeles y pagar por sexo. Una investigación para detectar burdeles ilegales en Yarra, en la costa de Melbourne costó a los contribuyentes $42.000 en los últimos meses. Los investigadores que trabajan en burdeles sin licencia firman declaraciones juradas del perfil de los servicios sexuales que les han ofrecido. Entonces lo presentan al magistrado quien puede prohibir la entrada al local. Esto castiga a los propietarios del local pero no a los que operan el burdel que sencillamente cambian los lugares de negocios.
Hay poca duda de que la industria ilegal está fuera de control. La legalización o despenalización ni previene ni puede prevenir los burdeles ilegales. La policÃa de Melbourne sospecha de un hombre de Hong Kong que opera en 6 burdeles sin licencia en las afueras del Este de Melbourne, ganó más de $8 millones en los pasados 3 años.
Los efectos de la despenalización de la prostitución en Nuevo Sur de Gales en 1995 han sido similares. Los burdeles se han multiplicado por cuatrocientos y la gran mayorÃa no han acudido, como se supone debÃan hacer, al consejo local para conseguir las licencias. Los Consejos no pueden permitirse el pagar a personal especial para entrar en burdeles ilegales para dar prueba de que están infringiendo las regulaciones proyectadas.
PROSTITUCIÓN EN LA CALLE
En el momento de la legalización se pensó que las mujeres que ejercÃan la prostitución en la calle con gran riesgo de muerte y serias lesiones, podrÃan trasladarse a los burdeles legales y estar más seguras. Esto también aliviarÃa el incordio del comportamiento masculino en la prostitución. De hecho la prostitución en las calles es un enorme problema social en Melbourne. Se estableció una investigación gubernamental sobre los problemas que causaba el comportamiento masculino en St. Kilda en el 2001. El número de mujeres que ejercen la prostitución en la calle ha aumentado rápidamente en esta área a un número estimado de 350. Los abusadores varones usan sexualmente a las mujeres en jardines delanteros de las casas o sobre las escaleras de entrada de los vecinos. Hay problemas con los condones usados, excrementos y agujas. Lo que recomendaba el informe era el establecer zonas de tolerancia donde los hombres podrÃan solicitar mujeres y “casas seguras†donde ellos podrÃan usar a las mujeres. Las casas seguras serÃan burdeles del estado aunque el consejo esperaba que sociedades benéficas como el Salvation Army las administrara. La recomendación fue aplazada porque era muy impopular entre los vecinos y habÃa elecciones pendientes.
En Sydney y en New South Wales han sido establecidas zonas de tolerancia donde se supone que las mujeres prostituidas se encuentran con sus abusadores en casas seguras donde pueden alquilar habitaciones. Esta polÃtica ha sido manifiestamente insatisfactoria. Las mujeres prostituidas no se quedan en las zonas y se van a áreas residenciales de los alrededores.
21 Septiembre 2009 | 13:09
TRAFICO
La legalización y despenalización llevan al aumento de la industria de la prostitución. El tráfico de mujeres para cubrir los burdeles legales e ilegales es un resultado inevitable. Empresarios del sexo tienen dificultades en suplir sus necesidades con mujeres locales y las mujeres traficadas son más vulnerables y rentables. Las mujeres traficadas son colocadas por igual en los burdeles legales e ilegales de Victoria. Pueden estar insertadas legalmente en burdeles legales con permisos de trabajo si los traficantes aplican en nombre del estatus de refugiado. Los traficantes venden en Victoria las mujeres a burdeles legales e ilegales por un precio de $15.000 cada una. Las mujeres están endeudadas, asà que las ganancias de su esclavitud no les llegan a ellas. Está habiendo investigaciones sobre varios burdeles suburbanos de los que hay sospechas de estar usando mujeres traficadas desde el Sudeste Asiático con visas turÃsticas. La policÃa sospecha que están obligadas a tener sexo con 800 hombres antes de recibir ningún dinero para pagar las deudas contraÃdas con sus traficantes. Parece ser, según dijo el portavoz de la policÃa, que vienen aquà por encargo. Se estima que ganan $1millón por cada mujer traficada a la semana.
21 Septiembre 2009 | 13:12
¿ESTÃN LAS MUJERES MÃS SEGURAS EN BURDELES LEGALES?
La prostitución en la calle, se argumenta es extremadamente peligrosa. Las mujeres corren el riesgo de ser violadas y asesinadas, golpeadas, acuchilladas. Las mujeres prostituidas reciben el odio de los hombres hacia las mujeres y el de la sexualidad que ellas parecen representar. De aquà resulta la violencia que ellas sufren. Con la prostitución en los burdeles, estos problemas extraordinarios se supone que son reducidos. Vamos a considerar los burdeles legales de Melbourne, supuestamente la crême de la crême de la prostitución. Una de mis alumnas investigó en un burdel legal entrevistando a las mujeres antes y después de sus “citas†sobre los lÃmites que intentan crear para controlar lo que los hombres eran capaces de hacerlas y hasta que punto estaban satisfechas.
El burdel que ella estudió tenÃa un salón en el cual tenÃan lugar las introducciones. Todas las mujeres esperaban en el salón. Los hombres entraban de uno en uno para hacer su selección y ellas tenÃan que competir para ser elegidas. Se levantan y tocan a los hombres sexualmente y compiten con las demás en ofrecer lo que van a darles. Algunas llegan a ofrecer sexo sin usar condones si necesitan particularmente el dinero. Después suben a la habitación. A menudo ellas se aplican lubricante en el baño porque los hombres serÃan infelices si tienen la impresión de que ellas no están excitadas sexualmente y algunos se negarÃan a pagar. Entonces la mujer tiene que intentar controlar el encuentro. Los hombres a veces quieren un “todo alrededor del mundoâ€, esto es, acceso a cualquier orificio de cualquier forma y el derecho a tocar cualquier parte del cuerpo de la mujer. Ella entonces debe luchar para restringirle sin perder al cliente.
Los hombres pueden retorcer pezones y penetrar los dedos dentro del ano de las mujeres.
21 Septiembre 2009 | 13:19
Una mujer relato que cobraba 500 dolares por una pen-tración anal pero que dependÃa de lo larga que fuese, un p-ne más largo significa más dolor.
Otra mujer dijo que un hombre empezó a ponerse lubricante en el puño y cuando ella le preguntó que para que lo hacÃa el contestó que para j-derla con el puño.
La demanda de j-der con el puño sugiere que el aumento de violencia y prácticas vejatorias llevadas a cabo sobre mujeres en pornografÃa están educando a los hombres en los que desean hacer a las mujeres, primero en la prostitución y después con sus compañeras. Esto también se refiere al sexo anal.
Una mujer cuando bajaba después de su “cita†se duchaba durante 10 minutos con agua muy caliente para quitarse la suciedad de su cuerpo. Antes de una cita una mujer tenÃa carne de gallina, su piel se estremecÃa al pensar en lo que tenÃa que pasar. Por un abuso sexual es para lo que paga el hombre. Las mujeres disocian la experiencia horrorosa para sobrevivir usando técnicas psicológicas o drogas y alcohol.
Las mujeres prostitutas no son otro tipo de mujeres que puedan soportar las manos y penes no queridos en o sobre sus cuerpos más fácilmente que otras. Es cierto que muchas han experimentado previas violencias sexuales en su infancia o vida adulta de manera que la violencia de la prostitución puede parecer menos severa que otras formas de violencia que ya han sufrido. Pero las mujeres prostituidas odian la violencia diaria de la prostitución como lo odia cualquier otra mujer. Aquellos que aceptan la prostitución como una ocupación legÃtima están aceptando que ciertas mujeres pueden ser puestas aparte como objetos de acoso de lo que exactamente las otras no prostituidas buscan el librarse de ello en sus trabajos y en sus vidas.
Esta es la historia de la forma más respetable de prostitución en el mundo. Aquà en Australia hay códigos para la implantación de Salud y Seguridad Ocupacional (OHS) en los burdeles redactados por las autoridades estatales, pero solamente para el pequeño número de burdeles que hay legales. Es duro llevar a cabo los códigos OHS para un trabajo en el cual las mujeres están regularmente con riesgo de violencia y enfermedades que amenazan su vida, donde se las puede exigir el aceptar heces y orina asà como smen, donde tienen que sufrir el daño psicológico de disociación y/o acoso y abuso sexual. Los códigos de otros lugares de trabajo requieren aislamiento de las sustancias peligrosas, usando guantes, etc. mientras que en la prostitución una sustancia potencialmente letal, el s-men, es inyectada directamente dentro del cuerpo de “el trabajadorâ€. Las mujeres prostituidas no están en situación de usar guantes y aislar el s-men en recipientes especialmente seguros. Ellas tienen probablemente que aceptarlo sobre sus caras y dentro de cualquier orificio.
21 Septiembre 2009 | 13:21
NORMALIZACIÓN DE LA PROSTITUCIÓN
La polÃtica de legalización de burdeles en Victoria ha fallado dramáticamente en todas sus metas. Cuando fue tomada esta decisión no se consideró de qué forma podrÃa afectar al estatus, las vidas y las relaciones a todas las mujeres del estado. De hecho la cultura de la prostitución se ha desbordado en la comunidad empresarial, en las carteleras de las calles, en los medios de comunicación locales, y afecta a las relaciones que las mujeres tienen con sus compañeros y con los hombres de su trabajo. La legalización ha normalizado el comportamiento de los hombres en la prostitución. Como resultado de haber sido aceptados, los clubes de desnudos se trasladaron a Victoria en 1993 y ahora prosperan bajo en eufemismo de “Club de Caballerosâ€. Se abrió una investigación estatal como resultado de los rumores de que en estos clubes se ejercÃa la prostitución. Pero es difÃcil de probar.
En otros contextos donde no hay esa aceptación de la prostitución ha habido resistencia comunitaria en encubrirlos y los clubes han sido rechazados, como en Glasgow, por ejemplo. Hay ahora una campaña contra ellos en DublÃn. En Australia la idea de esta campaña no es realmente pensable porque la explotación sexual de los hombres hacia las mujeres está normalizada, como resultado de estos años de legalización de los burdeles de prostitución.
Con el crecimiento de la industria nuevos votantes jóvenes son introducidos en el comportamiento de la prostitución. En 1998 se estimaba que 60.000 hombres en Victoria abusaban de mujeres en la prostitución cada semana y la cifra parece ser superior en la actualidad. Generaciones de hombres y chicos están formados en una conducta de prostitución. Estos hombres serán los turistas sexuales y viajeros de negocios que abusarán de las mujeres que ejercen la prostitución en otros paÃses, muchas de las cuales serán traficadas a esos destinos.
EL PAISAJE DE LA CULTURA DE LA PROSTITUCIÓN
Hay ciertas restricciones para la ubicación de los burdeles. No pueden estar cerca de iglesias o escuelas. Los burdeles ilegales no sufren estas restricciones. Los burdeles legales, sin embargo, están en las principales calles comerciales y en calles residenciales. Son simplemente parte de la vida ordinaria en la ciudad. Los hombres salen de los burdeles sonriendo con satisfacción cuando los viandantes arrastran sus compras o niños. Anuncios de burdeles y clubes “tabletop†aparecen en enormes carteleras a lo largo de las mayores arterias de la ciudad, ofreciendo las mujeres como objetos para el uso de los hombres. En el Centro de Exhibición Estatal tiene lugar cada año la exhibición de la industria sexual, SEXPO, los burdeles y clubes de desnudo exponen a las mujeres que tienen para ofrecer, pornografÃa, desnudos, y “lapdancesâ€(las mujeres se sientas sobre las piernas de los hombres y se mueven) son expuestas frente a miles de ciudadanos con el patrocinio del Estado. Periódicos locales contienen anuncios de burdeles locales llamados Ciruelas Orientales o Románticos.
21 Septiembre 2009 | 13:22
NORMALIZACIÓN DEL PROXENETISMO COMO NEGOCIO RESPETABLE
Un ejemplo de lo respetable que ha llegado a ser el proxenetismo es la presentación de la dueña de un burdel en la sección Mi Diario del periódico Sunday Age el 13 de Octubre de este año. Esta presentación cubre la vida laboral de prominentes ciudadanos de Melbourne, generalmente mujeres. En una ocasión fue la directora de un famoso colegio privado e niñas y la pasada semana fue a un sombrerero que hace sombreros para las mujeres cuando van a las carreras de caballos. La dueña del burdel es una tailandesa llamada Chailaà Ricardson, descrita como propietaria y directora del burdel Top of the Town, en la calle XXX. El periódico hace una introducción con el perfil de la mujer y después detalla lo que hace cada dÃa de la semana.
Richardson, nos han dicho, conoció a su marido cuando él estaba construyendo el burdel hace 11 años. Ella es vicepresidenta de la Asociación Tailandesa. La gran mayorÃa de las mujeres traficadas que son vendidas en condiciones de esclavitud por su deuda en ambos burdeles, legales e ilegales de Melbourne son tailandesas. En su burdel trabajan 100 mujeres. Ella dice: “hay mucha presión sobre las señoras. A veces les cuesta hacer frente a su trabajo… El sábado fue suave. Muchos chicos vienen viernes y sábadosâ€. Promociona sus negocios cuando va a haber alguna convención en la ciudad como el reciente Centro de Comercio Mundial con 3.000 hombres tailandeses. Revisa a las mujeres para asegurarse de que llevan puestos los tirantes, a las mujeres no les gustan porque pican pero “les quedan muy bien†cuando se quitan la ropa. Tiene un show de desnudos los jueves, “algunos de esos hombres pueden quedarse y tener una de las señoras despuésâ€. Y finaliza, “creo que estamos aquà para probarnos a nosotras mismas y hacerlo lo mejor posible y alcanzar el máximo que podamos.
En Melbourne un artÃculo como este sobre proxenetismo en el periódico dominical más importante no saca comentarios adversos o cartas de lectores enfurecidos. Atender un burdel es una ocupación corriente como ser jefa. La mayorÃa de las mujeres que poseen o dirigen burdeles han sido ellas mismas prostitutas. No has ascensos en esta industria ni posibilidades de salir de ello si no es haciendo esto.
RELACIONES ENTRE HOMBRES Y MUJERES
La cultura de la prostitución daña la posibilidad de crear una relación igualitaria, respetuosa y honesta entre hombres y mujeres, en el trabajo y en todas las tareas de la vida. Como las nuevas generaciones masculinas se forman en una conducta de prostitución esto afectará inevitablemente la forma de relacionarse con las mujeres en sus vidas, familia, pareja, compañeras, amigas. Una relación igualitaria entre hombres y mujeres es todavÃa muy difÃcil de conseguir para muchas mujeres. La existencia de clubes de desnudo, burdeles, pornografÃa y la publicidad de estas formas de explotación sexual lo hacen mucho más difÃcil. La industria de la prostitución crea las ideas que los chicos y hombres tienen sobre las mujeres como que son objetos de uso sexual en vez de seres humanos iguales.
La industria del sexo crea la cultura de los hombres y excluye a las mujeres. En lo que son llamados “Clubes de Señores†las mujeres son pagadas para posar su vágina desnuda y afeitada frente a los hombres para que puedan mirar fijo dentro de ellas. Hace tiempo los “clubes de señores†eran para ricos de clase alta que los usaban para tratar y realizar negociaciones polÃticas y de negocios. Los nuevos clubes de señores son una forma de burdel en la que las mujeres son ofrecidas a los hombres desnudas para bañarse con ellos, bailar sobre sus rodillas y por supuesto, ofrecer sus “servicios sexualesâ€, son mucho más democráticos. Cualquier hombre con entrada puede pasar. Pero los negocios se siguen haciendo allÃ. Los hombres hacen tratos y negociaciones, tienen reuniones, firman tratados. Grandes empresas alquilan salas de reunión para sus reuniones y les colocan mujeres desnudas sobre las mesas durante el té y la comida. ¿Qué hace esto a favor de las oportunidades de igualdad para las mujeres en estas empresas?. Las mujeres ejecutivas pueden asistir a estas reuniones y sufrir el dolor y el apuro de ver a otras mujeres ser tratadas de esta manera o pueden negarse a ir y perder la oportunidad de ascenso. Las mujeres ejecutivas no pueden ser iguales en una cultura de prostitución donde sus colegas varones pueden sellar tratados ofreciendo prostitutas a sus clientes o acompañar a sus clientes a los burdeles.
Las mujeres del mundo jurÃdico están particularmente afectadas. En Melbourne los clubes “tabletop†están en el distrito jurÃdico. Las abogadas ven a sus compañeros abogados ir a la hora de la comida a estos clubes. Las secretarias tienen que mentir a sus mujeres cuando llaman preguntando por sus maridos. Muchos grupos de mujeres están afectadas por este comportamiento de los hombres respecto a la prostitución. La existencia de la industria del sexo y la forma en que se entrelaza dentro de los negocios que hacen los hombres, la idea de la igualdad de las mujeres en el mundo de los negocios es una burla.
En una cultura de prostitución los chicos y chicas crecen en un mundo en el que las mujeres son vendidas a los hombres desnudas o medio desnudas, haciendo pucheros abriendo sus piernas sobre tableros, en los estantes pornográficos de la tienda de la esquina, en la tienda de vÃdeos, en los vÃdeos musicales. Las chicas aprenden que ellas son carne para que los hombres compren, intercambien y consuman. Los chicos aprenden que es razonable hacer esto a las chicas porque a ellas les gusta y están para eso. Chicos y chicas crecen en un entorno en el que la mitad de la raza humana es delegada al servicio sexual de la otra mitad.
La industria sexual es un secreto de los hombres de negocios en el que los hombres disfrutan de la explotación sexual de algunas mujeres mientas sus madres, esposas, novias e hijas no se enteran. Visitas en grupo a lugares de explotación sexual está empezando a ser una forma común entre los hombres de socializar. En “noches de machos†(antes de las bodas) explotarán sexualmente a mujeres. En fiestas verán juntos pornografÃa y gozarán a través de ver como abusan de mujeres.
21 Septiembre 2009 | 13:24
DESTRUCCIÓN DE LA RELACIÓN HETEROSEXUAL
Los hombres no pueden ser iguales a las mujeres en la relación sexual si ellos están involucrados en la explotación sexual de otras mujeres. Los 60.000 hombres que usan mujeres prostitutas en Victoria cada semana es difÃcil que tengan colegas del sexo femenino. Según crece la industria más y más hombres están implicados y más y más mujeres están directamente afectadas. Cuando compañeros varones abusan de mujeres prostitutas ¿qué hacen las mujeres? O se mantiene en secreto y la esposa no se entera de lo que su marido está haciendo, lo que significa que las bases de confianza y honestidad que deberÃan ser la razón fundamental de una relación igualitaria están destruidas. O si la esposa se entera y tienen que tomar una decisión sobre su relación con este hombre es muy probable que le abandone. Sus hijas tendrán que pensar sobre lo que significa el que él mire los genitales afeitados de mujeres de su edad en los clubes de desnudo, que a su vez son hijas de otros hombres, o las penetran mientras ellas se disocian para sobrevivir.
Cuantos más hombres se involucren en el consumo de la prostitución más imposible llegará a ser el ideal de igualdad en la relación entre hombres y mujeres. La expansión de la industria del sexo y la creación de más consumidores varones está en dirección de choque directo con la posibilidad de una relación igualitaria entre hombres y mujeres.
21 Septiembre 2009 | 13:24
EL SEXO EN LA CULTURA DE LA PROSTITUCIÓN
En una cultura de prostitución chicos y hombres son enseñados que penetrar a una mujer que se disocia para sobrevivir es “sexoâ€. Esto tiene un gran impacto, no sólo sobre las mujeres prostituidas en pornografÃa y prostitución sino sobre todas las mujeres que tienen relación sexual con hombres. El objetivo del feminismo ha sido una “autodefinida†sexualidad para mujeres, que quiere decir placentera y respetuosa. Las ideas de placer para las mujeres pueden incluir sensualidad en todo el cuerpo, puede incluir afecto, incluso amor, como bases para una relación sexual, puede que no incluyan relación sexual, o cualquier otra forma de servicio directo a los hombres que las mujeres no se sienten inclinadas a realizar. Quién sabe, pero el sexo anal puede no estar incluido en la lista creada por la imaginación de las mujeres. Ciertamente una autodefinición de sexualidad para mujeres estarÃa probablemente basada solamente en lo que a una mujer le da placer y no tener que actuar para los hombres. Probablemente serÃa una relación igualitaria basada en el respeto y no igualitaria justamente en degradación o violencia sino una sexualidad en la que la igualdad y el compartir les lleven a ambos a la excitación. Una autodefinición de la sexualidad para mujeres serÃa poco probable que incluyera en los sentimientos de las mujeres el que ellas aceptaran el ser penetradas porque sino no las dejan dormir, o él estarÃa de mal humor, o porque sino no recibirÃan el dinero para los gastos de la casa, o no recibirÃan dinero para alimentar a sus hijos. Una mujer puede ser sexual cuando le viene el deseo o cuando no, aunque puede querer siempre mucho amor cálido que no es condicional de sexo.
Esto puede sonar un poco extraño. Y es en gran parte debido a que en los últimos 20 años la industria del sexo ha construido una imagen de que el sexo es eso en completa oposición a lo que muchas mujeres han dicho que querÃan. A través de la pornografÃa y otras formas de prostitución las industrias del sexo han creado una forma de sexualidad en la cual los hombres pagan para tener acceso a una mujer que desesperadamente quiere estar en cualquier sitio que no sea ese, y que se disocia para sobrevivir. El hombre puede penetrar su boca, ano o vagina con su pene, dedos o lengua y agarrar otras partes de su cuerpo que no están en el menú. No tiene que preocuparse por su personalidad o placer. Este es el sexo de la pornografÃa y otras formas de prostitución.
Este es también el “sexo†que las mujeres encuentran más difÃcil en su relación con los hombres. TodavÃa la industria del sexo con su influencia sobre polÃticos y medios de comunicación es capaz de vender este comercio de explotación sexual como sexo real y verdadero. La industria del sexo es el mayor educador sexual en las sociedades occidentales. Ningún otro tipo de información sexual puede competir con el alcance y poder de los proxenetas como educadores de sexo. Generaciones de hombres y chicos están siendo formados bajo este punto de vista de lo que es el sexo con el poderoso incentivo del orgasmo. Esto es contrario a los grandes esfuerzos de las mujeres para ser valoradas por los hombres en más cosas que el sexo, valorar el afecto que no está relacionado con el sexo, valuar el sexo de forma que no sean sólo un agujero que los hombres penetran mientras las mujeres piensan en los problemas del trabajo de mañana. La industria del sexo llama a los hombres a usar a las mujeres como objetos con agujeros donde clavar penes y dedos mientras ellas se disocian para sobrevivir emocionalmente. ¿Qué podrÃa ser más confuso que eso? ¿Para quién es ese sexo? ¿Y cuáles son sus implicaciones?.
Una de las implicaciones es que los chicos y hombres requieren a chicas y mujeres para reproducir los escenarios que les produjeron excitación en sitios de prostitución. Las mujeres tienen que hacer posturas, ponerse determinados fetiches y realizar prácticas que puede que odien para conseguir la aprobación del macho. Como resultado de esto, informes en periódicos dicen que en fiestas chicas adolescentes tienen que chupárselas a grupos de chicos adolescentes como algo rutinario. Más y más, mis jóvenes alumnas me cuentan que el sexo anal está siendo una parte esperada en la relación sexual. Las prácticas de pornografÃa y prostitución educan a los hombres y muy rápidamente está empezando a ser dado por supuesto el hacer lo mismo con chicas y mujeres.
Las mujeres no tienen recursos o una industria para expresar lo que ellas pueden querer del sexo fuera de la barahúnda creada por la industria del sexo. Nosotras no tenemos voz, a no ser que nos unamos a hablar con la voz de la industria y digamos cuanto amamos precisamente el sexo que ellos venden. Una sexualidad más allá de la prostitución serÃa algo muy diferente, algo que cada vez es más difÃcil de imaginar mientras la industria del sexo tomo todos los espacios libres para “sexo†y se muestra él mismo como educador “sexualâ€. Una sexualidad más allá de la prostitución serÃa una sexualidad de igualdad en la que mujeres y hombres, mujeres y mujeres, hombres y hombres, encuentren placer con la/el otra/o compañera/o en igualdad.
21 Septiembre 2009 | 13:25
CREANDO UNA CULTURA FUERA DE LA PROSTITUCIÓN
Mientras la industria de la prostitución legalizada se extiende e influencia más y más áreas de la vida, se hace más difÃcil imaginarse como serÃa una cultura de amistad con las mujeres en igualdad. En esa cultura las mujeres intimidarÃan sexualmente con los hombres por placer, no por el precio de una cama o por drogas. En esa cultura hombres y chicos aprenderÃan que son iguales a las mujeres y a tener una relación de trabajo, familiar y de amistad con ellas basada en la dignidad y el respeto. En aquellas sociedades donde la cultura de la prostitución todavÃa no ha sido creada con la legalización o despenalización de los burdeles es importante rechazar los valores que la prostitución da a las mujeres. En dichas sociedades es más posible soñar e imaginar el mundo de la libertad de las mujeres y trabajar para crearlo.
21 Septiembre 2009 | 13:32
MarÃa ¿Sabes que tienes las caracterÃsticas tÃpicas de un troll? Te dedicas a pegar parrafadas larguÃsimas y a mantener una actitud insultante contra el resto de comentaristas.
¿Realmente crees que alguien se va a leer todo lo que has puesto? ¿O lo haces para boicotear el blog de MN?
Fonseca
21 Septiembre 2009 | 14:20
MarÃa tiene razón en el fondo de la cuestión que nos ocupa, pero yerra en las “formas” o soluciones que proporciona para resolver el problema de la prostitución.
A mÃ, ciertamente, me dolerÃa mucho que mi hija se dedicara el dÃa de mañana a la prostitución, pero también me dolerÃa, como señalaba Marta, que desempeñara cualquier otra profesión que la denigrara como persona, o que ejerciera de “llepaculs” como el cÃnico Fonseca, aprovechando el debate presente para hacer publicidad de su blog.
El dÃa que hicieron reparto de valores morales MarÃa se los llevó todo y, claro, no quedó ninguno para el ” liberalillo relativista” del Fonsi.
Ni marxismo retrógrado y trasnochado, ni ultracatolicismo rancio y dogmático.
Por eso acompaño mi saludo con un sentido y enérgico ¡Arriba España!
21 Septiembre 2009 | 14:36
Un troll, Fonseca, es quien escribe cosas que no tienen que ver con el tema que nos ocupa, justo lo que haces tu. Y no eres quien para valorar quien puede estar interesado o no en lo que escribo. Yo tendrÃa muchas más parrafadas para escribir sobre ti, y sin embargo no lo hago, respeto, que es justo lo que tu no haces.
Si tienes algo que aportar, seguro que hay mucha gente esperando a que lo hagas, sea lo que sea, pero por favor, deja de coartar la libertad de expresión de los demás.
Es Sevilla se impone la razón, se sanciona al responsable…vamos por buen camino. Poco a poco.
21 Septiembre 2009 | 15:00
“Yo tendrÃa muchas más parrafadas para escribir sobre ti, y sin embargo no lo hago”
No te cortes, MarÃa, que el Fonsi tiene “chicha” como para escribir varios tratados de psicoanálisis o, en su defecto, todo un ensayo sobre la inmoralidad de los cÃnicos.
21 Septiembre 2009 | 15:49
Y dale que te pego, MarÃa. Nadie defiende los tratos abusivos, nadie defiende que una mujer realice prácticas sexuales que le desagradan por imposición de segundos o terceros (la mayorÃa de trabajadores sexuales que ejercen en condiciones óptimas, imponen sus LÃMITES y sus códigos, y tienen el absoluto dominio en la negociación con el cliente, pero como no dejas que te lo expliquen…), nadie defiende la trata ni la explotación, eres tú quien mezcla situaciones sin criterio buscando tocar la fibra sensible del modo más sensacionalista posible.
Hay muchas formas y modalidades de prostitución. Si simplificas el debate y lo metes todo en el mismo saco no llegamos a ningún sitio. En Suecia, muchas mujeres no pueden ya ni negociar los servicios con los clientes porque la prohibición (consecuencia última de la abolición) lo que ha ocasionado es que tengan que aceptar todos los servicios de forma rápida y clandestina. No habrá trabajo sexual en la calle, pero a ver si te crees que no hay pisos…Históricamente, siempre que se ha abolido la prostitución, han surgido formas clandestinas de la misma, y encima las profesionales del sector han ganado en vulnerabilidad, falta de derechos y falta de protección. Esto a las abolicionistas les importa un comino, con que se transmita un mensaje de igualdad simbólica…Cuando un cocinero hace lentejas, el cliente obtiene placer y él realiza un trabajo y obtiene un salario.
La igualdad también se consigue imponiendo el respeto a las mujeres que se ganan la vida con el trabajo sexual siempre que lo hagan voluntariamente, y buscando los medios para que las que no lo quieran hacer bajo ningún concepto no lo tengan que hacer. ¿A cuántos clientes conoces, que afirmas tan severamente que todos son monstruos desconsiderados? ¿Cómo interpretamos que cada vez haya más mujeres que se dedican a hacer turismo sexual durante las vacaciones -véase el caso de Senegal o República Dominicana-?
¿Por qué cuándo una mujer ha sido independiente, o lesbiana, o ha hecho uso de su libertad sexual, o ha sido madre soltera, se le ha descalificado como p–a? ¿Qué normas tan importantes transgrederán las prostitutas como para convertirlas en el ejemplo de los que nos pasará a las demás mujeres si vindicamos la libertad para hacer con nuestros cuerpos y nuestra sexualidad lo que nos dé la gana? ¿Qué función cumple el estigma de la prostituta? ¿Por qué os empeñáis en seguir separando a unas mujeres de otras, contribuyendo a perpetuar ese estigma?
No voy a copiarte artÃculos aquÃ, que nadie se va a leer porque para eso ya tenemos canales de información. Te remito otra vez a Juliano, Pheterson, Osborne, Ignasi Pons y un amplio etcétera, y sobre todo a las mujeres que ejercen. Ellas más que nadie saben qué viven y cómo lo viven.
Las trabajadoras sexuales son perfectamente capaces de ser crÃticas con los mecanismos de opresión de los que hablas, de la misma manera que tú, que los padecerás igualmente en el seno de otras instituciones con las que no te cebas tanto. ¡Ya está bien! MÃrate si eso a las autoras que han analizado las parcelas de poder a las que muchas trabajadoras sexuales han tenido acceso
en el desarrollo de su profesión. Y además, ni tú ni yo deberÃamos hablar tanto, las que tendrÃan que hablar son ellas. Claro que, te repito por enésima vez, tú y las que son como tú no las dejáis. Hala, prou. Con Dios y que sigas expandiendo tu verdad absoluta. Ya veo que aquà de lo que se trata es de tener razón, no de buscar lo mejor para las trabajadoras sexuales según sus propios requerimientos.
21 Septiembre 2009 | 16:12
Y a tÃtulo informativo, MarÃa, que sepas que también hay ya pornografÃa feminista, y manifiestos de mujeres feministas a favor de la experimentación pornográfica y eso, lo que faltaba por oÃr es que también hay que abolir la pornografÃa… Una cosa es realizar una crÃtica cultural de ciertos fenómenos y otra eliminar a golpe de decreto. ¿vamos a establecer una sexualidad normativa para todas las mujeres y a la que se salga de ahà la expulsamos del grupito de “la sexualidad óptime para las mujeres como Dios manda”? Porque yo no me dedico al trabajo sexual, pero sà que soy mujer, y lo que exijo es que ni el Estado ni otras mujeres en posesión de la verdad de género absoluta puedan imponerme lo que tengo que hacer, cómo lo tengo que hacer y me impidan tomar la decisión de prostituirme si me da la santa gana.
21 Septiembre 2009 | 17:07
MarÃa, lo siento pero mi respeto hay que ganárselo. Te lo digo asÃ, de entrada, para que no te hagas ilusiones. Y si quieres escribir un tratado sobre mÃ… por mà no te cortes. Lo único, si puede ser, hazlo en otro foro y no aquÃ, que molesta mucho tener que bajar el scroll para leer los comentarios realmente interesantes.
Marta ¿Conoces a Erika Lust? ¿Qué te parece?
Fonseca
21 Septiembre 2009 | 17:47
Sobre este difÃcil asunto, creo que estoy posicionado en una lÃnea pro-derechos como la que defienden Montse (Marien) o Marta -en su acertada réplica a MarÃa.
No obstante, considero que el tema de la libertad es importante en este debate y por tanto deberÃamos tratar de tenerlo presente siempre, de no trivializarlo, y de funcionar con conceptos de libertad que se acerquen a la verdad. En este sentido, me parece que se deberÃa funcionar con la noción de ‘grados de libertad’ cuando se predica algo al respecto de la libertad de un sujeto (humano), y entender que la libertad no es una categorÃa dicotómica ni absoluta (o se tiene o no se tiene) como parecen suponer el pensamiento ‘liberal’ del estilo de Fonseca, sino que se trata de algo relativo. Por lo mismo la categorÃa ‘alienación’ o ‘enajenación’, aunque resulte un concepto complejo y una categorÃa problemática a un nivel teórico no la deberÃamos descartar por completo ni afirmar de ella que no remite a realidad alguna posible hallable en algunas personas que pueden mantener relaciones en contextos de prostitución (tanto varones demandantes como personas oferentes). Con esto último, no estoy diciendo que la práctica de relaciones sexuales pagadas en sà misma sea lo determinante para que esa alienación aparezca o se potencie en las personas oferentes y demandantes, repito. Por ejemplo: HabrÃa que indagar en el caso de algunos hombres clientes, que han empezado muy jóvenes y se han hecho asiduos, si la práctica de consumir sexo de pago (y en general de estar obsesionados con el sexo) no estará apuntalando en ellos una alienación inicial, fuera la que fuera (x) (se tratarÃa de un proceso). Lo mismo se podrÃa plantear para otras alienaciones que pueden ser observables en ALGUNAS mujeres oferentes.
Para juzgar sobre la libertad de una persona, habrá que analizar las alternativas ‘reales’ de las que dispone en el momento vital por el que atraviese. La ‘realidad’ de esas alternativas o vÃas disponibles, dependerá de condicionantes estructurales “externos” que le son impuestos y contra los que esa persona poco puede resolver en una decisión (p. ejemplo un régimen polÃtico opresor, una situación de pobreza sobrevenida, un clima hostil de racismo, haberse criado en una familia significativamente jerárquica y patriarcal y de determinada ideologÃa y valores, y la socialización resultante de ésta, haber estado expuesto a representaciones y publicidad objetualizadora de las mujeres desde muy joven y sin una figura adulta y crÃtica al lado (esto para los hombres más que para las mujeres), una enfermedad congénita incapacitante, etc., etc,), pero asÃmismo dependerá también de cada una de las acciones que emprenda esa persona buscando realizar su libertad, tratando de llevar a término un proyecto. Tanto esos condicionantes impuestos desde fuera como las propias acciones que el sujeto pueda llevar a cabo (resultantes del ejercicio de su voluntad) resultan alienantes.
21 Septiembre 2009 | 19:18
Mentira Marta, menos del 5% de la prostitución es “voluntaria” despues de estar ya encallecida, y la única que habla porque es “libre”, el otro 95% no tiene voz. Ese 5% quiere seguir existiendo aún a costa de la esclavitud de todas las demás. Y lo que dices sobre Suecia es completamente opuesto a la realidad, la verdad es que la trata de blancas a desaparecido por completo, desplazandose limitrofes o a paÃses como Alemania y Holanda , donde la prostitución está regulada para que las mujeres estén controladas por el estado además de seguir sometidas a las mafias, o a España, donde no está abolida, y ya hace estragos.
Mientras haya hombres que paguen la prostitución seguirá existiendo, como existe cualquier otro tipo de violencia sobre la mujer a pesar de no ser legal,pero será mÃnima si se sanciona al prostituidor.
Eres tu quien dice que estoy en posesión de la verdad absoluta, no yo. Tan sólo me remito a las experiencias y consecuencias en otros paÃses que han legislado de determinadas manera sobre este problema ( que tanto molesta además a todos, curiosamente, menos a mafias y proxenetas).
¿Qué es la libertad, asturiano? ¿No es la capacidad de actuar conforme al propio ser verdadero o valores? ¿Como puede permitirse este lujo una persona en absoluto estado de necesidad o sometida a una mafia?Vamos a dejar ya de hacer monigotes en el aire. Si aquà las cosas son más concretas, se trata de la brasiñeña que lo único que ha tenido ya desde la infancia es su propio cuerpo para sobrevivir y que nunca pudo hacer otra cosa, por más que tenga conceptuados a los hombres como “los enemigos” o de la rumana que se pasa el dÃa llorando por su suerte pero cuando llega al burdel sonrÃe y trata de que nadie note su desdicha porque si no se va a la calle y su puesto lo coge otra más desdichada que está dispuesta a disimular mejor, y a tragar más. Se trata de la absoluta falta de escrupulos de quienes se las benefician a cambio de un poco de dinero a sabiendas, y a los que les da absolutamente igual.
Se trata de que un estado de derecho no puede consentir el cinismo escandaloso de los que tienen voz (poder) que hablan por ellas diciendo que estan porque ellas quieren, a sabiendas de que si ellas dicen eso es porque al cliente hay que mantenerlo contento ( y a las mafias) y no porque eso sea real, que no lo es, no hay ningún ser en el mundo que quiera ser prostituÃdo.
Actualmente el dinero que esto genera ha llevado a la sociedad a un nivel de degradación a escala industrial sobre las personas en estado de necesidad que no se puede tolerar. La obligación de los estados es proteger a los indivÃduos desfavorecidos, no utilizarlos como carnaza.
La manera de acabar con todo esto es abolir, y siento mucho si media docena de p-tas “contentas” de serlo se quedan sin “trabajo”, por cuatro gatas no se va a tolerar esta masacre.
Y siento mucho si unos cuantos feos asquerosos se quedan sin su tajada, que respeten su matrimonio, se busquen una novia deseosa o se la machaquen con una piedra.
Desde el principio de los tiempos hemos sido las mujeres quienes estructuramos la sociedad de manera natural, el patriarcado es un puro artificio que se mantiene de forma inestable y sustenta por la violencia hacia la mujer.
La que lian los hombres si se les deja!!
En Suecia no se acabó con esta lacra hasta que en las cámaras el 50% de los aforados fueron de género femenino (conscientes del orÃgen de su situación en la sociedad).
21 Septiembre 2009 | 19:29
MarÃa, al menos has terminado reconociendo que existe un porcentaje de prostitución voluntaria. Ahora bien ¿Cómo sabes que es un 5%? No hay registros de profesionales del sector dada su condición de alegalidad ¿Cómo se pueden hacer estadÃsticas cuando ni siquiera se sabe el tamaño del “universo” sobre el que hay que hacerlas?
Fonseca
21 Septiembre 2009 | 20:21
“Voluntaria” entre comillas. No hay voluntariedad real en esto.
El porcentaje de voluntariedad son informes de la Guardia Civil, que tampoco son reales porque están a lo que les quieran decir, la necesidad manda.
Registros profesionales no habrá nunca por el estigma social. Primero no serán voluntarios y segundo hay tratados internacionales que prohiben expresamente hacer registros o listados de prostitutas, y leyes nacionales tambien.
Se sabe el tamaño del universo porque la policÃa y la G.C. hace informes y cuantifica la cantidad de mujeres destinadas a esto de una manera muy aproximada visitando los macroprostibulos y prostibulos de toda España.
Están perfectamente al tanto del número de mujeres traficadas, y en Cataluña se controla hasta sus nombres, cosa ilegal, por cierto.
La única opción para erradicar esto es la abolición.
21 Septiembre 2009 | 20:27
“Y siento mucho si unos cuantos feos asquerosos se quedan sin su tajada, que respeten su matrimonio, se busquen una novia deseosa o se la machaquen con una piedra.”
Jajaja, aquà sà que has estado “sembrada”, MarÃa.
Según tú, el pobre desgraciado que sufre un accidente que le desfigura el rostro, por ejemplo, o es más feo que pifio, sólo puede optar a “machacársela”.
Di que sÃ, ¡qué se mueran los feos! ¡Con dos cojones!
Los feos y las feas, o los desgraciad@s que hayan quedado lisiados de alguna manera resultando poco apetecibles o deseables al resto de los mortales, que se la machaquen con piedras (feos) o que se consuelen introduciéndose calabacines del 20 (feas)
Si es que…
Sólo puedo escribir, y de hecho ya escribo, ¡Arriba España!
21 Septiembre 2009 | 20:44
He leÃdo con atención casi todo lo escrito en esta entrada. Y si digo casi, es porque las parrafadas de copia y pega, están geniales, pero me interesan más los comentarios libres y las opiniones razonadas, que ver buscar en internet, vÃa google, opiniones de otros que, a la sazón, nos sean favorables.
A favor y en contra de la legalización de la prostitución. Es el debate del año.
Nosotras, las profesionales del sexo de pago, libres e independientes, tanto, casi tanto como el resto de personas, ¿tenemos, o no, derecho a expresarnos en nuestro paÃs? ¿Somos ciudadanas de pleno derecho como el resto de nuestros conciudadanos?
Pagamos nuestras facturas como todo el mundo.
Tenemos padres, hijos, hermanos, abuelitas, como la mayorÃa.
No somos más que nadie, pero desde luego, no van a convencernos de que somos menos que nadie. Porque las leyes de este paÃs son para todos nosotros.
-La libertad a la libre elección.
-El libre albedrÃo.
-El derecho a las libertades individuales.
No nos digan que no tenemos los mismos derechos. No es legal.
Sin embargo lo que no es legal, es la trata de personas, ni el proxenetismo ni la esclavitud sexual. Son, éstos, delitos tipificados en nuestro código civil.
Que se persiga a quienes los cometen.
Y a nosotras, a las profesionales del sexo de pago, libres e independientes, que nos libre Dios de nuestros amigos, que de nuestros enemigos nos encargaremos nosotras, si es que algún dÃa tenemos alguno.
Paula
21 Septiembre 2009 | 21:56
Varias cosas:
1º Se me quedó en el tintero ilustrar con un ejemplo una forma de alienarse posible en una mujer oferente de prostitución. Ante todo decir que la alienación de algunas mujeres en dicha situación de prostitución podrán ser variadas y de sentidos opuestos, como, por otra parte debe suceder con las mujeres en otros contextos y prácticas diversas (matrimonio, crianza de los hijos, servicio doméstico, determinadas profesiones relacionadas con los cuidados personales: enfermera, trabajadora social). Un ejemplo que se me ocurre de estas posibles alienaciones para el caso de la prostitución serÃa el siguiente: pensando en la tipologÃa de medio o alto standing: casa particular, club urbano para clientes con poder adquisitivo, escorts: podrÃa darse el caso de algunas mujeres, que proveniendo de la clase trabajadora, entrasen en estos niveles medios o altos de la prostitución (atendiendo al criterio de lujo, “lo selecto”, la tarifa) y, después de pasar un tiempo largo en dicho “oficio” acabasen por mostrarse justificadoras de las prácticas de los varones burgueses en relación a la obtención de sexo y afecto de éstos con las mujeres. Habiendo potenciado durante años ese rol de complacer a los hombres sexual y sexo-afectivamente, tales mujeres acabarÃan mostrándose complacientes o demasiado comprensivas con los valores y debilidades de esos varones burgueses en relación a las mujeres. Tales mujeres continuarÃan adoptando una visión demasiado machista de lo que les está permitido a los hombres, de lo que éstos pueden hacer o dejar de hacer. Estas mujeres por lo mismo tenderÃan a tener una visión de las relaciones posibles entre el hombre y la mujer excesivamente pesimista, debido a que ellas, en el fondo, percibirÃan que tales relaciones nunca jamás podrán ser igualitarias, debido a que los hombres, al final, siguen teniendo más privilegios que las mujeres: les está permitido todo y las cosas han de ser asà en orden a preservar la buena salud de la célula familiar. [Este ejemplo se me ha ocurrido en base a lo leÃdo en las memorias de una célebre 'ex-prostituta' catalana, ahora madam, cuya identidad imagino, no cuesta adivinar demasiado].
Por alusiones, respondiendo a MarÃa:
Escribes:
¿Qué es la libertad, asturiano? ¿No es la capacidad de actuar conforme al propio ser verdadero o valores? ¿Como puede permitirse este lujo una persona en absoluto estado de necesidad o sometida a una mafia?Vamos a dejar ya de hacer monigotes en el aire. Si aquà las cosas son más concretas, se trata de la brasiñeña que lo único que ha tenido ya desde la infancia es su propio cuerpo para sobrevivir y que nunca pudo hacer otra cosa, por más que tenga conceptuados a los hombres como “los enemigos†o de la rumana que se pasa el dÃa llorando por su suerte pero cuando llega al burdel sonrÃe y trata de que nadie note su desdicha porque si no se va a la calle y su puesto lo coge otra más desdichada que está dispuesta a disimular mejor, y a tragar más.”
Y te respondo: quiero pensar, en base a lo que conozco, a través de fuentes de lo más diversas, que estos casos que tú apuntas en los que las mujeres sólo tienen una alternativa posible: adoptan la prostitución forzosamente porque desde siempre han sido cosificadas y aunque odian a los hombres no le queda otra, o aquellas otras que fingen una sonrisa ante el cliente, pero en la trastienda, a escondidas porque si no son despedidas, lloran y se sientes absolutamente desdichadas, son bastante minoritarios en la prostituciones existentes en nuestra sociedad. Seguro que existen, pero creo que se tratan de un porcentaje pequeño. Además lo importante a tener en cuenta en esto que tú planteas es el tema de las ‘condiciones de ejercicio’ que tienen las mujeres oferentes de prostitución. Por ejemplo unas condiciones de ejercicio buenas en las tipologÃas de prostitución organizada (burdeles, clubes…) permitirá a las mujeres tener la alternativa de dejar la actividad, de pedir ayuda a una ONG, etc. si no la soporta.
En base a lo que escribes, tú concepto de la libertad -¿existencialista beauvouriano?- parece ser parecido al mÃo, sin embargo nuestra valoración y abordaje del problema de la prostitución difiere sustancialmente. Qué curioso,¿verdad? ¿No será que un@ de los dos -tú o yo- partimos de premisas ideológicas con respecto a dicho fenómeno que son falsas?
“Se trata de que un estado de derecho no puede consentir el cinismo escandaloso de los que tienen voz (poder) que hablan por ellas diciendo que estan porque ellas quieren, a sabiendas de que si ellas dicen eso es porque al cliente hay que mantenerlo contento ( y a las mafias) y no porque eso sea real, que no lo es, no hay ningún ser en el mundo que quiera ser prostituÃdo.”
Esto que dices aquà creo que no se corresponde con la verdad, ya que han sido ya muchas las mujeres (en todas las tipologÃas de prostitución existentes: pisos, establecimientos de alterne, medio abierto) que se han manifestado con voz propia a favor de permanecer en la actividad. En el caso de las ONGs que adoptan un posicionamiento pro-derechos no me parece que hablen por boca de ellas falsedades: entiendo que tales ONGs suelen proceder éticamente y se hacen portavoces de esas mujeres, sin falsear el discurso de éstas.
-La mayorÃa de las mujeres en ’situación de prostitución’ en nuestro paÃs no son traficadas por mafias -no realizan ‘prostitución forzada’- lo que no significa que algunas -no sé el porcentaje- puedan estar siendo explotadas laboralmente debido a las deudas contraÃdas. Hemos de diferenciar entre ‘explotación laboral’ y ‘trata’ en las situaciones que pueden estar viviendo las mujeres. En consecuencia, me parece que no es lÃcito afirmar que la mayorÃa de las mujeres están siendo “prostituÃdas”, tal y como haces tú, pues esto sólo contribuye a falsear la realidad y puede tener consecuencias negativas para el conjunto de las mujeres que se dedican a ofrecer sexo o sexo-afecto a cambio de dinero.
Un saludo.
21 Septiembre 2009 | 22:25
Pero que manera torticera de tergiversar la realidad y adaptarla al acomodo del que le resulta impensable quedarse sin pastel, que manera de no reconocer como son las cosas más descarada. PalabrerÃa nada más, sin datos, y otra vez vuelta a igualar la situación de prostitución de muchas mujeres con un trabajo. ¿Que otra cosa se puede esperar de un hombre, acostumbrados a que se les de la razón sólo por serlo? Y se quedan tan anchos. Que no, que os va a durar poco la disponibilidad de esclavas sexuales ya, id acostumbrandoos a la idea, que la sociedad evoluciona.
Con lo que hay que equiparar esto es con otros tipos de violencia de género y con los trastornos psicológicos que se sufren, que son los mismos.
Si te da más pena un lisiado salido que una mujer prostituida, consuelale tu Zubiriano, y deja a las mujeres en paz. Todo y que la mujer necesita más cariño que nadie, verdadero.
21 Septiembre 2009 | 23:04
Paula, lo que escribes en tu blog no son palabras de una persona satisfecha con su vida, son palabras de un perdedor resignado y abandonado a su suerte.
Tampoco ocultar el rostro al promocionar tu labor es caracterÃstico de personas orgullosas de sà mismas ni de lo que hacen.
Naturalmente que no sois menos que nadie, y teneis tanto derecho a expresaros como cualquiera, si te planteas esto, te conviene dedicarle un poco de tiempo a reflexionar sobre lo que te pasa. Y tambien a lo que dices y por qué lo dices.
Es perfectamente legal que os digan que no teneis los mismos derechos, cada uno puede decir lo que le de la gana mientras no calumnie ni injurie, lo que no es legal es que se actue frente a vosotras como se actuarÃa frente a personas que no tuviesen esos mismos derechos, y eso es lo que se hace.
Y por eso tu te manifiestas de la manera en que lo haces, es muy dificil luchar contra la cosificación sistemática por parte de todos, la exclusión y la indefensión aprendida. Y más dificil es demostrar que sufres ese tipo de acoso desde el lugar en el que te situas. No es dificil demostrar que sufres, mucho y constantemente, aunque lo niegues, sólo hay que leerte.
El proxenetismo y la trata son consecuencia de la demanda de prostitución por parte de los hombres, delitos que no se tipifican en el codigo civil, sino en el penal, pero como la vÃctima es mujer y está tan arraigado en el ideario masculino que tiene derecho a disponer de nuestros cuerpos para satisfacer su genitalidad, quienes deben hacer cumplir la ley, tradicionalmente hombres, hacen la vista gorda o desvÃan los fondos destinados a erradicarlo hacia actuaciones que no sirven para ese propósito.
No es a una mujer libre e independiente lo que se lee en tu blog.
22 Septiembre 2009 | 6:03
Bueno, más o menos me lo he leÃdo todo esperando encontrar algo que pudiese enriquecer el debate sobre qué posición tomar ante la prostitución. Me he encontrado lo de siempre. Tras ¡105! comentarios el frente no se ha movido ni un milÃmetro, estamos justo donde empezamos. Todos encantados de haberse conocido y detestando más al rival, más bien considerado enemigo. Como todos los debates fuesen asà no tardarÃamos en tener otra guerra civil.
Pero disculpen que no me haya presentado, ¡qué modales los mÃos! Veréis, soy un cliente de estas señoritas que cree que tal vez tendrÃa que decir algo en esto, más que nada para que contaseis con el testimonio de más protagonistas directos. Espero que este hecho no impida la publicación de este mensaje -como lo fue el anterior (que de todas formas podéis leer en http://prostitucion-visionobjetiva.blogspot.com/2009/09/montse-nebreda-y-el-debate-de-la.html)- ni que restéis credibilidad a mis palabras.
Me gustarÃa comenzar PROPONIENDO algunas “reglas del juego”, unos sencillos principios para el debate constructivo:
1- Aquà nadie está “enfermo”, “pirado” ni “disociado de la realidad”. Todos tenemos nuestra visión particular de las cosas, o como decÃa Larry Flynt “las opiniones son como el ojo del culo, todo el mundo tiene la suya”. En la (felizmente) extinta Unión Soviética se lobotomizaba a los disidentes polÃticos con el argumento de que sufrÃan problemas psicológicos, lo miso que estoy observando aquà ¿quién puede atribuirse la capacidad de juzgar el estado metal del prójimo? No es necesario que los demás compartan nuestras opiniones, es más, NI SIQUIERA QUE LA COMPRENDAN. La democracia se sustenta en la pluralidad, hemos llegado a un callejón sin salida si desestimamos de plano unos argumentos porque quien los formula “está loco”; entonces estamos perdiendo el tiempo aquÃ: cojamos a las meretrices y clientes y extirpémosles el lóbulo frontal, asà desde luego ellas serán “redimidas” y ellos “reinsertados”.
2- Las personas son respetables. No asà las ideas. Los ataques personales (tipo “eres un troll”, etc) deberÃan ser evitados, pero las crÃticas a las ideas pueden ser tan devastadoras como sea menester. Un debate digno de tal nombre tiene lugar entre personas razonables, que se respetan mutuamente y se consideran como IGUALES. Si despreciamos a nuestros oponentes nunca vamos a llegar a acuerdo alguno, como ocurre en las negociaciones entre algunos vecinos y las trabajadoras del sexo.
3- Si estamos debatiendo es porque CONTEMPLAMOS LA POSIBILIDAD de cambiar nuestro punto de vista según vamos procesando nueva información. Esto no es un concurso de ver quién la tiene más gorda. A mà cuando alguien me dice que ya lo sabe todo sobre un tema me da muy mala espina, porque creo que lo que me está diciendo es “yo NO QUIERO SABER nada más sobre este tema”. Aunque creo que mi experiencia en el mundo de la prostitución es bastante amplia todavÃa sigo encontrándome sorpresas y haciendo nuevos descubrimientos. Së que a todos nuestra mamá nos ha dicho que somos los niños más listos, pero seguro que también hay otras personas que saben del tema.
Me parece que estos puntos son bastante razonables y que ayudarÃan a desatascar un debate que en estos momentos no tiene visos de acabar. Ahora voy a repasar un poco las 5 páginas de notas en word que he tomado y trataré de dar una visión de conjunto a los argumentos más significativos que se han formulado aquÃ. Bueno, después de escuchar un rato a Federico, que ya son las 7
Cliente X, preparándose para la batalla… (dialéctica, claro)
22 Septiembre 2009 | 6:07
¡Pero si veo que los mensajes ni se moderan! ¡Qué lujo, como mi blog! (como Fonseca yo también aprovecho para publicitarme, pinchad en mi nombre)
Creo que puse alguna palabra “fea”, asà que rectifico, este mensaje es de ayer a eso de las 19 hrs:
Un saludo, no sé si llego en mal momento. Parece que mantenéis una animada discusión por aquÃ, como no me gusta opinar sin conocer voy a esperar a la vuelta para leerme los ¡95! mensajes que han dejado como respuesta a esta entrada. Bueno, ya tengo plan para esta noche
Me ha gustado mucho su artÃculo, doña Montse. SÃ, efectivamente, la categorÃa de p-uta como elemento de coerción social se aplica a todo aquella mujer que se sale del rol establecido. La mujer que visibiliza su sexualidad se convierte en una rebelde en nuestra sociedad, que es lo que ocurre a las prostitutas, especialmente las que ejercen en medio abierto. Es necesario romper con esa categorización que limita nuestra sexualidad y por ende nuestra LIBERTAD.
Para una parte nada despreciable de la sociedad lo que resulta preocupante es el uso que se hace de la vÃa pública. La expresión abierta de una sexualidad transgresiva rompe sus esquemas y les causa una profunda intranquilidad. Luego recurren a ciertos clichés para reforzar sus argumentos, como es el caso de los problemas sanitarios o el crimen organizado. La verdad es que eso es lo que menos les interesa, únicamente quieren sacar a “las p-utas†de sus calles, los problemas que puedan padecer les importan bien poco. Pero esa no es la postura que debiera mantener un responsable polÃtico digno de tal nombre.
Es cierto que aquel polÃtico que atienda a las reclamaciones de quienes realizan esta actividad deberÃa legalizarla, pero claro, es una decisión muy controvertida que le hará ganarse tanto amigos como enemigos. En muy pocas ocasiones se han elaborado polÃticas públicas atendiendo a las necesidades de este sector, las personas que ejercen la prostitución siempre han sido unas auténticas parias sociales. Afortunadamente algunos polÃticos como ud o doña Esperanza comienzan a tener la valentÃa de tratar este problema desde un punto de vista realista, sin las neblinas morales que todavÃa ciegan a muchos otros.
Espero que siga interesándose en el tema y trabajando por los más necesitados, como decÃa Mariano el año pasado “por los currantesâ€. Mientras en el PSOE son expertos en crear problemas donde no los hay, en el PP lo que sabemos hacer es aportar SOLUCIONES: no es justo denunciar el ejercicio de la prostitución en la vÃa pública cuando el ayto se ha dedicado sistemáticamente a cerrar las pensiones y hostales donde se ocupaban con el fin de presionarlas para marcharse. El responsable último de esas escenas ha sido el señor Hereu, no puede quejarse de un problema que él mismo ha creado.
Reciba un cordial saludo, la felicito por tener las ideas bien claras y abordar con valentÃa un asunto tan espinoso.
Cliente X, put-ero y pep-ero (y orgulloso de serlo)
22 Septiembre 2009 | 8:08
“Si te da más pena un lisiado salido que una mujer prostituida, consuelale tu Zubiriano, y deja a las mujeres en paz. Todo y que la mujer necesita más cariño que nadie, verdadero.”
Jajajaja, ni siquiera lees lo que escribo.
Bien claro dejé escrito que pueden ser tanto hombres como mujeres quienes podrÃan recurrir a los servicios de profesionales (también hombres o mujeres)
¡Uf, pareciera que para ti sólo existiese un único sexo!
22 Septiembre 2009 | 8:37
Cliente X, no hagas demasiado caso a lo que escribe MarÃa.
Ella ejerce de “madrecita” como Stalin ejerciera de padrecito, es decir, MarÃa decide, tras sesudo análisis apriorÃstico y SUBJETIVO, quiénes y por qué se encuentran alienados y enajenados.
Una vez “descubre” todos y cada uno de los mecanismos de defensa del yo, que enmascaran y encubren el dolor de la mujer cosificada (que nunca hombre), entonces decide que el Estado debe cercenar la libertad individual de quienes LIBREMENTE desearan ejercer el derecho de ofertar sexo de pago, como ha escrito eufemÃsticamente Paula, la cual, por cierto, ya ha sido psicoanalizada por la insaciable MarÃa.
No debemos olvidar que, si bien es cierto que existen mecanismos reactivos que reafirman conductas que son censuradas por el propio sujeto y la sociedad, también existen sus contrarios, es decir, mecanismos de formación reactiva en quienes habiendo sido grandes pecadores deciden convertirse en beligerantes combatientes de “sus” percados.
No he podido evitar recordar al padre del psicoanálisis: San AgustÃn, el creador de los cimientos de la Iglesia Católica y que fuera gran pecador y sibarita de placeres carnales, hasta que, instado por sus sentimientos de culpa, decidió crear su “ciudad de Dios” redentora.
Saludos y ¡Arriba España!
22 Septiembre 2009 | 9:30
Hola MarÃa,
A ver, esos porcentajes que manejas, los del 95% de mujeres forzadas y el 5% de trabajadoras sexuales que ejercen libremente, son porcentajes aventados machaconamente por las organizaciones abolicionistas y repetidos hasta la saciedad por los medios de comunicación. ¿De dónde proceden? ¿Cuál ha sido la metodologÃa seguida en el supuesto previo estudio de campo que ha conducido a tales resultados? Pues no se sabe, es un misterio insondable…
En algunas ocasiones, las cifras se barajan en función de resultados obtenidos por asociaciones cuya función es auxiliar y reintegrar a las chicas que realmente han sido vÃctimas de abusos. O sea, que se trata de un resultado lógico y nada significativo porque no se calcula sobre el total de trabajadoras sexuales en activo (algo prácticamente imposible, por otro lado). Las más de las veces se da por hecho, y en numerosas estadÃsticas oficiales asà sucede, que una mujer inmigrante que haya recurrido a una red ilegal para financiarse su proyecto migratorio con la intención de ejercer el trabajo sexual, es una mujer vÃctima de trata. Y ya son muchos los estudios y trabajos llevados a cabo por antropólogos, sociólogos, etc., que insisten en la necesidad de complicar las cosas y observarlas detenidamente (leÃa en el blog magnÃfico de Marien una pregunta acerca de dónde están esos estudios y trabajos, pues parece que los polÃticos los archivan en los cajones de sus despachos). Las redes de inmigración ilegal no deben confundirse con las redes de trata de personas con fines de explotación sexual. Redes para cumplir los sueños migratorios a las que, por cierto, las mujeres pueden recurrir poniendo en evidencia la imagen de féminas inocentes, incautas y sin iniciativa (porque hay que tener un par de ovarios para tomar la decisión, buscar los medios y emprender el viaje) hay muchas. Dolores Juliano, en un artÃculo llamado “La telaraña de las redes migratorias†recogido en el Informe Anual sobre el racismo en el Estado español de SOS Racismo (2002), distinguÃa tres tipos: las redes familiares en las que familiares o amigos ayudan económicamente a quien emprende el viaje. El dinero tiene que ser devuelto más adelante por la inmigrante y a veces con intereses (otras no). Las redes de tipo comercial, integradas por prestamistas, agencias de viajes o empresarios de clubs que organizan el viaje y reclaman intereses bastante elevados, y las redes de tipo coercitivo, que son las únicas que se publicitan. A pesar de las diferencias evidentes entre unas redes y otras, policial y mediáticamente son consideradas todas iguales, y de ahà las cifras resultantes.
Si a causa de las restricciones impuestas por la Ley de ExtranjerÃa una mujer recurre a una de estas redes, saldará la deuda trabajando en el paÃs receptor y en numerosÃsimos casos luego seguirá ejerciendo de forma autónoma . En otras ocasiones puede suceder que una mujer venga sabiendo en lo que va a trabajar, pero una vez aquà se encuentre con condiciones de trabajo abusivas: horas de trabajo excesivas, limitaciones en la capacidad de negociar con el cliente o incrementos monetarios en la deuda contraÃda. Como muchas veces están en situación jurÃdica de irregularidad y la prostitución no está reconocida como un trabajo, no pueden denunciar los abusos. Sólo serán auxiliadas las auténticas vÃctimas de trata en el caso de que con su denuncia contribuyan a la desarticulación de la red y entonces obtendrán como premio el permiso de residencia que sin permiso de trabajo les sirve para bien poco. En caso contrario: expediente de expulsión y a casa por SEUR, después de ser esposada como una criminal y seguramente internada en la Verneda (muy hermosas las imágenes de la caza de p—s en el Raval, somos todos tan solidarios…). DeberÃamos preguntarnos si, tal como están las cosas, el discurso reduccionista de la trata y la imagen del 95% de chicas vilmente seducidas por villanos perversos (otra imagen infantilizadora…si es que…) tiene como finalidad principal el bienestar de las mujeres o el control de nuestras fronteras.
En muchos de los trabajos hechos a pie de calle, la cifra de mujeres obligadas a prostituirse es de un 2 a un 15%, lo cual es ya una cifra espantosa y un asunto asqueroso y tremendamente preocupante. En eso creo que coincidimos todos y todas. Pero reduciendo y simplificando una realidad tan compleja al presupuesto de que toda mujer de origen inmigrante que esté aquà ejerciendo es una vÃctima de trata de blancas no vamos a solucionar nada, ni vamos a ayudar a las realmente tratadas, si es que ésa es la prioridad, que yo no me lo creo.
Coincido con Cliente X (aunque no soy del PP:-)) en lo que dice respecto a la prostitución de calle. Justamente aquà se hace evidente que no importa tanto el bienestar de las mujeres como su visibilidad y la consideración sistemática de la prostitución como una práctica degradante para el entorno urbano que puede hacer disminuir el precio del suelo. Eso, y un moralismo y una hipocresÃa retrógrados a los que daña la sensibilidad ver a profesionales del sector y las prefieren tener encerraditas en clubs, porque eso sÃ, aunque dañen la sensibilidad se recurre a sus servicios. Yo creo que cada una debe poder trabajar donde le dé la gana, siempre que haya un proceso de negociación con los afectados del que las profesionales, tal y como viene pasando cuando se organizan cacerÃas institucionales, no estén excluÃdas. Algo también repetido hasta la saciedad por la Plataforma Treball Sexual i Convivència.
Asturiano: Sà claro, las posibilidades de elección siempre son condicionadas en mayor o menor medida, para unos más y para otros menos. Posibilidades de elección entre opciones limitadas, naturalmente, pero posibilidades de elección. De hecho, no todas las mujeres inmigrantes se dedican al trabajo sexual. Me parece inconcebible la libertad sin una cierta igualdad garantizada, en eso no coincido con los liberales manifiestos que por aquà andan, pero justamente muchas trabajadoras sexuales superan el estancamiento del que parten y mejoran sus situaciones a través del trabajo sexual, lo que no conseguirÃan con otras opciones laborales, y en lugar de victimizarlas, las organizaciones pro-derechos hablan de “empoderamientoâ€, porque como decÃa las trabajadoras sexuales son perfectamente capaces de ser crÃticas con los mecanismos de opresión que se quiera, igual que la señora de la limpieza o la abogada de renombre. No precisan la extirpación del lóbulo frontal, como decÃa cliente X acertadamente y parecÃa sugerir MarÃa.
Un saludo a todos, y sólo comentar porque esto es interminable, por si habÃa quedado duda y ya que veo que se habla tanto de dignidad e indignidad, que tan digna es la prostituta, como la barrendera, como la economista o como la mismÃsima vicepresidenta del gobierno. Los indignos son los de las fotos de El PaÃs, esos sà que dan ganas de vomitar: lo que se puede llegar a hacer por dinero sin importar las consecuencias… DecÃa también Marga Carreras (es que me gusta escuchar a las mujeres alienadas, mira tú) que el trabajo no dignifica a la persona, pues es la persona quien dignifica al trabajo. Pues eso.
22 Septiembre 2009 | 9:52
Ah, y un saludo a Paula. Ya he dicho que ojalá más profesionales del sector se atreviaran a hablar, que al fin y al cabo son ellas quienes más tienen que explicar y que decir. Tu blog es estupendo, como el de Marien, una referencia para los que quieren enterarse de algo sin prejuicios.
Y me habÃa saltado el recibimiento de MarÃa a Paula…pero qué cerril…
Ostras, es que está muy bien debatir y emprender “batallas dialécticas”, pero con según quien me pregunto si el debate no será del todo estéril, porque desautorizar a las personas para hablar e insisto, INFANTILIZARLAS, es insultar y asà lo único que puede pasar es que las profesionales del sector pierdan los nervios…vaya temple tienen que tener, por Dios.
22 Septiembre 2009 | 10:40
Sabes, Zubiriano? La cuestión es que no podemos anclarnos en dogmas por muy marxistas (en apariencia) que sea su origen. Ese es el problema de MarÃa, que es dogmática y sectaria, y asà se llega donde se llega: al totalitarismo. Desde un punto de vista marxista, totalmente “antimarxista”.
En mis tiempos a estas elucubraciones con apariencia de debate teórico se las llamaba “pajas mentales”. Mucho mejor las naturales, de verdad. Más sanas. Se las recomiendo para desengrasar.
22 Septiembre 2009 | 10:56
Suscribo totalmente el comentario de Herminia, no podrÃa haberlo expresado mejor. Y hay muchas mujeres feministas (el movimiento feminista es amplio y con tendencias a veces encontradas) y manifiestamente de izquierdas que pensamos como ella, no se vayan a creer que todo es abolicionismo retrógrado.
22 Septiembre 2009 | 11:38
Hostis MarÃa, ahora veo (es que leo a trocitos) lo de los clientes como “salidos lisiados”. Pues chica, clientes habrá de todos los tipos: machistas repulsivos (y a más de uno las profesionales con autonomÃa los habrán mandado a hacer puñetas), amables y cariñosos, simpáticos, más secos que una mojama, cultos, incultos, inteligentes, bobos, de clase media, baja y alta, solteros y casados, satisfechos e insatisfechos, divertidos y muermos…en fin, variadito, digo yo. Según las estadÃsticas, en tu cÃrculo alguno habrá que o haya ido de prostis alguna vez en su vida, o lo haga asiduamente o lo hará en el futuro. Y también los habrá que no hayan ido ni vayan a ir por los motivos que sea, claro está. Pero desde luego los del primer grupo no creo que te lo vayan a contar…
Los hombres machistas y desagradables que pululan en los ambientes de prostitución, también se mueven en otro tipo de instituciones: suelen estar casados, trabajan y en el entorno laboral se relacionan con féminas, etc. Si quieres las abolimos todas.
22 Septiembre 2009 | 11:54
HermÃnia, un viejo conocido de la “vieja guardia”, jurista y rojo auténtico, que no “asalmonado” como decÃa era el PSOE, solÃa denominar a las elucubraciones y disertaciones “disfrazadas” de debate teórico, con el bonito nombre de sinsorgadas.
22 Septiembre 2009 | 12:21
Para MarÃa que nos está dando tantas alegrÃas:
“SIN ESTANDARES LABORALES
El sector de la floricultura es uno de los ‘olvidados’ en el debate de la responsabilidad social corporativa, a pesar de que organizaciones como Oxfam Internacional han denunciado que en paÃses como Colombia las trabajadoras del ramo se ven obligadas a trabajar hasta seis horas extras al dÃa para cubrir épocas señaladas como el DÃa de San ValentÃn.
En muchas ocasiones estas horas extras no son ni mucho menos voluntarias, a veces a las mujeres ni siquiera se las avisa con antelación, y además desde la reforma laboral de 2002 cobran mucho menos por hacerlas: en efecto, se retrasó la hora a partir de la cual empiezan a contarse las horas extras, desde las 18h hasta las 22h actuales.
La mujer, además, no tienen posibilidad alguna de acceder a trabajos cualificados, por lo que su situación de vulnerabilidad se perpetúa. Limpian las malas hierbas, atan las plantas, podan , cortan, cosechan y empaquetan, tareas que necesitan “habilidad” y que sin embargo están mal consideradas, lo que se traduce en sueldos bajos.
En el ámbito de la seguridad laboral, además, como ocurre también en Chile, Estados Unidos, Kenia o Sudáfrica, las recolectoras de flores suelen padecer dolencias como dolores de cabeza, problemas respiratorios o molestias oculares, como consecuencia de la utilización de pesticidas.
Fuente: Fundación para el desarrollo sustentable. “
Las prostitutas que ejercemos libremente siempre utilizamos preservativos (¿sabes lo que son o tu religión te prohÃbe utilizarlos?) y acudimos al ginecólogo a hacernos revisiones con regularidad.
Comparto la opinión de Marien y Marta. Creo que ya se ha argumentado todo y muy bien. Déjame ser polÃticamente incorrecta:
Algunas personas no asociamos el sexo al amor, el coito está sobrevalorado. La sexualidad es mucho más, y el órgano sexual por excelencia es el cerebro, no los genitales.
Hay otro tipo de prostitución, la que no se ve en las calles, la de las “escorts†o acompañantes que acudimos a hoteles o apartamentos, y ésta, por mucho que queráis, no conseguiréis que desaparezca. Los hombres vienen a nosotras, muchas veces, en busca de fantasÃas y belleza. ¿Te crees que una mujer va a dejar de ganar entre 200€ y 400€ (o más) la hora porque cuatro reprimidas creáis que vuestra vagina es sagrada? Una mujer que por pasar el fin de semana con un señor gana 3.000€ y ya no tiene que hacer más el resto del mes si no quiere ¿va ha dejar de hacerlo porque tú la llames alienada? Nos importa un pimiento lo que nos llaméis, sabemos lo que somos y lo que queremos. Muchas escorts tienen carreras universitarias y hablan idiomas. Es simplemente una cuestión económica, en pocos trabajos se puede ganar entre 3.000 € y 12.000 € al mes y además en jornadas de menos de ocho horas.
Os sentÃs amenazadas porque disfrutamos con nuestro cuerpo (las prostitutas también sienten placer, incluso, a veces, tenemos orgasmos con nuestros clientes sin sentir vergüenza); porque ganamos más que vosotras; porque tenéis miedo de que os quiten a vuestros maridos (si vienen a nosotras es que algo no les dais)… Os creéis simplemente mejores que nosotras. Como le he oÃdo muchas veces a Marien “la dignidad no está en la vaginaâ€. Muchas abolicionista están resentidas con los hombres (quizá porque no les hacen caso) y también con las mujeres guapas (¿envidia?).
Yo ejercà la prostitución libremente porque me gusta el sexo, la variedad y el dinero. Lo hice a tiempo parcial porque tenÃa un trabajo remunerado y cotizando a la seguridad social pero que no me permitÃa pagarme ciertas cosas como viajes, cursos en el extranjero, etc. Como yo, hay muchas mujeres que no tienen ningún inconveniente en intercambiar sexo por dinero sin que nos sintamos menos dignas. Es un acto consensuado entre adultos, y punto. Yo no vendo mi cuerpo (¿a kilos, en porciones?), vendo mi tiempo, como en cualquier trabajo. Y además intento hacerlo bien. Proporcionar placer y un ratito de felicidad deberÃa estar mejor valorado. ¡Hay tanta hipocresÃa!
Hay que trabajar para erradicar las mafias, el tráfico de personas y la esclavitud en cualquier ámbito profesional, no solo en la prostitución. Yo no estoy de acuerdo en que la prostitución se ejerza en las calles, ni que los vecinos no puedan ni pasear por su barrio. DeberÃa estar regulada y ejercerse en lugares adecuados donde existan unas condiciones higiénicas y de seguridad controladas. Para ello se deberÃa escuchar la voz de las implicadas y que sean ellas las que también aporten soluciones. Miedo me dan las cabezas pensantes y más las de nuestros polÃticos.
PD: las premisas del BDSM son “safe, sane and consensual†(seguro, sensato y consensuado), todo lo que se haga fuera de esas premisas es abuso y tortura.
22 Septiembre 2009 | 12:39
X, otra vez llevando el tema al plano moral y a la visión parcial e interesada que los profanos y clientes tienen del problema. Yo, ni tengo prejuicios de ninguna clase, ni creencias religiosas ni me defino polÃticamente de ninguna manera.
Si a una mujer liberada se le insulta llamándole pu-ta es simplemente porque uno de los métodos de control del patriarcado sobre las mujeres es denigrarlas incluso por ser, por existir, en muchos paÃses tienen que tapar incluso su cara y avergonzarse si no lo hacen, tal es el consenso social que se ha creado dentro del entramado patriarcal , es un método más para someter a las mujeres que tienen los hombres. En cualquier caso hemos de estar a vuestro servicio, ya sea como esposas fieles, o bien, revelarnos y hacer uso de nuestro albedrÃo, pasamos a formar parte del contingente de mujeres que os reservais , de todos, para acceder a ellas a través de un pago. Es precisamente por el desprecio que existe hacia las personas que han caÃdo en lo que el general de los mortales de todo el planeta conceptúa como lo más arrastrado de la sociedad, las que pasan a ser de todos dentro del patriarcado.
Este es el origen de la actitud despreciativa que se muestra hacia estas mujeres. Y no le des la vuelta a estas verdades diciendo que esto ya no es asà ya que la sociedad ha cambiado, porque no acabarÃamos nunca, yo estoy hablando del fundamento, del origen último y que permanece, que haya unas cuantas mujeres en posiciones sobresalientes en la sociedad no significa acabar con 100000 años de subconsciente colectivo patriarcal. Y mientras haya muchas otras ciegas que defiendan su posición subalterna sin darse cuenta de que son un producto de la relegación a la que los hombres nos someten al repartÃrselo todo ellos, seguiremos asÃ. Se lo reparten todo y nos someten a un mobbing universal para convertirnos en seres dependientes de ellos, asà se aseguran siervas y hembras para la cama. A la que se trata de escapar de eso, se la denigra por consenso social, sólo nos ha quedado históricamente la casa o el burdel, cuando nos han perdonado la vida.
No ejerzo de madrecita Zubiriano, no ejerzas tu de padrecito hipocritita, ni soy psicoanalista ni meto aquà moralidad de ninguna clase, y cuando hablo de personas prostituidas no sólo me refiero a mujeres, si hablo en femenino es porque las cifras son abrumadoras comparadas con cuatro gatos masculinos que además también son prostituidos por hombres, todos menos uno . Son los hombres los que buscan sexo con las mujeres, y los que las compran.
Sois vosotros lo mediatizados por la cultura y la moralidad en esto, yo hago un análisis aséptico.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
22 Septiembre 2009 | 13:24
Sólo hay una manera de acabar con la trata, la abolición.
Siento si dos se quedan sin comer.
22 Septiembre 2009 | 13:29
Alucinando estoy con esta personaje alelada y escasa de razón.
Por lo que veo tanto copiar y pegar de Internet para que todo se reduzca al patriarcado.
Concepto que por lo que he podido observar altera la sangre de esta señora.
pues oiga Vd. he aquà otra mediatizada por la cultura, y la moralidad, ciega y sorda.. Y que prefiere que sean los hombres que ocupen el poder y trabajen 15 horas al dà y ser yo la que me encargue de sacarlles toda eso dinero que ganan con su esfuerzo en su digno trabajo follánd–melos y haciéndoles creer que son unos amantes fántásticos .
Y es que a mi no me gusta trabajar….que lo hagan ellos.
22 Septiembre 2009 | 13:54
Bueno, está claro que aquà sólo han venido a dar puteros y señoritas de alto estanding de la “profesión”, mala suerte, a ver si alguien medianamente informado y sin intereses personales quiere el destino que se encuentre con este blog.
22 Septiembre 2009 | 14:22
Y luego dices que no tienes prejuicios ¡señor, señor ! lo que hay qué leer.
Pues no, no soy del alto standing, no doy la talla. sólo tengo egb y no hablo idiomas. y tampoco soy muy guapa.
Trabajo en clubs y pisos. Hago bolos por España,
Trabajo un par de meses a saco Paco y descanso
¿en qué quedamos hablamos de patriarcado o de trata?
La abolición de la esclavitud no ha impedido que haya 27.000.000 de esclavos/as según datos de la ONU.
Pides la abolición de la postitución porque según tu se terminará …¿con qué? con el patriarcado o con el tráfico de personas? chica explicáte mejor, porque no te aclaras.
¿por qué no pides con la misma energÃa que la abolición de la ámbitos de la electrónica( (maquilas de tv en México) la floricultura , y otros cultivos, el textil, y tantos trabajos más que hay en el mundo y que tienen que sostener este sistema capitalista y la necesidad de consumo de los paÃses ricos?
¿por qué no pides la abolición de trabajos como emfermera o maestra que hoy dÃa en España provoca cientos de miles de bajas por depresión según datos que tiene el propio Ministerio de Trabajo?
¿por qué no pides con la misma energÃa que la abolición del matrimonio ya que hay millones de mujeres que sufren la violencia machista y están siendo obligadas a contraer matrimonio hasta tal punto que hay paÃses en que las mujeres se suicidan o se meten a monjas en los monasterios como en el Nepal.?
¿por qué no pides, con la misma energÃa que la abolición del matrimonio en base a que millones de mujeres sufren depresión, ansiedad según consta en los archivos de los CAPS?
¿por qué no lo haces? y sobre todo no digas más imbecilidades
22 Septiembre 2009 | 14:25
Si se aboliese legalmente la prostitución, problablemente, apareciera otro fenómeno: Sexo altruista y libre, si previamente me haces una donación altruista y libre. Lo que las personas hagan en su vida privada, por más que queramos, no podemos controlarlo. Está prohibida la venta de cocaina, y antes de la crisis económica, España iba detrás de EEUU en el consumo mundial, y en España la venta de droga está prohibida. La solución no pasa por ahÃ, porque lo que una definición serÃa prostitución, legalmente, al cambiar un atributo, dejarÃa de ser prostitución para ser llamada otra cosa: otro vacÃo legal.
La solución pasa por conocer que problema que hay que resolver. Yo no considero la prostitución un problema, siempre y cuando se hagan con unas condiciones mÃnimas, y sorbe todo, se respete la libertad y salud de las personas. Hay una frase que cojo de una comedia de la serie de Teñecinco “La que se avecina” cuando una prostituta le dice al cliente: “Oye que a mi F****R me da igual, pero oir las gilipolleces de los demás lo llevo muy mal”. A pesar de que se trata de una comedia, lo que dice esa frase habla por sà misma, y habla de la voluntad de esa chica.
MarÃa, te invito a que revises tu discurso, porque me recuerda mucho a la concepción norteamericana del género, sobre todo la naturalista, que se basa en el sexo para determinar el género de las personas, aludiendo a la enfermedad el caso de los desviados: homosexuales, bisexuales. Por otro lado, y sólo para hacerte ver otras posturas, quiero comparar el caso de nuestra sociedad, que estamos sometidos a unos patrones culturalesm patriarcales, y por tanto, tenemos una conducta modelada por la cultura, por ejemplo, al elegir la pareja: Lo que dicen las normas sociales es que debemos ser heterosexuales, ese es el mensaje que nos han enseñado de forma indirecta desde que somos pequeños, pero sin embargo, hay personas que han resistido a la presión social, ¿Acaso no son más libres ellos que nosotros que seguimos la norma dominante?¿Acaso no estamos más esclavizados nosotros, que nuestra cultura nos impide hacer el trabajo de la prostitución?
Es evidente que la prostitución por si sola no molesta a nadie, sino más bien los efectos colaterales, y es contra esos efectos colaterales lo que hay que trabajar. Si hay mafias, habrá que combatirlas; Si hay menores, habrá que protegerlas; Si hay prostitutas que trafican con droga, pues habra que juzgarlas como narcotraficantes. Que se ponen en la calle, como sale en la tele y no respetan el desarrollo del menor, o simplemente, a los hombres que no quieren ser clientes cuando van por la calle..etc.. Es contra esos efectos lo que hay que actuar. ¿Se puede? En Holanda se ha conseguido, mediante los escaparates, desaparecen los chulos y se llevan estrictas medidas higienico sanitarias… El pais recauda mucho mas en impuestos, y las chicas, además de seguras, se prostituyen libremente. Por otro lado, no todos los consumidores de prostitución son hombres. Ni tampoco son siempre mujeres lo que demandan los hombres que consumen estos servicios.
22 Septiembre 2009 | 14:26
Hola Marta,
coincido mucho con lo que tú has expuesto en tus intervenciones. Mi posicionamiento es muy parecido al tuyo -casi idéntico- con respecto al asunto de qué hacer con la prostitución (mejor serÃa decir ‘prostituciones’). Al introducir el tema del concepto de libertad que debiéramos manejar en este debate sólo pretendÃa mostrar mi crÃtica a las categorÃas que emplean tanto MarÃa como algunos participantes de pensamiento ‘liberal’. Suscribo todo esto que me ofreces como respuesta:
“Me parece inconcebible la libertad sin una cierta igualdad garantizada, en eso no coincido con los liberales manifiestos que por aquà andan, pero justamente muchas trabajadoras sexuales superan el estancamiento del que parten y mejoran sus situaciones a través del trabajo sexual, lo que no conseguirÃan con otras opciones laborales, y en lugar de victimizarlas, las organizaciones pro-derechos hablan de “empoderamientoâ€, porque como decÃa las trabajadoras sexuales son perfectamente capaces de ser crÃticas con los mecanismos de opresión que se quiera, igual que la señora de la limpieza o la abogada de renombre.”
Y quiero añadir, no obstante, que no debiéramos olvidarnos de la categorÃa ‘alienación’ por considerar a ésta sin validez teórica alguna cuando nos detengamos a examinar los testimonios tanto de algunas personas oferentes de sexo de pago como de algunos hombres demandantes.
Mi posicionamiento sobre cómo debe legislarse la prostitución considero que está en una lÃnea ideológica pro-derechos, aunque moderada -no comparto el 100% de las ideas expresadas por Hetaira a lo largo de la última década -a las portavoces de Hetaira las he leÃdo y escuchado, tanto en persona como a distancia, en bastantes ocasiones. Comparto con los colectivos españoles pro-derechos casi todo lo fundamental.
22 Septiembre 2009 | 14:26
Bueno, está claro que aquà sólo han venido a dar puteros y señoritas de alto estanding de la “profesiónâ€, mala suerte, a ver si alguien medianamente informado y sin intereses personales quiere el destino que se encuentre con este blog.
¡Voto a brÃos!, haré como que no te he leÃdo, ya que en absoluto me doy por aludido.
Escribe conmigo, MarÃa: ¡Arriba España! (te sentirás mejor)
22 Septiembre 2009 | 14:43
No, a veces son niñas. Prostitución implica dinero y por tanto mafia y policÃa corrompida, justo lo que hay ahora y seguirá habiendo mientras haya prostitución. Mentira lo que dices de Holanda, las mafias campan, por supuesto, a sus anchas, hay mucha pasta, y se permite absolutamente todo lo que nadie se puede imaginar, a un cliente sólo se le muestra el escaparate de debe ser visto por un cliente.
Cuatro privilegiadas no tienen derecho a crucificar al resto de mujeres tanto prostituidas como no estando a favor de toda esta mi-erda, y mucho menos los hombres, por un polvo con una distinta cada dÃa. Gente sin escrúpulos, que además sabe perfectamente todo lo que pasa en ese submundo porque forman parte de el y se benefician de el. Es como oir a los traficantes de armas o de órganos decir que mucha gente solicita sus servicios y que por eso la sociedad les necesita.
22 Septiembre 2009 | 15:46
Sólo una aclaración: cuando hablaba de que las mujeres puedan ejercer en la calle si lo prefieren, me refiero obviamente a establecer los contactos, no a consumar los servicios. Para eso están los meubles (antes de que los eliminaran). Algunas mujeres se sienten más libres y protegidas con esta modalidad de trabajo: tienen sus códigos de alarma y ayuda mutua, ningún intermediario se lleva un porcentaje de lo que ganan, etc.
Claro que deberÃa haber seguridad, pero a su servicio, no para reprimirlas a ellas. Supongo que se deberÃa ejercer en espacios habilitados: iluminados, con bares cerca en los que charlar o descansar, etc. También se tendrÃa que llegar a acuerdos con los vecinos de la zona en cuanto a normas de convivencia, lo que pasa es que a las trabajadoras sexuales nunca se les deja ser interlocutoras en las negociaciones, y el espacio público es de todos y todas, no de unos pocos. En barrios como el Raval barcelonés las trabajadoras sexuales estuvieron integradas durante muchos años, de hecho, cuando empezaron a cerrar bares y meubles, vecinos y comerciantes recogieron firmas que llevaron al Ayuntamiento para evitar que se las expulsara de allÃ.
No se puede prohibir que una mujer esté detenida en la calle, esperando, y pacte un servicio con un cliente, que es lo único que suelen hacer en barrios concurridos aunque la prensa diga que todas gritan, se pelean y, lo mejor, roban (de alguna manera tienen que hacerlas ver como delincuentes, porque como con su trabajo lo que se dice delinquir no delinquen, pues…). No vulneran ninguna ley, lo único es que para algunos su presencia es molesta, y deberÃan preguntarse por qué.
Por otro lado, en los casos de abusos reales, para las organizaciones pro-derechos suele ser más fácil detectarlos en la calle, ya que tienen acceso directo a las chicas y las chicas a ellas. En los clubs sus intervenciones son más complicadas.
Las cooperativas autogestionadas que se han ido proponiendo desde diferentes plataformas también son una solución, pero creo que la calle no se les puede expropiar a las trabajadoras sexuales. Las mismas plataformas demandaban un uso negociado del espacio público, y creo que es lo justo.
22 Septiembre 2009 | 15:54
Y MarÃa, cuando uno vende un órgano vital, por Dios, atenta gravemente contra su propia integridad fÃsica: aunque lo tenga repe, para entendernos, como un dÃa le falle el gemelo la pifió. Además de que hay todo un sistema médico público para regular la donación de órganos, y uno no deberÃa tener más posibilidades que otro por poseer más medios económicos. Es ilegal.
Las prostitutas, ya te han dicho, no venden sus cuerpos ni sus órganos vitales: venden actos sexuales, servicios sexuales o su tiempo. Vamos, su fuerza de trabajo, como todo hijo de vecino, sólo que trabajan con sus órganos sexuales (entre otras cosas).
22 Septiembre 2009 | 16:24
Marta,
Una pequeña correción, en la que estoy seguro que coincidirás conmigo, las personas que se prostituyen, alquilan su fuerza de trabajo, sus capacidades, venden su tiempo, servicios.
22 Septiembre 2009 | 16:55
MarÃa:
Vamos a ver, no soy una señorita de alto standing y creo que otras participantes como Herminia tampoco se dedican al trabajo sexual. Hija, si lo fuera te lo dirÃa y con todo el orgullo del mundo, faltarÃa más.
La prostituta no es de todos, no todos pueden acceder a ellas, acceden las personas que consideran oportuno previa negociación y con su consentimiento. No se las viola en masa. Si se las estigmatiza es porque definen un modelo negativo de feminidad, frente al positivo normativizado (la madre y esposa que controla bien sus deseos sexuales). Si te gusta tanto hablar de patriarcado, justamente el estigma de la p–a serÃa la herramienta para mantener a raya al resto de mujeres que son propiedad privada de determinados hombres (accesibles sólo a ellos): cuidadito con lo que haces que mira cómo se te puede tratar si desafÃas ciertas normas. Bien, esto corriendo un tupido velo sobre la triste realidad de que sean en muchas ocasiones las otras mujeres quienes se reafirmen en la buena senda haciendo todo lo posible por distinguirse de la p–a.
Frente la victimización de las profesionales del sector, frente al paternalismo que ahonda la escisión entre las malas mujeres y las decentes lo quiera o no, algunas mujeres y feministas reclaman la unidad al grito de “todas somos p—s”, básicamente porque esa denominación y el estigma que conlleva es un instrumento de control social que nos afecta a todas. ¿A ti nunca te lo han llamado? ¿Desde pequeñita no te han educado para que controles tu conducta, tus gestos, tu vestuario, no vaya a ser que parezcas una p–a?
También querÃa decir que las acusaciones psicológicas personales del tipo “nos tenéis envidia porque somos más guapas” o “tenéis miedo de que os quitemos el marido” tampoco llevan a ningún sitio. Entiendo que leyendo según qué den ganas de soltarlas, perfectamente vamos, pero son algo visceral que no ayuda a definir los puntos de desencuentro en el debate.
Y bueno, tampoco sé si plantearlo en formato guerra de sexos tipo “yo me aprovecho de los hombres porque me acuesto con ellos y les saco la pasta y asà no soy como las feministas tontas que trabajan equiparándose a ellos” será lo más adecuado. Seguro que Carmen gana dinero e invierte menos tiempo para ello que otros muchos trabajadores y encima a veces se lo pasa bien. Y eso es estupendo y desde luego borra la etiqueta de “vÃctima” de un plumazo. Pero una mujer a la que le guste ejercer cualquier otra profesión y la disfrute, o que no la disfrute pero no sea capaz de ejercer el trabajo sexual, es igualmente respetable. No todo el mundo tiene cualidades para ser médico y no todo el mundo se plantearÃa ejercer la prostitución, y ya está. Sólo faltaba provocar más enfrentamientos internos entre mujeres como respuesta a los comentarios, e insisto en que entiendo la desesperación, de MarÃa.
22 Septiembre 2009 | 17:00
DLM:
Totalmente de acuerdo con el matiz. Bueno, la fuerza de trabajo se vende a porciones, porque gastada está y es irrecuperable, las partes del cuerpo implicadas se alquilarÃan, por decirlo asÃ. Como hace un masajista, digo yo.
Pero sà claro, te entiendo, lo que carece de sentido es decir que venden sus cuerpos
22 Septiembre 2009 | 17:55
A MarÃa también (leñe):
Lo que piden las organizaciones pro-derechos, a ver si nos enteramos, es que las trabajadoras sexuales se autorrepresenten y tengan voz, no hablar por ellas. De hecho, a esas asociaciones acuden diariamente numerosas trabajadoras sexuales, sobre todo de calle, y en muchas de ellas se hace la ronda por clubs y carreteras. Y también existen asociaciones de prostitutas. Lo que ocurre es que es difÃcil salir a cara descubierta a causa del estigma, y más cuando, como pasa muchas veces, el trabajo sexual se va a ejercer temporalmente y una vez ahorrado lo suficiente y cumplidas ciertas expectativas se abandona. Creo que fue en el Parlamento europeo donde se propuso un debate al que acudieron trabajadoras sexuales, y las abolicionistas italianas se levantaron y se fueron antes de que pudieran hablar. Sóis las abolicionistas quienes no las queréis escuchar. Y los trabajos de los que te he hablado lo que pretenden es devolverles la voz: son trabajos de campo, entrevistas y observaciones rigurosas que no se basan en los datos repetidos machaconamente por los medios de comunicación.
22 Septiembre 2009 | 18:35
Que lástima de ignorancia.
Que usted lo pase bien moza.
22 Septiembre 2009 | 19:48
Marta:
Gracias por el recibimiento, se agradece.
En cuanto a la “bienvenida” de MarÃa, ni te preocupes, salió por done esperaba. Ni más, ni menos.
Cuando faltan razones se recurre a la descalificación personal y a hacer juicios de valor sin saber ni conocer.
Nosotras luchamos por lo que es nuestro trabajo, como todo el mundo.
No obligamos a los clientes a venir a vernos, ni cometemos delito alguno.
Le pese a quien le pese.
No somos drogadictas, ni alcohólicas, no estamos enfermas (ni mental ni fÃsicamente).
No somos extrañas. estamos a vuestro lado, en los despachos donde trabajáis, en un banco, en un bufete, en el colegio donde van vuestros hijos, en el supermercado, en el ascensor de vuestro mismo edificio.
No estamos alejadas de la sociedad, convivimos junto al resto.
Escuchar es necesario para aprender. Nosotras lo hacemos.
Paula
22 Septiembre 2009 | 19:52
Hola Marta,
Coincido contigo en muchas cosas, y no te digo todo, porque entre lo que escribÃs Tú y MarÃa, es mucho que leer…jejeje
Si querÃa hacer una anotación, pues soy feminista, en el sentido de que creo y trato siempre de que la relaciones entre todos los géneros sean lo mas igualitarias posibles. Y no soy abolicionista de la prostitución, porque creo que es algo que no conduce a nada, y a Barcelona me remito: locales que cerraron, para después, las chicas hacer sus servicios en la calle. Es evidente, que la solución no pasa por la abolición.
Lo que sobra son las mafias, sean relacionadas con las prostitución, sean partidos polÃticos, sean grupos armados, sean narcotraficantes…o cualquier forma que se presente. Y creo que es contra las mafias las que hay que actuar, interviniendo poniendo a disposición medidas y recursos para que quien quiera salir de la prostitución salga, y nadie se sienta obligad@ a hacer nada que no desea.
Personalmente, pienso que el que yo pase por un lugar y me aceche la gente que se prostituye para ofercerme sus servicios, a mi es algo que no me gusta. Yo no soy consumidor/a de prostitución, y creo que la tengo la misma libertad de pasar por la calle que cualquier otra presona, y que si alguna vez requiero esos servicios, yo ya me acercaré a esas personas a comprar sus servicios si están disponibles, y por lo tanto, creo que no es necesario acechar a nadie. Por lo que entiendo que unos de los problemas es la convivencia, y eso es lo que hay que trabajar. La prostitución por si sola no es le problema, el problema son algunos de esos efectos, y esos efectos es lo que hay que trabajar.
¿A mi me molesta que mi vecina se prostituya, por poner un ejemplo? Mientras sus clientes y ella respeten mi entorno, y no se haga daño a nadie, yo no me voy a meter. En el momento, que esas prácticas incidan en mi bienestar, lógicamente es cuando me voy a defender. Por lo que entiendo que el problema se trata de convivir.
Otra cosa qie me pregunto, si en los EEUU en los 90, creo recordar, se crea un sindicato de las prostitutas, ¿Por qué no crearlo en España? Si es que no existe.
22 Septiembre 2009 | 19:55
http://lidiafalcon.nireblog.com/
Convenio para la represión de la trata de personas
y de la explotación de la prostitución ajena
Adoptado por la Asamblea General en su resolución 317 (IV), de 2 de diciembre de 1949
Entrada en vigor: 25 de julio de 1951, de conformidad con el artÃculo 24
Preambulo
Considerando que la prostitución y el mal que la acompaña, la trata de personas para fines de prostitución,
son incompatibles con la dignidad y el valor de la persona humana y ponen en peligro el bienestar del individuo, de
la familia y de la comunidad,
Considerando que, con respecto a la represión de la trata de mujeres y niños, están en vigor los
siguientes instrumentos internacionales: 1) Acuerdo internacional del 18 de mayo de 1904 para la
represión de la trata de blancas, modificado por el Protocolo aprobado por la Asamblea General de las
Naciones Unidas el 3 de diciembre de 1948, 2) Convenio internacional del 4 de mayo de 1910 para la
represión de la trata de blancas, modificado por el precitado Protocolo, 3) Convenio internacional del 30
de septiembre de 1921 para la represión de la trata de mujeres y niños, modificado por el Protocolo
aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de octubre de 1947, 4) Convenio
internacional del 11 de octubre de 1933 para la represión de la trata de mujeres mayores de edad,
modificado por el precitado Protocolo,
Considerando que la Sociedad de las Naciones redactó en 1937 un proyecto de Convenio para
extender el alcance de tales instrumentos, y
Considerando que la evolución de la situación desde 1937 hace posible la conclusión de un
Convenio para fusionar los instrumentos precitados en uno que recoja el fondo del proyecto de Convenio
de 1937, asà como las modificaciones que se estime conveniente introducir,
Por lo tanto,
Las Partes Contratantes
Convienen por el presente en lo que a continuación se establece:
ArtÃculo 1
Las Partes en el presente Convenio se comprometen a castigar a toda persona que, para satisfacer las
pasiones de otra:
Concertare la prostitución de otra persona, aun con el consentimiento de tal persona;
Explotare la prostitución de otra persona, aun con el consentimiento de tal persona.
2
ArtÃculo 2
Las Partes en el presente Convenio se comprometen asimismo a castigar a toda persona que:
Mantuviere una casa de prostitución, la administrare o a sabiendas la sostuviere o participare en su
financiamiento;
Diere o tomare a sabiendas en arriendo un edificio u otro local, o cualquier parte de los mismos, para
explotar la prostitución ajena.
ArtÃculo 3
En la medida en que lo permitan las leyes nacionales serán también castigados toda tentativa de cometer
las infracciones mencionadas en los artÃculos 1 y 2 y todo acto preparatorio de su comisión.
ArtÃculo 4
En la medida en que lo permitan las leyes nacionales, será también punible la participación intencional en
cualquiera de los actos delictuosos mencionados en los artÃculos 1 y 2.
En la medida en que lo permitan las leyes nacionales, los actos de participación serán considerados como
infracciones distintas en todos los casos en que ello sea necesario para evitar la impunidad.
ArtÃculo 5
Cuando las personas perjudicadas tuvieren derecho, con arreglo a las leyes nacionales, a constituirse en
parte civil respecto a cualquiera de las infracciones mencionadas en el presente Convenio, los extranjeros
tendrán el mismo derecho en condiciones de igualdad con los nacionales.
ArtÃculo 6
Cada una de las Partes en el presente Convenio conviene en adoptar todas las medidas necesarias para
derogar o abolir cualquier ley, reglamento o disposición administrativa vigente, en virtud de la cual las
personas dedicadas a la prostitución o de quienes se sospeche que se dedican a ella, tengan que inscribirse
en un registro especial, que poseer un documento especial o que cumplir algún requisito excepcional para
fines de vigilancia o notificación.
ArtÃculo 7
En la medida en que lo permitan las leyes nacionales, las condenas anteriores pronunciadas en Estados
extranjeros por las infracciones mencionadas en el presente Convenio, se tendrán en cuenta para:
1) Determinar la reincidencia;
2) Inhabilitar al infractor para el ejercicio de sus derechos civiles o polÃticos.
ArtÃculo 8
Las infracciones mencionadas en los artÃculos 1 y 2 del presente Convenio serán consideradas como casos
de extradición en todo tratado de extradición ya concertado o que ulteriormente se concierte entre
cualesquiera de las Partes en el presente Convenio.
Las Partes en el presente Convenio que no subordinen la extradición a la existencia de un tratado, deberán
reconocer en adelante las infracciones mencionadas en los artÃculos 1 y 2 del presente Convenio como
casos de extradición entre ellas.
La extradición será concedida con arreglo a las leyes del Estado al que se formulare la petición de
extradición.
3
ArtÃculo 9
En los Estado cuya legislación no admita la extradición de nacionales, los nacionales que hubieren
regresado a su propio Estado después de haber cometido en el extranjero cualquiera de las infracciones
mencionadas en los artÃculos 1 y 2 del presente Convenio, serán enjuiciados y castigados por los
tribunales de su propio Estado.
No se aplicará esta disposición cuando, en casos análogos entre las Partes en el presente Convenio, no
pueda concederse la extradición de un extranjero.
ArtÃculo 10
Las disposiciones del artÃculo 9 no se aplicarán cuando el inculpado hubiere sido enjuiciado en un Estado
extranjero y, caso de haber sido condenado, hubiere cumplido su condena o se le hubiere condonado o
reducido la pena con arreglo o lo dispuesto en las leyes de tal Estado extranjero.
ArtÃculo 11
Ninguna de las disposiciones del presente Convenio deberá interpretarse en el sentido de prejuzgar la
actitud de cualquiera de las Partes respecto a la cuestión general de los lÃmites de la jurisdicción penal en
derecho internacional.
ArtÃculo 12
El presente Convenio no afecta al principio de que las infracciones a que se refiere habrán de ser
definidas, enjuiciadas y castigadas, en cada Estado, conforme a sus leyes nacionales.
ArtÃculo 13
Las Partes en el presente Convenio estarán obligadas a ejecutar las comisiones rogatorias relativas a las
infracciones mencionadas en este Convenio, conforme a sus leyes y prácticas nacionales.
La transmisión de comisiones rogatorias se efectuará:
1) Por comunicación directa entre las autoridades judiciales;
2) Por comunicación directa entre los Ministros de Justicia de los dos Estados, o por comunicación
directa de otra autoridad competente del Estado que formulare la solicitud al Ministro de Justicia del
Estado al cual le fuese formulada la solicitud; o
3) Por conducto del representante diplomático o consular del Estado que formulare la solicitud,
acreditado en el Estado al cual le fuese formulada la solicitud; tal representante enviará las
comisiones rogatorias directamente a la autoridad judicial competente o a la autoridad indicada por el
gobierno del Estado al cual le fuese formulada la solicitud, y deberá recibir, directamente de tal
autoridad, los documentos que constituyan la ejecución de las comisiones rogatorias.
En los casos 1 y 3, se enviará siempre una copia de la comisión rogatoria a la autoridad superior del
Estado al cual le fuese formulada la solicitud.
Salvo acuerdo en contrario, las comisiones rogatorias serán redactadas en el idioma de la autoridad que
formulare la solicitud, pero el Estado al cual le fuese formulada la solicitud podrá pedir una traducción a
su propio idioma, certificada conforme al original por la autoridad que formulare la solicitud.
Cada una de las Partes en el presente Convenio notificará a cada una de las demás Partes cuál o cuáles de
los medios de transmisión anteriormente mencionados reconocerá para las comisiones rogatorias de tal
Parte.
4
Hasta que un Estado haya hecho tal notificación, seguirá en vigor el procedimiento que utilice
normalmente en cuanto a las comisiones rogatorias.
La ejecución de las comisiones rogatorias no dará lugar a reclamación de reembolso por derechos o gastos
de ninguna clase, salvo los gastos de peritaje.
Nada de lo dispuesto en el presente artÃculo deberá interpretarse en el sentido de comprometer a las Partes
en el presente Convenio a adoptar en materia penal cualquier forma o método de prueba que sea
incompatible con sus leyes nacionales.
ArtÃculo 14
Cada una de las Partes en el presente Convenio establecerá o mantendrá un servicio encargado de
coordinar y centralizar los resultados de las investigaciones sobre las infracciones a que se refiere el
presente Convenio.
Tales servicios tendrán a su cargo la compilación de toda información que pueda facilitar la prevención y
el castigo de las infracciones a que se refiere el presente Convenio y deberán mantener estrechas
relaciones con los servicios correspondientes de los demás Estados.
ArtÃculo 15
En la medida en que lo permitan las leyes nacionales y en que las autoridades encargadas de los servicios
mencionados en el artÃculo 14 lo estimen conveniente, tales autoridades deberán suministrar a los
encargados de los servicios correspondientes en otros Estados los datos siguientes:
1) Información detallada respecto a cualquiera de las infracciones mencionadas en el presente Convenio
o a las tentativas de cometerlas;
2) Información detallada acerca de cualquier enjuiciamiento, detención, condena, negativa de admisión
o expulsión de personas culpables de cualquiera de las infracciones mencionadas en el presente
Convenio, asà como de los desplazamientos de tales personas y cualesquiera otros datos pertinentes.
Los datos suministrados en esta forma habrán de incluir la descripción de los infractores, sus impresiones
digitales, fotografÃas, métodos de operación, antecedentes policiales y antecedentes penales.
ArtÃculo 16
Las Partes en el presente Convenio se comprometen a adoptar medidas para la prevención de la
prostitución y para la rehabilitación y adaptación social de las vÃctimas de la prostitución y de las
infracciones a que se refiere el presente Convenio, o a estimular la adopción de tales medidas, por sus
servicios públicos o privados de carácter educativo, sanitario, social, económico y otros servicios
conexos.
ArtÃculo 17
Las Partes en el presente Convenio se comprometen a adoptar o mantener, en relación con la inmigración
y la emigración, las medidas que sean necesarias, con arreglo a sus obligaciones en virtud del presente
Convenio, para combatir la trata de personas de uno u otro sexo para fines de prostitución.
En especial se comprometen:
1) A promulgar las disposiciones reglamentarias que sean necesarias para proteger a los inmigrantes o
emigrantes, y en particular a las mujeres y a los niños, tanto en el lugar de llegada o de partida como
durante el viaje;
5
2) A adoptar disposiciones para organizar una publicidad adecuada en que se advierta al público el
peligro de dicha trata;
3) A adoptar las medidas adecuadas para garantizar la vigilancia en las estaciones de ferrocarril, en los
aeropuertos, en los puertos marÃtimos y durante los viajes y en otros lugares públicos, a fin de impedir
la trata internacional de personas para fines de prostitución;
4) A adoptar las medidas adecuadas para informar a las autoridades competentes de la llegada de
personas que prima facie parezcan ser culpables o cómplices de dicha trata o vÃctimas de ellas.
ArtÃculo 18
Las Partes en el presente Convenio se comprometen, con arreglo a las condiciones prescritas en sus leyes
nacionales, a tomar declaraciones a las personas extranjeras dedicadas a la prostitución, con objeto de
establecer su identidad y estado civil y de determinar las causas que les obligaron a salir de su Estado. Los
datos obtenidos en esta forma serán comunicados a las autoridades del Estado de origen de tales personas,
con miras a su repatriación eventual.
ArtÃculo 19
Las Partes en el presente Convenio se comprometen, con arreglo a las condiciones prescritas en sus leyes
nacionales y sin perjuicio del enjuiciamiento o de otra acción por violaciones de sus disposiciones, en
cuanto sea posible:
1) A adoptar las medidas adecuadas para proporcionar ayuda y mantener a las vÃctimas indigentes de la
trata internacional de personas para fines de prostitución, mientras se tramita su repatriación;
2) A repatriar a las personas a que se refiere el artÃculo 18 que desearen ser repatriadas o que fueren
reclamadas por personas que tengan autoridad sobre ellas, o cuya expulsión se ordenare conforme a la
ley. La repatriación se llevará a cabo únicamente previo acuerdo con el Estado de destino en cuanto a
la identidad y la nacionalidad de las personas de que se trate, asà como respecto al lugar y a la fecha
de llegada a las fronteras. Cada una de las Partes en el presente Convenio facilitará el tránsito de tales
personas a través de su territorio.
Cuando las personas a que se refiere el párrafo precedente no pudieren devolver el importe de los gastos
de su repatriación y carecieren de cónyuge, parientes o tutores que pudieren sufragarlos, la repatriación
hasta la frontera, el puerto de embarque o el aeropuerto más próximo en dirección del Estado de origen,
será costeada por el Estado de residencia y el costo del resto del viaje será sufragado por el Estado de
origen.
ArtÃculo 20
Las Partes en el presente Convenio, si no lo hubieren hecho ya, deberán adoptar las medidas necesarias
para la inspección de las agencias de colocación, a fin de impedir que las personas que buscan trabajo, en
especial las mujeres y los niños, se expongan al peligro de la prostitución.
ArtÃculo 21
Las Partes en el presente Convenio comunicarán al Secretario General de las Naciones Unidas las leyes y
reglamentos que ya hubieren sido promulgados en sus Estados y, en lo sucesivo, comunicarán anualmente
toda ley o reglamento que promulgaren respecto a las materias a que se refiere el presente Convenio, asÃ
como toda medida adoptada por ellas en cuanto a la aplicación del Convenio. Las informaciones recibidas
serán publicadas periódicamente por el Secretario General y enviadas a todos los Miembros de las
Naciones Unidas y a los Estados no miembros a los que se comunique oficialmente el presente Convenio
con arreglo al artÃculo 23.
6
ArtÃculo 22
En caso de que surgiere una controversia entre las Partes en el presente Convenio, respecto a su
interpretación o aplicación, y que tal controversia no pudiere ser resuelta por otros medios, será sometida
a la Corte Internacional de Justicia, a petición de cualquiera de las Partes en la controversia.
ArtÃculo 23
El presente Convenio quedará abierto a la firma de todo Miembro de las Naciones Unidas, asà como de
cualquier otro Estado al cual el Consejo Económico y Social hubiere dirigido una invitación al efecto.
El presente Convenio será ratificado y los instrumentos de ratificación serán depositados en la Secretaria
General de las Naciones Unidas.
Los Estados a que se refiere el párrafo primero, que no hayan firmado el Convenio, podrán adherirse a él.
La adhesión se efectuará mediante el depósito de un instrumento de adhesión en la Secretaria General de
las Naciones Unidas.
A los efectos del presente Convenio, el término “Estado” comprenderá igualmente a todas las colonias y
territorios bajo fideicomiso de un Estado que firme el Convenio o se adhiera a él, asà como a todos los
demás territorios de cuyas relaciones internacionales sea responsable tal Estado.
ArtÃculo 24
El presente Convenio entrará en vigor noventa dÃas después de la fecha de depósito del segundo
instrumento de ratificación o adhesión.
Respecto a cada Estado que ratifique el Convenio, o se adhiera a él, después del depósito del segundo
instrumento de ratificación o adhesión, el Convenio entrará en vigor noventa dÃas después del depósito
por tal Estado de su instrumento de ratificación o adhesión.
ArtÃculo 25
Transcurridos cinco años después de su entrada en vigor, cualquier Parte en el presente Convenio podrá
denunciarlo mediante notificación por escrito dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas.
Tal denuncia surtirá efecto, con respecto a la Parte que la formule, un año después de la fecha en que sea
recibida por el Secretario General de las Naciones Unidas.
ArtÃculo 26
El Secretario General de las Naciones Unidas notificará a todos los Miembros de las Naciones Unidas y a
los Estados no miembros a los que se refiere el artÃculo 23:
a) De las firmas, ratificaciones y adhesiones, recibidas con arreglo al artÃculo 23;
b) De la fecha en que el presente Convenio entrará en vigor, con arreglo al artÃculo 24;
c) De las denuncias recibidas con arreglo al artÃculo 25.
ArtÃculo 27
Cada Parte en el presente Convenio se compromete a adoptar, de conformidad con su Constitución, las
medidas legislativas o de otra Ãndole necesarias para garantizar la aplicación del presente Convenio.
7
ArtÃculo 28
Las disposiciones del presente Convenio abrogarán, en las relaciones entre las Partes en el mismo, las
disposiciones de los instrumentos internacionales mencionados en los incisos 1, 2, 3 y 4 del segundo
párrafo del Preámbulo, cada uno de los cuales se considerará caducado cuando todas las Partes en el
mismo hayan llegado a ser Partes en el presente Convenio.
Protocolo final
Nada en el presente Convenio podrá interpretarse en perjuicio de cualquier legislación que, para la
aplicación de las disposiciones encaminadas a obtener la represión de la trata de personas y de la
explotación de la prostitución ajena, prevea condiciones más severas que las estipuladas por el presente
Convenio.
Las disposiciones de los artÃculos 23 a 26 inclusive del Convenio se aplicarán a este Protocolo
22 Septiembre 2009 | 20:04
Dijo el malvado DLM:
“Otra cosa qie me pregunto, si en los EEUU en los 90, creo recordar, se crea un sindicato de las prostitutas, ¿Por qué no crearlo en España? Si es que no existe.”
¡Mira que llegas a ser maloso!
¿Por qué quieres crear sindicatos de prostitutas que ejerzan de barrigas agradecidas y no den palo al agua!
¿Por qué tendrÃan que dejarse extorsionar las trabajadoras del sexo por parásit@s liberad@s como el resto de pobres proletarios?
Si es que…
Saludos y ¡Arriba España!
22 Septiembre 2009 | 20:11
Hola DLM,
Bueno, pues las técnicas de captación de clientes se pueden hablar con las mujeres y se pactan. Si no digo que no tenga que haber conflicto, lo que digo es que los conflictos se resuelven con todas las partes implicadas negociando por igual, si es que estamos en democracia. Normalmente las mujeres lo que quieren es trabajar en paz y se avendrÃan, creo yo, a ciertas normas. Pero te aseguro que en casos como la Ronda de Sant Antoni, los vecinos exageraron intencionadamente estas cosas para lograr movilizar a la opinión pública y echar a las prostitutas, inventándose cosas como que las profesionales acosaban a los menores. Algo que, por cierto, fue desmentido por la misma policÃa y sin embargo se siguió afirmando a diestro y siniestro. ¡Hasta se querÃa recurrir al defensor del menor! Es para que te hagas una idea de como se dimensionan las cosas…
Yo también estoy en contra de las mafias, creo que todos y todas lo estamos ¿no? Por eso diferenciaba, hablaba de que una cosa son redes que siempre se han usado en los procesos migratorios y otra las mafias, cualquier tipo de coacción o explotación, que obviamente deben ser implacablemente perseguidas (que no creo que lo sean, porque la denuncia no es que se facilite mucho).
22 Septiembre 2009 | 20:13
Ya hay, si no me equivoco, una asociación de prostitutas en CCOO.
22 Septiembre 2009 | 20:15
Pero que morro más grande.
La policia se las beneficia, guapa, cosa que sabes perfectamente.
22 Septiembre 2009 | 20:24
Ignorancia la mÃa MarÃa, tienes razón. Sé muy poco de la prostitución, porque como decÃa Cliente X es un mundo muy complejo e inabarcable. Nunca afirmarÃa que mis argumentos son los únicos convincentes y que sólo yo tengo elementos de juicio, reina, que has dejado frases para la posteridad… Pero he visto una pequeñita porción,minúscula, pateándome la calle, yendo a algunas asociaciones y pasando mucho tiempo en bares pasándolo la mar de bien con algunas profesionales del sector de esas alienadas. Y lo obsceno es siempre la pobreza, no la prostitución. También se pueden leer algunas cosillas más que páginas webs abolicionistas para ver qué se cuece por ahÃ. Pero bueno, que igual que las demás espero que seas tú quien me ilumine en tu infinita sabidurÃa, metiendo convenios que ya hemos leÃdo y que se pueden enlazar tranquilamente sin necesidad de obligarnos a darle a la ruedecilla del ordenador para saltárnoslos, por Dios.
22 Septiembre 2009 | 20:30
Lo de la policÃa no lo entiendo, MarÃa ¿he alabado yo a la policÃa? Lo que he dicho, justamente ,es que no se les facilita denunciar (a quienes sufren abusos y coacciones), a ver si te enteras y lees bien. Y que no me parece que haya ninguna voluntad firme y real de acabar con la trata sino de controlar fronteras. La policÃa a veces se las habrá beneficiado, a veces las humilla, como cuando se imponen sanciones con la maravillosa normativa del civismo barcelonés, etc De hecho, han sido las asociaciones en defensa de sus derechos las que han denunciado el trato vejatorio por parte de algunos guardias urbanos y las que recurrieron la ordenanza y habilitaron mecanismos de denuncia. Que no te enteras ni del NO-DO. ¿Pa qué crees que se reclaman DERECHOS? También se reclaman derechos civiles, guapa.
22 Septiembre 2009 | 20:34
A ver MarÃa, que los vecinos decÃan que las chicas acosaban a menores a la salida del colegio, ellas a ellos, ellas a los pobres niños de 17 años…y el que lo desmintió no se las benefició. Y como resulta que he vivido por allà hija, y vi lo que pasó en vivo y en directo durante todo el proceso, también lo desmiento.
22 Septiembre 2009 | 20:46
Para MarÃa,
Muchas gracias, ahora entiendo tus ideas, viendo la fecha de ese tratado, veo lo vigente que está, y lo adaptado a los tiempos contemporáneos.
Para Zubiriano,
Pues porque las prostitutas, que yo sepa, no están en el régimen General de la Seguridad Social, y el tiempo que pueda perder la que se liberalice, como cualquier profesional liberal, es trabajo que no se remunera. Y la verdad, toda la protección que puedan tener ellas, o las cosas que puedan conseguir, si es algo que va a beneficiar a ellas y a sus clientes, ¿por que no?
Marta,
Coincidimos en muchos puntos. El problema que hay en esto, como en tantas cosas, que la información que llega a la gente está super retocada, y es muy dificil distinguir lo que es verdad y mentira, si no lo has vivido. Lo que no podemos hacer hacer tabú algo que siempre haya existido. Y sÃ, se puede abolir la prostitución, penalizarse… pero aparecerÃa el “sexo altruista! y las “donaciones altruista” lo que vendrÃa a ser que ‘ si voluntariamente me hacen una dinación altruista, voluntariamente, mantengo relaciones sexuales’
Otra forma de prostitución, pero con un vacÃo legal: ¿Quien me va a prohibir mantener relaciones sexuales altruistas?
22 Septiembre 2009 | 20:48
Y por última vez,
deja de mezclarlo todo, de hablar de prostitución infantil y de prácticas abominables, porque nadie está a favor de la trata ni de ninguna de esas barbaridades. Sólo queremos que las trabajadoras sexuales que vayan a ejercer lo hagan con todos los derechos y garantÃas legales, que no tengan que enfrentarse a un estigma horrible porque no delinquen ni maltratan a nadie, que paralelamente se pongan en marcha polÃticas para fomentar un acceso más igualitario a los recursos y que se afronte el problema de las escasas alternativas laborales de algunas mujeres con soluciones reales y no mandándolas a fregar pisos por cinco euros. ¡Ya está bien de introducir datos a lo Nieves Herrero!
22 Septiembre 2009 | 21:56
Cada vez que entro veo más de lo mismo. A lo mejor os interesa un post que escribà recientemente sobre la inutilidad de debatir con los abolicionistas (http://barriorojo-esl.blogspot.com/2009/09/es-posible-el-debate-con-los.html). Esas conductas que aludimos y que nos parecen absurdas como anclarse en profundos prejuicios, negar su voz a las trabajadoras del sexo, exagerar ciertos aspectos de la prostitución cuando no inventárselos, etc tienen una justificación lógica. Estamos condenados a no entendernos porque hablamos lenguajes distintos. Bueno, yo sé interpretar su idioma, ya veréis como lo pilla.
A ver, MarÃa. Yo no te caigo bien. Pensarás que soy un despreciable putero aunque no me conozcas. Aseguras que como tal humillo, agredo y trato como trapos a las mujeres. Da igual lo que te diga yo o cualquier chica que tú seguirás en tus trece. Estás en tu derecho, la libertad de pensamiento es lo que tiene. Y además, gracias a la libertad de expresión que pretendes negarnos, también puedes decir esas barbaridades.
Tú tampoco me caes bien. No sé si realmente te crees esa sarta de gansadas que dices, si no es asà y eres consciente de ello MALO, pero es que si resulta que eres una pobre crédula que se ha comido esas patrañas es PEOR. Realmente serÃas tú la VÃCTIMA, habrÃas recibido una intoxicación informativa de caballo. Lo que creo no es que estés mintiendo, es que te pasa como a Rubalcabra, que desconoce la verdad. Ni por error dices una al derechas.
Tu discurso, repleto de arrogancia y autosuficiencia, parece propio de un déspota ilustrado. Bueno, con mucho de déspota y poquito de ilustrado. Porque conocer no es sólo haberse zampado un montón de información, de estudios, de libros… hay que saber filtrar eso que se recibe y reflexionar sobre ello. Las teorÃas sirven para esquematizar, para dibujarse un mapa de la realidad. Por tanto dichas teorÃas deberÃan alimentarse de la práctica, pero algunas no lo hacen. Una de las posibilidades es que vivieses completamente de espaldas a la realidad y que cuando te das de frente con ella en vez de revisar tus teorÃas lo que haces es dar la vuelta a las cosas. Si la realidad no se adecua a la teorÃa, ¡peor para la realidad! Por ese camino te vas a hacer mucho daño en la vida. Y lo que es peor, es posible que le hagas mucho daño a otras personas. Pero existen otras explicaciones todavÃa más terribles sobre tu maliciosa actitud.
He observado que reiteradamente muestras un concepto muy negativo de la sexualidad y especialmente de la de los varones. Los hombres “se limpian” en vosotras, os “usan como WCs”, “invaden tu ser más Ãntimo”… Me va a resultar muy difÃcil por no decir imposible explicarte esto, porque yo hablo en ‘demócrata’ y usted en ‘totalitario’ (¡usamos distintos lenguajes!), de todas maneras voy a intentarlo. Nosotros nos alarmamos porque vemos que estás contando cosas que no coinciden con nuestras vivencias, entonces te intentamos explicar -en demócrata- que eso no es asÃ, que si las personas tenemos diferentes maneras de vivir nuestra sexualidad, que si vive y deja vivir y tal y pascual. Por una oreja te entra y por otra te sale. No nos percatamos de lo que realmente quieres transmitir. MarÃa, en idioma totalitario, nos está diciendo que hay que perseguir a lo hombres, que son intrÃnsecamente perversos, y a tal fin subordina la veracidad de los hechos.
A ver si esto os queda claro, Marta, Montse, Paula y todos los demás. MarÃa no está realizando una descripción de la realidad, sino un alegato totalitario que pueda servir como justificación para las medias represivas que nos tiene preparadas. ¿Por qué creen que todos los totalitarios se escudan bajo un concepto completamente abstracto, tan digno en apariencia como ilusorio en la realidad? MarÃa nos habla de una cruzada contra el patriarcado, del mismo modo que Morales emplea la Pachamama, Chávez la Revolución Bolivariana y los islamistas la Yihad ¡No es más que el paso previo al asalto de las libertades individuales! Buscan la creación de una sociedad cerrada, extremadamente homogénea, estructurada jerárquicamente y en la cual sólo sean válidos los principios morales que ellos han decidido, para nuestro bien por supuesto. Son tiranos que encima se ven como salvadores. Manda huevos.
Esta explicación sé que va resultar chocante, pero ofrece una respuesta clara y contundente a la pregunta de por qué no nos entendemos. Los abolicionistas nos llevan ventaja, como habéis observado han llegado a articular una explicación (todavÃa mucho más extravagante que la mÃa, pero a la que han otorgado cierta credibilidad a base de repetir machaconamente) que invalida nuestra argumentación: la prostitución es tan degradante y produce unas secuelas tan terribles que vosotras, las trabajdoras del sexo, “no sabéis lo que hacéis ni lo que decÃs”: para aguantar vuestra desdichada vida tendrÃais que recurrir a la negación, sufrirÃais disociación, flashbacks y la que pretenda defender al cliente padece el “sÃndrome de Estocolmo”. Ya está. No se os puede hacer caso porque estarÃais zumbadas, y ellas además son tan listas que os han diagnosticado esos cuadros psiquiátricos.
Nosotros tenemos que responder a esto. Ellas no están locas. Es mucho peor, son unas MANIPULADORAS que esconden un proyecto polÃtico FASCISTA. Hemos de recordar que emplearon la misma estrategia contra los homosexuales, asà la OMS estuvo catalogando la homosexualidad como una enfermedad hasta 1990.
Este es otro punto que hay que tratar, su constante recurso a las organizaciones internacionales. Los abolicionistas son pocos, pero envidiablemente organizados y con gran poder. Mientras nosotros no nos organicemos no seremos capaces de ofrecerles una resistencia en condiciones. Ellos pueden ejercer una influencia en la opinión pública y una presión polÃtica completamente desproporcionada dado que ocupan puestos de ata responsabilidad. MarÃa ha estado asegurando que la prostitución es contraria a la dignidad de las personas, y aunque nosotros la digamos que ése es un concepto relativo ella tiene un respaldo normativo importante. Es cierto que el Convenio de Naciones Unidas para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución de 1949 (en pleno auge abolicionista, ratificado por España en el 62) declara a la prostitución como “incompatible con la dignidad y el valor de la persona humana”. ¿Pero eso significa que la ONU tenga razón? Como hemos visto con el caso de la OMS no hay organismo internacional que sea infalible y sus posiciones son completamente producto del contexto histórico del momento. Por cierto, que el otro dÃa doña Lidia Falcón se refirió a este Convenio diciendo que “recientemente” la ONU se habÃa posicionado contra la prostitución porque atentaba contra la dignidad humana. 60 años, casi nada. Lo que las sucede a las abolicionistas es que están, como sus ideas, OBSOLETAS.
Además del asunto de la dignidad otro de los grandes argumentos que se han esgrimido aquà es que legalizarla serÃa como aceptar la esclavitud. Ya desde la antigua Grecia los filósofos advertÃan del peligro que suponÃan los demagogos para la democracia, y he aquà un ejemplo de libro de pura y dura demagogia. Vamos a ver, cualquier trabajo puede realizarse en régimen de libertad o de esclavitud. Cualquiera. Si nos referimos a la esclavitud sexual, que no es sinónimo de la prostitución, por supuesto que soy partidario de perseguirla. Sin embargo equiparar esclavitud con prostitución es un sencillo ejercicio de falacia lógica: todos estamos en contra de la esclavitud, y como ambas son lo mismo por tanto todos seremos enemigos de la prostitución. Esto es, como dicen en mi tierra, confundir la velocidad con el tocino.
Pero no se queda ahà esta soberbia demostración de demagogia. Resulta que describen unas relaciones de prostitución (además con todo lujo de detalles, no sé cómo lo sabrán si nunca han pisado una casa p-utas… es tan gracioso como escuchar a los curas hablar de sexo) completamente desiguales, realizadas de una manera impersonal, tremendamente peligrosas (eso de “inyectarse en el cuerpo un fluido potencialmente mortal” ya roza lo surrealista), degradantes… Claro, asà ¿quién no va a estar en contra de ellas? El hombre además no verÃa a la mujer como otro ser humano, sino como unos meros agujeros donde descargarse, no la considerarÃa como una persona sino como un objeto. Hombre, algo de razón aquà tienes, mira por donde. Cuando miro a las abolicionistas no veo mujeres, veo CARCAS. Realmente no llegáis NI A LA SUELA DE LOS ZAPATOS a esas prostitutas a las que tapáis la boca, diagnosticáis todo tipo de enfermedades alucinantes y tratáis de reinsertar en contra de su voluntad. Esta es la llamada falacia del hombre de paja: se construye un enemigo hecho a su propia medida para poderle machacar. Es un recurso muy empleado en polÃtica, en especial en las campañas electorales. Si os acordáis en las pasadas generales el PSOE sacó el video llamado “de la abuela”, donde una anciana muy fa-cha, que añoraba a Franco, decÃa que iba a votar al PP. Este año, en las europeas, elaboraron ese anuncio donde se observaba a varios supuestos votantes del PP que estaban contra la inmigración, la pluralidad religiosa, a sanidad pública, etc. Don Mayor Oreja denunció este intento de caricaturización del adversario, mientras que doña Aguirre apuntó que eran ellos mismos los descritos en estos vÃdeos.
¡¡¡Y es que es asÃ!!! Espero que estos abolicionistas realmente nunca requieran los servicios a un trabajador sexual porque actuarÃan con ellos de esa manera. Están tan convencidos de que es necesario humillar, agredir o vejar a la otra persona que seguramente lo harán. Tienen que ser muy pero que muy chungos en la cama. ¿Os los habéis imaginado? Brrrr… a mà se me baja todo de sólo pensarlo.
Lógicamente alguien que haya decidido tomar este camino de engaños, falseamientos y propaganda sensacionalista no se va a detener. Nosotros tenemos que desmontar estas mentiras pero a la vez hemos de ir señalando qué pretenden con ellas. Cuando hablan, por ejemplo, de la famosa proporción 1 a 20 entre quienes ejercen voluntariamente y quienes no lo hacen ¿qué hemos de hacer?
El primer paso es plantarles cara y mostrar nuestros estudios. La señora Garaizábal se molestó en indagar cual serÃa esa proporción en el ámbito de pros-titutas que ejercÃan en la zona centro de Madrid. En su intervención en la ponencia mixta Congreso Senado de la Igualdad de Oportunidades y Derechos de la Mujer creó no dos, sino tres categorÃas: las que se dedicaban a esto de manera totalmente voluntaria (las cifró en un 85%), las que estaban sometidas a algún tipo de coacción por terceros (un 10%) y las que claramente estaban obligadas por mafias al uso tradicional (un 5%). A conclusiones aún más definitivas llegó Nacho Pardo Benavente, según su propia investigación el 98% ejercÃa libremente (si bien recalca que era una muestra local y no debe generalizarse). Asà que, ¿de dónde viene ese famoso 95% de obligadas? ¿De la Guardia Civil? ¿EN SERIO?
Don José Luis González Ãlvarez, teniente de la Guardia Civil, nos dice lo siguiente sobre los datos que aporta su cuerpo:
“Los datos que yo voy a facilitar, quede claro desde el principio que no son datos completamente fiables en ese sentido, no se recogen con una metodologÃa cientÃfica y con un rigor suficiente como para poder decir que hacemos una descripción buena de lo que hay (…) Cuidado con los datos que se facilitan, al menos desde nuestro punto de vista. Son datos policiales, recogidos de actuaciones diarias y la tarea principal no es la recopilación buena de esos datos. Que quede claro”.
El propio ponente deja meridianamente clara la cuestionable fiabilidad de las cifras que aporta, y sin embargo doña Lourdes Muñoz SantamarÃa se refiere a esta aportación con las siguientes palabras “informe consolidado y que goza de toda fiabilidad”, como pueden apreciar en su artÃculo “PolÃticas progresistas para disminuir el fenómeno de la prostitución”. ¿Qué es lo que sucede? ¿Que no se lo ha leÃdo? ¿Que estaba fumada? ¿Que es disléxica? Que va, hombre, es que es una SECTAREA del quince, que es de la escuela de la ceja y no la importa soltar unas bolas del tamaño de una casa.
El famosÃsimo 95% es puramente UNA LEYENDA URBANA, equiparable al hombre del saco o a la niña fantasma de la carretera. Las de APRAMP fueron las primeras en aportar esa cifra, que fue inmediatamente recogida por los sectores de ultraderecha como el sindicato UGT o el periódico el PaÃs (sÃ, no me he equivocado, pero explicaros esto me va a llevar otra buena parrafada que mejor dejo para otro dÃa). Aplicaron el viejo pero no por ello menos efectivo principio goebbelsiano de repetir muchas veces una mentira hasta que se asumiese, convirtiéndose en verdad. En otros casos sus cifras han quedado más desacreditadas porque hemos hallado precisamente la fuente, es el caso de las famosas “300 mil prostitutas”, es la señora Barahona Gomariz (del abolicionismo más rancio) la que reconoce que dio al tuntún esa cifra, para aplacar la inquietud de un periodista.
Señores abolicionistas: MarÃa, Jesús y Miguel, estén tranquilos. No voy a decir que no sepáis la realidad o que os estéis autoengañando, sé que la conocéis, no sois tontos. Conozco los siniestros propósitos que maquináis, para lo cual recurrÃs a argumentos de todo tipo, desde los del conservatismo más desfasado (sacralización de la sexualidad, orden público) a los del supuesto progresismo (defensa de los DDHH, igualdad de la mujer). Eso es lo de lo menos, sois maquiavélicos, para vosotros el fin justifica completamente los medios. Bien, no puedo menos que admiraros como el gran rival que tengo, sé que ésta es una partida que sólo admite un vencedor. Sabed que pondré toda la carne en el asador para derrotaros, porque no estamos hablando sólo de la prostitución, es evidente que este es tan sólo uno de otros muchos frentes (nacionalismo, educación, medios de comunicación, etc) en los que se está librando la GUERRA entre la sociedad libre y la totalitaria. Si conseguÃs vuestro objetivo será sobre mi cadáver. Alea iacta est.
Cliente X. Putero por convicción y principios.
22 Septiembre 2009 | 22:20
He tardado tanto en escribir esa parrafada que el blog se ha ido actualizando mientras. Me he reÃdo con lo que dice Zubiarano, desde luego yo tampoco quiero que mis niñas se me vuelvan como unos fofos liberados sindicales, jajaja. En el Mundo de la prostitución reina como en ningún otro una saludable libre competencia, que redunda en favor tanto de las meretrices como de nosotros.
Se me habÃa olvidado aclarar una cosita a MarÃa, que nos trata como si no fuésemos representativos por movernos en el sector más alto de la prostitución. En primer lugar Montse ha pasado por todo. Pero es que yo, además, soy un auténtico “perro callejero”, yo estoy todas las semanas con mis amigas de Montera y Desengaño, y cuando viajo al extranjero me encanta recorrerme las zonas de prostitución callejera. Yo he estado con muchas gitanas, con chicas con marcas de arma blanca, con drogadictas (y no de cualquier droga… de pegante o boxer, lo más bajo que hay… como ves soy un sibarita), con ladronas, con alguna que “dormÃa” a los clientes, etc. Por eso esta es para mà es la prostitución de más nivel que hay, porque sólo una minorÃa nos atrevemos con todo. Hay que ser un auténtico connoisseur del put-erÃo para disfrutar plenamente de estas experiencias.
Por último Marta dice que los vecinos exageran. ¿Que si exageran? Se pasan 20 pueblos. Muchas de estas chicas tienen una educación que ya quisiesen para sà las hijas de estos vecinos. De hecho sucede al contrario, son ellos los que suelen hacerles la vida imposible a mis muñequitas.
¡Ah! Y otra cosita para MarÃa ¿Sabéis para qué estamos pidiendo precisamente una regulación? Para que se persiga a estos policÃas que las extorsionan. Eso no es culpa de la prostitución, sino del estado de indefensión en el que se encuentran quienes la ejercen. Estos sà que son unos cabrones y unos chulos, ¿pero qué podemos hacer? Si tuvieseis realmente voluntad de ayudar a estas mujeres unirÃais fuerzas con nosotros para acabar con estos gángsters uniformados.
Cliente X, trabajando por una causa justa
23 Septiembre 2009 | 0:37
Marta,
tienes razón, me dejé llevar por el calentón. En lo de la envidia hablo más por otras que por mi misma, que ya me gustarÃa a mà medir 1,70 y tener un cuerpo de infarto. Pero también hay “negocio” para las que no somos tan jóvenes ni tan perfectas. Aunque a Maria le parezca extraño, los clientes también buscan compañÃa y conversación, a veces el sexo es una mera anécdota. Por lo menos para las que cobran por horas. El sexo no se reduce a los genitales. Y los cuernos no son los del sexo, sino los del corazón.
Hay personas buenas y personas malas, independientemente de su género. Cuando un cliente paga los servicios de una persona a sabiendas de que está haciendolo forzada o que es menor de edad, no solo es una mala persona, sino que merecerÃa la carcel y, si Dios existiese, un cáncer de testÃculos. No hay nada más repugnante que el turismo sexual o la explotación de las personas en situación de pobreza extrema que no puede elegir. Pero eso es hacer un mal uso de la prostitución, que en su esencia deberÃa ser el intercambio consentido de sexo por dinero entre personas adultas y en plenas facultades mentales. Yo abogo por el consumo responsable, en todos los ámbitos de la vida.
En otros paÃses las prostitutas están más organizadas. Reconozco que no me he molestado en buscar grupos aquà en España y que con los únicos que he mantenido contacto y asistido a sus eventos es The Sexual Freedom Coalition en Inglaterra http://www.sfc.org.uk/about.html . Entre otras cosas trabajan para que las personas con minusvalÃas encuentren pareja y en caso de que no lo consigan puedan mantener relaciones sexuales, ya sea con personas voluntarias o profesionales pagadas que ejercen voluntariamente. Puede tratarse de terapeutas sexuales o de prostitutas, dependiendo del caso.
Maria, esas personas también tienen derecho a que las abracen, les den un poco de afecto y a expresarse sexualmente. A veces con tenderse desnuda en la cama, a su lado, para que noten el calor de otro ser humano y mantener una conversación tranquila es suficiente. Si ya es dificil encontrar pareja estando sano y bien formado, ¡imagina lo que es para estas personas!.
Maria, con referencia a lo que dices de Paula, las mujeres que ejercen a tiempo parcial o ejercen en la misma ciudad en la que han nacido y viven, suelen tapar su cara por culpa del estigma social. A muchas se las despedirÃa de sus trabajos “oficiales” y otras veces se hace por “respeto” a la familia, para que no puedan ofenderlos con comentarios como “su hermana es una p–a”. En el fondo, para el negocio es mucho mejor fotos con la cara descubierta pero mientras el sexo siga siendo tabú habrá que esconderse.
En Estados Unidos donde en la mayorÃa de estados la prostitución es ilegal no han conseguido erradicarla. Las call-girls y escorts se anuncian en las webs como acompañantes y advierten de que el cliente solo paga por sus servicios de compañÃa y que, como adultos que son, si en el transcurso de la velada hubiera “algo más”, eso solo les incumbe a ellos y serÃa de forma gratuita. Hecha la ley, hecha la trampa. También muchas prostitutas camuflan sus servicios y se anuncian como dominatrix (servicios de BDSM) cuando las verdaderas dominatrix profesionales no mantienen relaciones sexuales con sus clientes.
Este es un tema muy complejo pero, por favor, separa el sexo de pago de la esclavitud que son temas diferentes; lo mismo que el trabajo en el campo, que es muy digno, pero la forma en la que se explota a los temporeros inmigrantes en los invernaderos de algunas zonas de España es esclavitud. Por esa regla de tres deberÃamos abolir el trabajo en los invernaderos, asà no vendrÃan más pateras ni se explotarÃa a los pobres africanos. Total por no comer fresones ni otras verduras no nos vamos a morir ¿no?
En fin, que ya es tarde y empiezo a desvariar.
23 Septiembre 2009 | 2:23
Para el X, que seguramente será un personaje respetado y todo en su cÃrculo.
Si, ayudalas f-ollandotelas, porque las marcas de arma blanca y los palos no son suficientes para tus muñequitas tiradas. Que maravillosa visión nos muestras de este mundo ( bueno, submundo).
Creo que esta exposición es más que suficiente para apoyar mis argumentos, que son los mismos que los de cualquier persona bien nacida.
Y además con un cinismo y una sorna de caballo me da la razón en todo usando unos argumentos tan maniqueos y contradictorios que a ninguna persona en pleno uso de sus facultades mentales se le ocurrirÃa esgrimir para defender nada, perdoname pero, ¿estás seguro que no has tomado algo? De verdad te lo digo, sin prejuicios, que no los tengo aunque tu luego concluyas de mi lo que te de la gana sacandotelo de la manga, hay mucha gente que necesita y toma determinadas sustancias para poder escribir.
Mira, como conoces tanto sobre el tema, no puedo concederte el beneficio de la duda que se le puede conceder a cualquiera de los hombres que tenemos al lado y que esporádicamente se van de pu-tas y salen convencidos de que han realizado una gran proeza que ha dejado satisfecha a la infeliz a la que ni siquiera se le ha pasado por la cabeza la palabra sexo, y de que han estado en el mundo maravilloso que la mujer les ha querido vender a costa de su salud mental.
Tu además, denigras a sabiendas. Te refocilas en la mi-erda y además estoy segura de que se lo dices en la cara a ellas porque sabes que se reiran contigo de que te refociles en su degradación activa. Si eso no es caer bajo, explicame como se le llama a eso, y hablo por tÃ. Es precisamente de personajes como tu es de lo que se nutre ese submundo, hombres a los que nadie mira y que cobran venganza en estas desgraciadas que se dejan hacer cualquier cosa aunque se lo nieguen a si mismas, porque al no ser ellas, cualquier vejación que reciban sólo la está padeciendo ese cuerpo que no reconocen como suyo durante el tiempo de la agresión. Para más inri además, las llamas “tus muñecas”, o sea, que rezumas razón para mi por todos los poros de tu cuerpo. Yo creo que no estás bien.
Además, sabiendo tanto del tema, me parece una actitud enfermiza que califiques de sexo la relación que estableces con esas mujeres, tonto no eres, se deduce entonces que lo tuyo si que es pura maldad, esa que me atribuyes a mi desconozco por qué, aunque supongo que es por echar un poco más de barro en los ojos de las lectoras sin criterio a las que quieres manipular y que sabes que te van a leer. Tambien estoy empezando a sospechar que tienes algún negocio relacionado con esto.
Asà que escondo un proceso fascista…pero ¿tu de qué hablas? ¿nos tomas por imbéciles o que? Mira, fue precisamente durante la república cuando se dió un paso de gigante hacia la igualdad y se abolió la prostitución, se sacó a las mujeres de la calle dandoseles un medio de vida acorde con la dignidad humana, y fue precisamente con el fascismo cuando se tiró de nuevo a la calle a estas personas. El fascismo busca disponer de personas vulnerables a quienes poder utilizar para cualquier cosa, es machista enfermizo y misógino por antonomasia, divide a las personas en castas y trata a las mujeres con el mismo desprecio que les dedicas tu.
“¡No es más que el paso previo al asalto de las libertades individuales! Buscan la creación de una sociedad cerrada, extremadamente homogénea, estructurada jerárquicamente y en la cual sólo sean válidos los principios morales que ellos han decidido, para nuestro bien por supuesto”.
Pero que barbaridad, lo dicho, tu has tomado algo. Menos mal que la ley protege a las personas de la gente como tu, aunque de momento te aproveches de los desgraciados de la tierra para hacer de las tuyas con impunidad.
23 Septiembre 2009 | 2:40
Esto es un diálogo de sordos, se acabó, me niego a seguir intercambiando argumentos con con hipocritas y esquizoides que no reconocen el daño que hacen a la sociedad en general y a las mujeres traficadas en particular por quererse mantener viviendo del cuento o estar acostumbrados a vejar al más tirado como modo de relacionarse con los demás y encima le llaman sexo. Terapia cognitivo conductual es lo que necesitais.
Y conozco a más de uno que os darÃa la terápia con una buena vara y os levantarÃa a pencar a las 6 de la mañana, a cavar patatas. Y no soy yo, aunque me conoceis tanto.
Y repito, la prostitución se abole, o trae toda la cola detrás que ya conocemos, y peor, no hay una manera y otra de otra, es toda la misma, toda se mezcla y toda se confunde, cosa que les va de perlas a mafias, puteros y proxenetas, y a los policias corruptos, no nos olvidemos. Se pudre todo el sistema más de lo que ya está.
Y los polÃticos lo saben mejor que nadie.
23 Septiembre 2009 | 9:23
Pues tiene razón cliente X con lo del totalitarismo, pero no me mezcles al Morales, hombre, que a algunos nos cae mucho peor el Uribe…por poner un ejemplo.
Bueno, yo dejo definitivamente el debate que con esta mujer no da más de sÃ. Le dedico esta página, y me encantarÃa saber dónde estaba ella y dónde estaban las abolicionistas cuando esto estaba sucediendo y cuando las oficinas habilitadas para denunciar tratos vejatorios y sanciones improcedentes estaban absolutamente desbordadas. A ver si la próxima vez que haya que aprobar ordenanzas chorras y represivas los partidos se lo piensan un poco, que lo de “la calle es mÃa” pasó ya hace mucho tiempo…
http://www.transsexualitat.org/pnuke/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=238
23 Septiembre 2009 | 9:50
MarÃa,
Según textos escritos por politólogos, el régimen de Franco fue autoritario, pero no facista.
Ya por lo demás, una cosa es la prostitución y otra cosa las mafias. Por otro lado, quizás sea terapia cognitiva-conductual la que necesiten… o quizás tú.. ¿La de Beck, por ejemplo, la de Ellis?
Una cosa es la mafia, que está en muchos sitios, y otra muy distinta, es que la prostitución sea el problema… Que la prostitución genera problemas, yo creo que sÃ, igual que lo genera otras cosas, pero también genera cosas positivas.
Yo creo que abolirla, pues no, pues no resuelve el problema, yo creo que aparecerÃa de otra forma. Eso sÃ, con un control exhaustivo para evitar a las mafias, destinar una cantidad de recursos para quien quiera salir de la prostitución (mujer u hombre), programas de educación para la salud para ellas, etc…
De todas formas, este debate, aunque interesante, es poco fructifero, porque he visto ya varios artÃculos , en donde indican que se está trabajando para construir unos robots, con semejanza humana, tacto humano, que van a ser ellos los que se prostituyan.
23 Septiembre 2009 | 10:05
Escribió MarÃa:
“Terapia cognitivo conductual es lo que necesitais.”
¡Vaya, y yo que creà que te iba más el trasnochado psicoanálisis!
Tu diagnóstico es bueno MarÃa, como buena fue la diagnosis que realizó Marx al señalar la progresiva deshumanización de las sociedades capitalistas en unas circunstancias concretas.
Creo, de hecho, que gran parte de tus argumentos son válidos y dignos de aprecio. Poca gente, hoy en dÃa, muestra tanta vehemencia en la defensa y preservación de la dignidad y los derechos de los seres humanos como tú has demostrado en este blog.
Sin embargo, también creo que, como el marxismo, cometes el error moral de legitimar la implantación de unas medidas que vulneran claramente las libertades individuales por tal de lograr la consecución de un fin último (la abolición de la prostitución) que, desde luego, será muy loable, pero atenta directamente contra el DERECHO de determinados individuos (prostitutas en este caso) para “SER quienes realmente desean ser”
Aquà entramos, pero, en otro terreno muy, muy pantanoso: ¿Realmente somos quienes deseamos ser o, al cabo, somos “aquello” que nos han condicionado a ser?, es decir, ¿desea realmente la prostituta serlo?
Se hace necesario, para contestar tan controvertida cuestión, analizar, descubrir y desenmascarar, como bien has señalado, los diferentes mecanismos de defensa del yo y los fenómenos de alienación y enajenación.
Pero este costoso proceso de crecimiento personal, que debe realizar todo ser humano moralmente responsable con su dignidad y con la de los demás, DEBE DESEMPEÑARLO ÉL SOLO, sin imposiciones o dictados de estados “paternalistas” que pudieran decidir qué es lo mejor para cada ciudadano (¿recuerdas el perverso “de cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades?)
Para llegar a “SER quienes realmente somos”, sin autoengaños y sin dejarnos seducir por el constante y sistemático condicionamiento social, debemos aceptar el trabajo y el sacrificio que implica “conocernos, aceptarnos y superarnos” (San AgustÃn) y no debemos permitir, como individuos libres que somos, que NADIE nos dicte dónde se encuentran los limites de nuestras capacidades o cuáles deberÃan ser nuestras necesidades.
Saludos y hoy, más que nunca, ¡ARRIBA ESPAÑA!
23 Septiembre 2009 | 10:22
DLM,
De momento solo existen unas muñecas que se fabrican en Japón y Estados Unidos con aspecto casi real. Cuestan a partir de 6.000 € y puedes escoger el color del pelo y los ojos y el tamaño del pecho a la carta. El interior de la boca y la vagina se puede extraer para lavarlo y en Japón ya se alquilan en algunos prostÃbulos. Esto serÃa perfecto para la modalidad sexo-exprés-polvo de 10 minutos.
Para sustituir a las señoritas de compañÃa que hablan y te acompañan a cenas y eventos aun habrá que esperar.
Solo en una cosa estoy de acuerdo con Maria, eso que hacen en los alrededores de la Boqueria en plena calle no es sexo. Es una guarrerÃa. Ni el polvo de 10 minutos en el polÃgono, ni las masturbacines que ofrecen las chinas en la playa. Realmente hay una falta de educación sexual importante y hoy en dÃa todo lo queremos en el momento, como el fast-food.
La calle no está para que hagamos lo que nos de la gana. Y lo digo por los clientes, que las chicas se están buscando la vida como pueden, aunque tampoco se les puede permitir todo (captación agresiva, coger a la gente, etc). Y tampoco estoy de acuerdo con el botellón, ni con los tios que orinan por todas partes. Recuerdo que de pequeña existian los urinarios públicos. ¿Por qué los cerró el ayuntamiento? Supongo que para que no se metieran los drogadictos a pincharse, con lo que para evitar un mal se creo otro. Existe el derecho de los ciudadanos al descanso y a vivir tranquilamente en sus barrios. A que puedan pasear con sus niños y su perro (y al que no recoja las cacas que le multen). Por eso la necesidad de unos lugares donde estas mujeres puedan trabajar, lavarse, descansar y relacionarse entre ellas.
¿Qué paso con la ley seca en EEUU? que se incrementó el crimen organizado y los bares clandestinos. ¿Qué pasará si abolimos la prostitución? que seguirá existiendo pero en peores condiciones. Si ahora un cliente nos hace algo podemos ir tranquilamente a la comisarÃa y denunciarlo (no toda la policÃa es corrupta ni se las beneficia) pero cuando no sea alegal veremos si hay valor para denunciar.
Y ahora me voy a buscar un psicólogo que sino Maria me mandará a sacar patatas. Gracias, por lo menos no nos envÃa a los invernaderos de El Ejido y podremos estar al aire libre.
23 Septiembre 2009 | 10:23
A MarÃa: Jopé, lo último. En el 56, en pleno franquismo, se aprobó un decreto abolicionista a nivel estatal que se mantuvo durante bastantes añitos.
Mientras las “Mujeres libres” ponÃan en marcha los liberatorios de prostitución, experiencia muy breve e inacabada como para juzgar qué hubiera pasado, y aún asà no olvides que se atacaban las causas de la misma (cosa que ahora no se hace, simplemente se las manda a casa por SEUR si es que se hace algo) y se ofrecÃan alternativas laborales reales a las que quisieran dejarlo,ciertos testimonios históricos afirman que los anarquistas se iban a los prostÃbulos colectivizados, hija, y algunas prostis paseaban ofreciendo sus servicios por las Ramblas envueltas en la bandera anarquista.
Adeu
23 Septiembre 2009 | 12:02
Suzannah, sólo una cosa, entiendo que te molesten las cacas de los perros. A mà también. Pero si miras el número de sanciones que se interpusieron por todo el grupo de prácticas que se englobaron en el calificativo amorfo de “incÃvicas” (desde vendedores ambulantes, hasta trabajadoras sexuales de calle pasando por quien duerme en la calle porque no tiene donde dormir, casos en los que, obviamente lo más adecuado no es reclamar una multa), verás que se cebaron muy especialmente con las trabajadoras sexuales, y por supuesto, mucho más con ellas que con los clientes…y eso da que pensar… Yo insisto, creo que la convivencia en la calle sà es posible, de hecho lo fue durante muchos años, siempre que se habiliten espacios y meublés en condiciones higiénicas y materiales adecuadas. Y siempre que se pacten con ellas las condiciones de trabajo (no ser agresivas y pesadas etc…que muchas no lo son).
23 Septiembre 2009 | 12:03
En lo de la educación sexual tienes toda la razón
23 Septiembre 2009 | 14:33
!!!!!
Oye Suzannah, que lo de comparar a una mujer que ejerce la prostitución con una muñeca hinchable me ha parecido muy poco acertado. Habrá algún cliente que va a lo que va y no le importa más que desahogarse, ¿pero qué hay de la conversación en la calle? ¿y la espera dentro del meublé? ¿y la despedida compañando a su “puesto” a la chica? No podemos despojar a la prostitución de la importantÃsima parte que tiene de “roce humano”. Las propias escorts de cienes y cienes de euros (en mi tierra son unos cachondos hablando) reconocen que a veces la duración no pasa de un “fast-fuck” de cuarto de hora y rellenan todo el resto del tiempo hablando. En la calle sucede muchas veces lo mismo, sólo que los lumpenproletarios no podemos permitirnos pagar por la cháchara. Pero si la queremos la tenemos igualmente.
Yo he estado con chicas de prácticamente todos los “niveles”, por decirlo de alguna manera. Y realmente no creo que unas sólo valgan para abrirse de patas y otras sean unas señoritas muy distinguidas para ir a cenar. Si alguna vez necesito una acompañante para ir a una recepción, convite o cualquier otra memez de la “alta suciedad”, recurriré a una chica de la Montera.
En serio no me gusta que nadie las desprecie ni las compare con “comida rápida”. Sencillamente es una opción más, tan respetable como cualquier otra, tanto para la chica como para el cliente. Hay chicas que me cuentan que podrÃan estar aguantando a un viejo que las regalase dinero, pero que las es más cómodo sacarse ese dinero echando diez polvos rápidos. Que además son servicios que no tienen nada que envidiar a los vuestros. Suelo decir que un polvito en la Montera es como una canción punk o el videoblog de Pedro J: breve pero intenso. Jejeje.
Para LA MarÃa (si yo soy EL tú eres LA, ¿fale, tÃa?). Se ve que te ha escocido lo que te he dicho, ¿eh? Te he dejado las bragas al descubierto, mozaaa. Ya dije que me ibas a encasillar inmediatamente en el estereotipo de abusador peganiños y violaviejas que tienes del cliente. Por cierto, además mato gatitos. Mwahahaha pero qué pánfila, seguro que eres la tÃpica que compra productos de teletienda. ¡Pero qué CRÉDULA, por DIOXXX!
Me consta que las chicas me tienen gran estima y respeto(como yo a ellas, por supuesto). Pero otras personas no, he tenido compañeros que me desprecian tan sólo por haberme visto sentado a media tarde con ellas, en el centro de Madrid. El otro dÃa me saludaron al grito de “puterooo” y yo les correspondà con un no menos sonoro “carcasss”. Sucede como aquÃ, usted me desprecia con toda su alma y en cambio mantengo una excepcional amistad con marien. Nos juntamos con los que son como nosotros. Usted se va con las moralistas y yo con las “enfermes”, “degeneradas” y “alienadas”. El problema reside en que, mientras yo acepto su decisión (por mà como si se la pica un pollo, vamos), usted no respeta la mÃa. Se lo decÃa antes, unos hablamos y nos regimos por normas democráticas y otros por totalitarias.
Lo que para tà es un submundo, que no conoces ni quieres conocer, para mà es mi Mundo, mi vida, mi realidad. Se ve que consideras que para estas personas todo castigo no es poco, las deseas todos los males posibles. ¿Pero cómo se puede vivir con tanto odio en el corazón? Pues voy a darte más motivos para que te enfades, a ver si asà REVIENTAS de una vez como el sapo venenoso que eres: prefiero a mis “muñequitas rotas” que a la “carcundia bien nacida” como tú. Con las memas clasistas no pierdo ni un segundo, me voy con las personas que son como yo. Con tÃas trabajadoras, realistas, sin bichos morales en la cabeza. A las que por cierto ayudo “follándomelas”: ¿sabÃas que es asà como precisamente captan muchas veces al cliente? Le dicen, “vamos, que hoy no me he hecho dinero”, muchas tienen mi número y me llaman para decirme que quieren verme, y yo acudo tan pronto como me es posible. Dirás, ” es que quieren el dinero”. Quieren el dinero y estar con un tÃo que las respeta, con el que se lo pasan bien y no las da problemas. Porque ellas pueden elegir al cliente y también qué es lo que quieren o no hacer. Si el hombre es violento, o huele mal, o sencillamente no las apetece por la razón que sea NO FOLLA NI PAGANDO. En estas relaciones la que tiene de hecho las riendas es ella, y asà lo han asegurado mujeres como Gisélidis Rèal, PÃa Covre o la misma Marien.
Agradezco que me digas que este “submundo” se nutre de gente como yo, ya que haré todo lo que esté en mi mano para mantenerlo. SÃ, reconozco que me gustan las relaciones y el SEXO propio de la prostitución, precisamente porque es completamente contrario al que tú describes. Las chicas cuentan cómo nunca habÃan sido tratadas tan bien como en este “submundo”, muchas entran después de relaciones de pareja fracasadas. Pregunta a las que tienes aquà si disfrutan o no del sexo. Uno no trabaja para pasarlo bien, pero si lo hace es mucho mejor. Hay chicas que se bloquean, especialmente cuando empiezan, y se niegan a sà mismas esa posibilidad. Vale, las cadenas morales que nos impone esta sociedad son muy fuertes y no se rompen de un dÃa para otro. Pero las que pierden esa vergüenza y se resocializan en nuevos valores no tienen problemas para pasarlo bien en numerosas ocasiones. A nosotros nos agrada sobremanera: la chica queda a gusto, uno también, queremos volvernos a ver de nuevo, SALIMOS GANANDO TODOS. Menos la malvada abolicionista en su torre de marfil alejada de la realidad, rumiando sus extravagantes argumentos a la par que aumenta su odio hacia la humanidad por desobedecerla. Lo dicho, ¡a ver si revientas!
Jajaja, al final te has descubierto. Terapia de GULAG, ya te gustarÃa, ¿eh, MarÃa STALINA? Sin quererlo nos estás dando la solución a cómo hemos de tratarte. TendrÃamos que amarrarte a una cama para que sufrieras la violación sistemática de cien negros, a ver si mejorabas con terapia de choque.
Cliente X, tan amigo de las prostitutas como enemigo de las carcas
PD: esta tarde voy a “degradar” a otra pobre “vÃctima” (jajaja). MarÃa, te dedico la corrida de hoy
23 Septiembre 2009 | 15:13
Para MarÃa:
(con ánimo constructivo y entendiendo que tú pienses y sientas qué hay cosas criticables en la prostitución o incluso absolutamente rechazables en fenómenos relacionados con ella -p. ej. ‘la trata’ o las mujeres que no disponen de ninguna alternativa posible y se ven forzadas a ejercer y permanecer en dicha actividad contra su voluntad, con total disgusto, sufrimiento… .)
Te ánimo -igual que otr@s participantes en esta discusión, a que empieces a escuchar más las voces de las mujeres oferentes de sexo de pago (o ‘en situación de prostitución’ si prefieres esta forma de decirlo), asà como la de algunos varones usuarios o ex-clientes, liberándote en lo posible de ideas preconcenbidas que beban excesivamente del discurso del abolicionismo normativo. Lee y escucha testimonios de mujeres que estén o hayan estado en la actividad por decisión propia, ya sea en breves entrevistas o en libros de corte biográfico (blogs en internet, memorias, historias de vida, relatos autobiográficos), y si te es posible, aunque ello te será más difÃcil porque hay muy poco, lee y escucha también lo que dicen los hombres que son o han sido clientes (respecto a temas que a tà te puedan preocupar: el poder en las relaciones de prostitución, la violencia o no violencia en dichas formas de relación contractual hombre-mujer, su concepto de las mujeres…).
Hace no mucho tiempo, yo, lo mismo que tú, introducÃa bastantes sesgos ideológicos (propios del abolicionismo) cuando me ponÃa a analizar y a tratar de juzgar diferentes aspectos relativos a la prostitución. Sin duda entonces yo tendÃa mucho a funcionar con categorÃas morales dicotómicas y esencialistas, todo para tratar de alejarme del ‘relativismo ético’ en el que yo no deseaba caer…
Por suerte durante los últimos años, he empezado a “caerme de la burra” y a escuchar más y entender mejor los discursos del feminismo pro-derechos y de las propias personas oferentes -con respecto al tema del discurso de los hombres clientes, esto es algo que tengo todavÃa pendiente, porque he leÃdo y conocido muy pocas experiencias y sólo algún que otro artÃculo de corte sociológico. Con el aspecto de la demanda soy algo crÃtico y me cuesta no cuestionarla en los perfiles o tipos que imagino, pero esto no significa que mi posicionamiento sea el de condenar y criminalizar la demanda como hace el abolicionismo normativo.
La prostitución, conceptuada en tanto que forma de relación interpersonal (entre hombres y mujeres, entre hombres y transgéneros, etc.), y no tanto como un trabajo, es un fenómeno bastante complejo que todavÃa está por descubrir. Se trata también de un fenómeno atravesado por las dimensión del ‘género’, pero que no se reduce sólo a ésta. Otras dimensiones que la atraviesasn supongo que serÃan: la clase social (aspectos socioéconómicos), ideológicos: las ideas (morales) que se tengan acerca de los actos sexuales o la sexualidad en general, etc. La prostitución yo tiendo a entenderla como una institución social (más o menos explÃcita o legitimada según los momentos históricos o coyunturales por los que atraviese una sociedad X) en donde se resuelven, o al menos se “canalizan” una serie de contradicciones diversas que esa misma sociedad (o sociedades si hablamos de un mundo globalizado) han ido generando en su seno. Esto dicho asà creo que es un poco lo que dice la hipótesis del funcionalismo sociológico sobre la prostitución, y considero que algo de verdad tiene. Esta explicación nos ayuda a comprender un poco mejor porque la prostitución pervive en nuestras sociedades “modernas” en pleno siglo XXI, y entiendo que no significa justificar la prostitución.
A pesar de mi educación moral (bastante influÃda por los dogmas de la moral cristiana), poco a poco me he ido dando cuenta de que la actitud de juzgar y condenar dicha práctica de la prostitución no me servÃa para entender bien este fenómeno ni para poder defender una polÃtica que verdaderamente ayude a las mujeres que se encuentran en dichas situaciones. La sociedad es muy compleja y plural, todas las personas tenemos diferentes personalidades y no percibimos ni consideramos igual las acciones de los otr@s en relación a nosotros. Entre las mujeres oferentes parece que hay bastantes personas que no viven de un modo especialmente dramático ni doloroso el ocuparse en esta actividad cuando las condiciones de ejercicio son más o menos las que ellas quieren; esto es lo que yo concluyo después de conocer un poco los testimonios de varias mujeres. Esto mismo es lo que dicen los colectivos pro-derechos que son portavoces de algunas de estas mujeres. Lo que se puede leer en algunos testimonios de ‘prostitutas’ y ‘exprostitutas’. Asà pues, me parece que, entonces, no hemos de ver problemas donde no los hay.
Lo anterior no significa que la prostitución no se pueda analizar y como resultado detectar fenómenos relacionados con ella que puedan ser criticados (procesos de alienación, masculinidades rechazables, etc.)
Creo que para reconciliar un poco las dos posturas (muy polarizadas) durante todos estos años, son sólo válidas las aportaciones constructivas y que aportan soluciones realistas y moralmente defendibles al debate de qué hacer con la prostitución. Las personas oferentes que deciden permanecer realizando dicha actividad deben ser escuchadas en sus reivindicaciones y quejas. Este debe de ser uno de los puntos de partida para legislar algo en relación al fenómeno de la prostitución.
Muchas Gracias.
23 Septiembre 2009 | 15:20
Yo he estado con chicas de prácticamente todos los “nivelesâ€, por decirlo de alguna manera. Y realmente no creo que unas sólo valgan para abrirse de patas y otras sean unas señoritas muy distinguidas para ir a cenar. Si alguna vez necesito una acompañante para ir a una recepción, convite o cualquier otra memez de la “alta suciedadâ€, recurriré a una chica de la Montera.
Me has emocionao y todo…es verdad que las de la calle tienen muy mala prensa, no sé por qué mucha gente como MarÃa piensan que son drogadictas barriobajeras…y la asociación de la drogadicción con la prostitución es bastante gratuita también…
23 Septiembre 2009 | 15:40
Cliente-X,
No has entendido bien a Suzzanne. Suzzanne contesta a un tema que relaciona la prostitución con las nuevas tecnologÃas. Y precisamente lo qu dice que el cliente, no sólo busca el polvo, por llamarle de alguna forma, sino algo más y que no se lo da la maquina. Aprovecho para contaros una parte del artÃculo ” El caso más llamativo de esta revolución tecnológica es el de los robots sociales, máquinas provistas de inteligencia artificial con las que interactuaremos emocionalmente e incluso Ãntimamente. “El robot puede ser un compañero más eficaz y mejor persona que las que tenemos en nuestro entorno inmediato: al igual que hoy se ven a dueños hablando a sus perritos dentro de poco hablaremos a los robotsâ€, indica López Peláez. Tanto es asÃ, que actualmente se están diseñando robots sexuales, que desarrollarán interacciones placenteras porque están provistos con adecuadas capacidades sensoriales, como el tacto. “Al utilizar al otro como un objeto, podemos considerar al robot sexual como un futuro sustituto de la prostitución o de la pornografÃaâ€. ‘
http://www.plataformasinc.es/index.php/esl/Noticias/La-interaccion-con-las-maquinas-abrira-en-2020-una-brecha-robotica
Marta,
Drogodependiente es cualquier persona que tiene dependencia de las sustancias adicgtivas legales (tabaco, alcohol) e ilegales. ¿Puede ser drogodependiente - y no drogadicta que es despectiva - las chicas de la calle? Lo mismo que cualquier otra persona. Si es fumadora de tabaco y tiene dependencia de él - y le da tiempo a fumar - será dependiente. Por cierto, interesante terapia cognitiva nos estás dando desmitificando los mitos. Gracias MarÃa por la sugerencia.
23 Septiembre 2009 | 17:01
Marta,
Además de lo que te he comentado, la asociación de la droga a la prostitución, quizás venga por las hojas de los donantes de sangre, puesto que una de las preguntas es ” ¿Ha ha mantenido relaciones sexuales a cambio de dinero o de drogas, en algún momento de su vida?”
Ya que has sacado el tema de las drogas, yo conozco casos, de chicas que mantienen relaciones sexuales si les “invitan” a drogas. Ves, otro fenómeno de prostitución…”Te invito a sexo a cambio de drogas” Lo que evidencia que la abolición no es el camino.
23 Septiembre 2009 | 19:04
Hola putero X!! Que tal tio como ha ido la tarde
Mira te comento,
tengo dos amigos que les van las maduritas y me han dicho que les daria mucho morbo follarse a tu madre, uno por delante y otro por detras.
a ver que me dices tio, por el mal rato dile que no se preocupe, que se acostumbra rápido y luego hasta seguro que le gusta.
Que pena que a mi no me gusten las tias joer, a mi lo que me va son los tios machos muy machos como tu, que, te ¿animas? Lo de tomar por culo tambien lo solucionas con la costumbre y si no cambiate el cerebro tio, hay que liberarse!!
23 Septiembre 2009 | 19:14
(con ánimo constructivo y entendiendo que tú pienses y sientas qué hay cosas criticables en la prostitución o incluso absolutamente rechazables en fenómenos relacionados con ella -p. ej. ‘la trata’ o las mujeres que no disponen de ninguna alternativa posible y se ven forzadas a ejercer y permanecer en dicha actividad contra su voluntad, con total disgusto, sufrimiento… .)
Asturiano: simplemente decirte, aunque sé que lo sabes, que contra estas situaciones hemos estado clamando todos y todas, y lo que hemos intentado es diferenciar. Es encomiable tu intento de reconducir y moderar el debate, intentando una aproximación a MarÃa (y lo digo absolutamente en serio, sobre todo después de lo de la terapia de choque de cliente x, que ahà se ha pasado tres pueblos, creo yo), pero me parece que si te responde, te va a responder con un mordisco, como a los demás. Ojalá me equivoque. Me ha gustado lo que he leÃdo por tu parte.
Una pregunta, con lo de “ninguna alternativa posible” te refieres a laboral, supongo? Aquà creo que no sólo se tendrÃa que tener en cuenta la in/voluntariedad de inicio sino también la de permanencia, porque digo yo que habrá distintas combinaciones y experiencias, y que cada caso de estos será un mundo y los tendrÃan que explicar ellas. Es muy difÃcil presuponer cosas.
23 Septiembre 2009 | 19:27
Defendiendo a Cliente X:
Carlos, ¿qué sabes tú de la persona que firma Cliente X como para juzgarlo de esa manera?, ¿qué sabes tú sobre cómo él se relaciona con las mujeres en el contexto de prostitución?
Personalmente, por el trato que mantenemos -lo que nos ha contado a algunas personas-, no tengo la imagen de él como de una persona que ejerce poder o violencia hacia las mujeres cuando se relaciona con ellas en dichos contextos?
Por lo que sé, él es un hombre que, incluso, tiene amigas entre las personas que se dedican a dicha ocupación en medio abierto [esto creo que no es algo fácil que logren todos los hombres que son clientes de tales mujeres].
Además, me parece loable en él que se implique, empleando energÃas y el tiempo libre que le dejan sus estudios, en el apoyo y las denuncias sociales y reivindicaciones de derechos básicos que realizan las mujeres que se dedican a dicha actividad. ¿No te parece?
Me parece que el que te comportas de un modo viril eres tú, al escribir un comentario como este.
23 Septiembre 2009 | 19:41
Para Marta:
Intento aclarártelo:
Al escribir un enunciado como ese (que tú citas), no estaba pensando tanto en mujeres con ninguna alternativa posible en el ámbito laboral, como en aquellas otras que puedan encontrarse en una situación de desamparo total, bastante aisladas y que se sintieran muy solas, viviendo una situación de pobreza y exclusión clara, con depresión y la autoestima por los suelos, sin proyectos de futuro (muy perdidas), y que para colmo el ejercicio de dicha actividad no lo llevasen bien. [NOTA: supongo que serÃa posible incluir en un perfil como éste a algunas mujeres con problemas de toxicomanÃa que tuvieran que ejercer prostitución para costearse sus dosis, y que dicha práctica la detestaran].
Supongo que situaciones hipotéticas como ésta habrán existido y existirán en nuestra sociedad.
Los servicios sociales de cada Ayuntamiento y/o las ONGs. deberÃan ser muy sensibles a estas posibles situaciones para poder detectarlas y acudir en auxilio de las mujeres.
Espero haber sido un poco más claro ahora.
Un saludo.
23 Septiembre 2009 | 22:20
Para el Carlos:
Como entras a provocar no te voy a seguir el juego, y eso que a los CAB.RONES os tengo yo unas ganas que no veáis porque precisamente sois vosotros los que le dais mala prensa a la prostitución. La verdad es que me quedo con ganas de acordarme de tu madre, pero además de que no va a ser útil para el debate, creo que ya ha tenido bastante desgracia con parirte.
Más arriba habÃa otro que venÃa a decir algo parecido, creo que el Miguel, era que si nos gustarÃa que nuestra madre se prostituyese. Voy a aprovechar la oportunidad que se me presenta para desmontar otro de los tópicos abolicionistas más difundidos, y es que si no queremos que lo haga nuestra madre, nuestra hija o nosotros mismos no deberÃamos deseárselo a nadie.
En un libro llamado algo asà como “100 españoles hablan de sexo”, Marien asegura que si un hombre la quiere no la pedirÃa que dejase de hacer lo que hace. Asà opino yo. Considero que si te gusta o quieres a una persona la debes querer tal cual es. No dejarÃa de querer a mi madre si se dedicase a esto, aunque evidentemente no querrÃa que estuviese con unos CAN.ALLAS como el Carlos. Seguramente la irÃa bien y tendrÃa clientes que la respetarÃan, si se lo pasase bien me alegrarÃa por ella.
Al tÃo que va en plan avasallador, diciendo que lo quiere por el culo, riéndose de las chicas y despreciándolas o bien no le hacen el servicio o se lo hacen DE PENA. Si vas de buenas, te preocupas por ellas, las das conversación, las haces reÃr y en fin, las tratas como a personas normales (o sea, como lo que son) y no como a PU_TAS -que es lo que está diciendo el “amigo” Carlos- vas a tener no sólo una agradable experiencia que posiblemente incluya alguno de los “extras” que tanto nos gustan, sino incluso UNA AMIGA.
A las chicas no se las puede imponer lo que uno quiere, se lo puedes ir sacando, pero la trabajadora sexual SIEMPRE es la que pone los lÃmites. Esto lo he dicho desde el principio, ES LA PURA VERDAD, y lo repito hasta la saciedad aunque sé que a estos carcas no les va a entrar en la mollera.
Me adelanto a vuestras respuestas, “ya esto es muy bonito pero en la realidad habrÃa que verlo”. Vale, vamos a hechos concretos:
PRIMERO: hay una chica que me gusta mucho en desengaño, que es una princesita, un amor, una delicia de mujer (Marien sabe quien es, llamémosla “R”). Realmente la quiero, para mà es una persona muy importante. Pues bien, a esa chica yo la llevo a otros clientes para que se atiendan con ella. SÃ, para que “se la follen”. A la que me gusta. ¿POR QUÉ? Pues sencillamente porque tengo una concepción diferente del amor, para mà querer a alguien no significa querer apropiarme de su persona, sino ayudarle. No quiero que esa persona sea mi esclava, sino que quiero que sea libre, y me gusta ser elegido entre la libre competencia de varones entre los que puede optar. ¿Y SI ESCOGE A OTRO? ¡Pues mejor para ella, si considera que otro es mejor! SI AMO A UNA PERSONA YO NO QUIERO LO MEJOR PARA MÃ, SINO LO MEJOR PARA ELLA. Y ella está muy agradecida de tener más clientes, mis amigos de estar con una chica tan bonita y dulce, y yo porque sé que les he hecho felices. GANAMOS TODOS.
SEGUNDO: este verano visité a una ex novia mÃa, que ahora se está divorciando y tiene problemas económicos. Os puedo asegurar que no ha habido persona a la que haya querido más en el Mundo, ha sido la única persona con la que me planteé casarme. Que yo sepa nunca habÃa ejercido la prostitución, la conocà mucho antes de mi vida de putero, cuando yo seguÃa “el camino recto”. Bien, para ayudarla la ofrecà los teléfonos de varias amigas que conocÃa para que pudiesen asesorarla y la dirección de sitios donde podÃa trabajar. Incluso fui a acompañarla a locales de los que yo habÃa sido cliente. Cuando hizo su primer servicio me llamó toda contenta, que no habÃa sido tan difÃcil, que la gustaba mucho el sitio y que era la ostia tener tanta pasta al momento (la metà en un sitio fino, donde vienen sobre todo extranjeros… no porque lo demás me parezca malo sino porque ella querÃa un lugar asÃ). Me estuvo muy agradecida. SÃ, induje a la prostitución a la mujer que me hubiese gustado que fuese la madre de mis hijos. Y me alegro, porque la ayudé a pasar un bache y a sus hijos (tiene tres) ahora no les falta de nada.
¿Creéis que no soy coherente con lo que digo? AQUà TENÉIS COHERENCIA
Clinte X, el put-ero coherente
23 Septiembre 2009 | 23:14
He encontrado esto ahora que estaba leyendo el blog de Paula VIP:
“Quizás llegue un dÃa en que ser trabajadora sexual tenga el mismo reconocimiento que el de trabajadora social. Un dÃa en el que si una madre es prostituta no dé vergüenza. El dÃa en el que pueda ejercer su trabajo con el mismo orgullo del secretario o del electricista. SerÃa estupendo que llegara un dÃa en el que en los tests psicológicos que reparten en las escuelas se descubra la vocación de prostituta y que la alegrÃa fuera tan estupenda como si hubiera salido cirujano. Cuando llegue ese dÃa, es probable, el sexo se podrá vivir al fin con libertad.”
Lo suscribo completamete, para que nuestros detractores vean lo que realmente pensamos.
23 Septiembre 2009 | 23:53
Cliente x,
Totalmente de acuerdo con tu opinión. Yo añadirÃa, que tan progres que son, que no sólo se rÃen de unas mujeres, que por su punto de vista mostrado, inferior a ellos, que por sà sólo está mal, sino que además, lo entiendo insultante para el que sea homosexual, porque utiliza, de forma groseray chulesca, ciertas expresiones “sexuales” refiriendose exclusivamente al género masculino. Van de progre, pero no respetan a la mujer. Van de progre, pero tampoco respetan a los homosexuales. Por lo que sólo me cabe pensar que es un individuo, que tiene instaurado el “Modelo Masculino Tradicional Hegemónico” (MMTH), sencillamente, pobre de él.
Cliente X, Admiro tu perspectiva sobre la libertad sexual, además, comparto la opinión de que una persona no es propiedad de nadie: ni del dinero
Hoy voy a firmar con una frase, que por cierto, el lema de ciertos paraisos turÃsticos: Haz lo quieras pero no molestes.
23 Septiembre 2009 | 23:53
Cliente x,
Totalmente de acuerdo con tu opinión. Yo añadirÃa, que tan progres que son, que no sólo se rÃen de unas mujeres, que por su punto de vista mostrado, inferior a ellos, que por sà sólo está mal, sino que además, lo entiendo insultante para el que sea homosexual, porque utiliza, de forma groseray chulesca, ciertas expresiones “sexuales” refiriendose exclusivamente al género masculino. Van de progre, pero no respetan a la mujer. Van de progre, pero tampoco respetan a los homosexuales. Por lo que sólo me cabe pensar que es un individuo, que tiene instaurado el “Modelo Masculino Tradicional Hegemónico” (MMTH), sencillamente, pobre de él.
Cliente X, Admiro tu perspectiva sobre la libertad sexual, además, comparto la opinión de que una persona no es propiedad de nadie: ni del dinero
Hoy voy a firmar con una frase, que por cierto, el lema de ciertos paraisos turÃsticos: Haz lo quieras pero no molestes.
24 Septiembre 2009 | 0:12
Yo no he comparado en ningún momento a una mujer que ejerza la prostitución con una muñeca hinchable, y como ya he dicho en otros post, muchos clientes vienen a nosotras por la compañÃa y la conversación además del sexo y las fantasÃas que a veces no pueden realizar con otras mujeres (en mi caso fetiches, role play, etc.)
He respondido al comentario de DLM sobre los robots, que ya existen muñecas sexuales hiperrealistas y que ya se empiezan a alquilar en prostÃbulos en Japón. Nada más.
Al parecer esta opción está teniendo mucho éxito y para hombres que tienen problemas de relación con otros seres humanos puede ser una alternativa.
Orient Doll empezó a fabricarse en Japón hace más de 30 años para las personas con minusvalÃas que no pueden encontrar pareja. Se fueron perfeccionando y ahora su venta se ha extendido a la población masculina en general http://www.orient-doll.com (http://www.youtube.com/watch?v=HGfaQCY_bo4&feature=related&skipcontrinter=1)
La versión americana también es muy realista http://www.realdoll.com y también tienen un par de modelos masculinos. Nada que ver con las muñecas hinchables con cara de locas, estas son de silicona y con articulaciones en su armazón de aluminio. Sin duda nada comparable con una persona de carne y hueso, pero para el que solo quiere “limpiar bajos†(frase oÃda a muchos hombres y no mÃa) y no quiere cháchara puede ser una opción tan válida como cualquier otra.
En el sexo de pago ni todo es malo, ni todo es maravilloso, las cosas como son. Detrás de cada mujer que se prostituye hay una historia y detrás de cada cliente también. Como en todos los ámbitos de la vida hay gente buena y gente mala. Las prostitutas no son ni santas ni victimas. También las hay malas. Asà como no todos los clientes son violadores, pero también hay indeseables que hacen uso de la prostitución.
Ahora bien, las personas traficadas y esclavizadas en cualquier sector (sexual, industria, agricultura, confección, construcción…) sà son vÃctimas porque han nacido en la pobreza y han caÃdo en manos de gente sin escrúpulos que se enriquece a costa de su sufrimiento. Y el resto de la sociedad también es culpable por hacer un consumo irresponsable y no investigar la procedencia de esos productos y exigir un control sobre como se producen. ¿Es que los chinos que viven hacinados en sótanos y se pasan el dÃa cosiendo sin apenas salir tienen menos derechos que las prostitutas traficadas? Parece como si a las abolicionistas solo les molestara que un pene penetre una vagina previo pago.
Yo no digo que las chicas sean fast-food, ni mucho menos, sino la forma en la que muchos hombres consumen el sexo. Cliente X, tu ya debes tener una edad (y no te estoy llamando viejo) pero viendo como suben las nuevas generaciones, miedo me da pensar lo que se nos viene encima. Si son capaces de pegar a sus padres, profesores y liarse a botellazos con la policÃa, que no van a hacer con las chicas de la calle. Cuando en televisión le preguntaron a un cliente en la calle - un niñato - si sabÃa que muchas de las chicas con las que iba eran traficadas, contestó: “me la sudaâ€. Yo espero que le sude tanto que se le caiga la pi-cha a trozos.
Con respecto a la duración del servicio, para nosotras cuanto antes acabe el cliente mejor, pero en nuestra vida personal, con nuestros novios o nuestros ligues, esperamos que duren un poco más. Fuera del “trabajo†somos tan exigentes como cualquier mujer y queremos un hombre que nos haga reÃr, sea creativo y sea un buen amante. Vamos, que cuando no cobramos, por diez minutos ni nos bajamos las bragas!
(excepto por diversión, tipo quicky en algún sitio furtivo como los probadores de los grandes almacenes).
Hay diferentes tipos de prostitución, y cada cliente busca la que más le conviene (por precio, por inmediatez, por implicación, por empatÃa, etc.). Cada modalidad, cuando se ejerce libre y voluntariamente, tiene sus ventajas y desventajas, tanto para la profesional como para el cliente. Las chicas que están en la calle o en un bar de alterne ven al cliente y negocian cara a cara, lo que ven es lo que hay. A las escorts se las contacta por teléfono o e-mail, después del filtrado y negociación por teléfono, hasta que no llegas al hotel no sabes que aspecto tiene el cliente y el cliente no puede estar seguro de que la chica sea la de las fotos. Yo serÃa incapaz de trabajar en la calle, pero eso no quiere decir que en la calle no haya chicas inteligentes a las que se las pueda llevar a todas partes y sean una compañÃa impecable.
Cada una tiene su experiencia vital y cuenta la pelÃcula según le va en ella, a mi me han tratado muy bien mis clientes pero también lo hacen mis amigos y novietes, no tengo ningún trauma en ese sentido. Como me interesa el mundo BDSM, me gustan los hombres sexualmente sofisticados, seguramente que para otras chicas son tipos raros o pervertidos y los rechazarÃan como clientes (que Maria esté tranquila porque no se trata de escatologÃa, sino de intercambio de poder erótico y role play).
Para las abolicionistas:
Yo solo salgo de mi cuerpo y me desdoblo cuando tengo que interpretar el papel de enfermera mala, directora de colegio estricta o colegiala perversa, lo cual me encanta y me divierte enormemente disfrazarme (uf, es que me meto tanto en el papel…)
El resto del tiempo estoy ahà al 100% y con los cincos sentidos, aunque a veces me tome la licencia de fantasear con George Clooney mientras trabajo :-). (un poquito de sentido del humor, que soy muy rancias)
Para ser una muerta en vida se me ve muy bien, disfruto de la vida y aun me emociono ante una puesta de sol.
Puede que las mujeres como yo seamos una minorÃa en el “submundoâ€, pero somos las que seguiremos intercambiando dinero por placer a pesar de abolicionistas y prohibiciones. Puesto que ejercemos discretamente y sin molestar, nadie nos va a decir lo que podemos hacer o no con nuestro tiempo y nuestro cuerpo. Mientras tengamos un ordenador a mano siempre podremos contactar con nuestros clientes y dar nuestra opinión en foros y blogs aunque no les guste ni les interese nuestra opinión.
¡Seguid practicando el “todo por las pu-tas pero sin las pu-tasâ€!
24 Septiembre 2009 | 0:16
Alguien me manda a mi mail “Te he respondido públicamente en el blog de Nebrera. Contéstame ahà si tienes huevos, CACHO CABRÓN”
Nada mas que decir…
24 Septiembre 2009 | 0:31
ATT Suzanah,
Te copio el frangmento ‘Aprovecho para contaros una parte del artÃculo †El caso más llamativo de esta revolución tecnológica es el de los robots sociales, máquinas provistas de inteligencia artificial con las que interactuaremos emocionalmente e incluso Ãntimamente. “El robot puede ser un compañero más eficaz y mejor persona que las que tenemos en nuestro entorno inmediato: al igual que hoy se ven a dueños hablando a sus perritos dentro de poco hablaremos a los robotsâ€, indica López Peláez. Tanto es asÃ, que actualmente se están diseñando robots sexuales, que desarrollarán interacciones placenteras porque están provistos con adecuadas capacidades sensoriales, como el tacto. “Al utilizar al otro como un objeto, podemos considerar al robot sexual como un futuro sustituto de la prostitución o de la pornografÃaâ€. ‘
Aquà esta entero
http://www.plataformasinc.es/index.php/esl/Noticias/La-interaccion-con-las-maquinas-abrira-en-2020-una-brecha-robotica
24 Septiembre 2009 | 11:31
Quiero comenzar pidiendo disculpas a Suzannah, cuando hablaste de lo de que las muñecas podrÃan sustituir a las chicas que ofrecen el sexo “express” quedé un tanto desconcertado. No sólo por la conversación y compañÃa, sino porque supongo (ya que nunca he empleado una muñeca hinchable) que de ningún modo se podrá conseguir la textura y suavidad de una piel femenina, su calor, la lubricación del coñito, tampoco te podrá sonreir ni decirte cositas…
Veo bien que se ofrezcan nuevas alternativas, a mà lo que me gusta es que la gente PUEDA ELEGIR. He visto incluso muñecas sexuales de ovejas y teletubbies (no va de coña, podéis encontrarlas por internet). Quién comprará tales artilugios es un enigma, ahora bien si existen es porque la sociedad los demanda. Y como dice DLM mientras no nos afecte a los demás (no moleste) que hagan lo que les dé la gana.
Cambiando de tema, es cierto que nosotros no contraponemos una visión “idÃlica” de la prostitución frente a la de los abolicionistas. Lo que estamos aportando es una visión mucho más rica, plural, variada, que admite diferenciaciones y matices. Como podréis observar la suya responde a una doctrina estanca, monolÃtica, que generaliza y es incapaz de diferenciar las diversas realidades de la prostitución.
Hay tanto clientes como chicas que son adorables y otros que son unos sinvergüenzas. Como en todas partes. Para los abolicionistas el hecho de “estar prostituida” presupone que esa persona es una vÃctima, y el “prostituidor” necesariamente ha de ser un canalla. Tenemos una visión completamente maniquea, distorsionada de la realidad, pero que como ya os comenté sirve a la perfección para la consecución de los objetivos que persiguen. Es como los famosos carteles que puso el Ayto de Sevilla (esos de “¿tan poco vales que tienes que pagar?”). Nosotros los denunciamos como absurdos e inútiles, pero NO LO SON EN ABSOLUTO. Su propósito declarado serÃa el de disuadir a los clientes, algo que obviamente no van a lograr. Sin embargo su propósito oculto y REAL consiste en CRIMINALIZARNOS y poner en nuestra contra a la opinión pública, algo que sà que consiguen a la perfección. Os digo que nos falta tanta malicia como les sobra a ellos. Yo la tengo no porque sea malo, sino porque me ha tocado codearme con mucho cabronazo.
Sobre la edad siento tener que corregirte pero… ¡soy un niñato!
Tengo la edad de los pijo-borrokas de Pozuelo, la de Fonseca o los HIJOS de Marien. No sé que pasa pero por Internet la gente siempre me echa mucha más edad de la que tengo, en cambio cuando me ven fÃsicamente me ponen menos (encima tengo cara de niño). El egoÃsmo no entiende de edades, tengo algún amigo putero más mayor que también suelta perlas parecidas: “no es asunto mÃo lo que las pase a esas chicas”, “que cada palo aguante su vela”, “si ellas no se preocupan por mà yo tampoco por ellas”, “yo aquà vengo a follar no a comerme la cabeza”, etc. Hay de todo en la viña… por eso nosotros no defendemos LA prostitución, sino UN tipo de ella: la que se realiza en libertad, con respeto y cuyas prácticas se negocian de manera consensuada. Justamente lo contrario a lo que proponen MarÃa o Carlos. Ellos no hacen más que reforzar el estigma, la “leyenda negra” que pesa sobre la prostitución. Ese es el tipo de prostitución que, afortunadamente, hoy por hoy es completamente minoritaria y que nosotros queremos combatir.
Un saludo, me parece que este debate ya está cercano a su fin asà que quiero aprovechar para daros el correo de marien y el mÃo ya que estamos pensando en formar una asociación para coordinar a las personas que salimos en los medios plantando cara al discurso abolicionista oficial. Pretendemos llamarla AVA (Asociación de VÃctimas del Abolicionismo).
Marien: marienscort@yahoo.es (se ha ido de viaje y tardará en contestaros)
Cliente X: defensadelaprostitucion@gmail.com
Cliente X, ¡otra prostitución es posible y necesaria!
24 Septiembre 2009 | 11:47
Manifiesto de hombres por la abolición de la prostitución.
http://www.firmasonline.com/1Firmas/camp1.asp?C=215
24 Septiembre 2009 | 11:49
Manifiesto contra la explotación sexual de mujeres.
http://www.aboliciondelaprostitucion.org/publicidad_estatal_pap.htm
24 Septiembre 2009 | 15:13
Ay Maria!, mira que os gusta mezclarlo todo.
Por ejemplo, a los hoteles y apartamentos por horas y mueblés, no solo van los clientes con las prostitutas. Los utilizan muchas parejas de amantes (adúlteros) por su discreción. Y parejas de novios que todavÃa viven con sus padres y que tal como están las cosas no podrán comprarse un piso en su p vida. También gente que se conoce por internet o en una discoteca y solo buscan un polvo sin compromiso. Es más barato y discreto que un hotel y como solo lo van a usar unas horas se ahorran el check-in y check-out. Si al final con tanto cerrar locales todo el mundo va a acabar utilizando la calle para sus escarceos amorosos.
PodeÃs incluir entre los que se lucran de la prostitución a todos los hoteles de Barcelona. Si hicieran una redada en el Hotel Arts, encontrarÃan a muchas escorts. Es más, muchos hoteles ofrecen información a los clientes que solicitan servicios de compañÃa.
24 Septiembre 2009 | 18:34
Que sÃ, MarÃa, que sÃ. Que sigues el dogma a la perfección. Te veo como una perfecta futura Bibiana o Leire si sigues asÃ, harÃas carrera dentro del PSOE. Pero… ¿puedes contesar a algo de lo que te he dicho? ¿Defender tus cifras, por ejemplo? ¿Ofrecer alguna explicación sensata de por qué ni las chicas ni sus clientes vemos explotación, opresión o violencia por ninguna parte?
C-X
24 Septiembre 2009 | 18:35
Hola MarÃa,
Sólo una observación. Date cuenta de que las referencias a páginas o manifiestos abolicionistas, muchos y muchas las conocÃamos bien, asà como algunas de las biblias de sus seguidoras . Las hemos leÃdo con detenimiento, mucho antes de que tú nos informaras de su existencia (aunque se agradece la voluntad), y también nos hemos tragado las intervenciones de personas como la señora Lidia Falcón en la comisión del Senado etc., etc…
La diferencia con tu actitud hacia el tema radica en que no has mostrado el menor interés por los discursos de las asociaciones pro-derechos, por las referencias bibliográficas que se te han sugerido (en el blog de Marien tienes un montón, columna de la izquierda, si es que te dignas a echarle una ojeada)y muy probablemente tampoco mantendrás charlas de café (o cervecita) con las trabajadoras sexuales del barrio que sea o con las que acuden a diario a las sedes de las asociaciones de las que se te ha informado. Igual me equivoco y después de hacer todas estas cosas te has reafirmado en tu posición, pero dudo que al menos no la hubieras matizado, sobre todo si, como te digo, lo que te interesa realmente es el bienestar de esas mujeres.
24 Septiembre 2009 | 19:46
A Cliente x,
Por lo que comentas de los clientes desagradables y egoÃstas con conductas despreciativas o machistas hacia las trabajadoras sexuales que contratan, supongo que en muchos casos, estos mismos clientes mostrarán esquemas de dominación si no iguales, complementarios, hacia las mujeres con las que se relacionan fuera de la prostitución. Quiero decir, que igual a la trabajadora sexual la tratan asà por p–a, y a sus novias o mujeres las tratan como a santas, lo que no deja de ser otra forma de maltratarlas. Igual hasta les niegan el placer…no vaya a ser que parezcan lo que no son. Algo asà explicaba PÃa Covre, una reconocida prostituta activista. Es decir, que esto es lo que no parecen entender las abolicionistas, el hecho de que un tÃo desagradable, machista, etc. lo será con la prosti, con su mujer y con su compañera de trabajo. Y la prostituta lo que debe tener es la posibilidad de mandarlo a tomar viento, aunque a veces seguro que se rÃen de ellos y les sacan la pasta por pardillos, tal y como decÃa Carmen… El comportamiento o actitud de estos tipejos no creo que se vaya a solucionar con la abolición, sino con una educación más igualitaria y…si es tarde para ellos habrá que esperar a que se extingan sus generaciones, porque los sufrimos todas
También decirle a MarÃa que las prostitutas vivirán su trabajo de forma diferente, y que incluso dentro de una misma modalidad seguramente cada mujer es un mundo (como en todo), por eso no se pueden hacer las generalizaciones que hace ella. Seguramente en algunas modalidades sea mucho más frecuente que muchas mecanicen su trabajo y no se impliquen emocionalmente con los clientes, excepto en algunas ocasiones (uno que le guste o le caiga especialmente bien o lo que sea), y no hacen algo muy distinto a lo que les sucede a muchas personas en sus curros, a ver si creemos que durante la realización de trabajos repetitivos y mecánicos o del sector servicios (y se me ocurren un montón de ejemplos) la gente no se “disocia o escinde” (que dirÃa MarÃa) y se va a la luna de Valencia para volver después del fichaje de salida (pastillas de freno, a toda pastilla, salpicadero, comienza mi pesadilla…en fin).
A algunas, como te dije, les parecerá duro pero preferirán la contrapartida económica frente a otras posibilidades igualmente duras, y a otras pues no les resultará especialmente duro o nada duro. Las que no vean compensados sus esfuerzos o detesten ejercer, deberÃan tener alternativas reales para dejarlo, y ése es precisamente el debate o la realidad (la de la falta de alternativas) que se puede eludir cuando todos los casos se califican a priori de trata de blancas (perdón por repetirme pero era para llegar aquÃ) en el caso de las mujeres inmigrantes.
24 Septiembre 2009 | 21:41
A estos carroñeros esquizofrenicos les dirÃa que se tomasen un vasito de vitriolo, a ver si descansan de una vez ( y a poder ser, para siempre) ya que tanto les gusta descansar, y asà de paso dejarÃamos de sufrirles todos a los que su corta mente no nos alcanza , y sobre todo, al cerrarse su palurda boca se acabarÃa la discusión ( culpable es quien les escucha igualmente de ignorancia) sobre si se debe cuidar el derecho de estos pegotes de excremento que se hacen llamar hombres a hacer de las mujeres, y en masa, otro deshecho humano todavÃa peor que ellos, aunque una vez convertidas en tal cosa a ellas les aturda el olor o no las dejen salir del orinal y los defiendan.
Aunque sólo sea por no convertir las carreteras y ciudades de nuestro paÃs en el basurero de Europa.
25 Septiembre 2009 | 10:54
Para Aitor Tilla:
Su comentario no ayuda a que las personas que formamos parte de esta sociedad entendamos nada acerca de los porqués de la prostitución ni de porqué este fenómeno continúa existiendo en nuestras sociedades.
Del mismo modo, su comentario no ayuda al conjunto de las mujeres que ejercen y que deciden permanecer en dicha actividad, ni tampoco aporta ninguna solución realista para abordar con justicia y buen sentido un “problema” social como la prostitución.
Los problemas relacionados con la prostitución no se arreglan cortando por lo sano como usted parece querer decirnos. Muy al contrario lo que desprende un comentario como ese es un cierto tufillo a neo-fascismo -no sé si se habrá dado cuenta.
Al conjunto de los hombres que se relacionan con mujeres -que ejercen por decisión propia- en contextos de prostitución no se les debe condenar ni criminalizar. La crÃtica (constructiva) a la demanda de sexo de pago quizás sà sea posible analizando determinados casos de varones que son clientes, pero esto es algo que está bastante alejado de la condena moral, de la criminalización y de la sanción de esos hombres que usted plantea o a la que pretende animar a los polÃticos con un comentario como ese.
25 Septiembre 2009 | 12:11
Mira MarÃa, ¡si hablan! ¡y no son actrices contratadas!
http://www.youtube.com/watch?v=1l8B_cgzl5A
25 Septiembre 2009 | 15:11
Precisamente la prostitución existe porque los hombres pagan. El orÃgen estais hartos de saberlo,la discriminación por razón de sexo y la subsecuente feninización de la pobreza, de la que se sirven cÃnicos machistas irredentos para cosificar a las mujeres negandoles sentimientos ni entendimiento al tiempo que equiparan sus modelos masculinos de sexualidad a la completamente divergente sexualidad femenina, cuya satisfacción no tiene nada que ver con los patrones masculinos que vosotros pedis por el pago. Y se valen de la necesidad y alienación de estas desgraciadas para hacer afirmaciones como la tuya a sabiendas de que ellas guardarán silencio o te darán la razón en virtud de esa necesidad.
Pero no es solamente que realiceis estas felonÃas a sabiendas a tÃtulo personal, es que además destrozais los logros sociales conseguidos con tanto esfuerzo en beneficio de la igualdad de género y la sanidad de nuestra sociedad en general.
Cualquier profano sin interés particular, sólo leyendo lo que escriben aquà estas mujeres, se da cuenta del destrozo cognitivo del que no sólo son vÃctimas, sino del que quieren imponer por tal alienación al resto de las mujeres al considerar que una mujer ( o persona en general) tiene un estatus correcto y satisfactorio para su desarrollo personal estando al servicio sexual de un hombre, o de los hombres en general.
Mire usted, el sexo es una cosa voluntaria, en la que una persona se realiza sólo cuando se desea ( y cuando hablo de personas hablo de las mujeres, que vosotros hablais de los hombres ignorando a las mujeres cuando os referis a las personas), y cuando no se desea, o es forzado o es puro teatro hecho por necesidad.
No se porqué explico todo esto, porque no estoy hablando con retrasados mentales, creo. Más bien habrÃa que pensar entonces en cual es la catadura moral del interlocutor.
Y vuelvo a repetir que las mÃas no son consideraciones de tipo moral, sólo describo, que a mi no me altera si una ristra de tÃos en cola se lÃan a prácticar sexo en plena calle si les nace con ganas reales, que aquà de lo que se trata es de derechos civiles que se pisotean y nadie hace absolutamente nada salvo hastillas del arbol caÃdo. Que es mentira que una mujer espere con gusto en la carretera o en la calle haga frÃo o calor a que llegue cualquiera que se la quiera f-ollar, o en un piso o en un bar, da igual.
Por gusto sólo se hacen las cosas gratis, o pagando como haceis vosotros, pero en este caso a la cuestión se añade el hecho del abuso que cometeis contra quien no clama porque nadie responde. Esto se llama abuso. Y encima el X nos sale con la sorna de que aunque al principio les cueste, despues las abusadas se acabarán acostumbrando a recibir las infamias que vienen de su concepción de la mujer como un objeto que se aviene a su personal concepción de la sexualidad y de la realidad, a la fuerza ( pero sólo al principio). Es repugnante.
Y sólo porque el natural de la mujer es pacÃfico y no coge una ametralladora y se carga a estos indeseables y a toda su parentela, quedandose despues con su trabajo y que se vaya a poner el culo su hermana puesto que tanto le gusta. Lo que no entiendo es como no la ha acostumbrado ya.
A esto se añade que con la permisividad todas las mujeres traficadas son traÃdas a España, primero a los burdeles de Albacete o de Cuenca, y despues de pagar la descomunal cantidad por haberlas traÃdo a los mafiosos de turno, las “liberan” y se van a trabajar a ciudades como Madrid o Barcelona, a lugares de alto standing donde su ignorancia y autoengaño les hace creer que su situación es sobresaliente en la sociedad. O al Ejido, o a la carretera o donde su “capacidad” les sepa conducir, pero en cualquier caso, llenando España de m-ierda y corrupción masculina en todos los niveles imaginables. Todo lo podrido que hay en esto la producen los hombres.
La única manera de acabar con esto es abolir, es la única manera de disuadir a mafias y de darles en todas las narices a los policÃas corruptos.
Me importa un bledo si cuatro pe-dorras alienadas y acostumbradas a esto como parte de sus vidas ya lo niegan y todo (por la costumbre, por creer que el mundo es asà pues lo que han visto de el) y porque lo prefieren a otro modo de vida al que seguramente ya no sabrÃan adaptarse. Eso no tiene que condicionar al legislador para legislar conforme a la declaración universal de derechos humanos y otros preceptos básicos que nunca deben perder de vista por el bien de todos.
La legislación ya es asÃ, el problema es que no se pone en práctica lo legislado y eso da lugar a que personas como estas se confundan y crean que lo que hacen no es un delito, me refiero a los prostituidores.
No sólo hay que legislar, sino suministrar los medios para hacer cumplir lo legislado, si no se hace, es mirar para otro lado, lo cual es peor todavÃa pues con un papel escrito se dan por satisfechos, y que los desgraciados de la tierra le recen un padrenuestro, al papel, si quieren algo.
Da asco.
25 Septiembre 2009 | 17:22
No tienes remedio, guapa.
Sexualidaaaaades, sexualidades “femeninas” (supongo que también dispondrás cuál es la correcta feminidad), que tú no eres nadie para formular los cánones de la ” sexualidad benigna para las mujeres”, sean trabajadoras sexuales o no.
Aún no has rebatido absolutamente nada, sólo has llamado retrasados mentales a todos aquellos que no te bailan el agua.
25 Septiembre 2009 | 17:30
Y vuelvo a repetir que las mÃas no son consideraciones de tipo moral, sólo describo, que a mi no me altera si una ristra de tÃos en cola se lÃan a prácticar sexo en plena calle si les nace con ganas reales, que aquà de lo que se trata es de derechos civiles que se pisotean y nadie hace absolutamente nada salvo hastillas del arbol caÃdo
Creo que ha quedado claro cuáles son los colectivos que hacen algo, aparte de indignarse en los sillones de sus despachos. Lo primero que hacen es intentar entender, y para intentar entender hay que tratar a las protagonistas y contar con ellas para diseñar cualquier polÃtica al respecto, y no dar por supuestos su desituación por el mero hecho de que sean mujeres inmigrantes (¿qué pasa que las inmigrantes son más tontas, más débiles, más ingenuas, más incautas, que a TODAS las engañan pobrecitas ellas? ¿de verdad no ves tu propio sesgo ideológico? Mujer blanca europea dictamina que…las del Tercer Mundo no saben lo que se hacen…criaturitas) ni lo que sienten o dejan de sentir con su trabajo sin valorar el peso del estigma, de las distintas condiciones laborales, sus preferencias al respecto y de su voluntad etc.
25 Septiembre 2009 | 18:11
Creo seriamente que la que necesita un psicólogo eres tú. Y un buen polvo también, a ver si te relajas. Realmente tienes un problema con los hombres.
Te reafirmas en que solo quieres abolir la prostitución, pero el resto de situaciones de opresión y esclavitud parece que te dan igual.
Yo siempre he tenido trabajos “normales†y la prostitución la he utilizado en momentos puntuales para ganarme un dinero extra. Llevo casi tres años fuera del “submundo†porque mis horarios no eran compatibles con el “escortingâ€, por lo que no creo que esté alienada como tú dices ni que tenga ningún problema para adaptarme a un entorno laboral convencional. Eso no quiere decir que descarte hacerlo de nuevo si me apetece.
Muchas mujeres acaban dejando la prostitución más por la presión social que por el trabajo en si. Para tu información, cada dÃa más parejas (matrimonios, novios) contratan prostitutas para probar un trÃo y es muchas veces la mujer la que lo solicita asÃ, para que no haya ninguna implicación emocional.
El que yo solo conozca el lado amable de la prostitución como escort independiente, no quita que reconozca que hay otra realidad, mucho más sórdida por culpa de la pobreza. Ojalá todas pudieran decidir cómo, cuándo y con quien.
Dicen que la mayor bendición es poder trabajar de lo que a uno le gusta. Si lo que más me gusta es el sexo ¿por qué no puedo convertir mi hobby en mi profesión y vivir de ello? ¿Por qué no puedo ser una proveedora de placer para mujeres y hombres?
Resulta que tengo que trabajar de otras cosas para poder pagar la seguridad social y en el futuro tener una jubilación. ¿Por qué es lÃcito ser masajista pero si bajas un poco más de la espalda o tocas más allá del muslo es prostitución? ¿Acaso los genitales no son parte del cuerpo? Resulta que en la zona perianal y las ingles hay muchos puntos donde músculos y tendones se contraen y un terapeuta no puede tocar porque es una zona tabú.
Si estamos aquà debatiendo es por una situación que se ha salido de madre y que hay que solucionar. El problema es que en una situación de crisis como la que estamos pasando, con unos recursos limitados y con tantas españolas que no son prostitutas y que están buscando trabajo para mantener a sus familias o a ellas mismas ¿a quién damos formación y colocamos primero?, ¿van a entender que se les de trabajo y subvenciones a inmigrantes ilegales cuando a ellas el gobierno no las está ayudando?, ¿qué hacemos, las retiramos de la calle y las expulsamos del paÃs?, ¿cómo entraron y cómo no se detectó a estas mafias?, ¿cómo se puede luchar contra el tráfico si tenemos a la policÃa nacional, la policÃa autonómica, la guardia urbana y la guardia civil descoordinados?, ¿cómo puede ser que hacienda tenga unos ordenadores super potentes con toda la información necesaria para sacarnos la pasta y la policÃa y los juzgados no dispongan de medios informáticos y de un archivo común para luchar contra el crimen?
Antes de abolir analicemos las mejores opciones y escuchemos a todas las partes implicadas.
25 Septiembre 2009 | 18:12
Hablaba de Maria, por supuesto.
25 Septiembre 2009 | 19:02
Tu no sabes mi procedencia ni mi raza, como no sabes nada de lo que estás diciendo que no sean apariencias y teorÃa ridÃcula de la que los medios de comunicación, supremamente sexistas, utilizan para manipular a jóvenes y desinformadas. Naturalmente que la inmensa mayorÃa de las mujeres prostituÃdas son extranjeras, lo raro es encontrar una española. Más del 90% son de fuera, muchas de Sudamérica, de donde vienen con los modelos sociales absolutamente machistas asumidos hasta el punto de ser marianistas al máximo, por eso les gustan las telenovelas esas de tanto nivel que nos han traido aqui los cultivados de sus paÃses, imaginate como serán ellas. No son representativas de la población española ni están capacitadas para dar una opinión imparcial de lo que han hecho con sus vidas ya desde el nacimiento. ¿O tambien las quieres poner como ejemplo y modelo a seguir de lo que debe ser una buena mujer, sumisa y complaciente y con renuncia plena a su propia persona? Vamos, la sierva del macho, y sobre todo si paga.
Otra parte viene del Este de Europa, rusas encadenadas muchas, de los derechos se rÃen porque en el lugar del que vienen sólo existe la ley del más fuerte y la ausencia absoluta de piedad, saben que si se escapan las matan a ellas o a alguien de su familia. Estas si que son rubias europeas eh! y muy inteligentes y formadas, pero fijate tu para lo que les sirve eso, la realidad, la miseria y el desamparo les pone al servicio sexual de sucios palurdos repugnantes del género masculino, a tragar y a callar. En Ucrania no son tan tiranos, por lo menos no las matan, al menos a ellas, son dinero, sólo comercian con ellas y esperan que el dinero que recaudan con sus servicios les llegue desde incluso el último rincón de España gracias a las redes que crean con distintos niveles de mujeres prostituÃdas cada una con su función, tan aterrorizadas que ni siquiera existe en su mente la idea de escapar de eso, sólo existe la idea de la función que les han asignado dentro del entramado, y nada más en el mundo, por su familia amenazada, no ha lugar a discusión ni a pensamiento alguno, y se rÃen de las ridÃculas como tu que van a hablar con ellas y que se creen lo que les dicen. ¿Tu sabes lo que es el terror? Es que en España somos muy light guapa, no te creas que en otras partes del planeta se vive tan bien como aquÃ.
Como aquà hasta ahora, que se está viniendo toda la mafia y el tráfico del Este de Europa en gran medida gracias a la gente ignorante como tu, que se cree que puede darse la existencia de media docena de p-utas que quieren serlo porque ya han alcanzado un estatus en su vida al que no quieren ni pueden renunciar, sin que eso sea la base que conlleva todo el tráfico de seres humanos que arrastra hasta hoy y más si se consiente.
Por eso, el menor de los males para la sociedad es abolir.
Es la única forma de sanear toda esta mi-erda, y no te preocupes, que aboliendo no se persigue a la prostituta sino al contrario, se la protege, y si lo desea se le prestan medios para cambiar su modo de vida. Si lo desea. Y la que no lo desee, de verdad, seguirá ejerciendo porque siempre tendrá a alguno dispuesto a pagar y llegarán a un acuerdo en privado, que eso no se puede impedir a nadie, pero estará absolutamente exenta y protegida de mafias y proxenetas, que no tendrán ya nada que hacer.
A quien se persigue es al cliente, que crea la demanda indeseable de cuerpos de personas, y naturalmente en un paÃs donde hay habolición no vienen las mafias a traer esa carne traficada.
25 Septiembre 2009 | 19:34
Para MarÃa (con ánimo constructivo):
MarÃa me parece que tu concepción de la prostitución está algo sesgada por tu posición en la estructura social como ‘mujer burguesa’, asà como por una conjunto de ideas en torno a la sexualidad excesivamente estrecho o escaso. Como te dije anteriormente la sociedad es bastante compleja y está constituÃda por un montón de situaciones y personalidades diversas que también tienen su freflejo en lo concerniente a la sexualidad y la afectividad. Este descubrimiento es doloroso, pero se ha de llevar a cabo.
No obstante sà podemos estar de acuerdo en que determinados modelos de masculinidad que subyacen a la demanda de protitución son cuestionables y criticables y que al menos a una parte (no sé si bastantes) de los propios varones que recurren persistentemente a dicha práctica es muy posible que les falte capacidad de autocrÃtica respecto al modelo de masculinidad que llevan a cabo en las formas de relación con las mujeres (o con los transgéneros, o con otros hombres) que llevan a cabo tanto dentro como fuera de la prostitución.
Entre otras cosas has escrito:
“…al tiempo que equiparan sus modelos masculinos de sexualidad a la completamente divergente sexualidad femenina, cuya satisfacción no tiene nada que ver con los patrones masculinos que vosotros pedis por el pago.”
Esto que afirmas aquà no tiene porqué ser incierto y yo también creo que es posible de encontrar en algunas relaciones de prostitución [por cierto que Marien también piensa lo mismo]. A este respecto te recomiendo la lectura del análisis que hacen de la prostitución los autores franceses, Bruckner y Finkielkraut en su libro “El Nuevo Desorden Amoroso”.
Ahora bien esto no deja de ser una crÃtica a los modelos de masculinidad, lo cual es distinto a lo que serÃa una condena moral o una criminalización de los hombres clientes de sexo de pago. Esa crÃtica también se podrÃa extender a otras situaciones en las que los varones realizan su sexualidad: ‘ligue de una noche’, ‘noviazgo/matrimonio’, ‘violación’, consumo de pornografÃa de carácter comercial sin un filtro crÃtico…
Una legislación pro-derechos sobre la prostitución no tendrÃa -en principio- porqué apuntalar dichos modelos de masculinidad que estamos criticando. La educación sexual y afectiva de los varones y su invitación al cambio podrÃa ir en paralelo con una posible legislación que mejore las condiciones de vida y defienda los derechos básicos de las mujeres que se encuentran en situación de prostitución.
No sé, esto es lo que a mà me parece.
25 Septiembre 2009 | 20:00
Para MarÃa (con ánimo contructivo).
Por otra parte ese dato que aportas de que, dentro de ese 80% o 90% del total de mujeres que se dedican a la actividad y que son migrantes, la mayorÃa son mujeres que han sido traficadas con fines de explotación sexual es totalmente falso; es un dato que está muy pero que muy abultado. Una minorÃa son las traficadas o vÃctimas de ‘trata’ con fines de explotación sexual. Esto te lo puede asegurar cualquier persona que se haya movido por los ambientes de prostitución y alterne en nuestro paÃs desde hace años y que haya hablado con las mujeres. ¿No has leÃdo además los numerosos informes de investigadoras (sociólogas) aparecidos en los últimos años sobre la prostitución en nuestro territorio que apuntan a esto mismo que nosotr@s te estamos diciendo: estudios como los de Marcela Ulloa y Laura Oso, Marta Casal, Clara Guilló Girard, Emakunde, Ãlvaro Colomer, etc.?
Por favor seamos serios y no tergivesemos la realidad para tratar de convencer en un debate como este, con tantas implicaciones para la vida de esas personas.
25 Septiembre 2009 | 21:36
Vandalismo, drogas, inseguridad ciudadana. ¿Es esto vuestra libertad?
No te parece delirante que pidais la normalización del inframundo? ¿es esto lo que quereis para nuestra sociedad?
http://www.youtube.com/watch?v=mgaSfLcJInA&feature=related
Si eso es lo único que sois capaces de crear no queda otra que deducir que vuestro entendimiento no da para más, no sois responsables. Los puteros y justificadores de esto si saben muy bien lo que hacen.
Adios.
26 Septiembre 2009 | 7:39
El vandalismo,las drogas y la inseguridad ciudadana no tienen por qué estar relacionados con la prostitución.
Vandalismo: los destrozos durante las fiestas de Gracia no tenÃan nada que ver con la prostitución. Cada vez que gana el Barça las prostitutas de las Ramblas ni salen a la calle, los destrozos que se lle van haciendo sistematicamente por los hinchas no tienen nada que ver con ellas. El futbol causa más violencia y vandalismo que la prostitución.
¿Como quedan las plazas y los parques después de un botellón? Los gritos, peleas y meadas en los portales de las casas cercanas a muchas discotecas no los causan las prostitutas, sino jovenes de familias respetables. Etc. Etc. Etc.
Drogas: en las discotecas y fiestas rave, institutos y colegios hay mucha más droga. Etc. Etc. Etc.
Inseguridad ciudadana: las posibilidades de que te roben o agredan en el metro o autobús (donde no hay prostitutas) son muy altas. Los atracos en las tiendas o los robos en las casas no tienen nada que ver con la prostitución. Etc. Etc. Etc.
La culpa de todo esto son unas leyes demasiado permisivas, una falta de educación (solo se habla de los derechos pero no de los deberes), la descoordinación entre policÃa y juzgados, la dejadez de nuestros polÃticos y gobernantes y la llegada de bandas organizadas de otros paÃses. Etc. Etc. Etc.
No echemos la culpa siempre a las pu-tas, que no todas son delincuentes o drogadictas.
26 Septiembre 2009 | 10:33
¡Ay, los medios de comunicación! ¡Qué gran fuente de des-información y de crear chivos expiatorios! los inmigrantes, la p—s…
Yo vivÃa muy cerca de la Ronda, hija. No vi a a trabajadoras sexuales drogándose, no se produjo absolutamente ninguna agresión a ningún vecino por parte de los supuestos proxenetas de las chicas, de hecho, las agresiones se produjeron por parte de los vecinos a las chicas, a las que tiraron cubos de agua sucia, insultaron y les lanzaron huevos desde los balcones (tuvieron que poner un coche patrulla para protegerlas…) ¡FÃjate qué preocupados estarÃan los vecinitos disgustados por el bienestar de esas mujeres cosificadas y forzadas! ¿No te parece un poquito contradictorio, tanta preocupación por el débil y el trato que se les dispensa a cambio? ¿No pudiera ser que el discurso de la trata, del “incivismo” de las muchachas, de su drogadicción, etc se use indiscriminadamente para movilizar a la opinión pública y echarlas de la calle? ¿Y eso por qué será, MarÃa? ¿la posible bajada de los precios del suelo cuándo indeseables ocupan el espacio público? ¿el estigma de quienes se visibilizan como prostitutas? No sé, no sé… Además, si damos por hecho que son vÃctimas tratadas, les hacemos un favor y todo devolviéndolas a su paÃs, y encima no hace ninguna falta plantearse que quizás ciertas normas y zonas puedan ser pactadas con ellas de igual a igual considerándolas un agente negociador válido…cachisssss
26 Septiembre 2009 | 10:59
A Asturiano,
Claro que determinados hombres podrán reafirmar un determinado modelo de sexualidad masculina culturalmente construido (y del todo rechazable) al requerir los servicios de las profesionales del sexo. Pero, además de lo ya comentado, esto es,de la existencia de otras instituciones complementarias que pueden requerirse para reafirmar este mismo modelo de sexualidad (lo cual no invalida en absoluto tu análisis-yo creo que es necesaria una crÃtica cultural de eso-, simplemente desplaza algo del peso que se atribuye a las instituciones en sà hacia el uso que de ellas hacen los actores sociales devolviéndoles su responsabilidad, y más en una sociedad compleja y plural como a actual, con modelos alternativos más que asentados), me parece que Bruckner y Finkielkraut esencializan en exceso las supuestas sexualidades masculina y femenina, descuidando lo que tienen de construcción social ( o sea, casi todo). En eso recuerdan bastante a las feministas norteamericanas de la diferencia (como MarÃa), que oponÃan radicalmente una sexualidad femenina benigna a una masculina genitalista y agresiva, y a partir de ahà prescribieron la sexualidad femenina aceptable para las mujeres que no quisieran convertirse en traidoras al movimiento. El problema es trabajar con esas categorÃas dicotómicas, que son reduccionistas EN CUALQUIERA de sus extremos y que ofrecen unos muy estrechos márgenes de experimentación a las mujeres. De ahà el nacimiento del feminismo pro-sexo. Esto lo explica lo muy bien Raquel Osborne.
26 Septiembre 2009 | 11:06
MarÃa, en la práctica, la abolición siempre ha derivado en prohibición, asà que aunque no se persiga a las trabajadoras sexuales, los efectos sobre ellas y sus vidas son los mismos.
La normativa barcelonesa la apoyaron todos los grupos polÃticos (la alentó muy especialmente el PP), excepto IC_V que si no me equivoco se abstuvo. Y se persiguió, multó, humilló, etc a las TRABAJADORAS SEXUALES. Y no vi a una sola abolicionista poniendo el grito en el cielo, y te aseguro que se vivieron situaciones muy dramáticas. Mucha hipocresÃa hay con este tema.
26 Septiembre 2009 | 20:36
Sra Nebrera.
El debat, ja molt llarg i feixuc esta esbiaxat.
Hom pot parlar de la situació, circumstancies, patiments, drets, etcc de les persones que cobren diners per mantenir relacions sexuals
Com es que no s’analitza a fons el tema del client, dels que paguen? Algun motiu de fons molt potent hi ha d’haver per a que hi hagi clients que paguin per tenir relacions en moltissimes cultures, de totes les èpoques. Abordar aquest debat sense analitzar aquesta meitat del problema es tancar els ulls a la realitat i fer una analisi parcial i erronia.
Segur que entre tants de milions de clients hi ha diversitat de raons, motius i circumstnacies que expliquin la seva conducta
Perseguir les prostitutes es perseguir les victimes principals del sistema. Perseguir els proxenetes explotadors es dificil, ja es veu a la realitat, que es molt facil generar corrupcio en el sistema policial i judicial (Evidents molt probablement nomes sigui una minoria de policies o personal judicial corruptes, pero es la meva opinió personal, crec que n’hi ha. El cas de Castelldefells sembla que ho avala)
Pero l’oblit dels qui paguen,i el que els porta a pagar es massa evident i per tant tot aquests debats neixen coixos sense aquesta analisi.
Un cop analitzat el problema poden fer-se propostes, pero cal tenir present l’experiència dels diversos paisos que han promogut situacions legals diferents i els resultats que han assolit. No es pot obviar aquesta font tan important de coneixement.
Finalment expressar el meu convenciment que com a societat avançada no ho sóm prou encara com per solucionar els problemes (com la pobresa humana dels homes o dones que paguen per sexe, o la pobresa economiques de les persones que mantenen relacions sexuals per obtenir diners) dels que la prostitucio n’es un indicador. Dit d’altra manera, la prostitucio és un simptoma que ens mostra que el genere humà encara te molt recorregut per millorar. Amagant el sÃmptoma perpetuem el problema. Perseguint les prostitutes perseguim a les victimes, Prohibir o regular la prostitucio facilita el poder de les mafies. Si la solució fos fà cil, ja tindriem el problema solucionat. A la Maria li queda molt per escoltar, aprendre i reflexionar. Ser tant dogmatica com ella nomes aporta conflicte i crispació. Aplaudeixo a gent com la Marta o l’asturiano que els veig mes analistes, sense tant prejudicis previs.
Josep
26 Septiembre 2009 | 20:59
Curiosamente mi anterior comentario ponÃa pendiente de moderación, cuando todos los anteriores fueron publicados sin el menor problema… Bueno, ahora he entrado sólo un momentito a ver si estaba, veo que no, asà que cuando vuelva del viaje el lunes lo colgaré nuevamente (siempre guardo una copia). Que sepáis que es del viernes.
No sabéis como me alegra escuchar a MarÃa, cuando se acaban los recursos a la dignidad de las mujeres y sus derechos humanos llega la retórica del crimen y del “inframundo”. Si os delatáis solas, no engañáis a nadie. Decidlo claro, como los vecinos que señala Marta: no queréis ver a las pu-tas en las que consideráis vuestras calles. Si es muy fácil, mujer. Lo dejáis bien claro al insultarnos, al considerarnos locos y/ alienados: nos despreciáis. Para vosotros no somos más que basura a la que hay que barrer. De eso a la “limpieza social” ya hay poco.
Como habéis visto contra los sentimientos no valen argumentos. Sienten una profunda aversión hacia la prostitución y van a emplear cualquier excusa para erradicarla. Y si hay que inventársela no hay problema: lo hacen porque al contrario que nosotros no buscan la verdad, sino defender sus intereses (lo cual hacen muy bien, por cierto).
Cliente X, escribiendo desde la Montera
26 Septiembre 2009 | 22:02
Josep, has hecho un buen discurso y tu mismo has dado las respuestas a los porqués, que son ampliamente conocidos por estar ya archiestudiados y sabidos por todos los sectores, pero quien tiene en su mano ponerles remedio o bien no lo hace o bien legislan creando leyes de igualdad que no se dejan notar en la sociedad de un dÃa para otro.
Las razones últimas vuelvo a repetir que son la discriminación general hacia la mujer del sistema patriarcal, que concede al hombre el acceso a las hembras como un derecho indiscutible y feminiza la pobreza, como medio para crear dependencia y sometimiento de esta parte ya debil de la sociedad, hacia el hombre.
Has empezado muy bien, lo que no entiendo es como has trastocado al final todo lo dicho al afirmar que la solución no es fácil, es como si con esa frase dijeses ” la solución es harta dificil porque porque no estoy dispuesto a renunciar de ninguna manera a mi parte del pastel, ¿qué hago yo, si ya no puedo acceder a los cuerpos de las hembras aunque sea por pago?”.
Como tantos, no ves solución porque no quieres ni pensar en renunciar a esto. Es lo que te digo del derecho que os creeis que teneis de acceder al cuerpo de otras personas por el hecho de que estas personas sean mujeres.
¿Dogmática yo? Lo eres tu, hasta el punto de que tu subconsciente te traiciona. ¿Me puedes explicar qué es lo que tengo yo que escuchar, aprender y reflexionar? Precisamente soy yo quien está de vuelta y muy por encima de todas las mediocridades producto de la ignorancia y de la ignominia normalizada que se están vertiendo aquÃ. ¿Tu crees que yo no reflexiono? ¿Crees que no voy y que no comprendo la razón y el orÃgen del problema? ¿Me estás diciendo que las mujeres tienen que tragar, o sea, lo que llamais comprender, como siempre? ¿Crees que las manifestaciones que están haciendo aquà las prostitutas y los prostituidores son producto de reflexión alguna?
Por enésima vez un hombre me da la razón al tiempo que me informa de que me aguante. Esto es lo que hay.
26 Septiembre 2009 | 23:21
Ya estoy cansada de que me atribuyas ideologÃas, pensamientos y sentimientos que no tengo, X, y de que manipuleis mis afirmaciones de manera torticera e infantil desde vuestra trinchera obtusa, irracional y sectaria para justificar vuestra actitud despótica e injusta con las mujeres prostituÃdas, le pongas el disfraz o la apariencia que le quieras poner.
Lo que haceis es propio de personas poco evolucionadas que son incapaces de ver más allá de sus narices y no hacen más que ruido.
Esos carcas a los que os referÃs están varios estadÃos por delante de vosotros en conocimiento de la vida y en inteligencia, y por lo tanto en bondad. Siempre a los listos como tu les pasa lo mismo, permanen a medio camino del trayecto sin saberlo, y encima dan guerra. Tienen la osadÃa de la ignorancia, a la que suman la presunción de suponer que aquellos a los que insultan llamandoles carcas están por detrás y no por delante de ellos. Como si los “carcas” no formasen parte del mundo. Y tu que eres tan listo por qué sólo ves la parte que te interesa? Será porque no eres tan listo, y además malo, como todos los tontos.
Enfermedad del ignorante es ignorar su propia ignorancia.
27 Septiembre 2009 | 10:22
Siempre lo he dicho: mejor era quemarlas en la hoguera como se hacÃa en la Edad Media, que disfrazar el asco profundo que se siente por determinadas mujeres con la retórica de la trata o del incivismo (usadas alternativamente, según convenga).No digo que ésa sea la intención de todas las abolicionistas, pues he conocido alguna (escasÃsimas) con las que se puede hablar, y que se dirigen a las trabajadoras sexuales con todo el respeto del mundo. Desde luego tú no perteneces a ese grupo, la tuya es una aversión que sale de las
tripas, y aunque digas que no queréis castigarlas a ellas, te revienta que existan y hablen y no digan lo que esperabas oÃr y querÃas escuchar de su boca. Es más, para prevenir reveses, evitas conocer la realidad de la que se te está hablando desde otro prisma, aunque sea para intentar rebatirla.¡ Eso sà que es ignorancia!, ya te he dicho que muchos de nosotros hemos buceado a fondo en los presupuestos del abolicionismo, tú te niegas a seguir el camino inverso y a buscar puntos de encuentro aunque sea por el bien de las mujeres que tantÃÃÃÃsimo te preocupan.
El ejemplo de las consecuencias de la ordenanza es cristalino. El discurso abolicionista al servicio de la persecución policial, el acoso y la humillación de las trabajadoras sexuales de calle, las más visibles, que tienen que tener un par de narices y mucha valentÃa para exponerse a las miradas y juicios de la gente de bien. Esos son tus buenos, MarÃa, los que insultaban y agredÃan a las mujeres. Eso sà que da asco, y muy profundo, he visto pocas cosas tan repugnantes pasar delante de mis narices. No tienes ni idea. Como la señora Rahola, tan abolicionista ella y aplaudiendo la ordenanza. Y tiene razón cliente X: ya tardabas en hablar del inframundo relacionando a estas mujeres con la delincuencia, la mala educación y otras “lacras sociales”. Son la misma escoria ¿a qué sÃ?Pues nada, a barrerlas y a limpiar las calles, a meterlas debajo de la alfombra y a abrillantar el decorado de la “millor botiga del món”, porque ellas, sus deseos y sus condiciones de vida os importan una mier-a. ¿Puedes mirar a cuántas de esas trabajadoras ha “reintegrado” el Ayuntamiento y en qué profesiones? En el blog de Marien tienes los datos.
¡Pero qué hipócritas sóis! Eso sà que es chusma, y ésa sà que es la lacra de este siglo.
27 Septiembre 2009 | 10:44
Te podrÃas mirar también, MarÃa, los estudios que relacionan el florecimiento de las mafias extorsionadoras con las restricciones impuestas a las migrantes para desplazarse libremente (a ellas, no a los capitales), y que por tanto necesariamente han de recurrir a redes migratorias “ilegales” (obviando la diferenciación de tipos de redes migratorias hecha más arriba, pues la mayorÃa no son de tipo mafioso), o con la falta de reconocimiento del trabajo sexual, lo que impide disponer de un contrato en calidad de tal y por tanto regularizar jurÃdicamente su situación. Y de paso también, podrÃas ver cómo la abolición en determinados ámbitos geográficos implica la expansión de los territorios donde operan dichas redes (que amplÃan su radio de acción) y la desprotección de las mujeres que siguen trabajando con abolición o sin ella. PodrÃamos hacer un tratado de las ingeniosas formas de prostitución clandestina surgidas con cada decreto abolicionista impuesto y,lo más importante, de sus consecuencias para las mujeres.
De paso, podrÃamos romper algunos tópicos señalando que muchas mujeres viajan autónomamente y entran con visados de turista por Barajas o el Prat, bien sea con la intención de ejercer el trabajo sexual (de hecho, algunas ya lo ejercÃan en sus paÃses de origen), bien sea con la intención de trabajar en otras cosas. Después ven que “esas otras cosas”,o sea, los trabajos femeninos más precarios, no les sirven para cumplir sus expectativas. ¿Que hay que luchar contra la feminización de la pobreza? SÃ, claro, pero no con papel mojado, que es lo único que hay. Y mientras tanto, las polÃticas que se diseñen al respecto se tendrán que diseñar contando con ellas, y dejándolas decidir, no imponiéndoles tu criterio basado en un montón de prejuicios de afortunada burguesa tratándolas como retrasadas mentales “por su propio bien”. Todas las instituciones o estructuras sociales, ya que te gusta hablar tanto del patriarcado, dejan sus márgenes de resistencia. No te empeñes en imponer un único significado a las cosas.
27 Septiembre 2009 | 11:08
Por cierto, leà a la Juliano explicar que, curiosamente, el único nicho laboral de los destinados en principio exclusivamente a mujeres (servicio doméstico, trabajo sexual, cuidado de ancianos y niños…) en el que se ha ido produciendo una progresiva incorporación de los hombres es la prostitución. Obviamente, porque da más beneficios con una menor inversión de tiempo. Si es que las explicaciones que das, MarÃa, hay que complicarlas un poquito…
27 Septiembre 2009 | 12:04
Contra gente tan cerril y estúpida no vale la pena discutir, sólo pierdo categorÃa y no se llega a ninguna parte. Por enésima vez, no fabriques constructos donde justifiques mis palabras con tus inventos manipuladores que no sirven para justificar ninguna de esas cosas que esgrimes como pretendidos argumentos, ni me atribuyas estatus social de ningún tipo, tu a mi no me conoces de nada, y si partes de esas falsas premisas inventadas te descalificas sola aunque tu te creas lo contrario porque te aplauden los miserables de la tierra, que de tan ciegos pretenden que se aprecie su miserabilidad en lugar de tratar de crecer y convertirse en algo mejor como hacen todas las personas de la tierra que no tienen asumida su condición de “intocable”.
El hombre es un lobo para el hombre y el sistema funciona igual para todo el mundo, nadie va a respetar a estratos que culturalmente, y hasta biológicamente, el grupo considera carnaza de tercera ( no lo hacen ni los animales) y menos todavÃa si les causa molestias en su ya grande lucha por un minimo bienestar en su vida, y esto es asà para todo bicho viviente, incluÃdas las prostitutas. No es que haya malos que no las quieren y ellas sean unas pobrecitas, ni al revés tampoco. ¿O lo que quieres es cambiar el subconsciente del planeta entero?
Como vivimos en un estado, éste tiene la obligación de proteger a los desfavorecidos del sistema de la exclusión e integrarlos a la sociedad a la que pertenecen (y no crear sociedades paralelas para el uso de la primera), y de impedir que gente con mayores parcelas de poder utilice a los que posean menos o les sometan a vejaciones que ningún otro grupo de primates aceptarÃa ( a riesgo de ver tambien comprometida su salud mental, cosa que pasa entre los monos sometidos a vejaciones continuadas). Los humanos, descarnados como ninguno, han creado estos monstruos sociales. Protegernos de eso es, o deberÃa ser, la razón del estado. Por supuesto su razón de ser no es institucionalizar la diferencia ni la miseria moral y social de los ciudadanos.
Yo no me creo superior al mundo, como tu afirmas sin conocerme, sólo soy un mortal más que lucha por su vida, como todos. Todos los adjetivos con que me calificas te los estás inventando tu, y nacen de tu ignorancia que ya pasa a ser ridÃcula y tengo que suponer, por lo que dices, que además eres una acomplejada.
Tú date cuenta de qué caso se os puede hacer, si eres capaz.
Es a ti a quien veo llena de odio y de asco hacia la gente, incluso hacia ti misma.
No pienso responder a nada más.
27 Septiembre 2009 | 12:47
1.Hablo de los argumentos que manejas, y del sector social que los ha fabricado. Recuerda: Mujer blanca europea dictamina que…Yo también pertenezco a ese sector social MarÃa, sólo que una/uno puede tratar de romper con ciertas limitaciones y prejuicios de clase para plantearse las cosas desde otro lugar. Imagino que aquà la mayorÃa de la gente que escribe pertenece a la clase media y probablemente algunos a la alta. Los de estratos inferiores seguramente tienen otra cosa que hacer que escribir en el blog de la señora Nebrera, como por ejemplo currar de trabajadoras sexuales en las calles, porque les reporta más beneficios que emplearse en casas de señoras de clase media para realizar el trabajo doméstico que a las mujeres siempre se les ha asignado ydel que estas señoras se han liberado puediendo asà emplear su tiempo en realizarse, compadecerse de y salvar a las prostitutas. No sé si lo pillas…
2-Tú tampoco conoces a Paula y has sentenciado por el morro que está “insatisfecha con su vida”, tampoco conoces a Marien y la has llamado “alienada”, tampoco conoces a cliente X y lo has caracterizado, como al resto, de “salido lisiado”…¿seguimos?.Llamar a alguien burgués no es un insulto, es lo que hay, una caracterización. Y en este caso no se trata tanto de la persona como de los presupuestos que manejas y del discurso abolicionista en sà mismo.
3-Cito: El hombre es un lobo para el hombre y el sistema funciona igual para todo el mundo, nadie va a respetar a estratos que culturalmente, y hasta biológicamente, el grupo considera carnaza de tercera ( no lo hacen ni los animales) y menos todavÃa si les causa molestias en su ya grande lucha por un minimo bienestar en su vida, y esto es asà para todo bicho viviente, incluÃdas las prostitutas. No es que haya malos que no las quieren y ellas sean unas pobrecitas, ni al revés tampoco. ¿O lo que quieres es cambiar el subconsciente del planeta entero?
Esto es tremendo, tú eres como los vecinitos, más claro agua. Por cierto, también los hubo que afirmaron no sentirse molestos por la presencia de prostitutas, pero ya sabemos quiénes son los que hacen más ruido y los medios de los que disponen para hacerlo (cartas amenazantes al alcalde, prensa y televisión…)Y ni vale la pena contestar. Ya se ha visto lo que te importa eso que decÃas que tanto te importaba. Y prostitutas también hay de clase baja, media y alta, a ver si te enteras otra vez, pero sólo queréis barrer a las que se os plantan delante de las narices y se exponen públicamente. Se te escapa una cosa: yo he sido vecina. Eso sÃ, perdona, pero si para alguien una prostituta inmigrante es biológicamente inferior y además carnaza, no es que sea un ignorante o mala persona (esta cosa maniquea de buenos y malos la has introducido tú, que nos has llamado a todos malos por defender los derechos de las prostitutas y luego dices que los vecinitos estigmatizadores que seguramente compran sus servicios en clubs no son hipócritas ni malos, sólo supervivientes), es que es profundamente gilipo–as.
Hala, ya te has acabado de retratar. Las simias extranjeras que nos limpien las casitas pero que no pute-en y asà todo resuelto. Y de quejarse nada ¡dónde vamos a parar!
3-”Es a ti a quien veo llena de odio y de asco hacia la gente, incluso hacia ti misma” Esto y lo de acomplejada me ha encantado. Sueltas cada perla…¡qué mona! Aclaración: odio hacia la gente…hombre, hacia quien crea que las prostis extranjeras son simias y pertenecen a un estrato biológicamente inferior y, lo más importante, actúe en consecuencia con estas premisas, sÃ. Es profundamente repulsivo. Ya te digo que infinitamente más repulsivo si además lo disfrazan con discursos polÃticamente correctos. Mucho más sano quemarlas en la hoguera. SerÃan más respetables, definiéndose sin ambages.
27 Septiembre 2009 | 12:52
Ah! Y los que saben usar los discursos polÃticamente correctos instrumentalizándolos para conseguir sus fines, no son precisamente los parias de la tierra, guapa, esos suele decir lo que piensan y no piensan tanto cómo decirlo para simular que se preocupan por el bienestar de aquéllos que en el fondo les remueven las entrañas. Mira que eres simpleta…sin acritud.
27 Septiembre 2009 | 12:53
Venga, no te vayas, argumenta un poquillo, que tú puedes…pero sin psicocháchara, por favor, que pareces autora de librillos de autoayuda del todo a cien, con ese vocabulario que manejas…
27 Septiembre 2009 | 21:01
Yo, de ser MarÃa, harÃa un digno mutis por el foro…
Aquà ya hace muchos posts que no se da para más.
Cuanto más insista en interaccionar en este estéril debate, más probabilidad habrá de que ella aprenda antes a rebuznar a que algunos de vosotros aprendáis a hablar (digamos razonar en este caso)
Ella tiene RAZÓN, pero por lo visto nadie tiene la SOLUCIÓN. Yo tampoco, pero es que mis frágiles neuronas están más concentradas en concienciar sobre la necesidad de reconocer la SERIEDAD de ser español qee en resolver el difÃcil problema de la prostitución.
Saludos y ¡Arriba España!
28 Septiembre 2009 | 11:39
La razón no la tiene nadie, porque para hablar de soluciones antes hay que ver lo que se problematiza.
Pues nada, a seguir hablando de vÃctimas y a seguir tratanto a la gente como criminales, porque por lo visto la garantÃa de algunos derechos independientemente de en qué trabajen las personas no es potestad del Estado ni de otras instituciones. Y conste que nadie ha dejado de reclamar la necesidad de buscar alternativas reales para quienes no quieran ejercer y de impedir que quienes están en mayor situación de vulnerabilidad no tengan otra cosa que hacer. Lo que pasa es que una se hace un lÃo, porque en teorÃa las abolicionistas castigan la explotación de la prostitución pero evitan penalizar a la prostituta (por vÃctima de las redes de trata de blancas, del patriarcado o de sà mismas, según los casos). ¡Y luego resulta que justifican que se las persiga y se les sancione económicamente! ¡Pues a ver si nos aclaramos!
Zubiriano tiene razón, el debate está agotado.
http://www.youtube.com/watch?v=W60wmkEk5j0
28 Septiembre 2009 | 13:03
La meta de los abolicionistas es clara: erradicar la prostitución. Lo que sucede es que como arribistas, oportunistas y fariseos que son ahora se adaptan al discurso polÃticamente correcto del feminismo “progre” (de esencia ultraderechista pero camuflado bajo un lenguaje izquierdista). Como a Marta eso es lo que más me revienta, que empleen la MENTIRA y el doble juego como estrategia polÃtica. Las caracterÃsticas de estos abolicionistas son las mismas que denunció ayer don Mariano en el macro mitin de Dos Hermanas como propias de nuestro (des)gobierno: la mentira, la soberbia, el sectarismo y la chapuza.
Mi intención es que notéis que el discurso y las actitudes de los abolicionistas tienen un referente polÃtico, el actual “social(fasc)ismo”. Creo que si empezásemos a establecer este tipo de conexiones podrÃamos entender la manera de actuar de los abolicionistas. No les falta coherencia cuando hablan de “vÃctimas” y después las persiguen como a perros, porque ambas con acciones que les permiten DESHACERSE de la prostitución. ¿Por qué creeis que también asocian prostitución al crimen, la droga y la inseguridad? ¿O su burda manipulación de las cifras? ¿O la descripción tan irreal que realizan sobre las relaciones de prostitución? TODO ESTà CUIDOSAMENTE PLANEADO, no dejan nada a la improvisación. En eso creo que es en lo que en el PP también nos equivocamos, al calificar de “improvisadas” las polÃticas del PSOE. No, ellos no son para nada unos aficcionados, son unos jugadores duros y curtidos capaces de realizar las más sucias y despreciables maniobras para aplastar a su adversario.
Si queréis seguir debatiendo os espero en mi blog (http://barriorojo-esl.blogspot.com), lleno de variaditos temas a cada cual más polémico. Por supuesto estoy abierto a nuevas ideas, me alegra que me propongáis asuntos sobre los que queráis que hable.
Y como lo prometido es deuda os dejo con el mensaje que escribà el viernes pasado:
NUEVO MENSAJE
SÃ, Marta, los clientes que son ca.brones con las chicas también lo son en los demás aspectos de la vida. Van pisando a todos los que consideran inferiores, sean sus empleados, su familia, el camarero que le pone una caña en la terraza… son prepotentes, gente que se cree superior a los demás, déspotas. Como la señora MarÃa, por ejemplo.
A mà me gusta que los abolicionistas hablen porque ellos mismos se dejan en evidencia. Cuando les arrinconas con argumentos les sale la vena fa.cha, te odian porque te odian. No sé si habéis visto la última de Tarantino, la de Malditos Bastardos. Pues un oficial nazi le dice a un campesino que los judÃos son como ratas. No sabe por qué los odia, pero los odia. Con nosotros pasa lo mismo, no hay más explicación que la que quieren vernos fuera de la faz de la tierra. No soportan que haya personas con proyectos de vida diferentes, que no quieran regirse según sus rÃgidos esquemas mentales. Yo no voy a ser tan diplomático como Marta o el asturiano. Yo os voy a decir las cosas a las claras, abolicionistas. Para mà sois BA.SURA, es.coria infrahumana, MALDITOS BAS.TARDOS FAS.CISTAS (o progres, que hoy por hoy significa lo mismo). Habéis mostrado a las claras que lo que digamos no os importa nada, pues con la misma moneda os voy a pagar. Yo no soy una persona ni buena ni mala, soy una persona JUSTA. Y si ustedes me desprecian eso es lo que van a recibir, multiplicado varias veces.
La prostitución existe porque a muchas personas las ayuda a mejorar su calidad de vida. Tanto a las chicas como a nosotros. Es algo que la sociedad civil demanda, en cambio lo que MarÃa quiere imponer es el proyecto totalitario de una supuesta “élite burocráticaâ€, de una cuadrilla de iluminados. Mira, si tuviese el menor indicio de que las cosas fuesen como tú las describes puedes estar segura de que no estarÃa haciendo lo que hago. Yo no me atiendo con una chica que sepa que está chuleada, si te molestases en leer mi blog verÃas como es algo que denuncio. Por ejemplo habÃa un grupito de tres chicas en la calle Miguel Moya (perpendicular a la Gran VÃa) que se encontraban en una situación semejante, y desde que tuve noticia de ello no volvà a ser su cliente. Pero precisamente de esas chicas nadie habla, porque quedan aparte, las que molestan son las de la Montera. Un chulo va a ser listo y no va a querer buscarse problemas, por lo cual “invisibiliza†todo lo posible a sus chicas.
Me conformarÃa con que tras este debate simplemente se reconociese la posibilidad de discrepar, el derecho a la libre expresión. Pero es que los abolicionistas hasta pretenden negárnoslo diciendo que estamos intoxicando, que estamos destrozando sus “logros sociales†y que hay que callarnos. Miren, si ustedes supiesen que su causa es justa y buena no nos pedirÃan esto. SabrÃan que la sociedad se ha de poner de su parte. Pero lo dicen porque ESTÃN MINTIENDO. Estoy plenamente convencido de que lo hacen adrede.
El destrozo cognitivo lo tendrás tú, rica. Que estás como para que te encierren y echen la llave al mar. ¿Con qué derecho puedes afirmar algo asà tan alegremente? ¿Te parece bien que lo hagamos contigo? Pues sÃ, Garaizábal decÃa que en 20 años no habÃa visto un solo informe psicológico serio que demostrase efectos psicológicos en las prostitutas (en mi blog tienes enlazado un estudio de Maria Jesús Fdez Ollero que afirma no encontrar diferencias en este sentido entre las mujeres que ejercen la prostitución y las que trabajan en hostelerÃa en Avilés), y que parecÃa que más bien quien sufrÃa estos traumas eran las personas que tanto habláis de ellas. Jajaja. Chapeau, yo no lo habrÃa dicho mejor.
Yo no he dicho que la mujer se “acostumbre†a recibir abusos. Eso es lo que tú entiendes, es normal. Esta noche he estado cenando con unos amigos y habÃa uno al que daba igual lo que le dijeses, sólo oÃa aquello que querÃa oÃr. Hay gente asÃ, de algún lado tiene que sacar el PSOE sus votos. Gajes de la democracia. De todas maneras volveré a repetir la información para NUEVAMENTE dejarte en evidencia, MarÃa. Yo lo que he afirmado es que la prostitución en buena parte de los casos (según mi experiencia, en la inmensa mayorÃa, la única salvedad es cuando existe explotación sexual como en el caso de las chicas de Miguel Moya) es una experiencia EMANCIPADORA, que logra liberar a la mujer de las pesadas cadenas morales con la que esta sociedad la lastra desde que nace obligándola a adoptar el rol de “buena mujerâ€. Los yankees emplean un término, el “empowerment†(empoderamiento) para definir esta toma de conciencia y poder de la mujer. Lo que logra esa chica no es acostumbrarse a algo malo, sino perder la vergüenza, hacerse más fuerte, DESAFIAR LAS REGLAS SOCIALMENTE ESTABLECIDAS. Cuando tú ves la manifestación de Barna ves mujeres alienadas, en cambio yo veo lo que crea la prostitución: mujeres feministas que reclaman sus derechos, tÃas luchadoras, subversivas, unas auténticas antisistema.
Pero da igual lo que te diga que le volverás a dar la vuelta, lo hacéis siempre porque sois incapaces de reconocer la realidad. O mejor dicho, vivÃs en vuestra propia realidad. Hace unos cuantos posts la decÃas a Marta que Marga Carreras afirmaba que el clinte no se la podÃa llevar a casa porque ella “se disociabaâ€, su cuerpo estaba en una parte y su mente en otra, MENNNTIRA COTXINA. Ella siempre ha dicho que ella es DUEÑA de su cuerpo, de su mente y de su dignidad; que ella sólo presta UN SERVICIO. Y que lo hace con quién quiere, cuando quiere, como quiere y cobra lo que quiere. Aquà tienes una entrevista que la hacen, mira lo que dice de las abolicionistas:
(www.colectivohetaira.org/marcarr1206.html)
“¿Cuántas de esas personas han hablado con las prostitutas o sus clientes? Si conocieran de verdad el tema tendrÃan una opinión muy diferenteâ€.
“Hay feministas que defienden a todas las mujeres y otras que defienden sólo a las que consideran buenas. Les han enseñado que hay mujeres buenas y otras malasâ€.
Como siempre, frente a vuestra propaganda LOS HECHOS. ¡Zas, en TODA LA CARA!
Por enésima vez repito que nada os hará cambiar de idea, es como Zapatero: por muchas mentiras que suelte siempre habrá incautos, crédulos o malvados que le seguirán apoyando. Mira, ahora las paredes de mi ciudad están llenas con carteles de las juventudes comunistas celebrando el 50º aniversario de la revolución castrista, con un lema muy elocuente: “aquà no se rinde nadie, carajoâ€. Vosotros no vais a rectificar porque lo interpretáis como una rendición, tendrÃais que reconocer que os habéis equivocado durante muuuucho tiempo y no lo vaÃs a hacer, asà que seguÃs huyendo hacia delante. Antes muertos que pedir disculpas, ¡ay que disculpas! ¡ay que disculpas!
¿Sabes por qué vienen muchas mujeres a España? Por el dinero, sÃ, pero también POR HUIR DEL ESTIGMA. Porque esto no quieren hacerlo en su paÃs para que se las reconozca. De hecho yo dirÃa que es la primera razón, asà me lo han transmitido ellas. Sólo falta que encima se intenta abolir, o que las saquen en la tele como a monos de feria. Lo que se está haciendo es empeorar sus condiciones, pero ya sabes que lo último que os importa es su bienestar. Sólo os interesa vuestro ego y poder alardear de esa superioridad moral que no sé de donde os puede venir. Señoronas CARCAS, si queréis saber de prostitución escribidme al mail y os acompaño de la mano a hablar con ellas, como decÃa no sé si Marta o Montse venid a tomar un café un dÃa con nosotros. Os he tirado el guante, ¿vais a recogerlo? ¿Realmente sois capaces de mancharos las manos y bajar al “submundo†o preferÃs seguir elucubrando vuestras absurdas pajas mentales?
Leed lo que dice de vosotras, “bienpensantes redentorasâ€, la señora Isabel San Sebastián:
(www.elmundo.es/opinion/columnas/isabel-san-sebastian/2009/09/19445845.html)
Cliente X, el terror de los abolicionistas
28 Septiembre 2009 | 13:07
Creo haber hallado la razón por la cual no se publicaba mi mensaje, y es que ponÃa enlaces a páginas externas (la web de hetaira y el artÃculo de Isabel en el Mundo).
Agradezco a dña Montse Nebrera que tenga un espacio tan abierto, solamente me gustarÃa que decidiese mojarse un poquito más y diese su opinión personal después de los más de 200 mensajes que hemos ido dejando los lectores. En otros posts lo hace…
Cliente X, liberal en lo polÃtico, en lo económico… y por supuesto en lo sexual
30 Septiembre 2009 | 8:21
http://www.ub.es/geocrit/sn-94-100.htm
30 Septiembre 2009 | 18:04
Totalment d’acord amb TOT el que diu la Marta. Per altra banda la MarÃa no té solució: la seva “empanada mental” és digna del Guiness. A més, no es pot debatre amb algú tan primari - per visceral - i simplista. Li faltava afegir-hi el darwinisme social!
Si la ignorà ncia és agosarada, la seva resulta temerà ria, i el recurs a l’insult (a cert tipus d’insult) i la desqualificació personal molt descriptiva d’una certa classe social.
Personalment em provoca un cert neguit que amb parafernà lia pseudofeminista es vulguin justificar postures tan de dretes i racistes com les seves.
1 Octubre 2009 | 9:03
Este es otro estudio muy completo sobre la P ejercida en el centro de Madrid:
http://www.colectivohetaira.org/web/documentos/2-documentos/109-el-proyecto-migratorio-de-las-trabajadoras-
1 Octubre 2009 | 13:08
Josep preguntaba porqué los hombres acuden al sexo de pago. Yo no sé las motivaciones de los que utilizan la prostitución callejera, pero en el tiempo que me he dedicado como escort independiente, el perfil de cliente habitual era:
-Ejecutivo extranjero soltero o divorciado que se pasa el tiempo en aviones y reuniones de trabajo. No tienen tiempo material para conocer mujeres fuera del entorno laboral y pasa mucho tiempo solo en ciudades donde no conoce a nadie. Quiere un poco de compañÃa, alguien que no le hable de trabajo y el sexo suele ser escaso porque la realidad es que están tan cansados (cambios horarios, madrugones, etc.) que se quedan dormidos. Si son casados, confiesan querer a su mujer pero sentirse solos fuera de casa. Buscan lo que se llama “Girlfriend Experience†o el trato que tendrÃan con una novia con la que puedes ir a todas partes y tienes una relación sexual con mucha complicidad. Suelen dejar buenas propinas y después envÃan un sms o e-mail dando las gracias por el trato.
-Recién separados: llevan tiempo solos y no están preparados para una nueva relación sentimental pero echan de menos el contacto con una mujer y sexo con alguien que no sea ellos mismos. Se pasan el tiempo hablando de su ex por lo que creo que la motivación es poderse desahogar con alguien fuera de su entorno que no les juzgue.
-Hombres con problemas de timidez o de inseguridad por razones fÃsicas: cicatrices después de un accidente, eyaculación precoz, pene demasiado pequeño, fÃsico poco agraciado, timidez excesiva. Se ponen muy nerviosos ante una mujer y con ellos funciona más el masaje y una relación más cariñosa que sexual.
-Hombres y mujeres que quieren experimentar cosas nuevas. Parejas que quieren iniciarse en sexo en grupo, primero con una profesional y sin implicaciones afectivas para luego, si les gusta, hacerlo con otras personas sin previo pago.
-Fetichistas, sumisos, hombres que quieren adorar a una mujer dominante y segura.
-Casados que dicen tener una vida sexual escasa o prácticamente nula con su pareja pero que todo lo demás funciona bien en su familia. Hablan bien de sus esposas y no tienen intención de separase porque la parte sexual ya la cubren de esta manera. No quieren ser infieles con otras mujeres no profesionales para que no haya implicaciones afectivas que hagan peligrar su matrimonio. Buscan discreción o realizar prácticas y fantasÃas que sus esposas no quieren probar.
-Algún cliente habitual del sexo de pago que busca novedades. Cuando aparece una chica nueva en las páginas de anuncios siente curiosidad. No suelen repetir y van de flor en flor. Muchas veces para no implicarse emocionalmente.
-Hombres que buscan pareja y no la encuentra. Cuando se sienten a gusto con una escort se convierten en clientes habituales (una vez por semana o más). Te conviertes en una novia de alquiler y acabas sabiendo todo de él (familia, amigos, inquietudes). Este tipo de clientes es bastante enamoradizo y puede confundir la profesionalidad de la chica con algo más y al final hay que cortar la relación.
Este tipo de cliente confiesa que no utilizarÃa la prostitución callejera por razones sanitarias y porque buscan algo más que sexo.
Más guapos o más feos, más simpáticos o más serios, en general eran muy amables y considerados. A veces tan cuidadosos que habÃa que decirles “no soy de cristal, no me voy a romperâ€. Con algunos me lo pasé realmente bien y ¡encima me pagaron! La mayorÃa son seres humanos más faltos de amor y de cariño que de sexo. Y en ningún caso me sentà tratada como un objeto, sino como a una mujer deseable. Mi autoestima nunca estuvo tan alta.
1 Octubre 2009 | 13:08
Josep preguntaba porqué los hombres acuden al sexo de pago. Yo no sé las motivaciones de los que utilizan la prostitución callejera, pero en el tiempo que me he dedicado como escort independiente, el perfil de cliente habitual era:
-Ejecutivo extranjero soltero o divorciado que se pasa el tiempo en aviones y reuniones de trabajo. No tienen tiempo material para conocer mujeres fuera del entorno laboral y pasa mucho tiempo solo en ciudades donde no conoce a nadie. Quiere un poco de compañÃa, alguien que no le hable de trabajo y el sexo suele ser escaso porque la realidad es que están tan cansados (cambios horarios, madrugones, etc.) que se quedan dormidos. Si son casados, confiesan querer a su mujer pero sentirse solos fuera de casa. Buscan lo que se llama “Girlfriend Experience†o el trato que tendrÃan con una novia con la que puedes ir a todas partes y tienes una relación sexual con mucha complicidad. Suelen dejar buenas propinas y después envÃan un sms o e-mail dando las gracias por el trato.
-Recién separados: llevan tiempo solos y no están preparados para una nueva relación sentimental pero echan de menos el contacto con una mujer y sexo con alguien que no sea ellos mismos. Se pasan el tiempo hablando de su ex por lo que creo que la motivación es poderse desahogar con alguien fuera de su entorno que no les juzgue.
-Hombres con problemas de timidez o de inseguridad por razones fÃsicas: cicatrices después de un accidente, eyaculación precoz, pene demasiado pequeño, fÃsico poco agraciado, timidez excesiva. Se ponen muy nerviosos ante una mujer y con ellos funciona más el masaje y una relación más cariñosa que sexual.
-Hombres y mujeres que quieren experimentar cosas nuevas. Parejas que quieren iniciarse en sexo en grupo, primero con una profesional y sin implicaciones afectivas para luego, si les gusta, hacerlo con otras personas sin previo pago.
-Fetichistas, sumisos, hombres que quieren adorar a una mujer dominante y segura.
-Casados que dicen tener una vida sexual escasa o prácticamente nula con su pareja pero que todo lo demás funciona bien en su familia. Hablan bien de sus esposas y no tienen intención de separase porque la parte sexual ya la cubren de esta manera. No quieren ser infieles con otras mujeres no profesionales para que no haya implicaciones afectivas que hagan peligrar su matrimonio. Buscan discreción o realizar prácticas y fantasÃas que sus esposas no quieren probar.
-Algún cliente habitual del sexo de pago que busca novedades. Cuando aparece una chica nueva en las páginas de anuncios siente curiosidad. No suelen repetir y van de flor en flor. Muchas veces para no implicarse emocionalmente.
-Hombres que buscan pareja y no la encuentra. Cuando se sienten a gusto con una escort se convierten en clientes habituales (una vez por semana o más). Te conviertes en una novia de alquiler y acabas sabiendo todo de él (familia, amigos, inquietudes). Este tipo de clientes es bastante enamoradizo y puede confundir la profesionalidad de la chica con algo más y al final hay que cortar la relación.
Este tipo de cliente confiesa que no utilizarÃa la prostitución callejera por razones sanitarias y porque buscan algo más que sexo.
Más guapos o más feos, más simpáticos o más serios, en general eran muy amables y considerados. A veces tan cuidadosos que habÃa que decirles “no soy de cristal, no me voy a romperâ€. Con algunos me lo pasé realmente bien y ¡encima me pagaron! La mayorÃa son seres humanos más faltos de amor y de cariño que de sexo. Y en ningún caso me sentà tratada como un objeto, sino como a una mujer deseable. Mi autoestima nunca estuvo tan alta.
1 Octubre 2009 | 13:13
Creo que hay varias cuestiones que se deben considerar:
La primera es si es lÃcito que dos personas adultas (del sexo que sea) puedan intercambiar de forma consensuada sexo por dinero. Si el sexo no fuera tabú y se viviera de una forma más natural, nadie se escandalizarÃa por legalizar el sexo de pago.
Si el dinero no fuera un problema y todos pudiéramos escoger el trabajo que quisiéramos seguramente habrÃa menos personas que se prostituirÃan. No todo el mundo sirve para ello, de igual manera que no todo el mundo sirve para ser médico, ingeniero, futbolista, piloto de rally o torero (por poner ejemplos). Claro que la mayorÃa de las personas que se prostituyen lo hace por el dinero y no por gusto, pero la gran mayorÃa de las personas que trabajan (en lo que sea) lo hacen porque no les queda más remedio. Hay que comer. Hay pocas profesiones vocacionales y pocos los que disfrutan con lo que hacen. La gran mayorÃa de los trabajadores sueñan con que les toque la loterÃa para cambiar de vida, el lunes es un dÃa fatÃdico y el viernes ya tienen la mente en otro sitio. La depresión postvacacional empieza a ser algo habitual.
La razón principal por la que se ejerce la prostitución es que compensa económicamente y, lo más importante, la inmediatez del cobro. No hay que esperar un mes para cobrar y en situaciones desesperadas eso supone poder pagar deudas, alojamiento y comida. Por eso hay más mujeres pobres que se dedican a ello, es dinero rápido.
En el supuesto de que se aceptara como actividad laboral, se podrÃa regular, lo que supondrÃa que las personas que se prostituyen tuvieran unos derechos y unos deberes y se podrÃan sindicar. La mayorÃa declara no tener inconveniente en pagar a la Seguridad Social para en el futuro tener asegurada su pensión por jubilación, etc.
Otra cuestión importante es dónde y cómo ejercer la actividad. Si el resto de profesiones tienen un lugar donde realizarla, unas normativas y no se les permite utilizar la vÃa pública, la prostitución también deberÃa tener sus locales. Creo que lo ideal serÃa que las prostitutas pudieran ser autónomas y pagar impuestos como todo hijo de vecino. Las de alto nivel podrÃan seguir trabajando como hasta ahora, y las que ahora se encuentran en la calle podrÃan crear cooperativas para gestionar locales donde poder trabajar en condiciones seguras sin necesidad de proxenetas.
Creo que los que comparan un servicio sexual con una violación no tienen ni idea de lo que es ninguna de las dos cosas. Ni estamos alienadas ni tenemos sÃndrome de Estocolmo. Todas tenemos claro que lo hacemos por dinero y que como en cualquier trabajo cara al público nos vamos a encontrar todo tipo de persona: amables, groseros, educados, cultos, básicos, borderlines, profesionales liberales, trabajadores, divertidos, aburridos, etc.
1 Octubre 2009 | 14:45
Para Suzannah:
Me ha gustado mucho la tipologÃa descriptiva que propones, en base a tu experiencia, sobre los hombres que consumen prostitución (femenina).
Me parece que resulta un esbozo de clasificación bastante acertado.
Y sobre esto que afirmas en tu siguiente comentario:
“La mayorÃa [de las mujeres oferentes] declara no tener inconveniente en pagar a la Seguridad Social para en el futuro tener asegurada su pensión por jubilación, etc.”
¿Con respecto a esto último, y estando de acuerdo con lo beneficioso que resultarÃa esa cotización a la Seguridad Social para las mujeres ‘trabajadoras del sexo’, no crees tú, que también debemos suponer -de cara a una posible legislación- que la mayorÃa de esas personas piensan en su trabajo en la ‘prostitución’ como algo temporal, algo que desean dejar de realizar a corto/medio plazo? Y en consecuencia con esto: ¿No piensas entonces que la idea de cobrar impuestos a las mujeres como se ha escuchado a algun@s polÃticos liberales del PP (Esperanza Aguirre) a favor de una cierta regularización de la prostitución, serÃa una medida equivocada?
Muchas Gracias.
1 Octubre 2009 | 16:33
Hola Suzannah,
De acuerdo en todo lo que dices. Lo de las cooperativas ya lo propusieron en Barcelona desde la Plataforma Treball sexual i Convivència, lo que pasa es que no se las escuchó. El proyecto de regulación de la Tura de los “locales de pública concurrenciaâ€, regula los locales y favorece a los empresarios pero no regula a las trabajadoras. Se habló de que de otra manera a los empresarios se les podrÃa acusar de proxenetismo, pero lo cierto es que asà también se ahorran los contratos de trabajo que les va la mar de bien. Por otro lado, es un tipo de regulación que recuerda al reglamentarismo: lo prioritario parece ser la salud del cliente y salvaguardar la sensibilidad de la gente de bien, evitando que una determinada realidad sea visible. Las organizaciones pro-derechos lo que piden es una regulación que sea favorable, principalmente, a las trabajadoras sexuales (que se regule su actividad por la legislación civil y laboral y que las mujeres inmigrantes puedan obtener asà permisos de trabajo y residencia, etc). Ni controles sanitarios obligatorios (cuando tienen los medios ellas cuidan sus propios cuerpos con esmero, que son su herramienta de trabajo. Si hay que concienciar a alguien es a los clientes, no a las profesionales del sector. Eso está muy estudiado), ni registros especiales, ni mucho menos impuestos especiales, claro está. Hay distintas propuestas de cómo se podrÃan hacer las cosas. En cualquier caso, lo necesario serÃa que las propias trabajadoras sexuales participaran en estas negociaciones aportando sus ideas al respecto, que las tienen y son las que mejor saben qué abusos suelen cometerse en todas las modalidades, las que toman la iniciativa a la hora de evitarlos y las que más tendrÃan que aportar al respecto.
Sobre lo del trabajo en la calle…ya sabes lo que pienso. Es que no es delito ofertar servicios sexuales en la vÃa pública (ofertar, no consumar), con el código penal en la mano eso no se puede prohibir. Hay otras profesiones que también ofertan servicios en las calles. Si se prohÃbe podrÃamos llegar a la situación ridÃcula de Francia en que vestir provocativamente o “incitar” a tener sexo pueden ser considerados indicios de prostitución por las fuerzas del orden. Eso sÃ, se tendrán que pactar zonas, normas de convivencia, horarios, espacios habilitados, etc., creo yo.
El artÃculo de Holgado que he colgado me parecÃa especialmente interesante justo por lo que dices tú: la mayorÃa de mujeres inmigrantes que hay en España no se dedican al trabajo sexual (a pesar de los condicionantes estructurales que nadie niega, hay un factor de elección importante en muchos casos),sino a otras actividades a menudo también precarias y desreguladas. Sin embargo son invisibles, sólo se las hipervisibiliza para asociarlas a la prostitución, dando una imagen muy distorsionada de la realidad. Al mismo tiempo, esta hipervisibilización que vincula mujer inmigrante con prostitución y prostitución con degradación, conduce a legitimar prácticas de “limpieza social” alarmantes que en nada las favorecen, al revés, las tornan doblemente vulnerables.
También me parecÃa interesante mostrar que, aunque nadie niega que distintas estructuras de dominación atraviesen la prostitución como institución , ésta no deja de ofrecer márgenes de resistencia que no se pueden eludir. Algunas mujeres huyen de situaciones de violencia normalizada en sus paÃses de origen o de determinadas formas de opresión patriarcal (madres de familia solteras previamente estigmatizadas), y ejerciendo el trabajo sexual obtienen autonomÃa económica e independencia, buscan la situación más óptima posible definiendo sus lÃmites y sus exigencias, trazan estrategias para obtener determinados fines y se reafirman, etc. No se conforman a la imagen de persona pasiva vÃctima de cien mil determinaciones que las abolicionistas exprimen. Esta imagen, además, en nada ayuda a conseguir autoestima y mejorar la propia vida. Con bastantes dificultades se enfrentan ya como para privarlas de derechos y poner piedras en el camino, sobre todo cuando la obtención de derechos va ligada, nos guste o no, al estatus laboral (aunque al respecto también hay una discusión, porque hoy en dÃa lo de derechos ligados al trabajo…pues como que se pisotean bastante, pero al menos serÃa un marco formal al que agarrarse). Además de que no hay nada mejor para el “patriarcado†que mantener silenciadas e indefensas ante los abusos a aquéllas cuyos servicios utilizan pero a las que luego estigmatizan. Asà se garantiza que cumplan su función a la perfección, entorpeciendo sus intentos de redefinir dicha función.
Es curioso que personas como MarÃa afirmen que las mujeres sudamericanas inmigrantes son machistas e incultas aficionadas a los culebrones, cuando justamente las personas que emprenden un proceso migratorio (no todas lo hacen, aún estando en las mismas circunstancias), y más siendo mujeres solas, son las que suelen desafiar distintos mecanismos de control social tradicionales. Obviando que en este nuestro paÃs tan “hipercivilizado†una bazofia televisiva como “Sálvame” es lÃder de audiencia (prefiero los culebrones) y 60 mujeres se mueren cada año a manos de sus maridos o parejas. Es que manda narices…vaya estereotipos…
Asturiano:
Sà claro, algunas mujeres ejercen la prostitución de manera temporal, como parte de una estrategia de mejora, o la combinan con otras actividades obteniendo unos ingresos extra y luego abandonan el oficio. Otras se profesionalizan. Es un tema difÃcil, pero bueno, tampoco hay motivo, creo yo, para impedir algún tipo de regulación, de hecho muchas se muestran a favor por los beneficios que podrÃa conllevar. El problema supongo que es otra vez el estigma, porque si a una le consta en el currÃculum que ha sido trabajadora sexual, puede que se la margine y se le impida ascender socialmente. En este sentido habÃa algunas propuestas de Dolores Juliano, respecto a los “rótulos†que se podrÃan utilizar, y de todas maneras ya digo, quienes tienen que concretar sus propuestas son las afectadas en primera instancia, que para eso tienen sus asociaciones. ¡Por lo menos que se las escuche! A lo otro te respondo en el blog de Marien
Un saludo
1 Octubre 2009 | 16:42
Ah! Y muy ilustrativa su clasificación de clientes, hay cosas que no hubiera pensado…
Gracias
1 Octubre 2009 | 17:46
Ahora tengo muy poco tiempo, pero intentaré comentar varios asuntos (los que pueda):
Vamos a ver, ahora mismo y de una forma encubierta YA EXISTEN los controles sanitarios obligatorios y los registros de prostitutas, aunque circunscritos a la prostitución de calle. Las ONGs tienen registradas a las chicas (con la excusa del reparto de condones) y las hacen análisis periódicos que entregan a la policÃa.
En cuanto al asunto de las cooperativas lo verÃa muy deseable, para mà serÃa idóneo, de todas maneras hoy por hoy lo veo difÃcil pues como sabéis este es un mundillo en el que a veces hay mucha competitividad y recelos entre las trabajadoras del sexo.
Muchos clientes valoran el anonimato para evitar el estigma social, al igual que buena parte de las chicas. Para mà lo fundamental no es tanto una normalización laboral (que también) sino SOCIAL. Es cierto que muchas de las personas que se dedican a esto tienen en mente hacerlo de una manera temporal y después “olvidarse” de esta vida. No porque estén avergonzadas o se sientan mal, sino porque saben que mucha gente (empezando por sus propias familias) NO LAS COMPRENDERÃA.
La prostitución de calle no es necesariamente sólo sexo ni sufre de carencias sanitarias. Como sabréis la calle se emplea únicamente para la captación, “el contacto”, y después se acude a un piso-pensión cercano donde se disfruta de baño, sábanas limpias (bueno, según la gente que haya), preservativos, lubricante, etc. Yo no tengo ninguna queja al respecto, me consta que otros clientes sÃ, posiblemente porque un servidor está acostumbrado a un nivel de vida bastante más “popular”.
Nos gusta que la chica se encuentre como una reina, si ella está bien nosotros también, es algo de sentido común. Es todo un placer hacer disfrutar a una mujer, sea pagando o no. Y como os dice Suzannah y muchas otras más es perfectamente posible. De hecho a mà me encanta que sea la mujer la que me diga qué la gusta, hacerla mojarse toda, que se retuerza de placer cuando la como el coñito… y por supuesto la trato como a una persona, como a un igual. Jamás las he considerado como “objetos en los que vaciarme”. Los abolicionistas no pretenden entender la realidad, sino que se fabrican una propia totalmente alucinante que les sirve para justificarse ante la opinión pública.
Personalmente estoy convencido de que si realmente pudiesemos elegir qué trabajo ejercer sin la presión social que existe actualmente muchas más personas optarÃan por la prostitución tal y como afirma el sociólogo Ignasi Pons. A muchas personas lo que las echa para atrás es el miedo al rechazo, nos han educado para temer a la prostitución, para aceptar unos pensamientos, valores y conductas totalmente contrarios a ella. Para mà la prostitución supone una liberación de las mujeres, un desafÃo frente a la moral dominante. Por eso la apoyo, porque quiero que cada vez haya más personas liberadas como Suzannah, Marien o Naomi y menos reprimidas como MarÃa.
Tengo que marchar, ya veré si luego puedo continuar. Chau!
1 Octubre 2009 | 18:28
Hola cliente x,
me refiero a hacer registros especÃficos, una vez regularizada la situación, como sistema de control. Eso era propio del reglamentarismo del XIX, y no ha lugar. Contra los controles sanitarios obligatorios a las trabajadoras están todas las organizaciones pro-derechos, que yo sepa. El origen es la tradicional asociación de la prostituta con la transmisión de enfermedades como la sÃfilis o luego el sida. Y ya sabemos que no hay grupos de riesgo, sólo prácticas. Fue una manera más de estigmatizarlas que invisibilizaba el papel del cliente: se protegÃa a su esposa oficial y su santo hogar del posible contagio. Ellas tienen que tener acceso a esos controles sanitarios, pero los gestionarán como quieran, como toda persona adulta que tiene relaciones sexuales, digo yo. Nunca se ha propuesto controlar a los clientes obligatoriamente… Lo que ocurre cuando se las obliga (a pesar de que ya lo hacen por sà mismas) es que algunos clientes piden servicios sin preservativos porque creen que su salud está garantizada y luego las contagiadas son las profesionales del sector. A quienes hay que convencer del necesario uso del condón es a los clientes, no a ellas, de hecho ellas ya se encargan de hacerlo y si no no pueden, si tienen autonomÃa, rechazan los servicios.
Eso es a lo que me referÃa
1 Octubre 2009 | 21:24
Al hilo de lo que comentais Cliente X y Marta:
Supongo que estoy de acuerdo con vosotros en que dentro de lo que son los ‘guiones’ (sexual scripts) esperables en las relaciones hombre-mujer en contextos de prostitución, hay algún margen para la maniobra y sà el varón cliente esto lo tiene claro, se olvida del pago realizado y busca el aprender acerca de cómo complacer o hacérselo pasar lo menos desagradable posible a la mujer oferente con la que pacta la relación, las experiencias resultantes podrán ser más o menos gratificantes para él y también para ella.
Este planteamiento y consideraciones las acepto. Se que esta realidad que vosotrxs describÃs está ocurriendo en la prostitución existente en nuestra sociedad.
La duda que me queda es si esas posibles buenas relaciones entre el hombre cliente y la mujer oferente son algo estadÃsticamente significativo, o más bien serÃan algo minoritario.
1 Octubre 2009 | 21:49
Creo que, de momento, se han de acumular 15 años para cobrar una pensión por jubilación decente. Si has trabajado de los 25 a los 30 como prostituta y te retiras ya solo te quedan 10 por cotizar.
Por ejemplo, para alquilar un piso te suelen pedir un contrato de trabajo o la última declaración de hacienda. Las prostitutas no tienen contratos de trabajo ni pueden justificar sus ingresos a la hora de hacer la declaración de hacienda, con lo que tienen que alquilar a nombre de otros o a través de un aval bancario. Tampoco pueden pedir préstamos o hipotecas aunque tengan ingresos. Como no están aseguradas si se ponen enfermas no cobran. No pueden permitirse estar de baja. Por eso es muy importante que se cuiden y son las primeras interesadas en acudir al médico ante cualquier problema.
Hay clientes de todo tipo, pero lo que es cierto es que cuanto más ropa llevas y menos carne enseñas en tus anuncios mejor te tratan. También el cliente que busca mujeres más maduras (de 30 a 40) busca algo más que un cuerpo bonito. Para ganar mucho dinero en esta profesión no solo hay que ser bella sino tener la cabeza bien amueblada. Cuanto más te comportas como una dama, más se comportan ellos como caballeros. Pero como digo, no todo el mundo sirve para esto. Hay que ser muy liberal y tener la mente abierta a nuevas experiencias siempre que no atenten contra tu salud. Hay ciertas prácticas a las que hay que responder con un NO rotundo y el uso de preservativos no es negociable. Nunca he hecho nada con un cliente que no hubiera realizado antes con un novio. Es más, a la pregunta de “¿hay alguna fantasÃa que te gustarÃa realizar?†la mayorÃa contestaba que no, que ellos eran muy normalitos. En general, los que buscan cosas inusuales acuden a lugares especializados en BDSM. El mismo cliente se comportará de forma diferente dependiendo de la chica con la que esté. Cuando se ejerce con seriedad y profesionalidad rara vez se tienen problemas. Pero siempre se te puede colar algún friky…
La mayorÃa quiere que disfrutes tú también y preguntan las cosas que te gustan, y recibimos más sexo oral de los clientes que de los hombres con los que nos acostamos gratis. Yo no aceptaba clientes que tomaran drogas para evitar problemas, por ejemplo la cocaÃna afecta a la erección y provoca agresividad. Muchas escorts no beben ni se drogan para asà mantener siempre el control de la situación. Pero también hay muchas chicas que consumen drogas y que encuentran en la prostitución una fuente de ingresos para pagar sus adicciones. Otras la utilizan para pagar la hipoteca, la universidad, mantener a sus familias o simplemente sus caprichos, pero si lo hacen voluntariamente ¿a quién le importa?
1 Octubre 2009 | 21:54
Perdón querÃa decir declaración de renta.
2 Octubre 2009 | 15:16
Hola Suzannah,
Habiéndome parecido muy valiosos tus comentarios para el debate de ¿qué hacer con la prostitución? y estando de acuerdo completamente con una gran parte de lo que has escrito, me gustarÃa problematizar la pregunta que dejas en el aire en tu último comentario:
“Pero también hay muchas chicas que consumen drogas y que encuentran en la prostitución una fuente de ingresos para pagar sus adicciones. Otras la utilizan [...] o simplemente sus caprichos, pero si lo hacen voluntariamente ¿a quién le importa?”
A mà como persona y ciudadano sà podrÃa importarme lo que les suceda a esas mujeres que trabajando en la prostitución caen en determinadas alienaciones. Esas personas no hacen un buen uso de la libertad, y quizás algunas personas que sepan mejor como vivir siendo verdaderamente libre en un mundo complejo como el que nos ha tocado, podrÃan ayudarlas. Yo no soy un modelo de buen uso de la libertad, ni de persona madura y responsable y por tanto no serÃa una de las personas a las que recurrir.
Por otro lado, en esas lÃneas que has escrito apuntas algo muy importante, y que nunca se deberÃa olvidar: en un fenómeno como la prostitución también se da la realidad de que las personas que más directamente participan dicha práctica (mujeres oferentes y hombres usuarios, pero también: madams, empresarios, telefonistas,…) puedan sufrir o padecer procesos de alienación de diverso tipo.
Un saludo
3 Octubre 2009 | 13:14
Hola de nuevo. Voy a intentar explicarme que me parece que no lo he conseguido. Obviamente yo también soy contrario a los registros de prostitutas, a que se las identifique como “grupo de riego” por sà mismas. He estado con cientos de mujeres y nunca he pillado nada.
Lo que querÃa explicar es que existen maneras de control INFORMAL de las prostitutas, como el registro que llevan a cabo algunas ONGs o la policÃa. Como la prostitución se mueve en la ALEGALIDAD este tipo de situación es posible, y de hecho está ocurriendo. A veces incluso las “marcan”, una chica me contó que un policÃa la dobló el DNI por una esquina para que quedase marcado y asà “la gente pudiese saber de qué trabajaba”.
Me ha gustado muchÃsimo eso que has dicho de que con quienes se tendrÃa que trabajar en las tareas de prevención de las ETS es con nosotros. Las ONGs y los poderes públicos deberÃan hablar con nosotros, asesorarnos, ofrecernos material higiénico… pero la triste REALIDAD es que no nos dan ni un sólo condón, aunque se lo pidas mientras se lo reparten a las prostitutas. A nosotros no nos dan ni los buenos dÃas.
A asturiano le quiero decir que pregunte a más chicas y más clientes a ver qué es la norma. La inmensa mayorÃa de las chicas a me han contado que tienen buenos clientes, que las tratan bien y no hay nada de “violencia”, “humillación” o “vejaciones”. Un punto que critica con razón Cristina Garaizábal es que hay hombres que no cumplen lo pactado y cuando suben quieren pagar menos, o se quitan el condón a medio polvo (esto me lo han comentado varias amigas), o las llegan a hacer marcas (no de golpes, sino de chupetones). Por mi parte puedo asegurarte que soy un hombre de palabra, las chicas lo saben y lo valoran.
Finalizaré comentando la experiencia de Suzannah. Yo os puedo ofrecer otra perspectiva, la de un chico que se va con las mujeres de la calle de a 20 €. Entre nosotros, los que nos movemos en este mundillo, que una chica enseñe más o menos carne o tenga uno u otro tipo de clientes no quiere decir nada, cada una trabaja como quiere y como puede. Pero también es verdad que quienes nos ven DESDE FUERA tienen otra impresión, y hay mucho ANORMAL que desprecia a estas chicas, que se rÃe de ellas, que las insulta, que las llega a arrojar objetos… algunos clientes respetan a las chicas de alto standing pero no a las de la calle. Eso a mà no me vale. Toda persona es digna de respeto independientemente de en qué circunstancias se encuentre. Yo trato a las chicas de Montera como a auténticas PRINCESAS. Para mà lo son.
Cliente X, el prÃncipe de la Montera
3 Octubre 2009 | 19:13
Muy rápido:
Cliente x: Ah, ya entiendo. Lo supuse, pero leà rápido y pensé que a lo mejor te parecÃan medidas correctas. Ya me extrañaba…:-)
Asturiano: el problema con las drogodependientes que se prostituyen para pagarse el consumo, es la drogodependencia previa. En esas condiciones, nadie puede velar por su propia seguridad, imponer sus normas, ejercer dignamente ningún oficio. Es que hay un problema a tratar que no es directamente la prostitución ni tomar una decisión. Algo que también podrÃa tenerse en cuenta cuando se delinque, claro está. De todas maneras, creo que fue un grupo especialmente numeroso durante los ochenta, con el auge de la heroÃna. Ahora seguro que habrá casos, pero no creo que sea un sector muy amplio el que ejerce para pagarse el consumo, y mucho menos entre las mujeres inmigrantes que son el 90 por ciento de la profesión. Hay un estudio de Marta San Román sobre el tema en Barna.
Lo de hablar de humillaciones, vejaciones, etc. creo que ya se ha dicho que no puede ser considerado prostitución o algo intrÃnseco a ella. Cuando estos abusos se dan, y muchas veces las chicas que te hablan de ellos también te explican cómo han intentado evitarlos e imponerse(cambiando unos lugares de trabajo por otros, prefiriendo el despido a realizar prácticas que no desean…de ahà parte de su gran movilidad de unos pisos o unos clubs a otros, al margen del sistema de plaza), es porque no se trabaja en condiciones óptimas, porque no se tiene autonomÃa o capacidad de negociación, porque hay miedo a denunciar no vaya a ser que te deporten, etc. Esto se tiene que tener en cuenta, y resolverlo. Y no se me ocurren demasiadas maneras para ello…
Saludo a todos y todas
3 Octubre 2009 | 19:15
Me refiero a que tampoco pueden tomar ninguna decisión en condiciones mÃnimamente óptimas. Muchas harÃan lo que fuera por la dosis. Es que se me han mezclado las lÃneas con el cursor
4 Octubre 2009 | 13:13
A Cliente X y a Marta:
A lo que me respondéis tanto acerca de los clientes y su forma de actuar con las mujeres oferentes,como acerca de ese perfil de mujeres con problemas de toxicomanÃas previas que se prostituyen para pagarse las dosis (y que fue un “grupo especialmente numeroso en los ochenta” y parte de los 90), sólo os puedo dar la razón. Estoy de acuerdo con vosotrxs. Pero a lo que yo me estoy refiriendo en los últimos comentarios es a que diversas alienaciones son posibles de padecer por personas relacionadas con la prostitución -lo mismo que en otras actividades humanas. Esto de las alienaciones posibles de desarrollarse o apuntarse en la prostitución es un fenómeno que no se deberÃa descartar. Por ejemplo, Bruckner y Finkielkraut sugieren o apuntan a algunas de ellas (para el caso de los hombres usuarios).
No me parece bien que se idealice la realidad de la prostitución en relación a ese problema de los procesos de alienación, en base a algunos testimonios que dan cuenta de una experiencia, al parecer, bastante positiva pero también particular y difÃcilmente generalizable. Las experiencias con la prostitución pueden resultar liberadoras para algunas personas en algunos aspectos determinados, pero también pueden ser alienantes para otras personas en relación a aspectos importantes de sus vidas.
A este respecto, me parece que serÃa muy interesante realizar alguna investigación con hombres que hubiesen sido clientes de la prostitución y que esta práctica la hubiesen abandonado por decisión propia o por recomendación de terceras personas [no por ninguna ley o norma], en la que ellos contasen los motivos o razones que piensan que les movieron a dejar de ser clientes, o también lo que piensan en relación a cómo la prostitución ha podido o pudo afectar a sus vidas.
Del mismo modo, serÃa interesante hacer más investigaciones parecidas con mujeres oferentes que hubiesen dejado dicha práctica, también por una decisión propia, en la que éstas expusieran los motivos o razones que les empujaron a dejar dicha práctica o trabajo, asà como lo que piensan en relación a cómo la prostitución ha podido afectar a sus vidas.
4 Octubre 2009 | 16:30
Este es un artÃculo de un psicoterapeuta llamado Péter Szil, cuya lectura recomiendo:
http://www.lourdesmunozsantamaria.cat/IMG/pdf/Pornografia_prostitucion_y_los_hombresPeterSzil.pdf
Este es un fragmento de un texto sobre la prostitución de André Gorz:
“El intercambio mercantil se hace, ciertamente, a un precio convenido, pero este precio es fijado «al gusto del cliente», como, por otra parte, la naturaleza del propio servicio. La transacción comercial se desarrolla, pues, enteramente en la esfera privada y tiene por objeto una prestación adaptada a una demanda hecha a tÃtulo privado.Nos encontramos aquà la relación servil en toda su pureza: el «trabajo» del uno ES el placer del otro. No hay otro objeto que ese placer. El placer del cliente es el consumo de un trabajo hecho sobre su persona privada. Este consumo es inmediato y directo, no pasa por la mediación de ningún producto. A esta inmediatez se debe que el placer procurado por el trabajo servil difiera del placer que el jefe de cocina procura a los consumidores de su «plato sublime». Pero hay más. Ese placer es deseado por el cliente sin razón. Esta es una primera diferencia entre el «trabajo» de la prostituta y el de la kinesiterapeuta, por ejemplo.
Esta última también se pone al servicio del bienestar fÃsico de sus clientes, pero éstos deben motivar su demanda; la razón de ésta será objeto de un diagnóstico, después del cual la terapeuta aplicará, en virtud de su juicio soberano, unos cuidados que, aunque personalizados, ponen en práctica una técnica bien definida según un procedimiento predeterminado. Si bien está, pues, al servicio del bienestar fÃsico del cliente, el, o la, masajista no es el instrumento del placer de aquél. Está, por el contrario, en posición dominante: decide sobre la naturaleza de las operaciones y no se entrega al cliente más que dentro de los lÃmites de un procedimiento codificado del que siempre es dueño de cabo a rabo. El tecnicismo del procedimiento funciona como una barrera infranqueable; impide la implicación personal del terapeuta de llegar hasta una complicidad o intimidad completas. La situación es exactamente inversa en el «trabajo» de la prostituta: su habilidad técnica debe ser puesta en práctica de la forma deseada (sin razón) por el cliente. Lo que este último quiere comprar es la implicación completa de la prostituta en los actos que él demanda: debe plegarse a sus exigencias poniendo en el/o de lo suyo y no de manera rutinaria. Debe ser una libertad-sujeto, pero una libertad que no puede hacer otra cosa que convertirse en el diligente instrumento de la voluntad del otro. Con otras palabras, debe ser ese ser contradictorio, imposible, fantasmal que es la «bella esclava» (la que, en los Cuentos de las mil y una noches, el joven prÃncipe recibe como regalo, sentada desnuda sobre un caballo blanco); la esclava que, con toda su inteligente sensibilidad, realiza libremente los deseos del amo y no es libre más que para esto; la esclava que, en la realidad, no es nunca más que una persona que juega a ser el ser fantasmal que obsesiona el espÃritu de su amo. «Tú pagas y harás de mà lo que quieras.» En esta sola frase todo está dicho: la prostituta se erige en sujeto soberano para exigir el pago y, tan pronto es satisfecha esta exigencia, se abolirá como soberanÃa para metamorfosearse en el instrumento del pagador. Se erige, pues, en libre sujeto que va a jugar a ser esclava. Su prestación va a ser una simulación; y ella no lo oculta.
El cliente, por otra parte, lo sabe. Sabe que no puede comprar unos sentimientos y una complicidad verdaderos. Le compra la simulación. Y lo que finalmente desea es que esta simulación sea más real que natural, que le haga vivir imaginaria mente una relación venal como si fuera una relación verdadera. El tecnicismo se reintroduce, pues, en la relación venal bajo una forma distinta y mediante un cauce distinto: el dominio, por la prostituta, del arte del simulacro. Los actos que ella propone están disociados de la intención que significan: tienen por función dar la ilusión de una intención o una implicación que no existen. Son gestos. Esos gestos son producidos con una técnica bien dominada. Simulan un don de sÃ. Los procedimientos técnicos de la simulación permiten, pues, a la prostituta no implicarse en una relación que significa la implicación total: se ausenta efectivamente de esa relación, deja de habitar su cuerpo, sus gestos, sus palabras en el momento de ofrecerlos. Ofrece su cuerpo como si éste no fuera ella misma, como un instrumento del que estarÃa separada. Persuade al cliente de que ella se vende y a su vez se persuade a sà misma de que no es ella lo que ella vende. En la proposición «yo me vendo» el «yo» se presenta de manera distinta que el «me» (?).
Ahora bien, a diferencia de todos los otros servidores que simulan profesionalmente la solicitud diligente, el buen humor, la sinceridad, la simpatÃa, etc., la prostituta no puede reducir su prestación a esa comedia ritual de gestos y fórmulas que son el servilismo comercial, la amabilidad comercial, el desvelo comercial. Ella no ofrece de sà misma solamente los gestos y las palabras que sabe producir sin implicarse en ellos, sino eso mismo que ella es sin simulación posible: su cuerpo, es decir, eso en lo que el sujeto es dado a sà mismo y que, sin disociación posible, constituye el terreno de todas sus experiencias vividas. Es imposible entregar el propio cuerpo sin entregarse, dejarlo utilizar sin ser humillado.
El «servicio sexual» únicamente podrÃa llegar a ser un servicio comercial como cualquier otro si pudiera ser reducido a una secuencia de actos tecnificados y estandarizados que cualquiera pudiera producir sobre cualquier otro según un procedimiento predeterminado, sin tener que entregarse carnalmente. Solamente en este caso podrÃa «el sexo» convertirse en el «trabajo» racionalizado mediante el cual alguien produce un orgasmo en algún otro, según una técnica codificable, comparable a un «acto» médico, sin que en ello exista don de sà (real o simulado) ni intimidad. Esto es casi lo que una militante feminista avanzada proponÃa en un largo texto publicado en Alemania en el verano de 1987. Según ella, el SIDA tendrÃa la ventaja de valorar los orgasmos conseguidos por unos medios distintos del coito, lo que justificarÃa que la mujer rechazara al «hombre coital» y fundara la relación sexual en la práctica, mucho más racional e higiénica, de la masturbación, cuyas sutilezas técnicas habrÃan sido injustamente descuidadas hasta ahora”.
4 Octubre 2009 | 16:41
Hola Asturiano,
Respecto a los clientes, hay ya, creo, un estudio de Isabel Holgado (o al menos sé que se estaba haciendo). Y algún otro italiano. Probablemente haya más, pero lo desconozco, ya que casi están despegando.
Yo tampoco estoy de acuerdo con idealizar nada, de hecho, ya he dicho que cada mujer lo vivirá de una manera, y que para muchas mujeres tomar la decisión es difÃcil y el trabajo resulta duro. En la mayorÃa de textos de los sectores pro-derechos, no he visto que se hable constantemente de la “put- feliz”. Lo que sà se hace es dar cuenta de una heterogeneidad importante de vivencias, situaciones y posibilidades que se desconocen, se ocultan, o simplemente no se tienen en cuenta porque a las trabajadoras sexuales se las silencia. Muchas de esas mujeres para las que es un oficio duro, lo eligen antes que aceptar otras opciones disponibles tampoco agradables y peor pagadas. Esto lo encuentras en muchos testimonios que no idealizan el tema, y en mi caso, en las charlas con algunas trabajadoras sexuales que no son de alto standing (ni de lejos: 30 euros el servicio) pero sà absolutamente autónomas, casi siempre te explican que dejaron de vivirlo como algo duro a medida que acumularon experiencias y se replantearon muchas cosas . Y lo prefieren, activa y conscientemente, antes que otras actividades que además ya hicieron en todos los casos, o que actualmente compatibilizan con el trabajo sexual.
Por otro lado, también hay que tener en cuenta lo que dice Ignasi Pons: cuando se habla de la dureza, nunca se matiza si lo que resulta duro son las condiciones de trabajo, el peso del estigma y tener que confrontar la propia experiencia con la mirada de los demás sobre una y su actividad y lo que se espera de ella, o el intercambio de sexo por dinero en sà mismo. Las personas a las que esto último les resulte insoportable independientemente de lo demás, deberÃan dejarlo, obviamente. Eso nadie lo niega. Según Marien, es lo que muchas veces sucede. Lo que habrÃa que plantear es qué alternativas se les ofrecen a esas mujeres.
4 Octubre 2009 | 16:46
LA OTRA TORTURA.
Por Magdalena González.
Más allá de toda fantasÃa sobre la prostitución, la investigación de una psicóloga sobre casos concretos indica que “estas personas, cuyos cuerpos son invadidos permanentemente, a través de los años sufren consecuencias de tal gravedad que sólo son comparables a las de quienes han sufrido tortura fÃsica y psicológicaâ€. (Es que es eso lo que han sufrido, añado).
Cuando era estudiante visité, en el hospicio de mujeres de Lomas de Zamora, el pabellón de mujeres que habÃan estado en situación de prostitución. Me llamó la atención que fueran tantas. Cuando le pregunté al director, me contestó: “Son muchas por las cosas que les hicieron y que les hicieron hacerâ€.
Ya como psicóloga, a partir de relatos de pacientes, hombres y mujeres, en el consultorio y en el hospital, pude conocer, entre otras iniquidades de género en nuestra cultura, la apropiación masculina del cuerpo de la mujer.
Es sabido que una ideologÃa instalada valora como masculinas ciertas actitudes de coraje, decisión, iniciativa y poder sobre el otro/a. Por este motivo, los sentimientos de temor, incertidumbre, humillación que puedan tener los varones son reprimidos o inhibidos o, si llegan a hacérseles conscientes, les producen vergüenza. Estas vicisitudes se traducen frecuentemente en violencia, y una forma habitual de descarga es la relación sexual como actuación de mandatos inconscientes o creencias conscientes. La violencia padecida por el varón, cuando se la inflige otra persona o él está en circunstancias de impotencia, deriva hacia el sexo violento. Esta necesidad sexual masculina a la que se le atribuye el carácter de apremiante, inaplazable, es, en el imaginario social, uno de los motivos que justifica el prostituir a las mujeres.
Por parte de la mujer, en no pocos casos existe una falta de apropiación de su cuerpo y de su sexualidad. Esto impide un buen proceso de autonomÃa, dando lugar a un yo frágil e indefenso, con el permanente temor a la pérdida del afecto del otro y a la pérdida de la relación.
De la Asamblea Raquel Liberman tomé el concepto de “mujer en situación de prostitución†–que ubica esta actividad como algo de lo que se puede salir– y el criterio de llamar “prostituyente†al cliente, ya que de su solicitud depende la situación. El cumplimiento de los deseos del prostituyente produce, en algunas mujeres, el orgullo de ser “una verdadera p-utaâ€. En las mujeres más que en los hombres es frecuente la actitud de anticiparse a la realización del deseo del otro, y en algunos casos llega a producirse una desapropiación del propio deseo: su deseo consiste en la realización absoluta del deseo del otro. Por su parte, el prostituyente, el cliente, valora narcisÃsticamente esta anticipación, esta particular servidumbre sexual, y la refuerza. El prostituyente disocia a la persona y la ve como si fuera un objeto, la des-humaniza y disocia sus propios sentimientos de su sexualidad. En la mayorÃa de los casos de prostituyentes, uno de los móviles es el abuso de poder, la voluntad de someter.
Del mismo modo, el cafishio –llamado en el ambiente “maridoâ€â€“ lleva al extremo el poder sobre la mujer, entre amenazas y ofrecimiento de protección, en una relación de dominación a veces absoluta: “No sos nadaâ€, le dice. Ella misma está negada como persona –“A quién le importoâ€, “Una p-uta no es nadaâ€â€“ y sólo le resta el ser utilizable por el dinero que proporciona. Pero a la vez se le hace sentir que ella no tiene valor. Incluso hay mujeres que jamás tocaron dinero, no pasa por ellas.
También es paradojal la situación que se da cuando los propios padres de la mujer, para ser mantenidos, retienen como rehén a un hijo de ella con la excusa de estar “cuidándole el chicoâ€. Estas y otras situaciones paradojales van socavando en estas mujeres la posibilidad de pensamiento necesaria para desarrollar sus propias vidas de modo autónomo.
Ya el hecho de tener obligadamente múltiples relaciones sexuales durante cada jornada constituye vejación. Esto queda claro cuando algunas prefieren realizar la práctica en la calle, donde por lo menos pueden elegir a los clientes. Por otra parte, cada cliente solicita o exige la realización en acto de sus fantasÃas en el cuerpo de la mujer o exige que ella presencie actos sumamente perturbadores. En uno u otro caso habrá sufrimiento corporal y psicológico y deterioro de la relación con el mundo externo. Teniendo en cuenta que el Yo es ante todo corporal, el daño al cuerpo es un daño a la totalidad de la persona y será necesario el cese de la práctica o la asistencia, para que pueda producirse una reflexión. Sin estas condiciones es imposible la elaboración de semejantes hechos traumáticos y también es difÃcil que puedan elaborarse las fantasÃas depositadas en sus cuerpos por ellas mismas y por los otros de la sociedad.
Pude observar que, independientemente de las diferencias individuales, estas mujeres, además de padecer una disociación entre su racionalidad y su afectividad, tienen una enorme dificultad para dirigir sus impulsos, y una tendencia a veces extrema a refugiarse en la fantasÃa. En muchas aparece una tensión intrapsÃquica que llega a impedir casi totalmente su capacidad de reflexión. Padecen enorme temor a las relaciones interpersonales, sobre todo donde se juegue la afectividad. Paradójicamente tienen marcada dependencia afectiva, y también un gran rechazo a su propia sexualidad: no ponen en juego su sexualidad en la práctica, o sea, no incluyen su cuerpo erótico sino el cuerpo fÃsico –éste, incluso, disociado de su mente– y por lo tanto no hay deseo sexual, en la mayorÃa de los casos ni siquiera con el hombre al que quieren.
Sufren repetidas angustias por baja tolerancia a la frustración y sentimientos de culpa que, en algunos casos, se relacionan con que, habiendo sido abusadas cuando niñas, se hicieron cargo de esa culpa que no les correspondÃa. Y se sienten culpables por realizar una actividad que, aunque es tan inducida por la sociedad, está tan censurada por ella.
Aparecen también tendencias a negar la realidad, por la falta de recursos para poder operar sobre ella. Por el mismo motivo aparecen tendencias agresivas que reprimen y que, a veces, son actuadas contra sà mismas produciendo sÃntomas orgánicos.
En la mayorÃa de los casos se observa que sienten temor a la desestructuración y fragmentación; sufren ansiedad referida a la sexualidad masculina; tienen tendencia a la fabulación y vivencia de hostilidad con inclinación al aislamiento como mecanismo de defensa. Se genera una depositación de sus deseos de realización en sus hijos, como intento de reparar a través de ellos sus propias historias. Esto puede presentarse bajo la forma ambivalente amor-odio.
En lo corporal sufren frecuentes jaquecas, hemorragias menstruales y, por el contacto, dolores crónicos de todo el cuerpo –sobre todo mamas y genitales–, desgarros múltiples de vagina y recto, VIH y sida. También he recibido permanentes comentarios sobre suicidios de compañeras.
Al estar dificultada la mediación del pensamiento, se generan conductas compulsivas que no les permiten elegir adecuadamente. Por lo tanto, tienen obstaculizada la elaboración de duelos y, más aún, la salida de la prostitución. La sintomatologÃa sigue agudizándose por la acumulación de situaciones graves sin elaboración.
Tan espantoso
En algunos casos, no se trata para el hombre de tener una aproximación sexual sino de poder relatarle cosas que los desbordan, pero esto no se basa en la confianza sino que es una circunstancia más del ejercicio de control y dominio sobre ella, ya que la coloca en la obligación de tolerar todo tipo de relatos, a veces muy angustiantes y perturbadores, por haber cobrado su hora. El varón daña a estas mujeres al descargar sobre ellas sus sentimientos displacenteros valiéndose del anonimato.
Por otra parte, estas mujeres muestran una falsa fortaleza yoica, con actitudes de desparpajo que ocultan su extrema indefensión. Necesitan rea-lizar un simulacro ante los prostituyentes y su disociación se incrementa aún más, ya que para resultar atractivas fingen ser fuertes. He comprobado de distintas maneras que estas personas, cuyos cuerpos son invadidos permanentemente con esas prácticas, a través de los años sufren consecuencias de tal gravedad que sólo son comparables a las de personas que han sufrido tortura fÃsica y psicológica.
Para realizar una elaboración mÃnima, serÃa necesario que pudieran reflexionar y hacer un relato sobre las actividades a las que están sometidas, pero esto generalmente se ve impedido porque no les es posible tolerar la angustia. Un ejemplo es este comentario que hizo Adriana: “Una vez, un grupo que estábamos reunidas a la madrugada porque no habÃa clientes, quisimos imaginar con cuántos hombres se habÃa acostado cada una. Fuimos imaginando micros llenos de hombres, para poder tener una idea, pero nos sentimos muy mal y algunas se descompusieron. Fue tan espantoso que nunca más tocamos el temaâ€.
El retiro de esa actividad siempre es difÃcil, aunque siempre deseado. Para poder retirarse, deberÃan liberarse de los proxenetas, cuestión que a muchas se les plantea como inimaginable porque viven en un sistema de cautiverio que coadyuva a que se produzca un deterioro a veces total de su relación con el mundo externo. Tras retirarse, en algunos casos las mujeres sufrieron durante años graves depresiones y fobias. En otros casos, después de breves perÃodos de interrupción, volvÃan compulsivamente a la práctica ya que, sin ningún tipo de asistencia, la intensidad de la angustia por el proceso de elaboración se les volvÃa insostenible.
Y aquà un artÃculo sobre la psicologÃa del cliente de la prostitución:
http://www.corrientepraxis.org.ar/spip.php?breve206
4 Octubre 2009 | 17:15
Marta, fÃjate en lo que me respondes:
“Yo tampoco estoy de acuerdo con idealizar nada, de hecho, ya he dicho que cada mujer lo vivirá de una manera, y que para muchas mujeres tomar la decisión es difÃcil y el trabajo resulta duro. En la mayorÃa de textos de los sectores pro-derechos, no he visto que se hable constantemente de la “put- felizâ€.
AquÃ, lo mismo que muchas otras personas favorables a la idea de la prostitución como ‘trabajo sexual’ antes que tú, caes en el defecto de siempre: en el de considerar la prostitución como ‘algo que realizan las mujeres’… Yo de lo que os llevo hablando desde hace un rato es de la prostitución como institución social en la que participan y se relacionan entre sà personas de los dos sexos: hombres y mujeres. Si no hay hombres que paguen por la fuerza de trabajo de esas mujeres o que mantengan relaciones pagadas con ellas, no cabe hablar de ‘prostitución’; no existe tal fenómeno.
Vuelvo a insistir: yo puedo posicionarme a favor de una legislación pro-derechos en relación al abordaje de la prostitución en nuestra sociedad, pero lo que no pienso hacer es comulgar con absolutamente todas las ideas que se nos quieren vender desde los sectores ‘pro-trabajo sexual’.
La prostitución, además de constituir un trabajo para algunas mujeres, es también una forma de relacionarnos las personas, y en el caso de la ‘prostitución femenina’, los dos sexos (con las implicaciones que esto tiene). Hete aquà lo complejo y contradictorio de un fenómeno como la prostitución.
4 Octubre 2009 | 17:30
Para MarÃa:
Sobre el siguiente fragmento del análisis de la prostitución realizado por André Gorz:
“El «servicio sexual» únicamente podrÃa llegar a ser un servicio comercial como cualquier otro si pudiera ser reducido a una secuencia de actos tecnificados y estandarizados que cualquiera pudiera producir sobre cualquier otro según un procedimiento predeterminado, sin tener que entregarse carnalmente. Solamente en este caso podrÃa «el sexo» convertirse en el «trabajo» racionalizado mediante el cual alguien produce un orgasmo en algún otro, según una técnica codificable, comparable a un «acto» médico, sin que en ello exista don de sà (real o simulado) ni intimidad.”
A mà me parece que esto es lo que más o menos sucede muchas veces en realidad, sea cual sea el tipo de prostitución en el que se produzca la relación (medio abierto, pisos, whiskerÃas, clubes, o incluso alto standing…). Las mujeres oferentes y algunos varones clientes podrÃan confirmarlo.
4 Octubre 2009 | 18:12
Que no hay nada complejo, todo es secillo y explicable, léete el enlace de Lourdes Muñoz Santamaria, el 1º que he puesto, sobre Pascal Bruckner y Alain Finkielkraut en su libro “El nuevo desorden amoroso”.
El patriarcado genera estos engendros indeseables producto de la esclavitud sexual de las mujeres. Ninguna mujer acoge con ganas a su agresor, y si por ella fuera usarÃa guantes de latex y cualquier cosa que impidiese el contacto fÃsico, mecaniza en la medida en que se lo permite la parodia que el prostituidor le obliga a realizar.
“Es asà como la ficción ideada por los hombres ocupa la sexualidad, de la misma manera que un ejército vencedor ocupa un paÃs hostil, desterrando del mundo todo aquello que sea femenino.”
“La prostitución institucionaliza las suposiciones más básicas de la dominación masculina como orden social o, incluso, civilizatorio. El proceso de socialización de los hombres está construido sobre la certeza de que su sexo les otorga derecho a disponer de su entorno, del espacio y del tiempo de otros y, en primer lugar, otras. Este derecho se extiende también al cuerpo y a la sexualidad de las mujeres. De allà hay sólo un paso a que, tratándose de un derecho, es legÃtimo conseguirlo y preservarlo, aunque sea con violencia. En una sociedad basada en estas suposiciones es de interés de los hombres en general la subsistencia de la prostitución. Esta es la explicación del hecho de que aunque la mayorÃa de los hombres no se sirva de la prostitución, con su silencio y a veces incluso pronunciándose, contribuye a preservarla y a justificar la idea de la misma”.
“La conversión de las mujeres en objetos sexuales es un proceso de deshumanización en cuyo extremo final está la violencia sexual masculina. Es esto lo que la prostitución institucionaliza, ya que el cliente consigue de la persona prostituida (que no ha elegido hacer el amor con él) algo que de otra manera no podrÃa conseguir sino con violencia. El cliente (y con él la sociedad) oculta ante si mismo el hecho de la violencia interponiendo una infraestructura (manejada por los proxenetas) y el dinero”.
4 Octubre 2009 | 18:29
MarÃa, [con todo el respeto te lo digo],
Me parece que en los enunciados acerca del hecho prostitucional realizados por tà en este úlitmo comentario, caes algo en el esencialismo: la masculinidad/sexualidad de los hombres que recurren al consumo de prostitución es algo más complejo, más problemático y real; no es de esa manera X ni sigue un patrón tan simple y uniforme. Lee el análisis de Bruckner y Finkielkraut.
Por otro lado, me parece que a bastantes de los hombres que recurren a la prostitución también han sido vÃctimas de diferente manera del sistema patriarcal.Supongo que una parte de esos hombres que consumen prostitución no tienen porque ser, globalmente hablando, más machistas que otros hombres que nunca hayan recurrido a la prostitución o que sólo la hubieran probado.
4 Octubre 2009 | 19:03
Precisamente a Bruckner y Alain Finkielkraut es a quien propongo yo que te leas.
Si, la baja autoestima y heridas narcisÃsticas producto del tipo de relación que el patriarcado les ha enseñado que deben mantener con las mujeres (y que alimenta la pornografÃa y la prostitución subsecuente)son “justificaciones” o estrategias con las que pretenden situarse en el lugar de vÃctimas. Victimas de sus propias insuficiencias, leete el 2º enlace que he puesto sobre la psicologÃa del prostituidor, parece que no te lees nada. Con eso pretenden, cÃnicamente al tener tambien la connivencia del patriarcado y de la sociedad que mira hacia otro lado, comprensión y justificar que victimicen a otras personas, esto es, a las mujeres.
4 Octubre 2009 | 19:52
MarÃa,
te informo de que el análisis de Bruckner y Finkielkraut sobre la prostitución, recogido en su libro “El Nuevo Desorden Amoroso”, lo he leÃdo y estudiado repetidas veces.
4 Octubre 2009 | 20:38
Léete este enlace:
http://www.lourdesmunozsantamaria.cat/IMG/pdf/Pornografia_prostitucion_y_los_hombresPeterSzil.pdf
4 Octubre 2009 | 21:26
“Solamente en este caso podrÃa «el sexo» convertirse en el «trabajo» racionalizado mediante el cual alguien produce un orgasmo en algún otro, según una técnica codificable, comparable a un «acto» médico, sin que en ello exista don de sà (real o simulado) ni intimidad.â€
Precisamente de esa frialdad del “acto médico†es de lo que la mayorÃa de los pacientes se quejan. Cuando el/la médic@ o el/la enfermer@ no te ve como a una persona sino como a un pulmón, hÃgado, riñón enfermo, nos sentimos frustrados, vulnerables y asustados. La empatÃa, la amabilidad son muy importantes en el “acto médicoâ€. Que te hablen por tu nombre de pila, te cojan de la mano y te digan “tranquila que estás en buenas manosâ€. No es de extrañar que muchos enfermos busquen en las medicinas holÃsticas y complementarias esa humanidad que se ha perdido en los hospitales y clÃnicas convencionales.
Entre los buenos terapeutas y sus pacientes también se crean vÃnculos afectivos: el fenómeno de la transferencia es muy común ¿Cómo saber si esa preocupación del médico por el paciente es real o fingida? ¿Acaso los médicos no trabajan por dinero? ¿No tratan mejor a los clientes de pago que a los de las mutuas o del seguro?
Seamos serios, somos seres humanos y hay que tratarnos como a tales: yo no trato con un pene o un clÃtoris, trato con la persona que está detrás y que, en la mayorÃa de las ocasiones, busca en una desconocida un alivio a su soledad, pasar un rato agradable para desconectar de sus problemas y que no le juzguen. Yo no ofrezco orgasmos, ofrezco una relación placentera en la que puede haberlos o no.
Con esos patrones de reducir el sexo de pago a producir “técnicas codificables†están negando que el principal órgano sexual es el cerebro y no los genitales. Desde luego en lo que llamamos prostitución de “alto estanding†(la que se cobra por horas) no funciona asÃ.
4 Octubre 2009 | 21:56
Según un estudio muy completo de APRAMP hecho con prostitutas hay tres tipos de clientes, personalizadores (los menos) que buscan además una especie de relación falsa con la mujer prostituÃda teniendo ésta que inventar una supuesta “amistad” que de ninguna manera es real con el agresor, los instrumentalizadores, que buscan un cuerpo sin más al que cosifican ignorando la psique de esa persona, y los agresores, que tratan de hacer pagar sus frustraciones en aquellas que consideran parias que no buscarán defensa. O sea, atacan por todos los flancos, si no uno, otro, la estructura mental y fisica de la mujer que prostituyen.
Como dice André Gorz:
“Ahora bien, a diferencia de todos los otros servidores que simulan profesionalmente la solicitud diligente, el buen humor, la sinceridad, la simpatÃa, etc., la prostituta no puede reducir su prestación a esa comedia ritual de gestos y fórmulas que son el servilismo comercial, la amabilidad comercial, el desvelo comercial. Ella no ofrece de sà misma solamente los gestos y las palabras que sabe producir sin implicarse en ellos, sino eso mismo que ella es sin simulación posible: su cuerpo, es decir, eso en lo que el sujeto es dado a sà mismo y que, sin disociación posible, constituye el terreno de todas sus experiencias vividas. Es imposible entregar el propio cuerpo sin entregarse, dejarlo utilizar sin ser humillado”.
Como dice la psicologa Magdalena González:
“Ya el hecho de tener obligadamente múltiples relaciones sexuales durante cada jornada constituye vejación. Esto queda claro cuando algunas prefieren realizar la práctica en la calle, donde por lo menos pueden elegir a los clientes. Por otra parte, cada cliente solicita o exige la realización en acto de sus fantasÃas en el cuerpo de la mujer o exige que ella presencie actos sumamente perturbadores. En uno u otro caso habrá sufrimiento corporal y psicológico y deterioro de la relación con el mundo externo. Teniendo en cuenta que el Yo es ante todo corporal, el daño al cuerpo es un daño a la totalidad de la persona y será necesario el cese de la práctica o la asistencia, para que pueda producirse una reflexión. Sin estas condiciones es imposible la elaboración de semejantes hechos traumáticos y también es difÃcil que puedan elaborarse las fantasÃas depositadas en sus cuerpos por ellas mismas y por los otros de la sociedad.
Pude observar que, independientemente de las diferencias individuales, estas mujeres, además de padecer una disociación entre su racionalidad y su afectividad, tienen una enorme dificultad para dirigir sus impulsos, y una tendencia a veces extrema a refugiarse en la fantasÃa. En muchas aparece una tensión intrapsÃquica que llega a impedir casi totalmente su capacidad de reflexión. Padecen enorme temor a las relaciones interpersonales, sobre todo donde se juegue la afectividad. Paradójicamente tienen marcada dependencia afectiva, y también un gran rechazo a su propia sexualidad: no ponen en juego su sexualidad en la práctica, o sea, no incluyen su cuerpo erótico sino el cuerpo fÃsico –éste, incluso, disociado de su mente– y por lo tanto no hay deseo sexual, en la mayorÃa de los casos ni siquiera con el hombre al que quieren”.
Adios.
5 Octubre 2009 | 11:41
Asturiano:
No es que haya caÃdo en el error de olvidar a los clientes (que puede que también, al responderte aquÃ), es que te he contestado por otro medio pero aún se está revisando.
De todas maneras, he de reconocer que me preocupan bastante más las condiciones de vida y trabajo de las mujeres oferentes, y las redefiniciones de la función de la prostitución que ellas mismas puedan proponer con su crÃtica de los clientes y con la posibilidad de que elijan de qué modo quieren trabajar (en caso de querer trabajar en ello, obviamente).
Ya te he dicho que habrá clientes machistas (y seguramente muchos, conscientes o no de ello, es igual), que recurran a la prostitución para apuntalar una “masculinidad” moldeada por el sistema patriarcal (a la prostitución y a otros muchos ámbitos de la vida, no lo olvidemos). Pero un análisis en clave estrictamente estructural que adivine las motivaciones de los clientes sin estudios empÃricos serios, me parece, cuanto menos, arriesgado. Por otro lado, las relaciones en los contextos de prostitución sà están condicionadas por la modalidad de que se trate, entre otros factores. De hecho, a veces las mismas trabajadoras sexuales te dicen que prefieren unos contextos de trabajo antes que otros, justamente por el tipo de clientes que se pueden encontrar (entre otras cosas). Asà me lo han manifestado cinco mujeres en entrevistas, con las que he pasado muchas horas en su lugar de trabajo y, dicho sea de paso, no están psicológicamente transtornadas. Y por cierto, cuando les explicas lo que se dice de ellas, como contaba cliente X, tendrÃais que ver las reacciones. Ya quisieran muchas su salud mental. Eso sÃ, a partir de sus casos no hago generalizaciones, simplemente corrijo o matizo las que hacen otras. Conozco bien los bares, al menos algunos, y dudo mucho que el cliente que va al bar asiduamente y que tiene vÃnculos diversos con las trabajadoras sexuales, busque lo mismo que el que va a un gran hipermercado del sexo semanalmente buscando variedad o exotismo que consumir, tampoco será lo mismo el que alguna vez haya recurrido a la prostitución por determinadas circunstancias y de un modo puntual, que el que lo haga semanalmente o mensualmente con la misma mujer. Si abundan unos u otros en general, lo dezconozco. Pero me parece extraño que las formas de prostitución que se acosan y derriban, sólo sean unas, mientras proliferan los grandes complejos industriales tranquilamente.
5 Octubre 2009 | 12:08
Aclaro que en el caso que conozco, las mujeres pueden rechazar a los clientes que les dé la real gana, imponen sus normas a la hora de concertar el servicio (todas tienen sus lÃmites innegociables particulares y curiosamente, a menudo rechazan prácticas entre risas al grito de ¡eso que te lo haga tu mujer!), no tienen que entregar ningún porcentaje de lo que ganan a ningún intermediario, y estas mujeres, distinguen perfectamente el trabajo de su vida sexual y afectiva.Y no todas lo racionalizan de la misma manera. Con los clientes asiduos el trabajo lo hacen con afecto, y con los que no lo son tratan de ser profesionales: explican que a veces llegan tipos inseguros y tÃmidos que conciertan servicios por primera vez y entonces han de hacer las cosas con tacto, con otros más avezados en el tema se comportan de distintas maneras, etc. Tienen una habilidad psicológica para descubrir el trato que requiere el otro bastante desarrollada. Todas han “confesado” (cuando saben que no van a ser juzgadas por ello) que con algunos clientes han disfrutado o disfrutan sexualmente, aunque habitualmente trabajan.
Esto pasa en un lugar que pertenece a una modalidad concreta, y describe la situación de unas mujeres concretas. No será extrapolable a todos los casos, obviamente. Pero desde luego una visión como la de MarÃa, en la que la prostituta es una muerta viviente con todo tipo de transtornos y psicopatologÃas intrÃnsecamente vinculadas al intercambio de sexo por dinero y a ningún otro factor, tampoco, y según Montse, que ha trabajado en todas las modalidades salvo la calle y de cuyo diagnóstico me fÃo de sobra, esto no es asÃ. Además, hay bastantes más estudios con entrevistas donde sin idealizar absolutamente nada, se ponen en tela de juicio análisis tan reduccionistas como los de MarÃa (como el de Joan Pallarés sobre las prostitutas inmigrantes en Lleida, por ejemplo).
Que haya otras mujeres para las que además de desagradable, el trabajo sea traumático, nadie lo ha negado. Y por enésima vez: deberÃan tener opciones para poder dejarlo.
5 Octubre 2009 | 12:21
Pude observar que, independientemente de las diferencias individuales, estas mujeres, además de padecer una disociación entre su racionalidad y su afectividad, tienen una enorme dificultad para dirigir sus impulsos, y una tendencia a veces extrema a refugiarse en la fantasÃa. En muchas aparece una tensión intrapsÃquica que llega a impedir casi totalmente su capacidad de reflexión. Padecen enorme temor a las relaciones interpersonales, sobre todo donde se juegue la afectividad. Paradójicamente tienen marcada dependencia afectiva, y también un gran rechazo a su propia sexualidad: no ponen en juego su sexualidad en la práctica, o sea, no incluyen su cuerpo erótico sino el cuerpo fÃsico –éste, incluso, disociado de su mente– y por lo tanto no hay deseo sexual, en la mayorÃa de los casos ni siquiera con el hombre al que quierenâ€.
Esto lo imprimo que se lo voy a leer a las mujeres… Creo que todos los que conocemos, por ejemplo a Marien -a la que incluyes aquÃ, claro está-, sabemos que las cosas que le atribuyes en calidad de prostituta son absurdas, MarÃa. Al menos, podrÃas aceptar eso, que quizás haya algunas mujeres que no cuadren en el diagnóstico…
5 Octubre 2009 | 12:30
Co-ño, MarÃa. Ya te echábamos de menos. Me agrada que nos proporciones toda esa información, ahora bien, si lees mis anteriores mensajes observarás que he ido desmintiendo tus afirmaciones, si fueses tan amable me gustarÃa que me contestases.
Las clasificaciones de Szil y Volnovich son muy interesantes, no tanto para conocer la psicologÃa del cliente de prostitución sino la de los abolicionistas. Mira, según ese estudio de APRAMP (que desconozco, me encantarÃa que me pasases el enlace) se ofrecen tres alternativas, a cada cual peor. Es decir, somos malos, muy malos o malÃsimos. No tenemos escapatoria. Es curioso que APRAMP pueda hacer esa clasificación teniendo en cuenta que RocÃo Nieto ha expresado la manifiesta incapacidad de su asociación para entrar en contacto con las prostitutas, y califica de “asombroso” el hecho de que sean tan pocas las que quieren “reinsertarse” (no llegan a la treintena en los 20 años de existencia de esta ONG). ¿Qué capacidad tendrán entonces para contactar con el cliente y evaluarle? ¿Consideras fiable aquello que dicen personas con unos puntos de partida tan prejuiciados?
Te paso un enlace de Hetaira donde afirman que “no hay un perfil de cliente” y que sus motivaciones son muy diversas.
http://www.colectivohetaira.org/silgar0708.html
Si te interesa el tema también puedes consultar el libro “Una aproximación al perfil del cliente de prostitución femenina en la Comunidad de Madrid”, de Maria José Barahona. Seguro que te gustará, esta señora es del sector duro del abolicionismo. Es curioso, ¿sabÃas que para elaborar el libro tuvo que PAGAR a los prostituidores? Es decir, que indirectamente contribuyó a fomentar la “explotación de mujeres” ya que presumiblemente estos pu-teros gastarÃan ese dinero en seguir violando a mujer prostituidas. Y lo hizo porque al principio contactó conchombres voluntarios, clientes de mujeres que ella habÃa entrevistado y COMO NO DECÃAN LO QUE ELLA QUERÃA OIR, como no daban el perfil, como no se ajustaban a su realidad inventada, tuvo que modificar la investigación. Si no me crees ves y la preguntas, el teléfono de su despacho es el 913942755.
Nuevamente le tiro un torpedo en la lÃnea de flotación al abolicionismo. BUUUUUMMMM!!!!! Vuestras mentiras se hunden!!!
Más arriba te he ofrecido la posibilidad de conocer a mujeres en situación de prostitución, SI QUIERES. Si también quieres conocer clientes y saber cómo piensan, qué motivaciones tienen, cómo tratan a las chicas puedo presentártelos. ¿Realmente quieres conocer el mundo de verdad o prefieres las fantasÃas animadas de ayer y hoy del abolicionismo? ¿Quieres pisar la tierra o prefieres volar por los mundos de Yupi?
Como sabes soy cliente, putero o prostitudor (como prefieras) y cuento DE PRIMERA MANO mi vivencia de la prostitución en mi blog. Considero que quienes quieran saber más acerca de nosotros disponen de una oportunidad única para hacerlo, os invito a preguntarme, a criticarme, incluso a insultarme como ha hecho ayer un anónimo. Pero co-ño, no os pongáis en nuestro lugar sin conocernos, que hacéis como con ellas: las ponéis una mano delante de la boca y vosotros “interpretáis” lo que ellas deben pensar.
¿Qué me dices, MarÃa? ¿Estás tan a gusto con tu discurso prefabricado que nos trata como a objetos inanimados, como auténticos peleles sobre los que podéis descargar vuestra furia, o quieres escucharnos y plantearte que quizá lo que crees saber puede no ser del todo correcto? Si no dudas no puedes conocer. Te estamos ofreciendo mucha ayuda, MarÃa. Mi consejo es que la aceptes.
Cliente X, el reinsertador de abolicionistas
5 Octubre 2009 | 12:32
Como dije antes, la prostitución no es para todo el mundo. La que se sienta humillada y vejada que no lo haga.
En primer lugar, para ser prostituta hay que ser muy liberal y abierta a experimentar. Una mujer, ama de casa de clase obrera, católica y creyente, cuya única experiencia sexual fuera con su marido y no haya pasado de la posición del misionero, seguramente, si tiene que prostituirse, se escandalizará ante las proposiciones de algunos clientes y se sentirá humillada. Pero lo que para unas es una perversión para otras es una práctica común que realizan con sus parejas amorosas. Yo me he movido siempre en ambientes liberales y te puedo asegurar que la mayorÃa de mis clientes eran bastante sositos, sexualmente hablando. Nada de lo que me pidieron me resultó ni humillante ni perturbador, y si algo no me gusta simplemente digo “NO, lo siento pero eso no lo hagoâ€. Nunca hago nada que no quiera hacer, y eso se pacta antes de la cita.
Muchos clientes que se pueden permitir pagar mucho dinero por una cita lo que buscan es una mujer inteligente, con personalidad, segura de si misma, que pueda hablar de cualquier tema y tenga una opinión formada, incluso que les lleve un poco la contraria, y que viva su sexualidad sin complejos. Nada que ver con las mujeres que describen esas psicólogas.
Los actores y actrices también interpretan un papel mientras trabajan y les pagan por ello. Cuando termina la función vuelven a sus vidas. Nosotras también. Las fantasÃas son parte de la sexualidad. Los juegos de rol (enfermera/paciente, profesora/alumno…) son divertidos, y según los sexólogos, saludables. A mi no me cuesta ser amable y simpática con los clientes porque normalmente lo soy con casi todo el mundo. Pero tampoco dejo que nadie se propase, ni en la cama, ni fuera de ella.
Si no fuera por el estigma social, la gran mayorÃa harÃa su trabajo y ya está. Pero no nos dejáis. Y encima si dices que te gusta lo que haces y que no te sientes ni violada, ni invadida, nos llamáis locas.
En cuanto a esta frase:
“no hay deseo sexual, en la mayorÃa de los casos ni siquiera con el hombre al que quierenâ€
eso también les pasa a muchas mujeres, la mayorÃa casadas, que no son prostitutas, y por eso sus maridos acuden a las prostitutas.
Maria, si hablas inglés te recomiendo que leas a Veronica Monet, que ejerció como prostituta de lujo durante 14 años. Ahora es licenciada en sexologÃa y trabaja como terapeuta. Da conferencias en universidades tan prestigiosas como Standford, y colabora con asociaciones contra la violencia doméstica y la violación. Aunque ya sé que no vas a compartir sus opiniones, no está de más conocer lo que opinan las profesionales
Sobre la negación de la “prostituta felizâ€, si quieres también puedes leer a Xaviera Hollander (“The Happy Hookerâ€), Tracy Quan, o el blog de Belle de Jour. Todas ellas escorts que ejercieron sin complejos ni traumas y que han escrito libros basados en sus experiencias (best-sellers en EEUU e Inglaterra) y colaboran habitualmente en periódicos y programas de televisión.
En mi opinión, la prostitución no es un trabajo, es una profesión. De la misma manera que yo no puedo hacer el trabajo de una enfermera, muchas mujeres no pueden hacer el trabajo de la prostituta, porque para ello se necesita algo más que abrirse de piernas.
5 Octubre 2009 | 12:39
Si queréis acabar con la violencia contra las mujeres deberÃais también abolir el matrimonio. Hoy han muerto dos mujeres a manos de sus parejas, ¿cuántas llevamos este año?
Parece ser que enamorarse y casarse es más letal que prostituirse…
5 Octubre 2009 | 12:48
Dejo el resumen y un pequeño fragmento de un mismo texto de Laura MarÃa AgustÃn, que basa sus estudios en trabajos de campo y que, entendiendo que MarÃa u otros puedan diferir en algunos aspectos o en la totalidad de lo que se plantea, al menos puede servir para saber que existen otras perspectivas a la hora de abordar el fenómeno.
Cruzafronteras atrevidas: Otra visión de las mujeres migrantes
Laura MarÃa AgustÃn
(2005) ‘Cruzafronteras atrevidas: Otra visión de las mujeres migrantes.’ En Mujeres extranjeras en prisión, M-J. Miranda, ed., 91-110. Madrid: Universidad Complutense.
Abstract
Hay una creciente tendencia a describir las migraciones como fenómenos criminales, y el discurso resultante tiene género: el migrante es“delincuenteâ€y la migrante “vÃctimaâ€. Asà se representa a la mujer como arrancada a la fuerza de su pobre paÃs y como sin voluntad propia para tomar decisiones a viajar. Según este discurso, cuando esta figura trabaja en la industria del sexo, cualquier proceso de viajar suyo apoyado por otras personas se convierte en violencia, engaño y coacción y ella en niña pasiva incapaz de haber optado por lo que hace.
Este discurso, llevado tanto por teóricos como solidarios europeos que quieren proteger o ayudar a las mujeres no europeas, les infantilizan, quitándoles toda capacidad de acción. Yaunque no es su intención, tal reduccionismo apoya las polÃticas de “Fortaleza Europa†que proponen cerrar fronteras o deportar a todo migrante encontrado sin la documentación correcta del momento. La distinción de género se ve también en los protocolos de Viena anexos a la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, del año 2000, en los que las mujeres, junto con los niños, están señaladas
como propensas a ser “traficadasâ€, mientras los hombres son descritos como migrantes que pueden ser “contrabandadosâ€. Sin embargo, existen otras visiones posibles de estas mujeres como migrantes transnacionales y cosmopolitas, y éstas abren otras lÃneas de investigación
para entenderlas mejor.
Fragmento (a colación por los diagnósticos psicológicos que ha colgado MarÃa):
Un elemento fundamental sobre el que se basa esta reacción generalizada tiene su raÃz en el supuesto de que el cuerpo de la mujer es sobre todo un objeto sexual indefenso. Según esta idea, las experiencias y los órganos sexuales de las mujeres son elementos esenciales de su “auto-estimaâ€. No se puede decir lo mismo sobre el cuerpo masculino, donde es el pene lo que
significa su masculinidad: el falo poderoso. En el caso de la mujer es mucho más que su vagina; pareciera que sean varios órganos internos y que en vez de tratarse de un poder se trate más bien de una vulnerabilidad. Esta imagen es una construcción no muy antigua, ya que durante la mayorÃa de la historia la vagina dentata (con dientes), una de las principales imágenes de la sexualidad de la mujer, dio miedo a los hombres. La nueva teorÃa de la
disposición a ser dañado el cuerpo de la mujer sostiene que el alma o el verdadero yo es “alienado†cuando se mantienen relaciones sexuales fuera del contexto de “amorâ€. Luego, se dice que las mujeres quedan irremediablemente heridas por esa experiencia (Barry 1979;Jeffreys 1997). Algunas mujeres se sienten asà y otras derivan placer de la labor sexual, lo cual solo significa que no existe una única experiencia corporal compartida por todos – un resultado
no tan sorprendente, después de todo-. La utilización del cuerpo para obtener una ganancia económica no resulta ni perturbador ni tan importante para muchas mujeres, quienes generalmente manifiestan que el primer mes de trabajo les resultó difÃcil y penoso pero que después se adaptaron (inciso mÃo: no confundir con se acostumbraron a ser maltratadas y vejadas).En cualquier caso, incluso a las personas que no les gusta vender sexo dicen que es mejor que muchas otras opciones que tampoco les gustan; aprender a adaptarse a
las circunstancias e ignorar los aspectos desagradables del trabajo es una estrategia humana normal. Pero el tabú sobre este tema sigue en pie.
El análisis de género que se puede hacer de esta limitación discursiva es interesante. Demos la vuelta a esta situación e imaginémonos qué pasarÃa si se pensara que fueran los hombres en grandes números quienes usaran el trabajo sexual como estrategia para entrar en Europa y obtener buena paga (vendiendo servicios a hombres, mujeres o transexuales). ¿Se considerarÃa
tal estrategia como tragedia, o más bien como acto pragmático e incluso creativo por parte de personas que carecen de muchas opciones? El hecho de que los hombres y las transexuales que
venden servicios sexuales casi siempre están excluidos no sólo de los abordajes trágicos sobre
el “tráfico†sino también de los discursos convencionales sobre “la prostitución†nos da una
pista sobre la respuesta. Están excluidos los hombres porque el discurso dominante depende del
género del sujeto: si no es mujer, no cabe. Están excluidas las transexuales porque el concepto
de mujer del discurso dominante es biológico. Si preguntamos por la incoherencia de estas
exclusiones, la respuesta es que no importa porque “son pocos†o que “es diferenteâ€, cuando
justamente ahora sabemos que no son pocos para nada las transexuales y los hombres
migrantes que venden servicios sexuales. La supuesta diferencia es imposible de defender;
todos los rasgos de placer y sufrimiento posibles en el trabajo sexual están presentes no
importa si se trata de transexuales, mujeres u hombres. Quién no acepta eso está sosteniendo
que hay algo esencial en la persona nacida mujer que le hace vivir la situación de manera
distinta, peor, más intensa y con menos posibilidades de elegir lo que hace. Tal esencialismo
depende de una visión determinista o bien de un concepto del alma o del yo de la mujer que
llega a quitarle el protagonismo de su propia vida.
5 Octubre 2009 | 13:13
En primer lugar, para ser prostituta hay que ser muy liberal y abierta a experimentar. Una mujer, ama de casa de clase obrera, católica y creyente, cuya única experiencia sexual fuera con su marido y no haya pasado de la posición del misionero, seguramente, si tiene que prostituirse, se escandalizará ante las proposiciones de algunos clientes y se sentirá humillada. Pero lo que para unas es una perversión para otras es una práctica
Suzannah: fÃjate que conozco un caso asÃ, bueno dos, en los que estas mujeres tenÃan absolutamente asimiladas la imagen de la esposa- madre decente con la que se identificaban y el opuesto negativo del modelo, o sea, la p-ta, y por diversas circunstancias empezaron a ejercer. Al principio dicen que les resultó duro, sobre todo porque tuvieron que cuestionarse a sà mismas de una manera bestial, pero, al menos es estos casos (que también ,los habrá dramáticos y diferentes, claro), se replantearon una serie de cosas y aprendieron con las diferentes experiencias que fueron acumulando, de manera que ahora su perspectiva sobre el sexo, las relaciones entre géneros y su papel como mujeres, es radicalmente diferente. Explican que si no hubiera sido por sus responsabilidades familiares no se hubieran iniciado, pero ahora dicen no arrepentirse, por lo que han aprendido.
El motivo de inicio fue económico (la otra alternativa era limpiar casas por horas). Y explicar estos casos no significa que no digamos que lo patético es que algunas mujeres sólo puedan optar por opciones laborales precarias, quede claro.
5 Octubre 2009 | 13:57
Es muy cierto lo que apunta Suzannah, no vale para esto todo el Mundo. Como tampoco para cirujano, piloto o astronauta. Trabajar en la prostitución exige, como mÃnimo, que no se tenga esa aversión al sexo que observo en muchos abolicionistas. Nosotros no os estamos obligando a que vosotros lo hagáis, pero ustedes sà pretenden forzarnos a nosotros a que no lo hagamos. Ahà está el problema, nosotros queremos convivir y ustedes imponer. Es la eterna guerra entre demócratas y totalitarios…
Dolores Juliano, de LICIT, decÃa en la comisión parlamentaria que investigó la prostitución en el 2002 que sus señorÃas tenÃan que ver las cosas de manera diferente, que no todos tenemos los mismos gustos y valores. Sencillamente algunas personas no le dan tanta relevancia a acostarse con una persona tras otra, no les resulta más traumático que a un doctor atender a un paciente, a un profesor impartir una clase o a un masajista dar un masaje. Y como en todas partes habrá buenos y malos profesionales, algunos que sólo lo hagan por el dinero y estén esperando que llegue la hora para salir disparados del curro, otros que disfruten de su trabajo, unos que separen estrictamente su vida personal y la laboral y otros que la mezclen. Pero el hecho de trabajar con la sexualidad no es algo que necesariamente denigre a la persona, ese argumento tiene cierto tufo al empleado durante la Edad Media para impedir el trabajo manual a los nobles, se consideraba indignante que la nobleza se dedicase a ciertas actividades por verlas como “impuras”. Pues bien, es lo mismo que sucede con la prostitución, es un mero convencionalismo social, puramente artificial, el que nos lleva a pensar que esta no sea una actividad digna.
Marta alucina en colorines con lo que escribes, y es que es cierto, eso deberÃas decÃrselo a ellas en persona. A ver qué pasa. La mayorÃa ignoran esa colección de sandeces, no pueden perder el tiempo con ellas, pero saben perfectamente que la sociedad las estigmatiza y las victimiza. Por eso ellas, que son más listas que el hambre, se aprovechan de esta situación e intentan sacarles la pasta a los que van de salvapu-tas, a las organizaciones como APRAMP o a los medios de comunicación. Y veo de pu-ta madre que lo hagan, oiga. A quienes sois ajenos a su mundo os hacen toda clase de perrerÃas, muchas de mis amigas también roban a “clientes” que son pardillos, van borrachos o son unos ca-brones. Lo celebro. Pero resulta que a quienes somos de su mundo, quienes estamos con ellas, a sus amigos, nos cuidan, nos tratan bien, hacen esa amistad sincera que no creéis posible porque vosotros jamás la tendréis. JAJAJA. Es que vais de listos y sois unos pobres DESGRACIADOS. JUAJUAJUAJUA.
Vamos a ver, explÃcame cómo una persona que ha sido “violada”, que ha sufrido esa “traumática experiencia”, y que ha logrado salir de ella -como una amiga que dejó de trabajar en un club y pasó a currar en un bar- resulta que va y llama a un perverso prostituidor como yo para que siga viéndola en vez de borrar mi número y olvidarme. Ah sÃ, cierto, que sufren “sÃndrome de Estocolmo”. Los abolicionistas realmente lográis la cuadratura del cÃrculo, si la mujer se queja es que tiene razón, y si no lo hace es porque está enferma. Si el cliente se porta bien con ella es porque está engañándose y la obliga a representar una fantasÃa, y si es un energúmeno entonces se porta como se espera maltratando a la chica. Lo dicho, que os ponéis las gafas y veis todo del color que queréis.
Esto es como el gobierno con la crisis. O no la ve, o ha pasado ya lo peor, o nos estamos recuperando y vemos los “brotes verdes”. La realidad será diametralmente opuesta, pero como no les interesa (o quieren perversamente ocultarla) lo que hacen es fabricarse un discursito completamente irreal, que les sirve para autojustificarse pero que resulta tremendamente dañino para el conjunto de la sociedad al deformar la realidad. Eso sucede con los abolicionistas. Estáis haciendo un daño tremendo con vuestras manipulaciones, un poquito de porfavor: sed sensatos y quitaros las gafas ideológicas, vamos a tratar las cosas como son y no como las habéis creado en ese “universo paralelo” que es el abolicionismo.
Cliente X, un pu-tero vocacional
5 Octubre 2009 | 15:48
Marta,
Entre las cosas que me dices a modo de réplica, escribes:
“Pero me parece extraño que las formas de prostitución que se acosan y derriban, sólo sean unas, mientras proliferan los grandes complejos industriales tranquilamente.”
Este no serÃa mi caso. Yo siempre he procurado analizar crÃticamente aspectos de las relaciones en contextos de prostitución, independientemente de la tipologÃa de prostitución de que se trate. Como ejemplo de esto, te digo que sobre lo que nos ha contado un varón como Cliente X en relación a sus experiencias con mujeres que trabajan en el medio abierto, a mà me parece valorable posititivamente, o aceptable.
5 Octubre 2009 | 16:07
Para Marta, (con espÃritu crÃtico):
Entre otras cosas comentas y planteas:
“El hecho de que los hombres y las transexuales que
venden servicios sexuales casi siempre están excluidos no sólo de los abordajes trágicos sobre
el “tráfico†sino también de los discursos convencionales sobre “la prostitución†nos da una
pista sobre la respuesta. Están excluidos los hombres porque el discurso dominante depende del
género del sujeto: si no es mujer, no cabe. Están excluidas las transexuales porque el concepto
de mujer del discurso dominante es biológico. Si preguntamos por la incoherencia de estas
exclusiones, la respuesta es que no importa porque “son pocos†o que “es diferenteâ€, cuando
justamente ahora sabemos que no son pocos para nada las transexuales y los hombres
migrantes que venden servicios sexuales. Etc.”
PermÃteme introducir otra perspectiva diferentes en relación a estas consideraciones crÃticas acerca de quiénes son los sujetos de la prostitución:
Quizás lo que debamos tomar en consideración, cuando pretendemos un análisis utilizando la clave del ‘género’ no sea tanto saber que entre las personas oferentes -lxs ‘trabajadorxs del sexo’ hay tanto mujeres como transgéneros o como hombres (en proporciones variables), como subrayar el hecho de que el noventa y tantos por ciento -o más de 9 de cada 10- de las personas que demandan y/o consumen “servicios” de naturaleza sexual o sexo-afectiva somos los hombres [esto ocurre asà al menos en nuestro paÃs]. Esto es, a mi entender, quizás más importante que lo que Laura AgustÃn plantea y que muchas personas alineadas con el feminismo ‘pro-trabajo sexual’ esgrime en sus argumentaciones. Esa abismal diferencia en el consumo entre un sexo y el otro, es indicio de que algo importante subyacerÃa a esa práctica social de consumo y de relación con los demás mayoritariamente masculina. Y las diferencias de poder económico entre esos hombres consumidores y las potenciales mujeres consumidoras no constituye un factor explicativo de peso. Esto para mà estarÃa claro. [Entre otras razones porque hombres clientes los hay de todas las clases sociales y poder adquisitivo].
5 Octubre 2009 | 21:49
“El centro sexual se localiza en el hipotálamo, la parte cerebral responsble también del control de las emociones (…) Tiene aproximadamente el tamaño de una cereza, pesa aproximadamente cuatro gramos y es mayor en los hombres que en las mujeres, los homosexuales y los transexuales. En esta área las hormonas, sobre todo la testosterona, estimulan el deseo sexual. Si consideramos que los hombres presentan una cantidad de testosterona de entre 10 y 20 veces mayor que en las mujeres y que su hipotálamo es de un tamañpo superior, entenderemos porque el deseo sexual masculino es tan poderoso (…).
Las hembras, sin embargo somos selectivas, hacemos una inversión parental demasiado grande y no podemos dejarnos fecundar por un macho que no maximice esa inversión, ya sea en términos genéticos o, como animales sociales, en términos económicos. No nos atrae cualquiera. Nuestros gametos son escasos, enormes y ricos en nutrientes, muy valiosos y caros de producir. Hacer crecer un cigoto y un feto y la posterior crianza del hijo supone un desgaste que ha de ser compensado por el otro progenitor, puesto que el descendiente es portador de la mitad de sus genes, que es lo que trata de perpetuar. La hembra debe asegurar que une sus genes a aquellos que van a tener mayor éxito reproductivo tanto en su caso como en el de sus descendientes. Por eso no selecciona a cualquiera, y selecciona sólo un macho. Al menos uno cada cuatro años, el tiempo biológicamente determinado en nuestra especie en el que supuestamente el hijo tiene autonomÃa, y esto es lo que está integrado en el subconsciente femenino, independientemente de las concepciones sociales de cada época, que no es a lo que me estoy refiriendo. Yo hablo de los fundamentos biológicos que son la base de la psicologÃa femenina o masculina.
Los gametos masculinos son muy abundantes y baratos de producir, un gameto masculino es un simple núcleo haploide con un flagelo y las mitocondrias justas para generar la energÃa necesaria para su movimiento. El macho es un reservorio de genes que en las especies con reproducción sexual se han diferenciado de las hembras para crear variabilidad genética, y se ha seleccionado diferenciándose del animal reproductivo, la hembra, porque ésta variabilidad ha sido adaptativa. La función del macho es fecundar a cuantas hembras pueda, por eso no es selectivo.
Estoy hablando en términos generales y de las razones últimas del comportamiento humano (después más o menos modificadas de forma particular o debido a las modas por los individuos más débiles fÃsica o mentalmente, vamos a llamarlo asÃ, que los hay en todas las especies, y que se llevan la peor parte dentro del grupo).
Suzannah, en tu blog pones la frase “Creo que el sexo es una de las cosas más bonitas, naturales y gratificantes que el dinero puede comprar.â€â€“ Tom Clancy
Pero, es que no hay sexo en la prostitución, lo tuyo es puro marketing de tu negocio, y Tom Clancy uno de tantos necios despreocupados.
Además te engañas al decir que para ser prostituta hay que valer, ninguna mujer nace para p-ta, es antinatural, antibiológico, no existe la prostitución en la naturaleza, esta manera de someter a las mujeres es un artificio producto del patriarcado, y como tal, una etapa en la historia de la humanidad que pasará, y como producto de coerción que es “valemos†todas. Tambien demuestras que necesitas que se te atribuya por parte de los demás algún reconocimiento o valor, como todas las personas, aunque sólo sea el de ser una buena p-ta.
Las prostitutas que están hablando aquà entran en contradicción tras contradicción al tiempo que de forma silenciosa gritan desesperadas pidiendo la ayuda que nadie les va a prestar. Nadie ayuda a nadie en esta vida salvo uno a sà mismo, a no ser que vaya a recibir algo a cambio pero, ¿qué puede ofrecer una prostituta? por eso, como dice el prostituidor x, muchas prostitutas se rÃen de APRAMP, porque esta ONG sólo cuenta con buena voluntad, no tiene la panacea para modificar el sistema, las mujeres lo saben, y entonces lo único que les queda por lo menos es que les dejen en paz.
Marta, no les leas a las mujeres sólo ese fragmento, léeles todo el artÃculo, que está más arriba. Lo más probable es que, aunque se identifiquen plenamente con él, te respondan lo mismo que muchas a APRAMP, por lo que acabo de decir.
Yo creo que tú has encontrado un modo de ganarte la vida en lo que haces y lo tienes que defender. Ya que no tienes la capacidad empática necesaria ( o la niegas) para comprender los procesos mentales por los que atraviesan estas mujeres dadas sus circunstancias ¿por qué en lugar de hablar tanto o leerles cosas, no te dedicas a la prostitución tú un tiempo y luego nos explicas con la objetividad de quien no está mediatizado por la necesidad y por lo tanto por los procesos de alienación ni por la desesperación que lleva a justificarlo todo cuales han sido tus experiencias y conclusiones?
6 Octubre 2009 | 10:05
Cuando creÃa que ya nada podÃa sorprenderme vas y sueltas ese alegato biologicista trasnochado, propio no del siglo XXI sino del XIX. Eres la REHOS-TIA, me encanta, ojalá tuviésemos a gente como tú delante en los debates televisivos, ibais a dejar que nos luciéramos. Te voy a contar un secretillo, MarÃa. Resulta que mucha gente no tiene sexo sólo para procrear, sino que lo hace para divertirse, para conocer gente o como trabajo entre otras muchas razones. Ya sé por qué no aceptas mis invitaciones de conocer a más “prostituidas” o “prostituidores” (jejeje, me hace mucha gracia esta terminologÃa tan absurda), resulta que no te dejan salir del CONVENTO DE CLAUSURA, ¿cierto? Pero qué beatilla… y yo que creÃa que ibas de progre de la carcundia y vas a ser una car.ca tradicional. Más fácil me lo pones.
Sólo por curiosidad, ¿qué piensas de prácticas tan “antinaturales” como la homosex.ualidad, el se.xo an.al, el se.xo oral, la masturbación, el sado y demás perversiones de la decadente sociedad occidental (juaz)? Resulta que vivimos en una sociedad que tiende hacia una libertad y pluralidad mayores, si no te gusta siempre puedes irte a vivir con los amish. O a Arabia SaudÃ, creo que allà tienen un concepto de lo que es “natural” bastante parecido al tuyo.
Las chicas se rÃen de gansadas tales como eso de que “de forma silenciosa gritan desesperadas”. Vamos a ver, te están diciendo que NO, que estás equivocada, que las dejes en paz de una puñetera vez; y tu erre que erre, y vuelta la cabra al monte, una y otra vez. Estás empleando la misma retórica que el violador que dice que la chica “va provocando”, “que dice no pero EN REALIDAD quiere decir sÔ y que “ella EN EL FONDO lo quiere, le gusta”. Que no nos interpretes, carajo. O tal vez es que os meten algo en las ostias consagradas y asà claro, oyes “voces silenciosas” de las pu-tas, ves a Cristo y tienes éxtasis como los de Santa Teresa.
Para vergüenza y escarnio público voy a reproducir algunas de las frases que RocÃo Nieto pronunció en la ponencia sobre la prostitución del 08/06/2006, escogidas expresamente por APRAMP:
· “El Estrés postraumático es fatal, son muy difÃciles de recuperar, grandes secuelas fÃsicas y psicológicas.†…
· “La mayor secuela es que no se consideran personas†…
· “están autistas por la capacidad que han tenido de aislarse para poder soportar la prostitución.â€
Algunas chicas conocÃan a APRAMP porque las da condones y las paga abortos (mirad en qué se malgasta el dinero público, esta ONG se financia básicamente a través de subvenciones del Ayuntamiento de Madrid), pero querÃan saber qué decÃan de ellas. Cuando las leà estas cosas y las expliqué qué era el “estrés postraumático” y el “autismo” (no porque desconozcan qué son, sino porque estas palabras no se emplean frecuentemente y no saben cómo se dicen en español) dijeron que “las locas lo serÃan ellas” y que eran “tonterÃas”.
Pobrecitas que después de tooodo lo que hacéis no os hacen ni caso, y en vez de llamar a vuestra puerta llenas de lágrimas pidiendo que las rescatéis de la prostitución lo que hacen es llamar a los prostituidores como yo para ser “violadas sistemáticamente”.
Prostituidor X, tan malo, malo, malo que folla por placer y no para procrear. ¡A dónde iremos a parar! ¡Dile a Benedicto que me excomulgue!
6 Octubre 2009 | 13:22
MarÃa, no te confundas.
Es sexo SE PUEDE comprar, lo que NO SE PUEDE COMPRAR ES EL AMOR. Pero mucha gente puede mantener relaciones sexuales con personas de las que no están enamoradas pero les atraen fÃsicamente.
Hay varios tipos de prostitución. En la que se cobra por horas, muchas veces el sexo no es muy diferente del que se mantiene con un hombre que has conocido una noche en una discoteca o en una página de contactos de internet tipo meetic, que están llenas de hombres que buscan pareja. SÃ, has oÃdo bien, buscan pareja (novia). Hoy en dÃa es muy difÃcil encontrar una pareja y mientras no llega ese momento, algunos hombres utilizan la prostitución como sustituto.
¿Qué lo que hacen los turistas borrachos en una esquina de la Rambla no es sexo? Vale, eso te lo acepto. Ellos se encuentran en tal estado que les darÃa igual que en vez de una fella-ion les cantaran una jota. Pero cuando pasas una velada entera con un señor, tienes tiempo de conocerlo mejor y yo dirÃa que lo que se hace en la intimidad de la alcoba se parece bastante al sexo. Muchos piden consejo y quieren aprender a ser mejores amantes para luego poder satisfacer a sus parejas.
Empecé a escribir el blog de las Cortesanas cuando me retiré, como entretenimiento. Creo que mujeres como Verónica Franco deben ser recordadas. Mis blogs son la manera que he encontrado de hablar sobre unos temas que no puedo compartir en mi entorno laboral y social, porque todo el mundo no es tan liberal como yo. Te recuerdo que yo no ejercà por desesperación, asà que no hace falta que mandes a Marta a hacer un trabajo de campo. Si no me crees a mà tampoco la creerás a ella si lo que te cuenta no se corresponde con lo que tú quieres oÃr.
Los chimpancés machos regalan fruta y comida a las hembras que están en celo para que se vuelvan más receptivas y les dejen copular con ellos. Quizá ahà empezó la prostitución, primero fue comida, luego objetos y después dinero.
Nadie nace para ser nada. El camino que una persona tomará depende de muchos factores (cultural y socio-económico, etc.). Los niños, cuando se les pregunta qué quieren ser de mayores escogen profesiones que, la gran mayorÃa, nunca realizará (astronauta, bombero, futbolista, piloto de Fórmula 1…) En mi época casi todas las niñas querÃan ser azafata, enfermera o princesa. No creo que ningún niño diga: quiero ser barrendero y conducir el camión de la basura; o quiero trabajar haciendo en el mantenimiento del alcantarillado de mi ciudad. Las niñas tampoco sueñan con limpiar pisos toda su vida. Pero no todo el mundo sirve para estudiar, nace en familias acomodadas y, además, hay oficios que son necesarios y alguien los tiene que hacer.
La prostitución (cuando es voluntaria) es algo que se hace porque en ese momento es la opción que consideras mejor. Y repito, no todo el mundo sirve para ello. Yo no estoy pidiendo ayuda, solo estoy dando mi opinión sobre una actividad que he realizado y que no me ha causado ningún trauma, y en solidaridad a todas las mujeres que ejercen voluntariamente.
Tanto que te quejas del patriarcado ¿no te parece paternalista tu actitud cuando dices a las prostitutas lo que tienen que hacer y pensar?
6 Octubre 2009 | 13:31
Dices que: “Tambien demuestras que necesitas que se te atribuya por parte de los demás algún reconocimiento o valor, como todas las personas, aunque sólo sea el de ser una buena p-ta.â€
Puesto que no me conoces ni sabes en que otras actividades he trabajado (por cierto muy bien consideradas socialmente) te diré que a lo único que aspiro es a ser recordada como una buena persona.
Vive y deja vivir.
6 Octubre 2009 | 14:18
“Pero mucha gente puede mantener relaciones sexuales con personas de las que no están enamoradas pero les atraen fÃsicamente”.
Esto ¿me lo dices o me lo cuentas?
Y el nexo de unión con la prostitución de mujeres ¿me lo explicas? Bajate de la moto anda.
Para que a algo se le pueda llamar sexo tiene que haber deseo sexual, si no lo hay tan sólo es una parodia, eso es lo único que se puede comprar, la parodia.
Claro que regalan fruta los monos a las hembras, es una manera de demostrar que son válidos para unir sus genes a los de la hembra, y ésta reacciona fisiológicamente volviendose receptiva, hacia uno, reacción autónoma del sistema nervioso, es decir, no voluntaria, establecida genéticamente. ¿Y que me quieres decir con esto?¿Que la p-ta se lubrica cuando cobra? No me hagas reir. La maruja y el putero cortitos. Menudos interlocutores.
Vosotros no parais de meter aquà prejuicios y tópicos, y negais la realidad, como hace el mediocre del x, que se ha autoconvencido de que las prostitutas yacen con el por gana y no por dinero.
Sois tan escandalosamente ignorantes que lo mejor que puedo hacer es ignoraros.
Y los monos, si quieres saber algo de etologÃa, cuando ponen el culo lo hacen exclusivamente en señal de sumisión, lo hacen los parias del grupo, machos o hembras.
7 Octubre 2009 | 0:18
Sra. MarÃa.
Disculpe usted mi ignorancia, pero textos como estos me han llevado erróneamente a pensar que entre los animales también existe algo “parecido†a la prostitución:
Pacemaking among Primates, Frans de Vaal
The Social Life of Monkeys and Apes, S. Zuckerman
(3xw).time.com/time/health/article/0,8599,1700821,00.html?cnn=yes
(3xw).nwf.org/nationalwildlife/article.cfm?issueID=73&articleID=1039
http: //research.calacademy.org/calwild/2004spring/stories/materialgirls.html
(3xw).psychologytoday.com/blog/basic-instincts/200907/prostitution-gold-digging-or-just-dinner-date-how-chimps-get-paid-sex
No se preocupe que la próxima vez que tenga alguna duda sobre psicologÃa o etologÃa le consultaré a usted.
Por otra parte, he de confesarle a usted que cuando abro el sobre que me dan por vender mi parodia y me encuentro 1.000€ (o más), no solo me lubrico, también babeo.
Estoy arrepentida y no lo haré más. Gracias a sus palabras he visto la luz.
A partir de ahora solo cobraré cuando se trate de sesiones de BDSM. Supongo que Ud. no tendrá inconveniente si me enfundo en un traje de cuero y le cobro a un hombre por azotarlo, humillarlo y hacer que me bese los pies mientras me dice “sÃ, mi Amaâ€.
Si quiere la invito a presenciar una sesión de Dominación Femenina, le gustará, ahà la que manda es la mujer. Perdone si no le dejo utilizar el látigo, pero como en el BDSM todo está pactado y cuando se pronuncia la palabra de seguridad hay que parar e